Mostrando entradas con la etiqueta Motley Crue. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Motley Crue. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de agosto de 2023

El (ab)uso de las Pistas en los Conciertos

 


En los últimos años, la controversia por el uso de pistas en las presentaciones de los artistas ha aumentado considerablemente. Aparentemente, muchos las usan pero pocos (más bien nadie) lo acepta. Lo peor de todo es que hay múltiples videos por ahí que demuestran el uso de pistas. Cantantes como Paul Stanley, de Kiss, y Vince Neil, de Mötley Crüe, han sido pillados alejándose del micrófono mientras su voz sigue sonando. 

Hace unos meses, el cantante de Falling in Reverse, Danny Radke, se enfrentó vía Twitter a Sebastian Bach, cuando el excantante de Skid Row condenó el uso de computadores portátiles de la banda de su colega en sus conciertos. A lo que Radke respondió diciendo que Bach es un "maldito idiota", añadiendo que artistas como Kiss y Aerosmith usan pistas todo el tiempo. Pero, ¿es el uso de pistas correcto o no?

Hay artistas que están a favor de su uso. Gene Simmons, cantante y bajista de Kiss, señala que el problema del uso de pistas no es necesariamente el uso de las mismas sino el no decir que se usan: "Tengo un problema con artistas que cobran 100 dólares por una presentación en vivo en el que el artista usa pistas. Es como los ingredientes en la comida. El primer ingrediente en la etiqueta es azúcar. Al menos eso es honesto. El uso de pistas debería estar en cada boleta". Por su parte, Nita Strauss -solista y guitarrista de Alice Cooper- admitió el uso de pistas cuando toca Dead Inside, canción que grabó junto a David Drainman, de Disturbed: "no podíamos pagar un cantante para que saliera de gira conmigo. En mi humilde opinión, hay ocasiones en las que es válido usar pistas". 

Recientemente, la cantante Cardi B generó una gran controversia en una de sus presentaciones cuando arrojo violentamente su micrófono a alguien en la audiencia quien lanzó algo hacia ella. Independientemente de si estuvo bien lo que hizo (eso es tema para otro día), algo que también generó una fuerte controversia fue que su voz siguió sonando y, a menos que tenga poderes sobrehumanos y pueda cantar telepáticamente, el uso de pistas en sus conciertos quedó totalmente al descubierto. 

Hay quienes condenan el uso de pistas, como Adrian Smith, guitarrista de Iron Maiden, quien catalogó como "una vergüenza" el uso de pistas. El líder de los Foo Fighters Dave Grohl, también dejó saber su opinión al respecto: "prefiero sonar como una mierda, que sonar como Linkin Park o Mötley Crüe. Ellos se sienten desnudos cuando tocan en vivo". Sebastian Bach, excantante de Skid Row, fue uno de los más abiertos en cuanto a su odio de las pistas diciendo estar "orgulloso de estar en una banda de seres humanos que no usan pistas ni hacen mímica. No somos Mariah Carey en la víspera de Año Nuevo. Estos es rock n' roll puro".

El tema de las pistas está manchando los conciertos en vivo, y lo peor es que no creo que vaya a parar. Es más, no tengo duda de que en un futuro no lejano tendremos más videos controversiales de artistas haciéndose los que cantan o tocan en vivo, mientras nosotros, sus fieles seguidores, metemos la mano a nuestras billeteras para pagarles por nada. 






















lunes, 27 de marzo de 2023

¿Qué tal si los Conciertos Comenzaran más temprano? (opinión)


Hace unas semanas, la actriz Jamie Lee Curtis afirmó que le gustaría mucho ver a Coldplay en vivo, pero que sus conciertos, como casi todos, comienzan muy tarde. Curtis sugirió algo: conciertos matiné. Es una idea interesante, pero ¿es viable? Analicemos. 

Seamos realistas, a muchos de nosotros ya nos están alcanzando los años, y la idea de estar en un lugar diferente a nuestras viviendas o camas en horas de la noche ya no es tan atractiva como lo era antes. En mi caso, la asistencia a conciertos se ha disminuido con el paso del tiempo, pues simplemente me da física pereza hacer largas filas y estar horas y horas de pie. Recuerdo la primera vez que vi a Metallica. Era mayo de 1999. El concierto comenzaba alrededor de las 8 p.m., sin embargo, decidí llegar al lugar del mismo a las 6 a.m. Tenía 18 años y el físico para soportar 12 horas de fila y luego otras tantas de concierto. Hoy, a casi cuarto de siglo de dicho evento, no hay opción alguna de que llegue a un concierto a la misma hora en la que los gallos comienzan a cantar. De hecho, a los últimos conciertos a los que he asistido, he llegado sobre el tiempo. Hace un mes, por ejemplo, entré al concierto de Def Leppard y Mötley Crüe 10 minutos antes de que comenzara. En 2016, los Rolling Stones comenzaron a tocar cuando yo apenas estaba entrando. 

Hay quienes llegan/llegamos a los conciertos relativamente tarde ya sea por responsabilidades o por pereza de hacerlo antes. Otros, tal vez más jóvenes, lo hacen con horas y hasta días de anticipación. Incluso acampando en los predios del lugar. En el pasado, diferentes grupos hacían varias presentaciones en un solo día. En sus comienzos, los Beatles hacían unas 6 presentaciones por día, comenzando en horas de la tarde. ¿Por qué no hacer uno que otro concierto así? Pues bien, hay muchas cosas que, para bien o para mal, juegan en contra de conciertos diurnos. La primera es que serían imposibles de hacer entre semana. ¿Cuánta gente iría a un concierto un martes a la 1 p.m.? Seguramente muchos, pero no tantos como si fuera en la noche. Imagínense la cantidad de empleados pidiendo permiso para salir del trabajo temprano, y la cantidad de jefes bravos porque media oficina se quiere ir rápido al concierto de x artista. 

Por otra parte, un concierto de día, a menos que sea en un lugar cerrado, pierde un gran porcentaje de su atractivo, pues probablemente no se usarían ni luces, ni láseres, ni pirotecnia, elementos que hacen, en resumen, que un concierto sea un concierto. Si han visto presentaciones de artistas en el verano europeo, seguramente habrán notado que estas suelen comenzar cuando aún no ha caído la noche. Se ve rarísimo. Otro elemento que hace poco viable llevar acabo espectáculos en horario martiné es la venta de alcohol, la cual disminuiría fuertemente en eventos diurnos, y -si el concierto es en un bar- a los dueños del establecimiento poco les va a interesar esto. 

Si bien un concierto de día, diga usted que comience a las 7 p.m. y no a las 10 p.m. sería una belleza para quienes ya poco nos gusta trasnochar o tenemos obligaciones tempraneras el día siguiente, creo que estos nunca van a suceder y , por las razones ya expuestas, son muy poco viables. Tal vez, y esto lo he visto pasar en Colombia, algunas bandas puedan hacer dos presentaciones en un día. Una más íntima para seguidores menores de edad en horas de la tarde, y otra ,la principal, en horas de la noche. Estaría en manos de los músicos, y desde ya puedo ver a más de uno negándose a tocar dos veces en un día. ¿Ustedes creen que Mick Jagger y los Stones se le medirían a dos conciertos en un mismo día? Yo no creo. El impacto físico para el artista sería muy fuerte. 

Mi querida Jamie Lee Curtis, creo que tendremos que seguirnos poniendo la 10 e ir a los conciertos en horarios habituales. Cada vez cuesta más, sí, pero son un sacrificio/incomodidad por un rato, y el júbilo por haber visto a un artista en vivo dura toda la vida. 








 

miércoles, 1 de marzo de 2023

¿Y si U2 se retira? (opinión)

 


En 2011 publiqué en este blog un artículo titulado "U2: Al Borde de la Irrelevancia" https://supersonicriot.blogspot.com/2011/11/u2-al-borde-de-la-irrelevancia.html, en el que cuestionaba si Bono y compañía aún eran importantes en la escena de la música. Tres años más tarde, con el lanzamiento de Songs of Innocence, me callaron la boca, pues hicieron tremendo disco, a pesar de haber más o menos obligado a todo el mundo a escucharlo (probablemente recuerden cómo la banda distribuyó de forma gratuita el álbum a través de los dispositivos Apple). Hoy, una vez más debo -con enorme dolor- preguntarme si el cuarteto sigue siendo relevante y si no es un buen momento para retirarse. 

Recientemente, por medio de un comercial emitido durante el Super Bowl, U2 anunció una residencia en Las Vegas cuyos conciertos girarán principalmente alrededor del álbum Achtung Baby. Suena hermoso, sin duda, pero hubo un anuncio dentro del anuncio que no me gustó ni un poquito y que, como fan de décadas del grupo, puedo decir que hasta dolió. Semanas antes del anuncio, giraba un fuerte rumor de que el baterista Larry Mullen estaría ausente de las futuras presentaciones de U2, pues había tenido que ser sometido a una cirugía, probablemente de columna, y necesitaba tiempo para recuperarse. El rumor, lamentablemente, resultó ser cierto, y la agrupación tocará sin él. Esto de reemplazar músicos y salir de gira mientras ellos están ausentes, se convirtió en una triste moda que tiene que acabar. Se entiende que los artistas quieren recuperar el tiempo perdido tras la pandemia y, como el mismo comunicado oficial de U2 decía, desean volver a ver los rostros de sus seguidores. Lo que no pensaron es que los seguidores quieren ver sus rostros también, incluyendo el de Larry, no el de Bram van den Berg, su reemplazo. 

¿Quién es Bram van den Berg? Es un músico neerlandés que nadie conoce. Tan simple como eso. Si era absolutamente obligatorio reemplazar a Larry, ¿por qué no buscaron a alguien con más peso? Puede que su reemplazo me tape la boca con sus baquetas, pero de momento parece una horrorosa idea. Tomemos el caso de Mötley Crüe, quienes reemplazaron a Mick Mars con John 5, un tipo de gran recorrido y reconocimiento, y de quien se tenía muy poca duda y, efectivamente, la está sacando del estadio. Cómo demonios se les ocurre reemplazar al tipo que les dio su primer y único trabajo. De no ser por Larry, no habría U2, y Bono, The Edge, y Adam Clayton tendrían trabajos de 9 a 5. Dicen que la decisión de este reemplazo, temporal, espero, fue tomada en común acuerdo, pero no habría sido más sensato y respetuoso haber dicho algo así como "Larry, no vamos a salir de gira sin ti. Nunca lo hemos hecho, y no lo haremos ahora". Un poco de respeto con el dueño del letrero habría sido genial. Le están pasando por encima. lo están "ninguneando". ¡Es puto Larry Mullen! Le deben todo. 

Hace poco escuchada al productor Rick Beato hablar sobre este asunto, y dijo algo que me sacó más de casillas: "Achtung Baby es un álbum en el que la batería de Larry es fundamental, y ¿van a salir de gira sin él?" Es cierto, analicen la batería de las canciones del disco, la batería es otra cosa. ¡Vamos! ¡Tan importante es, que hasta en una canción se oye como a Larry se le cae una baqueta y sigue tocando! 

CONTINÚA DESPUÉS DE LA FOTO


El cuestionamiento que hago sobre si U2 debe seguir adelante o colgar la toalla no se debe solo a la lamentable omisión de Larry Mullen de su última gira. Sus tres últimos discos, excepto por el ya mencionado Songs of Innocence, han sido más un desastre que cualquier otra cosa. Los inexpresivos y pálidos No Line on the Horizon y Songs of Experience no lograron cautivar a muchos, creo que ni a ellos mismos. Usualmente, a todas las bandas les llega la hora en la que su música nueva no convoca y pueden lanzar uno que otro disco flojo, pero también llega la época en la que rebotan con algo de calidad y el río retoma su cauce. Lastimosamente, a U2 no lo veo en ese plan. El plan de refrescarse, renovarse, volver a tomar uno que otro riesgo creativo. Los veo en el plan de mirar para atrás, de vivir del pasado, tal vez porque fue mejor. ¿Pruebas? La gira conmemorativa de The Joshua Tree, la recientemente anunciada serie de conciertos enfocados en Achtung Baby, y el lanzamiento de Songs of Surrender, una colección de versiones nuevas de canciones viejas que, por lo que han dejado escuchar hasta ahora, tiene pinta de somnífero. Tres proyectos interesantes, sí, pero ¿dónde está lo nuevo? 

U2, te amo, pero lo que están haciendo no es necesariamente emocionante, y una buena sacudida no vendría nada mal, pues la banda se está convirtiendo en un acto de nostalgia, cuando siempre habían sido referentes de avance y riesgo. 












lunes, 27 de febrero de 2023

Def Leppard y Mötley Crüe en Bogotá (opinión)

 


El pasado sábado 25 de febrero hubo dos eventos en Bogotá. Uno de reggaeton, y otro de rock. Ambos relativamente cerca. En uno, los artistas que se presentaron no tenían músicos sobre el escenario, solo bailarines. Mientras que en el otro, el de Def Leppard y Mötley Crüe, los músicos la sudaban sobre el escenario, entregándose a su instrumento en un show lleno de energía y ejecutado de forma orgánica, con Rick Allen, baterista de Def Leppard, haciendo un emotivo e inspirador solo de batería...con un solo brazo. Rock 1-Reggaeton 0. Suficiente de hablar de reggaeton, ya me están dando náuseas. 

La última vez que Def Leppard estuvo en Colombia fue en 1997, y -de no ser por la pandemia- habrían regresado mucho antes. Por su parte, Mötley Crüe debutaba en el país. Como telonero de ambas bandas estaba Kraken, sí, sin Elkin Ramírez. Con el respeto que se merecen, no tuve ninguna intención de verlos, pues ese Kraken ya no es Kraken. Por ende, llegué a las instalaciones del parque Simón Bolívar 30 minutos antes del inicio de Def Leppard. Después de una fila larga pero rápida, en la que un personaje vendía "¡pepas, hierba, perico!", ingresé en sano juicio a la plaza de eventos del parque, que ya estaba a 10 minutos de recibir a la banda británica, como lo indicaba una cuenta regresiva en las pantallas del escenario. Cuando faltaban 10 segundos, varios de los presentes gritaban "10! 9! 8! 7! 6! 5!" casi como cuando uno espera la llegada de un nuevo año. En cuanto el conteo llegó a cero, las pantallas decían "take off!", señalando que era hora de que la presentación de Def Leppard despegará. 

La curiosidad era enorme por ver en qué estado se encontraba el cantante Joe Elliott, pues en horas de la mañana se confirmó la noticia de que estaba hospitalizado en la clínica Marly de Bogotá. Se temió lo peor. La cancelación de la presentación de su banda parecía inminente. Peor aún, se temía por su vida, ya que la clínica había dado las tenebrosas palabras "pronóstico reservado" para referirse a la salud del cantante. Después de lo sucedido con Taylor Hawkins el año pasado en la capital, el trauma nos llevó a creer en que eso podría volver a pasar exactamente 11 meses después. Pero ahí estaba Joe Elliott, parado en el centro del escenario como si no hubiera pasado la noche en el hospital siendo tratado por mal de alturas. Si bien el set de la banda fue un par de canciones más corto (con las dolorosas omisiones de Foolin' y Promises), Elliott estuvo impecable. Creo que yo estaba en peor estado. No desafinó una sola vez ni se le vio ahogado. El resto de la banda lo acompañó de forma impecable. demostrando con cada canción del repertorio, que son una máquina de hacer éxitos. Uno de los momentos más especiales de su show fue la pieza instrumental Switch 625, en la que el baterista Rick Allen, quien perdió un brazo en los 80, lo dio absolutamente todo. Pegándole a la batería como si nada. Potente y enérgico. Para completar, al final de esta canción, como si no hubiera ya demostrado que es un genio y una inspiración, nos regaló un breve solo de batería. ¡Un tipo con un solo brazo haciendo un solo de batería! Es de los más conmovedor que he visto no solo en un concierto sino en la vida. continúa después del video. 

9:55 p.m. se acercaba el otro plato fuerte de la noche: Mötley Crüe. el grupo de Nikki Sixx, Tommy Lee, y Vince Neil tenía la difícil tarea de mantener el fuego que sus colegas habían encendido sobre el escenario antes de ellos, además de no dejar caer el ánimo de un público que ya había dejado un porcentaje no menor de su energía. Con todos los himnos fiesteros que tienen los Crüe, era absolutamente imposible que el concierto se viniera abajo. Tal vez les costó un poco entrar en calor y compenetrarse con el público, pero en cuanto lo hicieron, su concierto fue candela pura. Al igual que Def Leppard, también demostraron que son una especie de rocola de éxitos. Wild Side, Shout at the Devil, Girls, Girls, Girls, Kickstart my Heart, entre muchas otras, pusieron a saltar, bailar, y gritar al Simón Bolívar, siendo Home Sweet Home uno de los puntos más altos de la noche, canción que puso a cantar a grito herido a todo el lugar y que le sacó una que otra lágrima a Nikki Sixx, quien -tras finalizar la presentación- subió un video en Instragram casi llorando y hablando de la enorme emoción que sintió tras tocar en Bogotá. 

Tommy Lee siendo Tommy Lee, ese personaje desparpajado y genuinamente rebelde, en un momento se dirigió al público para pedirle a las asistentes que mostraran sus pechos, a los que un puñado accedió para el deleite de los allí presentes. Vince Neil, quien ha luchado muchísimo con su voz y con las letras en los últimos años, dio una presentación más que digna. Se nota que se puso en la tarea de prepararse lo mejor posible. A priori, el factor que generaba más intriga de la presentación de Mötley Crüe era John 5, guitarrista que llegó a la banda para reemplazar en vivo a Mick Mars, quien decidió dejar los escenarios por problemas de salud. Cuando Mars anunció su retiro de las giras, tuve una leve decepción, pues su estilo de tocar y su pinta oscura y lúgubre son increíblemente cool, pero no tenía la menor duda de que su reemplazo la iba a romper. Así fue. En solo una ocasión recordé que Mick Mars no estaba en el escenario. Lo que perdieron con la partida de Mars, lo ganaron con la presencia vampirezca y voltaje de John 5, por no hablar de que el tipo toca todas las canciones con una precisión que da miedo. A pesar de haber tenido problemas técnicos en las primeras canciones (durante Live Wire su guitarra dejó de sonar) demostró que es el hombre correcto para llenar tan grandes zapatos. 

A pesar de los clásicos problemas de logística (filas que no son fila y que parecen no terminar, por ejemplo) y de sonido (tal vez el Simón Bolívar no es el mejor lugar para conciertos), y ni mencionar el tremendo susto que nos dio Joe Elliott, Def Leppard y Mötley Crüe -a pesar del paso del tiempo- tienen una energía envidiable (los tipos parecen de 20) y nos regalaron un 3 horas de las más hermosas que ha visto el país en materia de rock en los últimos años. 











jueves, 26 de enero de 2023

La moda de los reemplazos temporales en las bandas (columna)

 


Recuerdo cuando la encarnación 2001 de Guns N' Roses tenía una gira planeada por Estados Unidos y esta no pudo llevarse a cabo porque Buckethead, uno de sus guitarristas por aquel entonces, tuvo un problema personal. El comunicado de la banda, seguramente ideado por Axl Rose, señalaba que las fechas del tour quedaban canceladas por asuntos privados del guitarrista, y que el grupo era una familia y no harían conciertos sin él. Si eso hubiera pasado 20 años después, no tengo la menor duda de que Buckethead habría sido reemplazado y el show hubiera continuado.

Cada vez es más común que músicos sean reemplazados en caso de enfermedad o cualquier otro problema de índole personal, ¿pero es esto una buena idea? y ¿por qué está sucediendo?

Quizás tres de los reemplazos o fill-ins, como se les llama en inglés, han sido Ron Wood, quien en 1975 tomó el lugar de Mick Taylor en los Rolling Stones, esto con el fin de poder terminar una gira, después de la cual, Wood fue nombrado como miembro oficial. En 2016, la banda australiana AC/DC esta desmoronándose, principalmente por la salida de Brian Johnson, quien -según dicen- fue despedido debido a sus problemas auditivos. Axl Rose llamó a Angus Young, guitarrista de AC/DC, y se postuló como reemplazo de Johnson. Por su lado, en 2014 Steven Van Zant, mano derecha de Bruce Springsteen, fue reemplazado por Tom Morello, de Rage Against the Machine, mientras grababa un programa de televisión. Es claro que nadie es realmente irremplazable, y que los artistas están dispuestos a seguir adelante con sus compromisos, incluso eso signifique hacerlo sin integrantes vitales para las bandas. Tal es el caso de los Stones, quienes decidieron seguir adelante tras la muerte de Charlie Watts, o de Mötley Crüe, quienes nombraron a John 5 como reemplazo de Mick Mars, quien tomó la decisión de retirarse por problemas de salud. 

Muchas de las bandas más importantes que siguen activas tienen integrantes que pasan de los 60 años y, como dicen por ahí, los años no llegan solos, con ellos llegan diversos quebrantos de salud que, sin duda alguna, son un gran impedimento para salir de gira. Si metemos al covid en la ecuación, resulta claro que este virus tiene como uno de sus síntomas la fiebre por reemplazos temporales. Como recientemente sucedió en la gira latinoamericana de Pantera, en la cual el bajista Rex Brown debió ceder su lugar tras contagiarse, dejando a la banda con tan solo un integrante de la formación clásica en medio del inicio de la gira de "reunión". Tras la pandemia, o por lo menos tras su parte más aguda, y después de que se le diera luz verde al regreso de espectáculos masivos, nadie quiere dejar de tocar, pues la sed de espectáculos en vivo es altísima. Nadie puede darse el lujo de ponerle freno a una gira. 

Entiendo la necesidad de los artistas por seguir adelante y generar ingresos en un mercado tan competitivo, por no hablar de que, así como nosotros queremos verlos en vivo, ellos también deben calmar la sed de ver a su audiencia, después de tocar por cerca de dos años en la sala de su casa y por streaming. Sin embargo, creo que en algunos casos las giras o algunas fechas deberían aplazarse. Sí, seguramente esto no debe ser fácil y ha de representar todo tipo de líos, pero también estoy seguro de que muchos fans preferirían esperar y no ver a una banda a la que le falte algún integrante fundamental. Por ejemplo, ¿se puede hacer un concierto de Guns N' Roses sin Slash o Duff McKagan? De poderse, se puede, pero sería como ir a un partido del PSG y que no juegue Mbappe. O, ¿se imaginan a los Rolling Stones tocando un puñado de fechas sin Keith Richards? ¡Devuélvanme el dinero ya! 








jueves, 28 de octubre de 2021

Especial Halloween parte 2: músicos que han muerto y resucitado

 


Hay quienes, como dicen por ahí, tienen más vidas que un gato. ¿Afortunados? Seguro. ¿Guerreros? También. ¿Bendecidos? Ni hablar. Estos son algunos de los músicos que estuvieron en el más allá, pero se dieron mañas de regresar a la vida. 

Ozzy Osbourne



Si alguien puede enfrentar a la muerte y salir victorioso, ese es el Príncipe de las Tinieblas. En diciembre de 2003, el cantante tuvo un accidente en su propiedad mientras montaba en un vehículo todoterreno. Ozzy dejó de respirar y su corazón paró por dos minutos. Afortunadamente, pudo ser reanimado. El accidente lo dejó con la clavícula rota, así como 8 costillas, además de romper su cuello. Un precio bajo a cambio de volver a la vida, si me preguntan. 

Philip Anselmo



A mediados de los 90, el cantante conocido por su trabajo con Pantera se sumergió en las drogas para poder calmar intensos dolores de espalda. Sin embargo, su organismo había tenido suficiente, y después de un concierto en 1996 su corazón se detuvo por alrededor de cinco minutos antes de ser revivido. 

Josh Homme



El cantante y guitarrista de Queens of the Stone Age tuvo su propio roce con la muerte en 2010 cuando en plena cirugía de rodilla sufrió un paro cardiaco. Según él, años de abuso de drogas lo debilitaron, además, señaló que "fue lo mejor que me pudo pasar, pues me dio el chance de reponerme de una forma que fuera mejor para mí".

Dave Gahan



Los 90 fueron una época muy oscura para el cantante de Depeche Mode. Las drogas y la vida nocturna eran parte de su receta para lidiar con sus demonios. En mayo 28 de 1996, el músico falleció y tuvo que ser revivido en tres ocasiones, todo a causa de una sobredosis de heroína y cocaína. 

Slash



Teniendo en cuenta el uso y abuso de sustancias ilícitas de los integrantes de Guns N' Roses, es todo un milagro atribuible a algún santo que todos estén aún en el mundo de los vivos. A pesar de esto, en los 90 su guitarrista Slash estuvo muerto por ocho minutos en el pasillo de un hotel de San Francisco. Sus adicciones le causaron severos problemas cardíacos, a tal punto que a mediados de los 2000 ¡los doctores le daban una semana de vida! Desafiando todo pronóstico, Slash decidió seguir luchando y, una vez más, mostrarle el dedo el medio a la muerte.

Nikki Sixx



Otros chicos malos de los 80 que podrían estar todos muertos son los integrantes de Motley Crue. Conocidos por sus largas jornadas de fiestas y excesos, una noche de diciembre en 1987 probó ser casi demasiado para su bajista. Tras una sobredosis de heroína, Sixx fue oficialmente declarado muerto por los paramédicos que intentaron reanimarlo. Sin embargo, uno de ellos hizo un intento más y le administró dos inyecciones de adrenalina en su pecho, lo cual revivió al músico. En entrevista para el programa Behind the Music, de VH1, Nikki relata cómo veía todo desde arriba mientras se alejaba del mundo de los vivos, y que, de repente, sintió un jalonazo que lo regresó a su cuerpo. 











miércoles, 13 de octubre de 2021

Peticiones ridículas de los artistas

 

Cada vez que un artista tiene una presentación, pasan una lista con precisas peticiones a quienes están pagando por sus servicios. El no cumplimiento de esta lista puede incluso llevar a la cancelación de un concierto. Usualmente, los músicos suelen pedir una larga lista de comida y bebidas, pero en algunas ocasiones -y quizás con el ánimo de poner a sudar a los organizadores del concierto- exigen cosas absolutamente absurdas e incomprensibles. He aquí algunas de estas. 

Van Halen- prohibido los M&Ms de color café

Quizás la petición más famosa de la historia. El grupo de Eddie Van Halen quería un plato del famoso dulce, pero en dicho plato no debía haber ni uno solo café. Al respecto, los integrantes del grupo dijeron que la razón tras tan ocurrente exigencia era comprobar que estaban en buenas manos y que los organizadores estuvieran prestándoles atención. 

Marilyn Manson- gomas de osito y una prostituta sin dientes

El excéntrico cantante era muy claro con respecto a sus exigencias. Dos cosas quería siempre sin falta: ositos de goma marca Haribo y una prostituta, algo no necesariamente extraño de ver en un camerino de un artista. En este caso, la trabajadora sexual no podía tener dientes y debería ser calva. 

Iggy Pop y los Stooges- enanos y una marca de vino que no pudieran pronunciar

Si fuera promotor, probablemente estallaría de la risa al ver la lista de peticiones del padrino del punk: además de siete enanos, el cantante requería una marca de cigarrillos que no le gustaran, para poder botarlos a la caneca, un imitador de Bob Hope, y dos botellas de vino de "una marca que conozcamos pero que no podamos pronunciar". Las teorías de por qué estas exigencias hacen que la mente vuele. 

Guns N' Roses- inodoros de porcelana y papel higiénico sedoso

Cuando el grupo de Axl Rose, Slash, y Duff Mckagan fue contratado para hacer parte de la edición 2018 del festival Download en Inglaterra, los organizadores del magno festival afirmaron que su lista de peticiones era "la más larga que hayamos visto". Dos ítems de la misma se filtraron: inodoros de porcelana y papel higiénico que fuera "tan suave como la seda". Que no se diga que Guns N' Roses no se toman las mierdas en serio. 

Slayer- animales para sacrificar y sombrillas para evitar salpicaduras de sangre

Creo que el famoso grupo de thrash le estaba haciendo matoneo extremo a los promotores de sus conciertos, quizás aprovechándose de la fama de satánicos que tenían. Dentro de la lista de exigencias, se encontraban 100 cabras blancas para sacrificar, sombrillas para que la sangre no les salpicara, balones de yoga, 10 cajas de yogurt, y marcadores que "huelen a cosas chéveres". 

Mötley Crüe- el horario de Alcohólicos Anónimos y una boa

Cuando el grupo estadounidense decidió que ya había sido suficiente de fiesta y excesos, su lista de exigencias cambio un poco. En lugar de pedir litros y litros de alcohol, pasaron a pedir los horarios de atención de las reuniones de Alcohólicos Anónimos más cercanas del lugar en el que estaban, una boa, y una ametralladora. Si esto les resulta extraño, ¿se imaginan cómo sería su lista antes de dejar las drogas y el alcohol?

Led Zeppelin- una mesa para planchar y una plancha

El grupo británico tiene que ser uno de los más conocidos de la historia, además de por su excelente música, por sus fiestas e historias de groupies. Sin embargo, en sus listas de exigencias frecuentemente aparecían dos cosas que todavía hoy nos ponen a pensar: una mesa para planchar y una plancha. Es difícil imaginar a Robert Plant extendiendo una mesa para planchar su propia ropa, así que dicha objeto posiblemente tendría un uso algo más ocurrente y divertido. 

Prince- todo cubierto en plástico transparente

Para su gira Musicology de 2004, la lista de exigencias del intérprete de Purple Rain señalaba específicamente que absolutamente todo lo que hubiera en su camerino tenía que estar envuelto en plástico transparente, y no podía ser desenvuelto hasta que él mismo lo hiciera. ¿Medida de bioseguridad? o quizás gustaba el sonido del plástico al desenvolverse. 

Paul McCartney- plantas de tamaños específicos

La lista del Beatle es una que fácilmente se puede prestar para confusiones y errores: 19 plantas de 182 centímetros, y cuatro de 121. Pero no podía ser cualquier planta. Tenían que ser plantas con abundantes hojas. Por otra parte, McCartney exigía muchos vegetales y que no hubiera ningún producto derivado de animales. Dicen por ahí que el músico se negaba a salir al escenario si alguna de las plantas excedía el tamaño requerido. 










jueves, 14 de mayo de 2020

Axl Rose contra el Mundo parte 1


A lo largo de su carrera Axl Rose ha tenido una que otra salida de casillas. Ya sea sobre el escenario, en la calle, o en sus letras, el líder de Guns N' Roses no se ha caracterizado por ocultar sus emociones, lo cual -para bien o para mal- nos ha dejado momentos memorables. Músicos, fans y hasta políticos como Donald Trump y Steve Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos, han sido víctimas de su ferocidad. El siguiente es un breve historial de sus cómicas y en algunos casos acertadas rabietas.

Axl Rose contra Donald Trump

En más de una ocasión el cantante ha manifestado su inconformidad frente al presidente de Estados Unidos. Una de las más publicitadas sucedió en noviembre de 2018, cuando Rose criticó el uso de canciones de Guns N' Roses por parte del Partido Republicano durante campaña electoral. "Infortunadamente, la campaña Trump está valiéndose de tecnicalidades en las licencias de reproducción de varios lugares, las cuales no estaban destinadas a fines políticos tan cobardes, sin el consentimiento de los compositores", señaló Axl a través de Twitter.


Axl Rose contra Steve Mnuchin

Siguiendo su arremetida contra el gobierno de Trump, el cantante puso en la guillotina a Steve Mnuchin, secretario de Tesoro. En un incendiario tweet, Rose dijo "¡Es oficial! A pesar de lo que alguien haya pensado anteriormente de Steve Mnuchin, es oficialmente un idiota. El funcionario no se quedó callado y respondió el insulto: ¿qué ha hecho usted por el país recientemente?". Si bien Axl no responde nunca a nadie en redes sociales, en esta oportunidad se tomó un instante para volver a poner al político en su lugar, dejándole saber, entre otras cosas, que la bandera que uso en su trino no es la de Estados Unidos sino la de Liberia: "El error es mío por no entender que estamos tratando de copiar el modelo económico de Liberia, pero en serio, a diferencia de esta administración, yo no tengo una posición en el Gobierno y no ando en televisión nacional diciendo a los estadounidenses que viajen por el país en medio de una pandemia". 


Axl Rose contra asistente a Rock in Rio 2001

En enero de 2001, sin Slash ni ningún otro integrante de la formación original de Guns N´Roses, la nueva encarnación de la banda aceptó salir de su cueva para tocar en el legendario festival en Brasil. Durante una de sus primeras canciones, Axl vio en el público a un asistente vistiendo una camiseta de Slash, con quien hasta hace unos años estuvo peleando intensamente. Sin dudarlo por un segundo, Rose dejó de cantar y le pidió al guardia de seguridad que sacara del lugar al hombre de la camiseta.



Axl Rose contra Tommy Hilfiger

Era el año 2006 y Guns N' Roses se disponía a hacer un concierto sorpresa en el cumpleaños 27 de la actriz Rosario Dawson, pero algo salió mal, muy mal. Según Rose, él solo trató de mover la bebida de la novia del famoso diseñador, de repente Hilfiger lo agredió. Según él, "Axl me empujó y dijo que estaba siendo grosero. Él tenía muchas joyas puestas y un anillo grande. Yo pensé que si me pegaba con ese anillo, quedaría sin ojos y dientes, entonces decidí pegarle antes de que él lo hiciera".


Axl Rose contra Mötley Crüe

A finales de los 80 se juntaron el fuego y la gasolina, el hambre con las ganas de comer. Dos integrantes de Guns N' Roses y Mötley Crüe- dos pesos pesados del rock y chicos malos por excelencia- tuvieron un caliente intercambio verbal y de puños. Izzy Stradlin, segundo guitarrista de Guns, supuestamente estaba coqueteando con la esposa de Vince Neil, cantante de los Crüe, e incluso dicen que tocó su trasero. ¿La reacción de Neil? darle un puño a Stradlin. El incidente llevó a que Axl retara a Neil a una pelea, la cual este acepto pero nunca sucedió. 



















miércoles, 18 de marzo de 2020

Canciones Para Quedarse en Casa


El mundo pasa por días muy difíciles. Nuestra tranquilidad está siendo puesta a prueba como nunca. Sin embargo, entre más fuerte la situación, nosotros debemos ser igual o más fuertes. Fuertes no significa no sentir miedo o evitar llorar, fuertes quiere decir tomar medidas, ser juiciosos, aceptar las emociones que tengamos. No es hora de ponernos a jugar ni de ser rebeldes o ciegos ante esta nueva realidad. Este momento pasará, seguro, pero debemos actuar ya para que pase más rápido. Lavemonos las manos al menos cada dos horas, usemos gel antibacterial en caso de no tener agua y jabón, revisemos nuestro estado de salud y el de los nuestros, no saludemos de mano ni de beso o abrazo, meditemos, oremos, y -por sobre todas las cosas- quedémonos en casa. 

La siguiente es una lista de canciones acerca de estar en casa. 

Mötley Crüe- Home Sweet Home

Sin duda una de las power ballads más representativas de los 80 y que muestra que los chicos malos por excelencia del rock también tiene su lado suave. Lejos de letras sobre fiestas y excesos, la canción habla sobre sentirse agotado de estar de gira y querer volver al hogar, dulce hogar. 


Rolling Stones- Please Go Home

En esta canción escrita por Mick Jagger y Keith Richards para el álbum Between the Buttons de 1967, los Stones le suplican al destinatario de la letra que vaya a casa, que no es momento para estar  por ahí. Cuando Jagger y Richards, dos de los personajes más rebeldes del rock, imploran el regreso a casa, hay que hacerles caso. 



Ozzy Osbourne- Mama, I'm Coming Home

Hay quienes dicen que esta canción habla sobre la drogadicción del Padre del Metal, otros afirman que trata sobre el deseo de volver a casa tras estar de gira. Las primeras líneas de la canción son casi proféticas y parecen casi como un valioso consejo de Ozzy: "los tiempos han cambiado y son extraños. Aquí voy, pero no soy el mismo. Mamá, estoy regresando a casa". 



Blind Melon- Tones of Home

La gran mayoría de gente conoce al grupo estadounidense únicamente por el súper éxito No Rain. Sin embargo, los otrora liderados por Shannon Hoon, son mucho más que eso, y esta canción es prueba de ellos. Pintar nuestras vidas con tonos de casa es justo lo que necesitamos en estos días. 



Depeche Mode- Home

Si bien esta canción no le habla al hogar en su forma física y visible sino más bien a un estado de ánimo en el que se encuentra una anhelada sensación de tranquilidad mental que se siente tan cómoda como el hogar, sus líneas pueden extrapolarse y adaptarse al deseo e intención de ir a casa y permanecer allí. 









miércoles, 3 de abril de 2019

¿Podría Mötley Crüe Triunfar Hoy?


Tras el estreno de The Dirt, película autobiográfica basada en el libro del mismo nombre y que cuenta las travesuras de Mötley Crüe a lo largo de su carrera, me he preguntado si el grupo de Los Angeles triunfaría si comenzara hoy y, mejor aún, si su comportamiento sería aprobado en la actualidad. Si no ha visto la película y no quiere spoilers mejor deténgase aquí y regrese en cuanto la haya visto.

Para el año en que el libro de The Dirt salió , 2001, las pilatunas de Nikki Sixx, Mick Mars, Tommy Lee y Vince Neil ya eran ampliamente conocidas, pero el detalle y sinvergüencería con la que relataban las historias era, al menos por momentos, demasiado. Tras leerlas daban ganas de lavarse las manos y los ojos. Un examen de enfermedades de transmisión sexual tampoco estaba de más. Si bien la película estaba entre el tintero hace varios años, muy seguramente sus productores pusieron el pie en el acelerado para lanzarla tras ver el rotundo éxito del filme de Queen, Bohemian Rhapsody. Tal vez menos masiva pero más fiel a la realidad de la banda, The Dirt es una celebración al caos que era Mötley Crüe, casi que una apología a ser un perfecto idiota, un jackass dos décadas antes de Jackass. 

El sexo, las drogas, las fiestas, todo está ahí, y -cómo no- Ozzy Osbourne inhalando una fila de hormigas y lamiendo orines del piso. Cuando comencé a escuchar al grupo, más o menos a mediados de los 90, sus locuras me parecían divertidas por alguna razón. Culpo a mi mente adolescente. Ver el Behind the Music de VH1 sobre el cuarteto era comedia pura, aunque también algo aterrador. ¿Podrían estos cuarto dementes salirse con la suya en 2019? Musicalmente hablando, lo dudo. La escena musical de hoy está dada para todo menos para el rock estridente de guitarras y letras fiesteras. Si no haces rap pop o reggaeton estás perdido. Por otra parte, ya casi nadie vende discos, y Mötley supo vender unos cuantos en sus días de gloria. 

Si Nikki Sixx y compañía hubieran comenzado su carrera hace un puñado de años y adoptaran ese mismo comportamiento que los caracterizó en los 80 lo más seguro es que hoy estuvieran presos o fuertemente señalados dentro del movimiento Me Too. No me malentiendan, su música es excelente. De hecho, sueño con el día en que un grupo vuelva a sonar así. Pero su comportamiento era aberrante y hoy en día pocas personas se tomarían el tiempo de celebrarlo. Estas anécdotas de largas fiestas, sobredosis de drogas y mujeres por doquier básicamente nadie las aplaudiría en estos tiempos. The Dirt es una película que se deja ver, cumple el efecto de entretener un rato, pero fue lanzada en el peor momento posible, cuando ser un chico malo está más pasado de moda que hablar por una línea fija de teléfono. Mötley Crüe tuvo suerte de llegar a escena cuando llegó, pues en esta época probablemente no serían más que un grupo de bar. 













viernes, 1 de marzo de 2019

La Historia de A-ha y su Clásico Take on Me


Para resumir la historia de una de las canciones más icónicas de los 80 (y de la historia), se puede hacer citando la famosa frase "no todo termina como comienza". Antes de ser la canción que hoy en día muchos "cantamos" en fiestas y karaokes (las notas agudas del coro son imposibles), Take on Me sufrió varios cambios drásticos. Su primer título fue "Lesson One", para luego pasar a llamarse "All´s Well that Ends Well and Moves with the Sun", título con el que tal vez no hubiera llegado muy lejos. Su primera versión data de 1984, mientras que la segunda es de 1985 y fue incluida en Hunting High and Low, álbum debut de A-ha. Al comparar ambas se nota la evolución que tuvo la segunda y las mejoras vocales e instrumentales, por no hablar de los varios adornos que se le agregaron. 

En entrevista con la revista Rolling Stone en 2010 el teclista y compositor del trío noruego, Magne Furuholmen, reveló que parte del sonido de la canción fue inspirado por The Doors. "Ray Manzarek fue muy influyente. Su forma matemática pero melódica de tocar el instrumento fue una gran influencia en mi acercamiento al teclado". La primera versión de la canción no les gustó, así que decidieron grabarla de nuevo, esta vez con la ayuda de un productor diferente. La nueva versión tampoco fue de su agrado, pero la disquera tenía fe en esta e invirtió en un video innovador para acompañarla y reemplazar el video original (uno muy plano y aburrido en el que el trío interpreta la canción en un estudio), sin saber que se convertiría en uno de los más icónicos y recordados de la historia.

Take on Me fue número uno en Estados Unidos y también a nivel internacional, pero el sencillo sucesor, The Sun Always Shines on T.V, apenas pudo alcanzar la casilla 20 del Hot 100, siendo esta la última vez que el grupo estaría en los listados estadounidenses, lo cual puede deberse a la negativa de A-ha de incluir el súper éxito en sus presentaciones en el país del tío Sam. 

Según Furuholmen el video fue lo que hizo del tema un éxito masivo. "La canción tiene un riff pegajoso, pero hay que oírla varias veces y no creo que la gente le hubiera puesto atención sin el gran impacto del video". En 1986 el clip de la canción, dirigido por Steve Barron y que cuenta una hermosa historia de amor a través de efectos especiales muy avanzados para su época, se llevó 6 premios MTV. 

A la fecha Take on Me sigue contando con gran popularidad y suena más fresca que nunca, pues la música guiada por teclados tiene un lugar privilegiado en la escena actual. Incluso grupos más modernos y alejados del synthpop como Weezer han hecho sus propias versiones de esta. Los ochenta fueron una época en la que varios géneros y subgéneros tuvieron notoriedad y sonidos como el heavy metal y el glam rock de la mano de bandas como Poison, Motley Crue y Metallica invadieron las ondas radiales, pero si me preguntan qué canción es la más representativa de la década, la respuesta es simple: Take on Me. 



jueves, 21 de febrero de 2019

Bohemian Rhapsody y el Boom de las Películas Biográficas


El siguiente artículo contiene ese bicho del siglo XXI conocido en inglés como spoiler. 

Si bien las películas biográficas no son nada nuevo y se han hecho muchas desde hace décadas, actualmente en el mundo del celuloide parece haber un renovado interés por las películas biográficas de grupos y artistas musicales. La cinta culpable de esto es Bohemian Rhapsody, en la cual se explora la vida de Freddie Mercury y Queen. En el pasado se han llevado exitosamente a la pantalla grande  la vida de músicos como Selena, Bob Dylan, Sid Vicious (Sex Pistols), Mozart, The Doors, Elvis Presley, Buddy Holly, entre varios otros, pero parece ser la vida de Mercury la más exitosa de todas. ¿Será por el carisma del cantante?, ¿Será por su música y la vistosa actuación de Rami Malek?

Después de su estreno a finales de octubre y comienzos de noviembre (de acuerdo al país o zona geográfica de la que estemos hablando) el filme ha recaudado más de 850 millones de dólares alrededor del globo, convirtiéndose en la más lucrativa de su género. Por si fuera poco, recibió un par de nominaciones en los premios Oscar y ganó un premio en los Golden Globe. Soy fan de Queen y creo que Freddie Mercury es el mejor cantante de rock de todos los tiempos (lo siento, Robert Plant), pero esperé dos meses para ver la película. Algo me decía que no me perdía de mayor cosa, y la verdad es que mi instinto estaba en lo correcto. A pesar del gran trabajo de Malek encarnando al gran Freddie, la película es entretenida, sí, pero es cualquier película, normal. Ni me toquen el tema de si es o no fiel a la realidad, porque la respuesta es un rotundo y gigantesco "NO". Mucha gente que la ha visto ha salido del teatro tomando como ciertas cosas que no lo fueron. Por ejemplo, la forma en que Mercury entró al grupo, o su final tras la apoteósica presentación en Live Aid en 1985, cuyo tratamiento daba a entender que después de este concierto no pasó nada interesante con el grupo, lo cual está lejos de ser así.

Independientemente de la calidad de la película, esta ha generado un renacer en el interés por la vida de artistas, ni hablar de cómo ha catapultado de nuevo la música de Queen. Lo que antes hacía el libro como vehículo promocional para un artista ahora lo hacen los filmes. En marzo se estrena The Dirt, película sobre Mötley Crüe basada en el libro del mismo nombre. Por su parte, la vida de Elton John llegará a las salas a finales de mayo cuando se estrene Rocketman. Si bien ambas películas llevan varios años siendo producidas, no cabe duda de que el éxito de Bohemian Rhapsody les hizo poner el pie en el acelerador a los productores para lanzarla cuanto antes. Dice el rumor que desde varios años se planea una película sobre Guns N´Roses. Esperemos estas no distorsionen tanto la realidad y, por ende, no engañen al seguidor no habitual de dichos artistas. 

Tráiler The Dirt:


Tráiler Rocketman: 









lunes, 20 de febrero de 2012

Kurt Cobain: La Última Gran Estrella de Rock



Estoy seguro de que más de uno está en desacuerdo con lo que planteo en el título. Dirán que Cobain no es la última gran estrella de rock y se les ocurrirán mil nombres para probar que estoy equivocado. Puede que lo esté, pero creo firmemente que el líder de Nirvana fue la última gran estrella de rock. Tenía todo para serlo: una banda popular, un álbum fundamental y lleno de himnos como Nevermind, la pinta, adicciones, infancia traumática y hasta una esposa controversial y odiada por miles. ¿Quién ha cumplido esos “requisitos” y características después de 1994?

Sin duda su prematura muerte ayudó a que el rótulo de “rockstar” encajara aún con más perfección, pero morir joven no hace de cualquiera una estrella, si fuera así entonces qué pasó con Shannon Hoon? Por qué él no tiene el nivel y status dentro de la realeza del rock que tiene Cobain? Es la suma de los factores mencionados previamente lo que otorga el título de “estrella de rock”.

Cuando el álbum debut de Nirvana –Bleach- fue lanzado en 1989, la escena roquera mundial estaba dominada por grupos como Guns N´ Roses, Poison y Mötley Crüe, quienes tenían la escena conquistada con sus letras sobre el sexo, drogas y Rock N´ Roll. No había espacio para la imagen desaliñada de Nirvana ni de ninguno de los grupos de Seattle, lugar donde se estaba gestando de forma silenciosa la siguiente camada de bandas que invadirían el mundo un par de años más tarde. En 1991, Nirvana lanzó Nevermind. Hoy por hoy dicho álbum es considerado uno de los que no pueden faltar en la colección de ningún roquero, y sus canciones –sobre todo Smells Like Teen Spirit- siguen vigentes en la radio y sonando tan frescas como lo hacían cuando el disco estaba recién lanzado. Sin embargo, el éxito del álbum no fue instantáneo, tuvieron que pasar varios meses para que comenzara a sonar, y un año para que fuera reconocido por su grandeza.

La gran mayoría de bandas que dejan huella suelen tener un paso fugaz pero contundente por el mundo del rock, Nirvana no fue la excepción. Con apenas tres álbumes de estudio (cuatro, si se incluye el compilado Incesticide) el trío de Seattle logró alcanzar la cima antes de la muerte de Cobain. Una de las características de Nirvana que más cautivó al mundo fue su esencia punk, la cual camuflaba de forma exquisita bajo capas de pegajosas melodías pop y riffs de metal. La agresividad de su música, su actitud punk y letras que hablaban de prácticamente cualquier adolescente, eran el empujón que necesitaba el rock en aquel entonces. El mundo ya se había cansado de los roqueros maquillados y vestidos como mujeres, y así, de la nada pero hablándole a una generación entera de adolescentes que sentían no tener un lugar en la sociedad, Kurt Cobain se convirtió en ídolo de multitudes, tanto así que cuando (supuestamente) terminó con su vida, varios de sus seguidores decidieron hacer lo mismo en su honor.

Por siempre quedará la inquietud de qué hubiera pasado si Cobain no hubiera muerto. Seguiría haciendo música con Nirvana, se habría lanzado como solista o, por el contrario, haría parte de la lista de rockstars que el tiempo se llevó, un elemento de nostalgia pero de poca relevancia y vigencia. Nirvana era una banda cuyos cimientos se estaban sacudiendo fuertemente y su total fractura llegaría más pronto que tarde, de hecho hay quienes afirman que el trío ya se había disuelto antes de la muerte de Cobain. La fama estaba causando grandes tensiones internas, por no mencionar que Courtney Love, esposa de Cobain, estaba poniendo su grano de arena para distanciar a su marido de sus compañeros de banda. Una especie de Yoko Ono del grunge.

 Tal vez Nirvana habría lanzado un disco más, posiblemente en 1994, ya que en enero de ese año Cobain, Grohl y Novoselic estuvieron juntos por última vez en un estudio, sesión de la cual nació You Know You ´re Right, última canción que grabaron. Un poco más de un año después de la muerte de Cobain, Dave Grohl lanzaba el disco debut de Foo Fighters, escrito e interpretado en su totalidad por él. Era claro que en Grohl- baterista de Nirvana- había un frontman que moría por salir. Muchos creen que el nacimiento de los Foo llegó como respuesta a la muerte de Nirvana. Con Cobain vivo o muerto, el grupo habría aparecido.

Si Cobain siguiera vivo, tal vez hoy habrían hecho ya una gira de reunión, pero dudo mucho que la banda hubiera seguido activa. Nunca lo sabremos realmente. Lo que sí sabemos es Cobain es uno de los íconos del rock. Pocas veces en la historia del género aparecen personajes que tienen el impulso y actitud para cambiarlo todo, afortunadamente me tocó vivirlo, por ende hoy, en el que sería su cumpleaños 45, aplaudo su legado.