Si el rock es lo suyo, ha llegado al lugar indicado. ¡Bienvenido a la revuelta supersónica!
viernes, 31 de enero de 2025
Cuando Metallica y Marianne Faithfull nos hicieron decir "what!?"
viernes, 15 de septiembre de 2023
¿Qué impacto tendrá el nuevo álbum de los Rolling Stones?
miércoles, 31 de mayo de 2023
¿Veremos Algún Día Nacer a una Nueva Leyenda Musical?
lunes, 27 de marzo de 2023
¿Qué tal si los Conciertos Comenzaran más temprano? (opinión)
miércoles, 8 de febrero de 2023
Severe Tire Damage: La Primera Banda que Tocó por Internet
jueves, 11 de noviembre de 2021
Astroworld y otros conciertos trágicos
martes, 24 de agosto de 2021
In Memoriam: Charlie Watts
Sobresalir en un grupo de rock nunca ha sido tarea fácil, mucho menos cuando se tiene de compañeros a Mick Jagger y Keith Richards, dos huracanes sobre el escenario y fuera de él. Fue precisamente ser diferente lo que hizo que Charlie no pasara desapercibido. Jagger y Richards eran los encargados de prender las luces, Watts era quien las mantenía encendidas con su pulcritud a la hora de tocar. Dicha elegancia y caballerosidad en su interpretación de la batería eran fiel reflejo de su carácter y personalidad. Rara vez se le veía mal vestido. Rara vez se le escuchaba fuera de tiempo. Rara vez (más bien nunca) se sabía algo escandaloso de él. Estuvo con la misma mujer desde 1964, fidelidad inusual en el mundo del rock.
Tras su fallecimiento en Londres a los 80 años, deja un inmenso legado junto a los Rolling Stones, banda en la que estuvo desde 1963, siendo -junto a Jagger y Richards- el único integrante de la legendaria banda en grabar todos sus álbumes.
Paz en su tumba y volumen alto a su música, con la cual todos a quienes los gusta el rock crecimos escuchando.
miércoles, 12 de mayo de 2021
Presentaciones controversiales en la música
jueves, 3 de diciembre de 2020
Recordando a Scott Weiland
miércoles, 18 de marzo de 2020
Canciones Para Quedarse en Casa
jueves, 9 de mayo de 2019
Artistas que Deberían Retirarse
domingo, 25 de diciembre de 2016
¡Hasta Siempre, George!
domingo, 24 de enero de 2010
MIS 25 ÁLBUMES FAVORITOS 2000-2009 PT.1
Después de unos cuantos intentos fallidos en los 90 por hacer que su música sonara moderna, los Santos de los Ángeles regresan a ese sonido más Sleaze que los hizo tan famosos en los 80 y con letras alusivas al sexo, alcohol, strippers y bares, sin duda algo de lo que Vince Neil y compañía saben bastante. Con el fallecido Randy Castillo (Ozzy Osbourne, Lita Ford) en el lugar de Tommy Lee y la producción de Mike Clink (Guns N´Roses, Megadeth), este es un álbum perfecto para pegarse un Trip nostalgico por la década de la laca y el spandex.
Después de la separación de Blink 182 en 2005, Tom Delonge, guitarrista y uno de los cantantes del trío californiano, no se quedó de brazos cruzados y demostró que puede ser el único a cargo de las labores de frontman en una banda. Junto a Atom Willard (The Offspring, Rocket From The Crypt), Ryan Sinn (The Distillers) y David Kennedy (Box Car Racer), Delonge se embarcaría en una nueva aventura sónica que lo alejaría del Pop Punk de su anterior grupo y lo acercaría más a los sonidos del space rock y dream pop.
Lanzado un par de meses después de la separación de la banda, este álbum, lleno de la rebeldía y cojones típicos de Rage, es una colección de covers de artistas como Bob Dylan, MC5, Minor Threat, Cypress Hill, entre otros, que nos deja oír las raíces e influencias musicales de esta agrupación que, según Scott Ian (Anthrax), es la única que supo llevar un paso más lejos lo que ellos hicieron en 1991 cuando se juntaron al grupo de Hip Hop Public Enemy para hacer una nueva versión de Bring The Noise, antes de que los RATM se convirtieran en los pioneros del Nü Metal.
22. THE ROLLING STONES-A Bigger Bang. 2005
Producido por Don Was y los Glimmer Twins (Mick Jagger y Keith Richards), el álbum de estudio número 22 de los interminables Stones es una clara demostración de que la fuerza rockandrollera del grupo está intacta y que el espíritu creativo de la dupla Jagger/Richards permanece tan vital como siempre. Tal vez éste no sea el mejor álbum de los Rolling Stones, pero estamos ante una banda que lleva 5 décadas lanzando música y, en estos tiempos en los que escasean las rockstars, los escurridizos movimientos de Jagger sobre el escenario, el comportamiento rebelde de Richards y el sonido sucio de la música de estos dinosaurios del Rock, no dejan de causar gran impacto.
Guiados por la estridente voz y guitarra potente de Andrew Stockdale, este grupo australiano combina la psicodelia de los 60, el hard rock de Led Zeppelin y el heavy metal de Black Sabbath con sonidos de grupos más modernos como The White Stripes y el stoner rock de Queens of the Stone Age. Canciones como Dimension, Joker & The Thief y Witchcraft hacen de este álbum una oda a lo que el rock n´ roll debe ser: suciedad, mística y mucha diversión.
Tal vez uno de los álbumes más subvalorados de la década y de la discografía misma del grupo, pero con 13 canciones que muestran a un Incubus camino a la madurez y dejando un poco de lado su faceta más pesada para concentrarse en baladas como “Mexico”, “11 am” y experimentar con instrumentos chinos en “Aqueous Transmission”, canción cuyo propósito según Brandon Boyd, cantante de la banda, es “Hacer que el oyente se orine en sus pantalones” tras caer en un estado total de relajación.
Cuando este supergrupo lanzó su álbum debut y autotitulado, dos cosas me cautivaron: Tener de regreso a un Chris Cornell más agresivo y “gritón”, factores que fue perdiendo a medida que su carrera solista fue progresando, y oír de nuevo la genialidad de Tom Morello en la guitarra, pero esta vez demostrando que, además de ser un experto en crear sonidos que desafían las leyes del instrumento, puede mezclar el ser agresivo, sensible e increíblemente melódico. Lastimosamente la banda se desintegraría debido a diversos proyectos musicales como la carrera solista de Cornell, el Nightwatchman de Morello, la reunión de Rage y los infaltables roces personales.















