Mostrando entradas con la etiqueta Coldplay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coldplay. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2023

¿Qué tal si los Conciertos Comenzaran más temprano? (opinión)


Hace unas semanas, la actriz Jamie Lee Curtis afirmó que le gustaría mucho ver a Coldplay en vivo, pero que sus conciertos, como casi todos, comienzan muy tarde. Curtis sugirió algo: conciertos matiné. Es una idea interesante, pero ¿es viable? Analicemos. 

Seamos realistas, a muchos de nosotros ya nos están alcanzando los años, y la idea de estar en un lugar diferente a nuestras viviendas o camas en horas de la noche ya no es tan atractiva como lo era antes. En mi caso, la asistencia a conciertos se ha disminuido con el paso del tiempo, pues simplemente me da física pereza hacer largas filas y estar horas y horas de pie. Recuerdo la primera vez que vi a Metallica. Era mayo de 1999. El concierto comenzaba alrededor de las 8 p.m., sin embargo, decidí llegar al lugar del mismo a las 6 a.m. Tenía 18 años y el físico para soportar 12 horas de fila y luego otras tantas de concierto. Hoy, a casi cuarto de siglo de dicho evento, no hay opción alguna de que llegue a un concierto a la misma hora en la que los gallos comienzan a cantar. De hecho, a los últimos conciertos a los que he asistido, he llegado sobre el tiempo. Hace un mes, por ejemplo, entré al concierto de Def Leppard y Mötley Crüe 10 minutos antes de que comenzara. En 2016, los Rolling Stones comenzaron a tocar cuando yo apenas estaba entrando. 

Hay quienes llegan/llegamos a los conciertos relativamente tarde ya sea por responsabilidades o por pereza de hacerlo antes. Otros, tal vez más jóvenes, lo hacen con horas y hasta días de anticipación. Incluso acampando en los predios del lugar. En el pasado, diferentes grupos hacían varias presentaciones en un solo día. En sus comienzos, los Beatles hacían unas 6 presentaciones por día, comenzando en horas de la tarde. ¿Por qué no hacer uno que otro concierto así? Pues bien, hay muchas cosas que, para bien o para mal, juegan en contra de conciertos diurnos. La primera es que serían imposibles de hacer entre semana. ¿Cuánta gente iría a un concierto un martes a la 1 p.m.? Seguramente muchos, pero no tantos como si fuera en la noche. Imagínense la cantidad de empleados pidiendo permiso para salir del trabajo temprano, y la cantidad de jefes bravos porque media oficina se quiere ir rápido al concierto de x artista. 

Por otra parte, un concierto de día, a menos que sea en un lugar cerrado, pierde un gran porcentaje de su atractivo, pues probablemente no se usarían ni luces, ni láseres, ni pirotecnia, elementos que hacen, en resumen, que un concierto sea un concierto. Si han visto presentaciones de artistas en el verano europeo, seguramente habrán notado que estas suelen comenzar cuando aún no ha caído la noche. Se ve rarísimo. Otro elemento que hace poco viable llevar acabo espectáculos en horario martiné es la venta de alcohol, la cual disminuiría fuertemente en eventos diurnos, y -si el concierto es en un bar- a los dueños del establecimiento poco les va a interesar esto. 

Si bien un concierto de día, diga usted que comience a las 7 p.m. y no a las 10 p.m. sería una belleza para quienes ya poco nos gusta trasnochar o tenemos obligaciones tempraneras el día siguiente, creo que estos nunca van a suceder y , por las razones ya expuestas, son muy poco viables. Tal vez, y esto lo he visto pasar en Colombia, algunas bandas puedan hacer dos presentaciones en un día. Una más íntima para seguidores menores de edad en horas de la tarde, y otra ,la principal, en horas de la noche. Estaría en manos de los músicos, y desde ya puedo ver a más de uno negándose a tocar dos veces en un día. ¿Ustedes creen que Mick Jagger y los Stones se le medirían a dos conciertos en un mismo día? Yo no creo. El impacto físico para el artista sería muy fuerte. 

Mi querida Jamie Lee Curtis, creo que tendremos que seguirnos poniendo la 10 e ir a los conciertos en horarios habituales. Cada vez cuesta más, sí, pero son un sacrificio/incomodidad por un rato, y el júbilo por haber visto a un artista en vivo dura toda la vida. 








 

lunes, 13 de febrero de 2023

¿Y Si Vuelve el Rock al Super Bowl? (columna)

 


A comienzos de siglo, el rock dominaba el show de medio tiempo del Super Bowl. Quienes amamos el género esperábamos con ansias cada año que llegara el medio tiempo del partido, pues sabíamos que algún gran artista iba a montarse al escenario a darnos una buena dosis de rock. Infortunadamente, nuestra alegría terminó cuando en 2010 los encargados del espectáculo decidieron dar un giro radical a los artistas que se presentaban. 

De Paul McCartney en 2005, los Rolling Stones en 2006, Prince en 2007 con la mejor presentación de la historia del evento, Tom Petty en 2008, Bruce Springsteen en 2009, y The Who en 2010, pasaron a una fría y aburrida seguidilla de artistas que sencillamente no han tenido la talla ni el voltaje correctos para tan grande escenario. De Black Eyed Peas a Madonna, de Beyonce a Katy Perry, de Coldplay a Lady Gaga, pasando por palidísimas presentaciones de Justin Timberlake, The Weeknd, Maroon 5, hasta llegar al somnífero de Rihanna anoche. Ninguno ha realmente brillado en el escenario, al menos no de la misma forma en que lo hicieron quienes estuvieron en durante la primera década del siglo. Ni hablemos del desastre que fue Bruno Mars en 2014 cuando -para hacer las cosas aún peores- les dio por invitar a los Red Hot Chili Peppers para que estuvieran menos de 3 minutos y sin dejarlos tocar realmente en vivo, razón por la cual salieron a escena con los instrumentos desconectados y haciendo mímica. Una falta de respeto poner de acompañantes de Bruno Mars a unos tipos que para 2014 cumplían tres décadas haciendo música. 

No me entiendan mal. El pop o cualquier otro género merecen su lugar en el show de medio tiempo del Super Bowl, pues la buena música no es exclusiva de ningún estilo o corriente musical específica. Es solo que la fórmula no parece haber tenido los mejores resultados, y ya han pasado 14 años desde la última vez que un artista rock estuvo a cargo del medio tiempo. Se puede llegar a afirmar sin temor a errar que la razón tras el cambio de rock a pop está en el rating. Los organizadores seguro piensan que Rihanna les puede ayudar a subir los números de una forma que ningún artista rock puede. Eso puede o no ser cierto. Lo que sí es cierto es que el rock puede encender el escenario de una forma en que ningún otro género puede. Con músicos sudándola sobre el escenario, en vez de docenas de bailarines  y cero músicos. ¿Cuánto tiempo estuvieron los músicos de Rihanna anoche sobre el escenario? No pudieron haber sido más de 2 minutos. 

Cerremos los ojos un momento e imaginemos que en 2024 Metallica es el escogido para hacer el show de medio tiempo. Se apagan las luces. Suena The Ecstasy of Gold, pieza de Ennio Morricone que siempre suena por los altavoces justo antes de que la banda salga al escenario. El estadio se queda a oscuras. La gente grita. De repente, los inconfundibles acordes de Master of Puppets comienzan a estremecer el estadio. Metallica toca un fragmento de la canción. De este clásico pasan a la parte más pesada de One. Fuego y pólvora hacen su aparición. Se acaba la canción. James Hetfield hace "rechinar" su guitarra contra uno de los amplificadores. Comienza Enter Sandman. Más pólvora. Más fuego. Termina la canción. Los cuatro integrantes de Metallica hacen una venia y se retiran. El público y los jugadores quedan encendidos después de tanto voltaje. La energía de la banda en vivo contagia a los asistentes y jugadores. Se hace historia musical con tan solo cuatro tipos y sus instrumentos. Sin tanto bailarín ni gente flotando por los aires en plataformas. 

El día después del Super Bowl siempre sueño con un mejor mañana para el show de medio tiempo. Un mañana en el que Metallica, o Guns N' Roses, o Foo Fighters, la rompen sobre el escenario, pero hace un rato vi una foto de anoche del organizador del espectáculo junto a Billie Eilish en uno de los palcos del estadio y tuve que despertar. 

viernes, 3 de febrero de 2023

Ozzy Osbourne Se Retira de los Escenarios. ¿Le Creemos esta vez?

 


Hace algo más de una década, Chris Martin -vocalista de Coldplay- declaró que retirarse en sus 30 de los escenarios era algo que tenía en mente. A sus 45 años, afortunadamente, dicha idea nunca la materializó. No es la primera vez que un artista amenaza con retirarse, pero nunca lo hacen. Basta con mirar la interminable gira de despedida de Kiss. Colgar la toalla o, en este caso, los instrumentos, no ha de ser cosa fácil. Ya sea por los seguidores, el dinero, o por la adrenalina adictiva que debe dar escuchar los gritos de la gente noche tras noche. Paul McCartney, según dicen los rumores, estaría ad portas de anunciar su gira final, siguiendo los pasos de lo que está haciendo su colega Elton John. Ambos, ya de más de 75 años, han de estar sintiendo los rigores de andar de escenario en escenario y de país en país. 

A comienzos de los 90, más exactamente en 1992, Ozzy Osbourne comenzó su gira No More Tours, en la cual se embarcó para poder pasar más tiempo con su familia, y porque fue incorrectamente diagnosticado con esclerosis múltiple. Una vez finalizada la gira, el Príncipe de las Tinieblas cambió de parecer y siguió presentándose en vivo. Días atrás, Ozzy anunció su retiro de las giras, cancelando la gira que tenía programada con Judas Priest. Debido a diversos problemas de salud de los cuales ha sufrido en los últimos años, decidió alejarse de los escenarios, señalando que "no estoy apto físicamente para hacer mi próxima gira por Europa y Reino Unido. pues sé que no voy a poder lidiar con los viajes requeridos", añadiendo que se siente "débil". Sin embargo, no todo son malas noticias, dado que también anunció que su equipo está tratando de ingeniar una manera de poder presentarse sin tener que viajar. 

Teniendo en cuenta que hace casi 30 años Ozzy anunció su retiro de las giras para luego arrepentirse, ¿será que le creemos esta vez? Lastimosamente, creo que en esta ocasión sí está hablando en serio. Cuando se quizo retirar la primera vez, tenía 43 años y estaba muy vital aún. Hoy, a sus 74 años y tras diversos problemas de salud como su reciente diagnóstico con la enfermedad de Parkinson y una cirugía de columna que parece seguirle causando problemas de movilidad, el panorama no parece ser tan esperanzador, pues su condición tal vez sea permanente y es absolutamente incompatible con los rigores de las giras. Lo que sí creo es que en algún momento podrá tener la energía y vitalidad suficientes para hacer una presentación ocasional, ya sea en solitario o con Black Sabbath, pero las giras largas y a gran escala no serán más. Como dice su canción Time, incluida en el álbum Scream, "el tiempo no espera a nadie", y es un ladrón que nos va, de a pocos, robando la vitalidad. 








viernes, 25 de noviembre de 2022

La Historia del "Gracias Totales" de Gustavo Cerati

 


A propósito del Día de Acción de Gracias, esta es la historia del que es tal vez el agradecimiento más famoso de todos los tiempos: el "gracias totales" de Gustavo Cerati. 

Hace 25 años, el 20 se septiembre de 1997, para ser exactos, Soda Stereo tocaba su último concierto en Buenos Aires antes de disolverse oficialmente. Tras un show de alrededor de 30 canciones, Cerati, Charly Alberti, y Zeta Bosio, bajaron el telón de una carrera ilustre con De Música Ligera. Antes de terminar la canción y mientras el bajo, la guitarra y la batería seguían tronando, Cerati se acercó al micrófono para dirigirse al público una última vez: "No solo no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo alrededor desde el comienzo. Algunos siguen hasta hoy. ¡Gracias...totales!". Al ver a Cerati decir estas emotivas palabras, es fácil darse cuenta de que el agradecimiento final llegó de accidente, pues en su rostro se ve a un hombre que está tratando de encontrar la palabra adecuada que resuma lo enorme que era su gratitud hacia el público, la banda y su carrera, colaboradores, siendo "totales" la única o mejor palabra que encontró.

"Gracia totales" se ha convertido en una frase esencial cuando se quiere expresar un agradecimiento grande. Estoy seguro de que usted la ha usado alguna vez o que alguien se la ha dicho. Cuando Cerati murió en 2014, muchos de sus seguidores encontraron en las dos mágicas palabras la forma más precisa para agradecerle por su música y vida. Charly Alberti y Zeta Bosio hicieron una muy corta gira llamada Gracias Totales, en la cual interpretaron canciones de Soda Stereo junto a invitados especiales. Pero quizás el uso de del "gracias totales" que ha resultado más popular recientemente es el de Chris Martin, vocalista de Coldplay, quienes versionaron De Música Ligera en una de sus presentaciones en Buenos Aires, con Martin replicando en un curioso español el discurso que Cerati dio a sus asistentes en el último concierto del trío que lideraba en 1997, por su puesto, con el "gracias...totales" incluido. Las palabras significan tanto para el cantante de Coldplay, que en su reciente y exitoso paso por Argentina decidió tatuarse "gracias totales" en su brazo. 


Soda Stereo se reunió en 2007 para conmemorar los 10 años del último concierto, y la idea -según el libro Soda Stereo- Biografía Total, de Marcelo Fernandez Bitar- era reunirse cada cierto tiempo para hacer al menos un puñado de presentaciones. Lastimosamente, con el fallecimiento de Gustavo Cerati, el plan quedó solo en sueños.  


*A todos quienes leen este blog: gracias...totales.







jueves, 25 de noviembre de 2021

Rituales de músicos antes de salir al escenario

 


Es moneda corriente ver a diferentes integrantes de un grupo hacer un círculo y decir unas palabras, o incluso rezar, antes de salir al escenario, pero, por lo general, los artistas tienen muchas más costumbres y ritos. Estos son algunos de ellos.

Coldplay

Antes de montarse al escenario, los integrantes del grupo británico se funden en un profundo abrazo y se dan aliento para lo que viene. Hablando de aliento, su cantante Chris Martin confeso en entrevista con el Herald Sun que hace unas 18 cosas antes de iniciar un concierto, pero que una de las más importantes es lavarse los dientes, pues de otra forma, como él mismo dice, "me sentiría menos inteligente".


Robert Plant

Uno pensaría que Plant y sus compañeros en Led Zeppelin tenían todo tipo de rituales extraños cuando estaban en la cima, pues las historias de sus andanzas y pilatunas no son pocas, pero el cantante aclaró el tema en una entrevista para BBC diciendo que nunca ha sido una persona con peticiones de diva, pero que le gusta verse bien en el escenario, razón por la cual es de vital importancia para él tener una plancha, ya que "planchar me ayuda a animarme antes de salir al escenario". 


Leonard Cohen

Conocido por ser un artista multifacético, el cantante, poeta, y novelista tenía un muy curioso ritual antes de saltar a escena. 30 minutos antes de comenzar un recital, se juntaba con su banda y equipo para repetir las palabras "pauper sum ego, nihil habeo", un verso en latín que significa "soy pobre, no tengo nada". ¿Quizás un gesto de humildad para recordar las bendiciones de las que gozaban siendo músicos?


Alice Cooper

No sería extraño que en el imaginario colectivo se tuviera a un tipo como Alice Cooper haciendo todo tipo de cosas extrañas y oscuras en su camerino, pero son dos cosas las que el cantante realiza como ritual previo a una presentación: comer dulces y ver películas de kung fu. 


Keith Richards 

Otro al que es difícil imaginar haciendo algo terrenal es al excéntrico guitarrista de los Rolling Stones, pero cuenta la leyenda que antes de tomar el escenario el legendario músico pide algo muy específico para comer: un pastel de pastor, que no es otra cosa que carné picada y cocida cubierta con puré de papa. Pero no todo es tan simple, ya que obligatoriamente debe ser él quien lo corte. Nadie puede hacerlo por él.


Jack White

Al otrora miembro de los White Stripes le gusta tomar un shot de whisky y una lata de Red Bull, pero para encontrar el frenesí adecuado para electrizar a las masas con su música, el cantante y guitarrista toma un bate y rompe cosas. 


Foo Fighters

Según Dave Grohl, "muchas bandas le piden a Dios tener el mejor concierto de sus vidas, otras hacen un grito tipo ´¡vamos, equipo!´, pero nosotros oímos Off the Wall (disco de Michael Jackson) y tomamos Jagger". Ya sabemos por qué se ven tan felices en sus shows.


Red Hot Chili Peppers

Si hay un espectáculo lleno de energía ese es el de los Chili Peppers, pero para llegar a tal nivel voltaje su cantante Anthony Kiedis dice tener que "correr, estirar, y hacer flexiones". Flea, tal vez el más "loco" de todos, parece tener que contener su electricidad y guardarla para la presentación, pues en su menú previo a un concierto están rezar y meditar. Chad Smith es mucho más tranquilo con respecto a sus rituales y hace cosas tan simples como llegar temprano al lugar del concierto, ver al público y a la banda telonera.



























lunes, 21 de noviembre de 2011

U2: Al Borde De La Irrelevancia


Hace tan sólo unos días, el 19 de noviembre para ser exacto, Achtung Baby cumplió 20 años en el mercado. Este disco metió a U2 de lleno en los 90, en un momento en el que la banda estaba en crisis y buscando una forma de escapar de los 80. Las sesiones de grabación, que comenzaron en octubre de 1990, no fueron nada fáciles, sobre todo en su etapa inicial. La inspiración era escasa y los roces entre Bono, The Edge, Larry Mullen y Adam Clayton eran el pan de cada día. Soplaban fuertemente los vientos de separación, hasta que, de la nada, The Edge tomó su guitarra y tocó el riff de One. U2 comenzaba un viaje bastante experimental por la década de los 90. Viaje cargado de beats electrónicos, álbumes como Zooropa y Popmart, y sus respectivas giras Zoo TV y PopMart, las cuales contaban con puestas en escena bastante ambiciosas en lo visual.


Durante un periodo de 10 años, U2 supo mantenerse vigente, relevante. Hicieran lo que hicieran siempre encontraban el camino a la cima de los listados, dando de qué hablar y reinventándose disco tras disco, gira tras gira. El grupo salió bien librado de los 90 y hallando el camino perfecto para seguir adelante de manera exitosa. En 2000 lanzaron All That You Can´t Leave Behind, álbum con el que ganaron 7 premios Grammy y dejaron de lado su faceta electrónica/experimental para tocar un Rock más simple y tradicional. Éxito total. Infortunadamente, el éxito de sus discos se fue desvaneciendo con el paso de la década hasta llegar a un punto bastante bajo en 2009, año en que sale a la venta No Line On The Horizon. El disco vendió 5 millones de copias, cifra mucho más baja con respecto a sus discos anteriores. Ni la crítica ni los fans lo recibieron de forma positiva. Incluso los mismos integrantes de U2 han manifestado su decepción con respecto al resultado del álbum, liderado por el sencillo Get On Your Boots, canción que es prácticamente un mal clon de Vertigo, primer sencillo del álbum predecesor How To Dismantle An Atomic Bomb. En mi opinión, es el peor disco de la historia del grupo. Frío, apático, aburrido y con muy pocos momentos que destacar. Creo que U2 intentó apuntar a un sonido más progresivo como el de Yes y Emerson, Lake & Palmer, pero se quedó en aguas tibias y a mitad de camino.


Soy fan de U2, sobre todo de sus 4 primeros discos, por ende me duele decir que la banda ha entrado en el peligroso terreno de la irrelevancia. Difícil de aceptar, pero debo ser objetivo. Sus discos cada vez logran menos impacto, tanto a nivel mediático como comercial y de ventas. Eso sí, sus giras son siempre exitosas y rompen todo tipo de récords de asistencia, pero no es suficiente cuando se trata de un grupo que nos tiene acostumbrados  a llenarnos de éxitos con cada sencillo, con cada nueva producción. Precisamente Bono, al mirar atrás y recordar las épocas del aclamado Achtung Baby, ha aceptado que U2 está en el borde de la irrelevancia, dejando abierta la posibilidad de que tal vez el fin del grupo ha llegado. Es muy complicado que un grupo pueda mantener el fuego vivo durante una carrera tan larga como la de U2. Pero, ¿Qué se hace cuando el fuego se está apagando? R.E.M., grupo contemporáneo a U2 y que hace unos meses anunció su disolución, estuvo caminando por las sendas de la irrelevancia por varios años antes de tomar la decisión de decir adiós. Prueba de ello son los varios discos de canciones cuadriculadas y sin pasión. 

No sé si U2 quiera recorrer ese mismo camino para, después de lanzar música sin mayor atractivo, tomar la decisión de separarse, dejando una imagen de grupo cansado y por debajo de su verdadero talento, porque si hay algo cierto es que un artista es tan bueno como su último trabajo. Soy partidario de que U2 tome un par de años sabáticos y haga un intento más de lanzar un disco que valga la pena. En dicho periodo tal vez puedan asesorarse de los Red Hot Chili Peppers en temas como “Cómo ser relevantes a pesar del paso del tiempo” o incluso sentarse a hablar con Axl Rose y preguntarle cómo ha hecho para seguir siendo interesante y relevante en la prensa sin importar los kilos de más y su evidente deterioro musical. Si nada de esto funciona, lo mejor  será seguir los pasos de R.E.M. y despedirse antes de arruinar su legado y pasar de la adoración de sus fans al desprecio y pesar. Tal vez es hora de dejar que bandas como Muse, Coldplay, Keane y The Killers hagan los hits que ellos, a juzgar por su presente, ya no pueden hacer.


jueves, 4 de febrero de 2010

MIS ÁLBUMES FAVORITOS 2000-2009 PT.3

He aquí la última parte de esta humilde trilogía que no es más que la banda sonora de lo que fue para mí la década que acaba de concluir.


10. METALLICA. Death Magnetic. 2008.
A comienzos de la década, estos 4 jinetes del Metal parecían más destinados al Apocalipsis que a la salvación. Sin embargo, James Hetfield logró superar sus adicciones y el grupo, tras un intenso proceso de audiciones, encontró en Robert Trujillo a un bajista merecedor de hacer parte de uno de los grandes del thrash. Este álbum deja oír a la banda reencontrándose con un pasado más heavy y con una energía revitalizada lo suficientemente fuerte como para recuperar el trono como los dioses del metal.




9. GUNS N´ ROSES. Chinese Democracy. 2008.
Una docena de músicos, más de una década y 13 millones de dólares fueron necesarios para que Axl y su nueva versión de los Gunners lanzarán uno de los álbumes más esperados en la historia de la música. Tal vez su éxito no haya sido rotundo y en él no aparezcan aquellos que hicieron que Guns N´ Roses fuera una fuerza incontrolable en el mundo del Rock, pero lo cierto es que Axl Rose, a pesar de que su voz no suena como en sus años maravillosos, sigue siendo un cantante diferente, lleno de polémica e irreverencia, factores que el Rock N´ Roll perdió hace mucho.




8. GREEN DAY. American Idiot. 2004.
A mediados de 2003 el trío californiano comenzó a trabajar en el que sería el sucesor de Warning, pero las grabaciones de lo que habían hecho desaparecieron. En vez de volver a grabar, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tre Cool decidieron comenzar de cero. Inspirados en The Who y motivados por la falta de ambición de los grupos de Rock del momento, el grupo inició el proceso de composición de una opera Rock. American Idiot cuenta la historia de un anti-héroe llamado Jesus of Suburbia, que odia el lugar donde vive y aquellos que lo rodean, razón por la que decide marcharse. Hasta la fecha el álbum ha vendido 14 millones de copias en todo el mundo.





7. COLDPLAY. Viva La Vida. 2008.

Cuando abrí el booklet del CD para ver y “curiosear” a través de los créditos y agradecimientos (ritual que no puede faltar al comprar un CD), una de las primeras cosas que llamó mi atención fue ver los lugares en los que el grupo inglés grabó el álbum: una panadería, un convento, una iglesia y una tienda de magia. Indudablemente la mística de dichos lugares se tradujo en ese sonido que evoca imágenes y crea paisajes mágicos en canciones como Cemeteries of London, Lovers in Japan/Reign of Love y Violet Hill. Antes de Viva La Vida, en cuya producción participó el señor Brian Eno, Chris Martin y su combo no significaban gran cosa para mí. Hoy en día los considero una potencia imparable del Rock/Pop a nivel mundial.




6. RED HOT CHILI PEPPERS. Stadium Arcadium. 2006.

Con el mayor de los respetos que merecen álbumes como BloodSugarSexMagik y Californication, este álbum doble es, al menos en mi parecer, la opera prima de los Chili. La química innegable y contagiosa del grupo, la precisión de Chad Smith en la batería, el virtuosismo de Flea en el bajo, el inconfundible estilo vocal de Anthony Kiedis y la versatilidad de John Frusciante hacen que las 28 canciones que componen el álbum sean una muestra contundente y multiplicada por 2 de todo lo que son capaces los Chili Peppers, así como una noble enseñanza de que los grupos no tienen por qué perder ambición con el paso de los años. Lastimosamente, si Frusciante no hace como el buen hijo y regresa a casa por segunda vez, Stadium Arcadium pasará a la historia como el último que grabó con el grupo.




5. THE WHITE STRIPES. Elephant. 2003.
Antes de este álbum, Jack y Megan White (que, a propósito, nunca he podido entender a si son hermanos, ex esposos o sólo amigos) gozaban de una fama más bien moderada y de cierto reconocimiento dentro de la escena underground del Rock. Todo eso cambió una vez a la radio y televisión llegó esa línea de bajo tan simple pero tan bien construída de Seven Nation Army. David Fricke (Crítico de Rolling Stone) acertó al decir que Elephant “Sería una de las mejores cosas que oirá en todo el año”, en lo que si no acertó es que el álbum, lleno de blues, melódico y muy cercano a la perfección, sería de lo mejor no sólo de 2003 sino del resto de la década. Nada que hacer, Jack White es un monstruo.




4. THE STROKES. Is This It. 2001.
Las 11 canciones de Is This It, que no alcanzan a sumar ni siquiera 40 minutos, son una demostración contundente de que menos es más. Con letras que hablan sobre la juventud urbana y una parte instrumental simple y minimalista que recuerda al Garage Rock de los años 70, Julian Casablancas y su parche lograron asegurar su lugar dentro de lo mejor de la década e inspirar un movimiento de Garage Rock Revival con grupos como los Artic Monkeys, The Libertines y los mismisimos Kings Of Leon, movimiento que marcaría el curso del resto de la década.




3. QUEENS OF THE STONE AGE. Songs For The Deaf. 2002.
Con Songs For The Deaf, el grupo californiano pasó de ser reconocido en Estados Unidos a ser un acto de talla mundial. No muchos logran con tanta precisión y maestría hacer un álbum fuerte, agresivo, oscuro, melódico y salirse con la suya, y, por si fuera poco, con un invitado especialísimo como Dave Grohl en la batería. Con este álbum, Josh Homme, cantante y guitarrista de la banda, inició su camino a convertirse, junto con Jack White, en uno de los músicos revelación de la década y de los tipos más influyentes en la escena rock.




2. U2. All That You Can’t Leave Behind. 2000.
Después de pasar una década experimentando fuertemente con sonidos electrónicos, el cuarteto irlandés decidió dejar de lado lo que muchos vieron como excesos visuales y sonoros, especialmente en álbumes como Pop (menospreciado, pero exquisito) y volver a ser de nuevo ese U2 más básico y menos ambicioso. 7 Grammys, 110 millones de dólares recaudados con el Elevation Tour y las 12 millones de copias vendidas hasta hoy, son señal inequívoca de la grandeza de un álbum que, a casi 10 años de su lanzamiento, representa todo lo que no puedo dejar atrás. Dato curioso: In A Little While, séptima canción del álbum, fue la última canción que oyó Joe Ramone (The Ramones) antes de morir.




1. RADIOHEAD. Kid A. 2000
Aún recuerdo bien cuando terminé de oír por primera vez este álbum. Lo primero que pensé fue: “¿Dónde están las guitarras?”. La respuesta: se quedaron del otro lado cuando cayó el telón del siglo XX y los de Thom Yorke hicieron borrón y cuenta nueva en su sonido, dejando muy, pero muy atrás aquello que los hizo famosos en los 90. El Rock Alternativo de sus primeros álbumes pasó a ser una mezcla de todo lo que los integrantes del grupo oían mientras componían: Jazz, Electrónica, Techno…

A pesar de ser un álbum muy complejo en sonido, imagen y letras, Kid A alcanzó la posición número 1 en Estados Unidos, Canadá, Francia, Reino Unido, Irlanda y Nueva Zelanda y, sin ahorrar palabras, es una absoluta, irrefutable, rotunda, delicada y exquisita obra de arte que no sólo es lo mejor de la década pasada sino de la historia de la música en general.