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viernes, 30 de diciembre de 2022

Mis Álbumes Favoritos de 2022


Cada año que pasa se hace más y más difícil hacer esta lista, pues la oferta de sonidos crece y las propuestas se hacen cada vez más variadas y versátiles. Prueba de ello es esta lista de mis discos favoritos de 2022, en la cual predomina el rock duro y sonidos pesados, pero hay espacio para otras cosas más suaves y rítmicas. Esa es la música, un lienzo de miles de colores para todos los gustos. Con ustedes (sin ningún orden especial) mi tradicional lista anual de los mejores discos, al menos para mí, del año que está llegando a su fin.

ALTER BRIGDE- PAWNS & KINGS


Si hay una banda sólida y duradera en el mundo del rock, esa es Alter Bridge. A pesar de los múltiples proyectos paralelos de sus integrantes, siempre se puede contar con que eventualmente regresarán para patearnos el trasero una vez más. Eso es precisamente lo que hacen con su séptimo lanzamiento, Pawns & Kings, 10 canciones que van directo al grano por medio de los contundentes riffs de Mark Tremonti y la versátil voz de Myles Kennedy, probablemente el mejor cantante del rock de la actualidad. Si bien el álbum no propone nada que la banda no haya hecho antes, siempre es una gran alegría saber que con cada disco nos van a regalar una electrizante y estridente descarga musical. 

INTERPOL- THE OTHER SIDE OF MAKE-BELIEVE


Para un álbum que fue concebido parcialmente a distancia debido a la pandemia de COVID-19, Interpol suena como una máquina perfectamente aceitada y engranada. Tal vez no sea el disco con las canciones más "pegajosas" de la banda neoyorquina ni tenga los coros más memorables, pero ofrece algo que ha hecho que los liderados por Paul Banks se hayan convertido en un culto del rock independiente: melodías y letras que le cantan a un alma existencialista y trascendental. En su séptimo álbum, Interpol nos regala la posibilidad de creer en que aún hay magia en la música moderna.

OZZY OSBOURNE- PATIENT NUMBER 9


Hace unos años la carrera del Príncipe de las Tinieblas tenía más cara de estar llegando a su fin que de seguir el camino de prosperidad gracias al cual se convirtió en uno de los más grandes íconos de la historia de la música. Sin embargo, y afortunadamente para todos, Ozzy para ser un mutante de mil vidas, y con Patient Number 9, el segundo álbum de su nueva etapa nos regala una colección de canciones en las que suena absolutamente vital y sin intención alguna de parar. Además de sonar a lo Ozzy, hay fuertes influencias de blues, y -por si fuera poco- tiene a su lado a ilustres invitados como Zakk Wylde, Mike McCready (Pearl Jam), Jeff Beck, Eric Clapton, Josh Homme (Queens of the Stone Age), Robert Trujillo (Metallica), Duff Mckagan (Guns N' Roses), Chad Smith (Red Hot Chili Peppers), Taylor Hawkins (Foo Fighters) y su máximo compinche musical: Toni Iommi. Imposible hacer música mala así. 

EDDIE VEDDER- EARTHLING


No soy muy fan de los discos solistas de cantantes de grandes bandas, pero con Earthling -su tercer álbum en solitario- el cantante de Pearl Jam me volvió a callar la boca. Tras hacer dos álbumes que se desviaron muchísimo de su trabajo con su grupo, se podría caer en la trampa que Vedder lanzaría algo exótico e impredecible, pero en su lugar puso en el mercado una producción que suena bastante a lo que haría con Pearl Jam, lo cual representa una clara señal de que aún puede ser estridente, colgarse su guitarra y darnos una buena despelucada roquera.  

RED HOT CHILI PEPPERS- UNLIMITED LOVE


Para su álbum número 12, los Chili Peppers fueron bendecidos con el regreso de dos piezas claves de su éxito: el productor Rick Rubin y el guitarrista John Frusciante, quien vuelve a las filas del grupo estadounidense después de 10 años y dos discos de ausencia. La presencia de ambos se siente fuerte a lo largo de la producción, con el fuego que caracterizó al cuarteto a lo largo de los 90 y la primera década del presente siglo. La madurez y tonos rock funk de Californication y By the Way vibran en Unlimited Love. 

MEGADETH- THE SICK, THE DYING...AND THE DEAD


Al igual que Ozzy, Dave Mustaine es otro personaje del metal que desafío la adversidad y la venció. Ni la pandemia, ni el cáncer, ni los líos internos de la banda pudieron detener el álbum 16 de Megadeth. Por el contrario, las dificultades parecen haber sido la fuente de inspiración que suena como el Megadeth que siempre hemos amado: letal y sombrío. 

SLASH- 4


El cuarto álbum de Slash junto a Myles Kennedy (quien repite en este conteo) & The Conspirators es el primero en ser lanzado a través del nuevo sello discográfico Gibson Records, y es difícil pensar en un mejor artista que Slash para darle la patadita de la buena suerte al sello de las guitarras que él ha representado tan bien por más de tres décadas. Es posible que no sea un disco que rompa esquemas, pero es uno guitarrero a morir en un mundo en el que, tristemente, las guitarras parecen andar de vacaciones. Músico que se junta con Myles Kennedy no puede fracasar.

JACK WHITE- ENTERING HEAVEN ALIVE


El exlíder de los White Stripes ha tenido un año bastante productivo, lanzando dos álbumes en un periodo de apenas 3 meses: Fear of the Dawn y Entering Heaven Alive. Ambos muestran facetas muy distintas de su talento, el primero es su lado más estridente y guitarrero, mientras que el segundo es más calmado y orientado al folk. Es más fácil conectar una guitarra y sorprender, que desconectarla y asombrar, y esto último es precisamente lo que hace White con este álbum: sorprender con su versatilidad y la sensibilidad lírica y musical de sus composiciones. 

SLIPKNOT- THE END, SO FAR


Cuando se reveló el nombre del séptimo álbum de la banda estadounidense, muchos temieron que era el final del grupo, pero no era nada más que el anuncio del fin de su relación con su sello discográfico. El último disco con Roadrunner Records es uno que sorprende con un al menos un par de canciones que se salen del molde de Slipknot, pues están cargadas de sintetizadores, en lo que es quizás un guiño al futuro. Sin embargo, los seguidores fieles del grupo de Iowa no estarán decepcionados, ya que la producción tiene todo lo que nos gusta de Slipknot: brutalidad y potencia. 

GHOST-IMPERA


Hay quienes dicen que el el rock de guitarras está muerto. Claramente, no han escuchado Ghost. Con su quinto álbum, la banda sueca presenta una colección de canciones que dejan muy claro que las guitarras están más vivas que nunca. La mezcla de sonidos es exquisita. Un poco de heavy metal, mucho de glam, bastante teatralidad y pomposidad, y con influencia de artistas como Boston, Alice Cooper, Bon Jovi y -aquí me pueden tildar de loco, pero los invito a analizar las melodías vocales- ABBA, Ghost llegó para espantar la música ultraprocesada y ficticia que domina el mainstream hoy.




























 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Seven Nation Army: el Himno del Fútbol Moderno

 


En 2003, cuando los White Stripes lanzaron el álbum Elephant, el sencillo Seven Nation Army pegó durísimo en las ondas radiales y es hoy uno de los clásicos del rock moderno. Su simple pero contagiosa línea de bajo hacen de la canción una pieza adictiva que se queda metida en la cabeza. Sin embargo, practicamente nadie esperaba nada del tema, ni la disquera ni el mismísimo Jack White, su compositor. En entrevista con Ultimate Guitar el músico señaló que esta era simplemente una canción más: "estábamos más interesados en otras canciones de ese álbum y la disquera no quería lanzarla como single, pero yo insistí, pues era una canción que sonaba diferente a todo lo que hacíamos". 

Inicialmente, Seven Nation Army encontró su camino hasta el mundo del fútbol, pero con el paso del tiempo hizo lo propio en otros deportes como el basquetbol y el beisbol. Si bien se dice que el uso de la canción en estadios de fútbol inició en 2006 cuando los hinchas del Club Brugge de Bélgica viajaron a Italia a apoyar a su equipo en un partido de la Champions League contra el AC Milan, White recuerda que la primera vez que escuchó el exitoso sencillo en un ambiente futbolera fue cuando Italia ganó el Mundial en 2006: "alguien dijo que el presidente de Italia cantaba la canción desde un balcón para los seguidores italianos que celebraban el título obtenido por su país. Fue ahí cuando supe de cómo la canción estaba siendo usada en el ámbito del fútbol europeo. Pensé que era algo pasajero, pero continuó". 

Si gusta del rock, no puede haber forma de que no conozca Seven Nation Army. Pero si no lo es, casi con total certeza habrá escuchado la famosa melodía cantada por hinchas en algún estadio, ya sea en el marco de la Champions League, la Eurocopa, o en el Mundial de Qatar 2022. 









 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Rituales de músicos antes de salir al escenario

 


Es moneda corriente ver a diferentes integrantes de un grupo hacer un círculo y decir unas palabras, o incluso rezar, antes de salir al escenario, pero, por lo general, los artistas tienen muchas más costumbres y ritos. Estos son algunos de ellos.

Coldplay

Antes de montarse al escenario, los integrantes del grupo británico se funden en un profundo abrazo y se dan aliento para lo que viene. Hablando de aliento, su cantante Chris Martin confeso en entrevista con el Herald Sun que hace unas 18 cosas antes de iniciar un concierto, pero que una de las más importantes es lavarse los dientes, pues de otra forma, como él mismo dice, "me sentiría menos inteligente".


Robert Plant

Uno pensaría que Plant y sus compañeros en Led Zeppelin tenían todo tipo de rituales extraños cuando estaban en la cima, pues las historias de sus andanzas y pilatunas no son pocas, pero el cantante aclaró el tema en una entrevista para BBC diciendo que nunca ha sido una persona con peticiones de diva, pero que le gusta verse bien en el escenario, razón por la cual es de vital importancia para él tener una plancha, ya que "planchar me ayuda a animarme antes de salir al escenario". 


Leonard Cohen

Conocido por ser un artista multifacético, el cantante, poeta, y novelista tenía un muy curioso ritual antes de saltar a escena. 30 minutos antes de comenzar un recital, se juntaba con su banda y equipo para repetir las palabras "pauper sum ego, nihil habeo", un verso en latín que significa "soy pobre, no tengo nada". ¿Quizás un gesto de humildad para recordar las bendiciones de las que gozaban siendo músicos?


Alice Cooper

No sería extraño que en el imaginario colectivo se tuviera a un tipo como Alice Cooper haciendo todo tipo de cosas extrañas y oscuras en su camerino, pero son dos cosas las que el cantante realiza como ritual previo a una presentación: comer dulces y ver películas de kung fu. 


Keith Richards 

Otro al que es difícil imaginar haciendo algo terrenal es al excéntrico guitarrista de los Rolling Stones, pero cuenta la leyenda que antes de tomar el escenario el legendario músico pide algo muy específico para comer: un pastel de pastor, que no es otra cosa que carné picada y cocida cubierta con puré de papa. Pero no todo es tan simple, ya que obligatoriamente debe ser él quien lo corte. Nadie puede hacerlo por él.


Jack White

Al otrora miembro de los White Stripes le gusta tomar un shot de whisky y una lata de Red Bull, pero para encontrar el frenesí adecuado para electrizar a las masas con su música, el cantante y guitarrista toma un bate y rompe cosas. 


Foo Fighters

Según Dave Grohl, "muchas bandas le piden a Dios tener el mejor concierto de sus vidas, otras hacen un grito tipo ´¡vamos, equipo!´, pero nosotros oímos Off the Wall (disco de Michael Jackson) y tomamos Jagger". Ya sabemos por qué se ven tan felices en sus shows.


Red Hot Chili Peppers

Si hay un espectáculo lleno de energía ese es el de los Chili Peppers, pero para llegar a tal nivel voltaje su cantante Anthony Kiedis dice tener que "correr, estirar, y hacer flexiones". Flea, tal vez el más "loco" de todos, parece tener que contener su electricidad y guardarla para la presentación, pues en su menú previo a un concierto están rezar y meditar. Chad Smith es mucho más tranquilo con respecto a sus rituales y hace cosas tan simples como llegar temprano al lugar del concierto, ver al público y a la banda telonera.



























miércoles, 26 de mayo de 2021

Las frases más célebres de Noel Gallagher

 


Si por algo caracteriza a Noel Gallagher, además de ser un gran músico, es por tener una boca que no tiene temor a decir cualquier cosa. A lo largo de los años, el exguitarrista de Oasis ha dicho varias frases célebres sobre la vida, su música, y otras celebridades que vale la pena recordar...y reír al leerlas. 


Sobre sí mismo.

"Por mucho, soy un guitarrista promedio".

Sobre hacer un álbum en vivo de Oasis.

En 1997, antes de que en el mercado hubiera un disco en directo del grupo británico, Noel habló sobre el tema, aprovechando, por supuesto, para lanzarle un dardo a las habilidades musicales de su hermano Liam: "Vamos a hacer un álbum en vivo cuando se me acaben las ideas para canciones, o cuando Liam comience a componer". 

Sobre el consumo de drogas.

-"Si hubiera medallas en Inglaterra por consumir drogas, habría ganado montones".
-"No fui a rehabilitación como todos mis amigos hicieron. Malditos blanditos".


Sobre Keane.

En extrañas ocasiones se le oye a Noel hablando bien de un colega, desafortunadamente para el grupo británico Keane, ellos no hicieron parte de esas extrañas ocasiones, pues el mayor de los Gallagher afirmó sentirse mal por ellos, ya que "siempre serán aburridos, no importa lo que hagan, incluso si alguno de ellos empezara a inyectarse heroína en su pene". 

Sobre su hermano Liam.

-"Es grosero, arrogante, intimidante y perezoso. Es el hombre más bravo que conocerás. Es una persona con un tenedor en un mundo de sopas".

-"Leo las entrevistas con él y no lo reconozco, parece muy buena onda. El tipo con el que he estado en la banda es un puto idiota".

Sobre Victoria Beckham.

"¿Por qué está escribiendo un puto libro? No puede masticar chicle y caminar en línea recta al mismo tiempo, menos va a poder escribir un libro".

Sobre integrantes de Blur.

-"Una de las peores cosas que me pasó fue cuando dije que a Damon Albarn y a Alex James les daría sida. Mi mamá me llamó realmente enojada y me dijo que no me había criado para hablar así".

-"Damon Albarn es un puto idiota. Y su guitarrista, quien pensé estaba bien, parece creer que es un superhumano".

Sobre Jack White.

2Acaba de hacer una canción para Coca Cola. Se supone que debe ser un modelo a seguir de la forma alternativa de pensar. Eso está putamente mal. Particularmente con Coca Cola. Es como hacer un puto concierto para McDonald's".

Sobre U2.

"Toquen 'One' y dejen de hablar de África.

Sobre Dios.

"No creo en la religión, aunque me parece fascinante que se haya convertido en algo tan poderoso en el mundo y ha dictado los valores de las sociedades por cientos de años, pero no veo la mano de Dios trabajando en ningún lugar del mundo".

Sobre tocar Wonderwall en vivo.

"La gente me pregunta si me aburro de tocarla. Cómo puede uno aburrirse de escuchar a 15.000 personas cantando la canción. Es mejor que las drogas. Te pones erecto cada vez que oyes eso". 























miércoles, 7 de abril de 2021

Cuando el grunge y la literatura se cruzaron

 


No es nada extraño que el mundo de la música nos dé colaboraciones que parecieran carecer de todo sentido: Lou Reed y Metallica, Sting y Shaggy, Jack White y Alicia Keys, entre otras tantas. Lo que si es extraño es cuando dos formas distintas de arte se juntan, más aún cuando dos líderes de la contracultura están involucrados. Ese fue el caso de Kurt Cobain, cabeza del movimiento del rock alternativo de los 90 con Nirvana, y William S. Burroughs, una de las caras más visibles de los escritores de la llamada Generación Beat. 

Si bien a William S. Burroughs no le gustaba la música estridente de Cobain, lo suyo era el blues, el líder de Nirvana le tenía una gran admiración. Era uno de sus ídolos. Uno años después de la muerte del músico, sus diarios fueron publicados. En una entrada Cobain señalaba que le encantaba "todo lo que empieza por B: Bukowski, Beckett, pero sobre todo Burroughs". Unos meses antes de la muerte de Kurt, ambos artistas se reunieron. Hablaron un rato, y el escritor regaló a Cobain un autorretrato debidamente autografiado. Sobre el encuentro, Burroughs admitió que el cantante y guitarrista "es un chico raro. Frunce el ceño sin ningún motivo". Cuando se supo del suicidio del líder de Nirvana, Burroughs dijo que "él ya estaba muerto".

Pero el encuentro entre ambos no se quedó solo ahí. En 1992 los dos grabaron juntos lo que tiene que ser una de las piezas musicales más raras en la historia de la música: The "Priest" They Called Him, una grabación de casi 10 minutos en la que Burroughs recita The Junky's Christmas, una de sus historias cortas, mientras Cobain toca en su altamente distorsionada guitarra una versión de la canción navideña Silent Night y To Anacreon in Heaven, tema oficial de una sociedad inglesa de músicos amateur del siglo XVIII. Burroughs grabó su parte en septiembre de 1992, mientras Cobain hizo lo suyo en noviembre del mismo año. En la portada del sencillo aparece Krist Novoselic, bajista de Nirvana, interpretando a The Priest, protagonista del relato de la canción.

El track tuvo cero rotación comercial debido a su extraña naturaleza, pero hace parte del legado de Cobain, a quien probablemente nunca nos cansaremos de escuchar, incluso si se trata de él haciendo ruido con su guitarra por 9 minutos 41 segundos. 






miércoles, 26 de diciembre de 2012

Mis Discos Favoritos de 2012


Cada diciembre me pongo en la difícil tarea de escoger los 10 discos que más me gustaron. en el año. En esta ocasión, la lista es bien extraña y variada, prueba de la diversidad musical que hay actualmente. Una banda de dream pop, una de veteranos, algo instrumental, un disco tributo, uno del  presente y futuro de metal, entre otros, lograron meterse en mi ranking anual. Como aspecto curioso, 5 de los 10 discos en este top 10 de 2012 son de grandes guitarristas. Pensar que hay quienes dicen que el rock de guitarra está muerto.

Esta es, sin un orden específico, mi lista de discos favoritos de 2012:  

Jack White -Blunderbuss


A estas alturas sobra, creo, introducir a Jack White. A menos que haya estado encerrado en una cueva durante los últimos 10 años, su nombre es uno que debe conocer, ya sea por su trabajo con The White Stripes, The Raconteurs o The Dead Weather. 

Lanzado el 23 de abril y escrito en su totalidad por White, Blunderbuss marca el debut como solista de uno de los músicos más exitosos y talentosos de la última década. Junto a Megan White alcanzó uno de los puntos más altos en su carrera. Después de todo, quién no recuerda esa pegajosa pero genial línea de bajo de Seven Nation Army. Posteriormente, con The Raconteurs y The Dead Weather no logró replicar su éxito previo. Ambos grupos propusieron cosas interesantes, pero en ninguno de ellos White estuvo a la altura de su mejor nivel. Algo no encajaba. Algo no lo hacía sonar cómodo.

Con Blunderbuss, parece haber recobrado esa inspiración que lo catapultó a la cima de la escena de la música a comienzos de la década pasada. Las 13 canciones del álbum son un recorrido por terrenos a los que White nos tiene acostumbrados, un poco de blues, algo de hard rock, y otro de poco de folk y country, todo en tracks llenos de su inconfundible voz y letras melancólicas cantadas desde lugares que –si bien no son una invitación directa al alma del músico- parecen estar cargadas de sentimientos personales a los que White poco o nada nos ha dejado entrar en el pasado.

Recomendación: trate de oír/conseguir la versión japonesa del disco. Trae un cover apasionante de Love is Blindness (U2). Usualmente, quienes hacen covers de U2 fallan a la hora de recrear el sentimiento de sus canciones. Jack White no sólo lo logra, sino que imprime sentimientos a la canción que tal vez ni el mismo Bono alcanzó a imaginar cuando la canción fue grabada y lanzada a comienzos de los 90. 



Buckethead -Electric Sea


Además de ser uno de los guitarristas experimentales más versátiles e interesantes, Buckethead también es de los artistas más productivos de la historia de la música. Prueba de ello son los 40 discos como solista que ha lanzado desde 1992, sin incluir sus “aventuras” en bandas como Giant Robot, Guns N´ Roses, y sus colaboraciones con músicos como Les Claypool (Primus) y Brain (Primus, GN´R).

Si bien su estilo musical se orienta más hacia el metal progresivo y el speed metal, en Electric Sea se concentra en sonidos acústicos, clásicos e incluso un poco de flamenco. 

Escrito y compuesto por él mismo, este disco es una joya de 11 canciones instrumentales que nos muestran la versión más elegante y hermosa de Buckethead. De esas 11 canciones, dos son composiciones originales de Johann Sebastian Bach, y una del compositor italiano Alfredo Catalani. Uno de los momentos más sublimes y curiosos del álbum es el track de cierre: The Homing Beacon, el cual dedica a uno de sus ídolos, Michael Jackson, a quien agradece en los créditos.

Recomendación: antes oír Electric Sea, oiga Electric Tears (2002), disco del cual nace la idea para este. Si puede, óigalos en continuidad. Así entenderá a plenitud la magia de este monstruo de la guitarra.  

Varios Atistas- Re-Machined: A Tribute To Deep Purple's Machine Head


Una de las cosas que se puede decir de Deep Purple es que es una de las bandas más influyentes de la historia del rock/metal. Otra cosa que se puede decir sobre es que, sin importar de cuál de sus múltiples alineaciones de esté hablando, es nunca ha recibido el crédito que merece. Tal vez el legado de Deep Purple ha sido eclipsado por artistas de los 70 como Led Zeppelin y Black Sabbath, quienes –a propósito- ya han recibido discos tributo de altísimo perfil. Afortunada y merecidamente, llegó la hora de Deep Purple. Tarde, pero llegó.

Usualmente, todo disco tributo tiene algunos lunares blancos. Artistas que uno no se explica cómo pudieron llegar al disco o cómo fueron influenciados por el grupo homenajeado. Maná en el tributo a Led Zeppelín, por ejemplo. Este álbum tributo es el primero en el que no veo lunar blanco alguno. Carlos Santana, Chickenfoot, Black Label Society, Iron Maiden, Metallica, entre otros, unieron fuerzas para grabar Machine Head, probablemente el mejor disco de Deep Purple y al cual se le atribuye establecer las bases de buena parte de lo que pasaría en materia de rock y metal después de su lanzamiento en 1972. 

A la lista de los ya mencionados ilustres invitados que grabaron este disco, hay que sumar a Glen Hughes, quien fuera bajista/vocalista de Deep Purple durante gran parte de los 70, a Joe Bonamassa , Jimmy Barnes y el supergrupo Kings of Chaos, conformado por Steve Stevens, los ex Guns N´ Roses Matt Sorum y Duff McKagan, y Joe Elliott ,cantante de Def Leppard. Un justo homenaje para una de las bandas más influyentes de la historia.

Recomendación: La ultra creativa versión de Smoke On The Water que hacen los Flaming Lips, la cual tomará por sorpresa a más de uno, dado que esta banda es más conocida por sus canciones experimentales que no entienden ni ellos que por su cercanía con los sonidos del rock. Sin embargo, por raro que suene, es uno de los momentos más interesantes y rompe-esquemas del disco. 

Beach House- Bloom


Lanzado el 15 de mayo, este disco se ha convertido en el mayor éxito de este dúo conformado por Victoria Legrand y Alex Scally. Tanto así que debutó en la posición número 7 de Billboard 200. Dream Pop, indie rock, shoe gaze, llámelo como quiera, el estilo de este disco es simplemente encantador. Eso sí, es un disco extraño. Hermosamente extraño. Sus canciones no tienen coros identificables ni cuentan con el formato tradicional de verso-coro-verso, aún así brillan por su simplicidad. 

La cautivante voz de Legrand es uno de los puntos a resaltar del disco. La profundidad de su tono tiene la capacidad de envolver a quien lo oye en un viaje por paisajes oscuros, depresivos, nostálgicos, pero –de alguna extraña manera- supremamente motivacionales.

Recomendación: óigalo de comienzo a fin con luz apagada, ojos cerrados, y déjese llevar.

Slash- Apocalyptic Love



Después de un exitosísimo primer álbum como solista en el cual lo acompañaron cantantes como Ozzy Osbourne, Chris Cornell y Lemmy Kilmister, Slash lanza su segundo disco, esta vez acompañado en todas las canciones por Myles Kennedy, quien también prestó su voz para dos canciones del primer disco. Sin duda, Kennedy es uno de los descubrimientos más importantes del rock en la última década. Una voz tan brillante que Jimmy Page, Jon Paul Jones y Jason Bonhman lo invitaron a ensayar con ellos para lo que se supone sería una versión de Led Zeppelin sin Robert Plant. Como dijo Slash alguna vez: “si lo llamaron para Led Zeppelin, algo bueno debe tener”.

Sí, algo bueno, muy bueno tiene. Su voz está equipada para cantar canciones pesadas, baladas, mid-tempo, todo. Desde los días junto a Axl Rose en Guns N´ Roses, no se veía y oía a Slash tan bien acompañado. Lo mejor, sin las demoras para salir al escenario ni el temperamento explosivo de Rose. Slash parece haber encontrado la química perfecta. Su guitarra suena tan sentimental, sucia y desafiante como en los días de Appetitte For Destruction.

Canciones como You´re a Lie, Halo, Bad Rain y Not For Me son prueba fehaciente del gran nivel actual de Slash y de la inmensa química que ha encontrado junto a Myles Kennedy y The Conspirators, banda de apoyo conformada por Todd Kerns y Brent Fitz, músicos con quienes salió en la gira promocional de su disco debut.

Recomendación: Anastasia- canción épica que abre con Slash tocando guitarra clásica, algo ha hecho en muy pocas ocasiones en su carrera, una de ellas Double Talkin´ Jive, track incluido en Use Your Illusion I de Guns N´ Roses. El sentimiento de la guitarra de Slash, más el brillo de la voz de Kennedy y el contundente acompañamiento de The Conspirators, hacen de esta una canción para recordar a través del tiempo.  



Van Halen- A Different Kind of Truth



28 años tuvieron que pasar para que al menos tres de las cuatro partes de la formación original de Van Halen limaran asperezas y se reunieran. Lastimosamente, una parte fundamental no pudo ser parte del reencuentro: el bajista Michael Anthony, quien ha sido reemplazado por Wolfgang Van Halen. Sí, hijo de Eddie, y sobrino de Alex. En mi opinión, el bajo y las armonías vocales de Anthony hacen falta, pero el pequeño Wolfgang (tiene apenas 21 años) ha hecho un digno papel en las 4 cuerdas.

Comercial y críticamente, el primer disco del grupo desde 1998 ha sido bien recibido. Prueba de ello son las 188 mil copias vendidas en su primera semana a  la venta, las cuales lo llevaron al puesto número 2 en el ranking Billboard 200. Sin embargo, algunos han criticado que las canciones que hacen parte del álbum hayan sido compuestas hace años, incluso décadas atrás. ¿A quién le importa que, por ejemplo, She´s The Woman haya sido escrita a finales de los 70? Lo importante es la calidad de la canción, no cuándo fue escrita. Si juzgáramos por lo “viejo” que pueda ser una canción, entonces Iron Man (Black Sabbath) o Another Brick In The Wall Part 1 (Pink Floyd) serían dos pedazos de basura hoy en día.

Una de las principales dudas que generó el lanzamiento de este disco fue si Eddie Van Halen y David Lee Roth aún podían hacer su trabajo como en sus días de gloria a finales de los 70 y comienzos de los 80. La respuesta: sí. Por momentos, parece como si el tiempo no hubiera pasado. David Lee Roth sigue tan vibrante, alegre y teatral (uno de los mejores frontman de la historia, sin duda). Por su parte, Eddie toca solos y riffs tan incendiarios como aquellos de Van Halen I o Fair Warning (en mis oídos, el mejor guitarrista de todos los tiempos. Lo siento, Jimi).

Recomendación: para juzgar este disco es mejor no hacerlo basándose en su primer sencillo, Tattoo. No es la mejor canción del disco (¿acaso algún primer sencillo es la mejor canción de un disco?). Para entender realmente de qué se trata A Different Kind of Truth, oiga Bullethead, As Is o Stay Frosty, canciones en las que la química Lee Roth/Van Halen está en su más alto nivel, por no hablar del fuego que sale de los altavoces en cada solo de Eddie.   


John Frusciante- PBX Funicular Intaglio Zone


Cuando John Frusciante confirmó en 2009 su salida de Red Hot Chili Peppers, no dio mayores razones ni se detuvo a explicar los detalles. Lo único que dijo fue que simplemente sentía que ya había hecho todo con el grupo. Al oír este disco, es fácil entender el porqué de su decisión. Más que haber hecho todo con la banda, pareciera como si la realidad es que con ellos no podía hacer lo que realmente quería hacer: synth pop progresivo, como el mismo describe su sonido actual. Yo lo describo como un Frankenstein musical: armado de fragmentos de diferentes géneros.

No es un disco fácil de oír ni de entender, ya que la forma en que Frusciante pasea por géneros como la electrónica, el rock y el rap, pueden marear a cualquiera. Las canciones parecieran no tener sentido alguno, a tal punto que algunas suenan como si hubieran sido armadas con pedazos de otras. El disco entero tiene esa característica. Sin embargo, con un poco de paciencia y tras oírlo varias veces, se logra descubrir la belleza que yace debajo de la tan espesa capa de sonidos bizarros y segmentos musicales aparentemente incongruentes.
Según Frusciante, hace mucho dejó las drogas. 

Las nueve canciones del disco –producidas, escritas e interpretadas por él mismo- suenan como si hubieran sido escritas durante una noche llena de alcohol y éxtasis. Sea como sea que hayan sido compuestas, este disco es una joya, una obra de arte digna de un verdadero genio. Thom Yorke (Radiohead) y Trent Reznor (Nine Inch Nails), otros genios, estarían celosos de este disco. Así de bueno, interesante y desafiante es.

Recomendación: antes de oír este álbum, oigan el EP Letur-Lefr, el cual fue lanzado apenas dos meses antes que este y que sirve como una especie de antesala o complemento. 

Stone Sour- Houses of Gold & Bones pt.1 


Cada cierto tiempo llega a la escena del rock/metal un grupo o músico que cambia las reglas del juego y propone algo nuevo con un álbum. Black Sabbath lo hizo con Paranoid, Nirvana con Nevermind, Queens of the Stone Age con Songs For The Deaf. En dicha lista podemos incluir este disco.

Decir que Corey Taylor es –junto a Myles Kennedy (Alter Bridge, Slash)- el mejor cantante del rock actual- no sería una exageración. Su versatilidad vocal no es algo que sea oiga comúnmente. Taylor está vocalmente “equipado” para cantar de todo, cosas suaves, pesadas e incluso coquetear con lo gutural. Cualquiera que oiga el trabajo de este grupo por primera vez, puede llegar a creer que dos son los cantantes que aparecen en él. De cierta forma es así, pues en Houses of Gold & Bones pt.1 Corey Taylor trae a la mesa algo de su encarnación enmascarada de Slipknot.

Canciones como RU486 y Last of the Real son muestra de esa faceta agresiva y brutal, mientras que The Travelers, pt 1 y Taciturn representan el lado más suave de la banda.
Me atrevo a decir que en 2019 este álbum estará en más de una lista de los mejores de la década, eso sí la parte 2 –la cual saldrá en mayo de 2013- no lo supera.

Recomendación: Taciturn. Balada acústica en la que la voz de Corey Taylor brilla. Prueba clara y contundente de su talento y enorme versatilidad.  

Mark Tremonti- All I Was


Tal vez el hecho de ser el guitarrista de Creed, uno de los grupos más odiados de la última década, ha privado a Mark Tremonti de ser reconocido como uno de los grandes guitarristas del rock moderno. Sin embargo, quien disfruta de los sonidos del post-grunge seguramente gustará del trabajo de Tremonti, ya sea en Creed o en Alter Bridge.

Con el paso del tiempo, Mark Tremonti ha tenido una evolución notoria tras cada disco lanzado. Pareciera estar más cómodo con sí mismo y su talento. Cada vez se “amarra” menos. Con su primer álbum solista, All I Was, ha dado rienda suelta a sus habilidades en la guitarra, algo que venía anunciando desde los inicios de Alter Bridge. Influenciado por bandas como Metallica, Testament, Slayer y Forbidden, el metal está claramente en su ADN musical. A pesar de ello, dichas influencias apenas se han asomado tímidamente en sus anteriores trabajos discográficos. Digno heredero del talento de grandes guitarristas como Dimebag Darrell, Zakk Wylde y Eddie Van Halen, Tremonti nos da a conocer su faceta más pesada y técnicamente rica.

 All I Was es una prueba contundente de lo que este guitarrista sabe hacer: tocar sucesiones inclementes de riffs pesados, lo cual se manifiesta a lo largo de las 12 canciones del disco, salvo por un par de baladas en las que se da un respiro y el lujo de enseñar su lado más sentimental y suave. Por si su total despliegue de talento guitarrero fuera poco, Tremonti hace su debut como cantante, y no lo hace nada mal. Tal vez su voz no sea la más “dotada” como su guitarra, pero es lo suficientemente buena como para sobrevivir a tan brutal avalancha de riffs. Posiblemente este disco no haga un leyenda de Mark Tremonti, pero sin duda le hará ganar más de un adepto nuevo.

Recomendación: So You´re Afraid. Mark Tremonti al 100%. Coqueteando con speed metal y, como el gran arquitecto de riffs que es, construyendo murallas enormes de estos.  

The Killers- Battle Born


Cuando pienso en el rock de comienzos de los 2000, pienso en cómo varios de sus máximos representantes ya no existen o no son tan relevantes como lo eran. The White Stripes, The Vines, The Hives, por ejemplo. The Killers, por su parte, sigue en pie y pasando por uno de sus mejores momentos. A pesar de llevar encima el rótulo de candidatos a ser “el siguiente U2”, algo que sería el beso de la muerte para cualquier grupo, los liderados por Brandon Flowers no se han dejado atormentar por semejante responsabilidad y han seguido creciendo como grupo.

Nunca me ha gustado buscar el sucesor/reemplazo de un grupo, pero si me obligaran a escoger el grupo que más suena como U2, escogería a The Killers. Tal vez por la imagen de Flowers, la cual –por alguna razón- me recuerda a un joven Bono, por compartir el mismo sello (Island) o porque Daniel Lanois y Steve Lillywhite, dos de los principales responsables del sonido de U2, producen buena parte de Battle Born. Los grandes coros, estribillos memorables, sintetizadores ochenteros son parte de la razón por la cual las 12 canciones de este álbum suenan tan bien. Si bien el sonido de The Killers es bastante retro (por momentos me siento oyendo música del primer lustro de los 80), no cae en un terreno nostálgico y pasado de moda. Por el contrario, suena perfectamente actual, moderno.

Battle Born no es mi disco favorito del grupo (mi favorito es Sam´s Town), pero sin duda –y espero el tiempo me dé la razón- es el que comienza a dar la bienvenida a The Killers a las grandes ligas, a la permanencia en la escena del rock, algo que pocos de sus contemporáneos colegas han logrado.

Recomendación: Miss Atomic Bomb. Una de las canciones destacadas del disco. Llena –como prácticamente todas las canciones de Battle Born- de letras cargadas de nostalgia y sentimientos a los cuales nos podemos relacionar fácilmente. ¿Qué la hace tan especial? El nexo con Mr. Brightside, canción del primer álbum del grupo (Hot Fuss) y que lo dio a conocer hace casi una década. Es la continuación de la historia de amor que inició en aquel entonces.
























jueves, 4 de febrero de 2010

MIS ÁLBUMES FAVORITOS 2000-2009 PT.3

He aquí la última parte de esta humilde trilogía que no es más que la banda sonora de lo que fue para mí la década que acaba de concluir.


10. METALLICA. Death Magnetic. 2008.
A comienzos de la década, estos 4 jinetes del Metal parecían más destinados al Apocalipsis que a la salvación. Sin embargo, James Hetfield logró superar sus adicciones y el grupo, tras un intenso proceso de audiciones, encontró en Robert Trujillo a un bajista merecedor de hacer parte de uno de los grandes del thrash. Este álbum deja oír a la banda reencontrándose con un pasado más heavy y con una energía revitalizada lo suficientemente fuerte como para recuperar el trono como los dioses del metal.




9. GUNS N´ ROSES. Chinese Democracy. 2008.
Una docena de músicos, más de una década y 13 millones de dólares fueron necesarios para que Axl y su nueva versión de los Gunners lanzarán uno de los álbumes más esperados en la historia de la música. Tal vez su éxito no haya sido rotundo y en él no aparezcan aquellos que hicieron que Guns N´ Roses fuera una fuerza incontrolable en el mundo del Rock, pero lo cierto es que Axl Rose, a pesar de que su voz no suena como en sus años maravillosos, sigue siendo un cantante diferente, lleno de polémica e irreverencia, factores que el Rock N´ Roll perdió hace mucho.




8. GREEN DAY. American Idiot. 2004.
A mediados de 2003 el trío californiano comenzó a trabajar en el que sería el sucesor de Warning, pero las grabaciones de lo que habían hecho desaparecieron. En vez de volver a grabar, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tre Cool decidieron comenzar de cero. Inspirados en The Who y motivados por la falta de ambición de los grupos de Rock del momento, el grupo inició el proceso de composición de una opera Rock. American Idiot cuenta la historia de un anti-héroe llamado Jesus of Suburbia, que odia el lugar donde vive y aquellos que lo rodean, razón por la que decide marcharse. Hasta la fecha el álbum ha vendido 14 millones de copias en todo el mundo.





7. COLDPLAY. Viva La Vida. 2008.

Cuando abrí el booklet del CD para ver y “curiosear” a través de los créditos y agradecimientos (ritual que no puede faltar al comprar un CD), una de las primeras cosas que llamó mi atención fue ver los lugares en los que el grupo inglés grabó el álbum: una panadería, un convento, una iglesia y una tienda de magia. Indudablemente la mística de dichos lugares se tradujo en ese sonido que evoca imágenes y crea paisajes mágicos en canciones como Cemeteries of London, Lovers in Japan/Reign of Love y Violet Hill. Antes de Viva La Vida, en cuya producción participó el señor Brian Eno, Chris Martin y su combo no significaban gran cosa para mí. Hoy en día los considero una potencia imparable del Rock/Pop a nivel mundial.




6. RED HOT CHILI PEPPERS. Stadium Arcadium. 2006.

Con el mayor de los respetos que merecen álbumes como BloodSugarSexMagik y Californication, este álbum doble es, al menos en mi parecer, la opera prima de los Chili. La química innegable y contagiosa del grupo, la precisión de Chad Smith en la batería, el virtuosismo de Flea en el bajo, el inconfundible estilo vocal de Anthony Kiedis y la versatilidad de John Frusciante hacen que las 28 canciones que componen el álbum sean una muestra contundente y multiplicada por 2 de todo lo que son capaces los Chili Peppers, así como una noble enseñanza de que los grupos no tienen por qué perder ambición con el paso de los años. Lastimosamente, si Frusciante no hace como el buen hijo y regresa a casa por segunda vez, Stadium Arcadium pasará a la historia como el último que grabó con el grupo.




5. THE WHITE STRIPES. Elephant. 2003.
Antes de este álbum, Jack y Megan White (que, a propósito, nunca he podido entender a si son hermanos, ex esposos o sólo amigos) gozaban de una fama más bien moderada y de cierto reconocimiento dentro de la escena underground del Rock. Todo eso cambió una vez a la radio y televisión llegó esa línea de bajo tan simple pero tan bien construída de Seven Nation Army. David Fricke (Crítico de Rolling Stone) acertó al decir que Elephant “Sería una de las mejores cosas que oirá en todo el año”, en lo que si no acertó es que el álbum, lleno de blues, melódico y muy cercano a la perfección, sería de lo mejor no sólo de 2003 sino del resto de la década. Nada que hacer, Jack White es un monstruo.




4. THE STROKES. Is This It. 2001.
Las 11 canciones de Is This It, que no alcanzan a sumar ni siquiera 40 minutos, son una demostración contundente de que menos es más. Con letras que hablan sobre la juventud urbana y una parte instrumental simple y minimalista que recuerda al Garage Rock de los años 70, Julian Casablancas y su parche lograron asegurar su lugar dentro de lo mejor de la década e inspirar un movimiento de Garage Rock Revival con grupos como los Artic Monkeys, The Libertines y los mismisimos Kings Of Leon, movimiento que marcaría el curso del resto de la década.




3. QUEENS OF THE STONE AGE. Songs For The Deaf. 2002.
Con Songs For The Deaf, el grupo californiano pasó de ser reconocido en Estados Unidos a ser un acto de talla mundial. No muchos logran con tanta precisión y maestría hacer un álbum fuerte, agresivo, oscuro, melódico y salirse con la suya, y, por si fuera poco, con un invitado especialísimo como Dave Grohl en la batería. Con este álbum, Josh Homme, cantante y guitarrista de la banda, inició su camino a convertirse, junto con Jack White, en uno de los músicos revelación de la década y de los tipos más influyentes en la escena rock.




2. U2. All That You Can’t Leave Behind. 2000.
Después de pasar una década experimentando fuertemente con sonidos electrónicos, el cuarteto irlandés decidió dejar de lado lo que muchos vieron como excesos visuales y sonoros, especialmente en álbumes como Pop (menospreciado, pero exquisito) y volver a ser de nuevo ese U2 más básico y menos ambicioso. 7 Grammys, 110 millones de dólares recaudados con el Elevation Tour y las 12 millones de copias vendidas hasta hoy, son señal inequívoca de la grandeza de un álbum que, a casi 10 años de su lanzamiento, representa todo lo que no puedo dejar atrás. Dato curioso: In A Little While, séptima canción del álbum, fue la última canción que oyó Joe Ramone (The Ramones) antes de morir.




1. RADIOHEAD. Kid A. 2000
Aún recuerdo bien cuando terminé de oír por primera vez este álbum. Lo primero que pensé fue: “¿Dónde están las guitarras?”. La respuesta: se quedaron del otro lado cuando cayó el telón del siglo XX y los de Thom Yorke hicieron borrón y cuenta nueva en su sonido, dejando muy, pero muy atrás aquello que los hizo famosos en los 90. El Rock Alternativo de sus primeros álbumes pasó a ser una mezcla de todo lo que los integrantes del grupo oían mientras componían: Jazz, Electrónica, Techno…

A pesar de ser un álbum muy complejo en sonido, imagen y letras, Kid A alcanzó la posición número 1 en Estados Unidos, Canadá, Francia, Reino Unido, Irlanda y Nueva Zelanda y, sin ahorrar palabras, es una absoluta, irrefutable, rotunda, delicada y exquisita obra de arte que no sólo es lo mejor de la década pasada sino de la historia de la música en general.