lunes, 9 de febrero de 2026

In Memoriam: Brad Arnold

 


Era noviembre de 1999, estaba recién desempacando maletas en Estados Unidos y, como buen fan del rock, estar ahí significada estar en el lugar indicado para empaparse de todo lo que sucedía en el mundo del género musical de mi preferencia. Las cosas se veían y sonaban muy distinto a cómo lo hacían en mi país, Colombia. Las emisoras eran más arriesgadas, más entendidas, y rotaban cosas que no había escuchado antes. Una de esas cosas era Kryptonite, de 3 Doors Down. La melodía de la canción, sobre todo de los versos, me cautivó de inmediato. Sonaba fresca, moderna, pero a la vez muy familiar. Brad Arnold y la banda fueron abanderados del rock alternativo de finales de la década de los 90 y de la llegada del nuevo milenio. Para quienes éramos más puristas y aún nos costaba entender el movimiento del metal mezclado con rap de Limp Bizkit y Korn, 3DD era una zona de seguridad en la que nos podíamos esconder mientras le perdíamos el miedo a los sonidos que parecían distintos. 

La banda era una máquina de buenas canciones. Lo obvio era iniciar con Kryptonite, pero de ahí pasar a Loser, Be Like That, Duck and Run, When I'm Gone era justo y necesario. Puedo apostar que cualquiera que hoy, como yo, está al final de sus 30 o iniciando sus 40, tiene algún recuerdo asociado a la música de 3 Doors Down. ¿De cuántos prom no habrá sido banda sonora Be Like That? ¿Cuántos corazones rotos no habrán dedicado Here Without You? ¿Cuántos extrañaremos a Brad? Todos. 

Paz en su tumba. 




lunes, 20 de octubre de 2025

In Memoriam: Ace Frehley

 


Cuando me enteré de que Kiss existía era apenas un niño unos 13 años. Tal vez llegué tarde a la fiesta, pues la banda llevaba algo más de 20 años haciendo de las suyas. En los MTV Video Music Awards Kiss fue el encargado de cerrar la ceremonia con una presentación especial desde el puente de Brooklyn. Ese fue mi primer contacto oficial con ellos. Se notaba la magia en el escenario, se notaba la emoción de los seguidores allí presentes, era evidente que estaba viendo algo grande, relevante. Acto a seguir, compré mi primer CD de Kiss: You Wanted the Best, You Got the Best, una compilación de presentaciones en vivo de la banda de la década de los 70. Comencé a absorber la música, la cual era justo lo que me gustaba: valiente, ruidosa, estridente, pero también absorbí el carisma de cada uno de sus integrantes y tomé cierta fascinación por lo que representaban al tocar. Uno era un demonio que escupía fuego, otro una estrella glamorosa, el baterista era un hombre gato, y ahí estaba Ace Frehley, el chico del espacio que tocaba tan bien su guitarra, que de estaba salía humo y fuego!

Si uno hace una lista de grandes guitarristas de la historia, quizás Space Ace no esté entre los top más top, pero seguro en algún lugar está. Por otra parte, pregúntenle a otras luminarias del instrumento como Slash, Tom Morello o Nuno Bettencourt qué piensan de él, y casi sin duda dirá que es un dios para ellos.

Que tus guitarrazos hagan eco hasta en el espacio, Ace! Descansa en paz. 










domingo, 19 de octubre de 2025

In Memoriam: Sam Rivers


 Era el verano de 1999 cuando Limp Bizkit estaba a punto de iniciar su presentación en Woodstock. Después de una presentación dormilona de Alanis Morissette (nada contra ella. Es una gran artista) era el turno del grupo liderado por Fred Durst. Desde que pisaron el escenario se sabia que la iban a romper y que algo especial estaba por suceder, y así fue. Dejando de lado el caos en el público y centrándonos en la presentación de la banda, el show fue un acto del voltaje nü metal que representaba Limp Bizkit, y se vio venir desde que Sam Rivers saludo al público mostrándoles el dedo de medio de ambas manos. Yo era un chiquillo de 17 años y pensé "esto va a estar bueno". Mucho trabajo me costó hacer la transición entre los grupos que marcaron la primera mitad de los 90 y aquellos como Limp, Korn, y Rage Against the Machine, que hicieron lo propio en la segunda. Su presentación en Woodstock fue mi antes y mi después. 

Sam Rivers, como el mismo grupo lo describió tras su prematuro fallecimiento, era "el pulso" de la banda. Sus canciones, fuertemente influenciadas por el rap y el hip hop, necesitaban de un bajista que pudiera llevar el ritmo mientras también se pegaba su buena rockeada. Temas como Stuck, Rearranged, The Truth, Take a Look Around, y Nookie, por nombrar solo algunos, no vibrarían tan alto de no ser por sus líneas de bajo.

Vuelta alto, Sam. Gracias por compartir tu talento con nosotros.