Cuando me enteré de que Kiss existía era apenas un niño unos 13 años. Tal vez llegué tarde a la fiesta, pues la banda llevaba algo más de 20 años haciendo de las suyas. En los MTV Video Music Awards Kiss fue el encargado de cerrar la ceremonia con una presentación especial desde el puente de Brooklyn. Ese fue mi primer contacto oficial con ellos. Se notaba la magia en el escenario, se notaba la emoción de los seguidores allí presentes, era evidente que estaba viendo algo grande, relevante. Acto a seguir, compré mi primer CD de Kiss: You Wanted the Best, You Got the Best, una compilación de presentaciones en vivo de la banda de la década de los 70. Comencé a absorber la música, la cual era justo lo que me gustaba: valiente, ruidosa, estridente, pero también absorbí el carisma de cada uno de sus integrantes y tomé cierta fascinación por lo que representaban al tocar. Uno era un demonio que escupía fuego, otro una estrella glamorosa, el baterista era un hombre gato, y ahí estaba Ace Frehley, el chico del espacio que tocaba tan bien su guitarra, que de estaba salía humo y fuego!
Si uno hace una lista de grandes guitarristas de la historia, quizás Space Ace no esté entre los top más top, pero seguro en algún lugar está. Por otra parte, pregúntenle a otras luminarias del instrumento como Slash, Tom Morello o Nuno Bettencourt qué piensan de él, y casi sin duda dirá que es un dios para ellos.
Que tus guitarrazos hagan eco hasta en el espacio, Ace! Descansa en paz.
Hace un par de días, Kiss le bajó el telón a su carrera tras presentarse por última vez en su historia en la ciudad de Nueva York. Al final del concierto, el grupo anunció que una nueva era comenzaba y que el grupo continuaría de forma virtual. A través de la pantalla ubicada en el escenario se mostró a los asistentes lo que viene: la banda de Paul Stanley y Gene Simmons en formato virtual. Pero, ¿es esto un intento de la banda de seguir generando ingresos sin hacer nada? o ¿es algo que valga la pena?
Si hay una banda a la cual le viene ven tener una versión virtual es a Kiss. Su puesta en escena y personajes son más que adecuados para esto. Podríamos considerar esto como una nuevo producto del extenso catalogo de la banda. ¡Carajo! Tienen hasta ataúdes y condones, ambos productos útiles, sobre todo los últimos, pero conciertos virtuales para ser querer ordeñar una vaca más allá de lo posible y necesario. Seguramente habrá un grupo de seguidores del cuarteto al que le entusiasme la idea, pero si nos ponemos la mano en el corazón y por más que queramos tener a Kiss aún entre nosotros, esto suena a medio estafa. Personalmente, mi interés en ver un show de una banda virtual y no de músicos en vivo y de carne y hueso me parece una estafa y me genera cero emoción. Es más, me dan ganas de bostezar. Estoy seguro de que los "muñequitos" van a ser de lo mejor y van a montar presentaciones decentes, pero la deshumanización en la música es algo que me tiene un poco angustiado. Mucha inteligencia artificial y cada vez menos humanos. Triste.
Estoy dispuesto a darle el beneficio de la duda a esta nueva encarnación de Kiss, pero no creo que vaya a funcionar. Y cuando no lo haga, Gene Simmons y Paul Stanley desempolvarán sus vestimentas para hacer una nueva gira de despedida...o de reencuentro, y tal vez en esa ocasión si involucren a Ace Frehley y Peter Criss.
Para algunos de nosotros, caminar y masticar un chicle es misión imposible. Sin embargo, hay quienes no tienen ningún problema en cantar mientras tocan un instrumento. Y hay un muy selecto grupo de músicos que, casi con una capacidad extraterrestre, se dan mañas de cantar y tocar batería al mismo tiempo. Esta es una lista de algunos aliens que han logrado semejante proeza.
Peter Criss (Kiss)
El Hombre Gato, como se le conoce por su disfraz felino, es el arquitecto detrás de la que es posiblemente la balada más exitosa de Kiss: Beth. Una corta pero contundente pieza de amor escrita e interpretada por Criss, quien, además, mostró sus dotes vocales en otras canciones del cuarteto estadounidense como Black Diamond y Hard Luck Woman.
Mickey Dolenz (The Monkees)
Cuando Dolenz fue escogido para ser uno de los personajes de la serie The Monkees, no tenía la menor idea de cómo sostener unas baquetas, pero logró aprender a aparentar para su rol. Sin embargo, cuando llegó la hora de salir de gira con la banda, él tocó la batería, instrumento que aprendió en tiempo récord. Por si fuera poco, también se le midió a cantar. Grande entre los grandes.
Taylor Hawkins (Foo Fighters)
Si bien Hawkins es conocido por ser uno de los mejores bateristas de los 90 hasta hoy, seguramente el mejor, gozaba de una voz lo suficientemente buena como para ser el cantante de varios proyectos paralelos a los Foo y para hacer coros e incluso tomar la voz líder en la banda. Quizás la canción en la que mejor despliega su versatilidad y gran coordinación a la hora de cantar y tocar la batería es Cold Day in the Sun, del álbum In Your Honor.
Roger Taylor (Queen)
Debe ser muy complicado estar en un grupo con el mismísimo Freddie Mercury, probablemente el mejor cantante de rock de todos los tiempos, y atreverse a quitarle el micrófono. Taylor, se atrevió y le salió muy bien. Canciones como "I'm in Love with my Car" y "Father to Son" son dos en las que el baterista tomo el micrófono y , además de salir bien librado, le dio a Queen un toque de magia extra.
Don Henley (Eagles)
Una cosa es tocar batería y cantar, y otra muy distinta es tocar batería y cantar con una voz particular. Este último era el caso de Don Henley, cuya voz fue sin duda uno de los sellos que catapultó a los Eagles a la cima, especialmente con canciones como Hotel California, en la que su aporte es una de las cosas más lindas que han pasado por mis oídos.
Phil Collins (solista, Genesis)
En 1970 Collins se unió a Genesis como baterista, pero 5 años más tarde se convirtió en su cantante cuando Peter Gabriel se marchó de la banda. Hoy por hoy se le reconoce como un gran baterista y una de las mejores voces de la historia. Sin embargo, en un comienzo no quería convertirse en cantante. De no haberlo hecho, nos hubiera privado de grandes canciones pop como "In the Air Tonight" y "Against All Odds, por no mencionar que llevó a Genesis de ser un grupo interesante pero de bajo perfil a ser un peso pesado.