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miércoles, 16 de septiembre de 2020

En defensa de One Hot Minute, de Red Hot Chili Peppers

   

Portada del álbum de 1995.

La década de los 90 fue una década prolífica en la carrera de los Red Hot Chili Peppers, comenzando en 1991 con el lanzamiento de Blood Sugar Sex Magik, álbum que los terminó de catapultar, y finalizando con el consagratorio Californication. ¿Pero qué sucedió en el medio? El cuestionado One Hot Minute. 

Por estos días el álbum está cumpliendo 25 años, época propicia para analizarlo una vez más y ,tal vez, entenderlo de una manera diferente y hacerle justicia. Personalmente, este es mi disco favorito de los Chili. ¿Por qué? Simple: admiro la capacidad de reinvención de una banda. Para One Hot Minute, el grupo se vio casi obligado a reinventarse, ya que John Frusciante ya no estaba en el grupo. Su reemplazo, Dave Navarro, guitarrista de Jane's Addiction, siendo un músico tan diferente, obviamente traería nuevas influencias sónicas. Después de varias sesiones de ensayo, Navarro obtuvo la posición, a pesar de no sentirse del todo conectado con la música de la banda, admitiendo en su momento que "realmente no me conecta, pero cuando estás con unos tipos que quieres y con los cuales tiene camaradería, se disfruta hacer funk".

En julio de 1994, los Chili entraron a estudio para grabar, y -sin que los demás integrantes lo supieran- Anthony Kiedis, cantante, había caído de nuevo en la adicción a las drogas, dejándolo sumergido en un mundo oscuro en el que tenía que luchar con sus demonios internos. La dinámica en el grupo había cambiado. Con Navarro abordo, la forma de componer era distinta, pues Frusciante solía sentarse con Kiedis a escribir cosas, lo cual ya no pasaba con el nuevo guitarrista. Además, Flea se puso a la tarea de escribir, lo cual no era muy habitual antes. Por si esto fuera poco, a cargo de la producción entró Rick Rubin, quien trajo consigo una visión diferente. 

Lanzado el 12 de septiembre de 1995, One Hot Minute presentó a los Red Hot Chili Peppers tomando bastante distancia de sus raíces funk para explorar territorios más cercanos a la psicodelia y el heavy metal, tal como se muestra con claridad en Warped, primer sencillo del disco, canción en la que Kiedis revela sutilmente su oscuro estado anímico. En el video del track, Kiedis parece darle la bienvenida a Navarro con un profundo besos en los labios, escena que se pensó en eliminar, ya que los fans probablemente se alejaría, lo cual no fue así. La canción tuvo un digno desempeño en listados, a pesar de ser muy distinta a lo que la banda tenía acostumbrada a su fanaticada. Sin embargo, otros sencillos como My Friends y Aeroplane gozaron de mayor aceptación, pues en ellos se asomaban rastros melodiosos y funky más habituales. El álbum vendió menos de la mitad de copias que su antecesor, escalando así las tensiones dentro del cuarteto californiano.

Para 1998, Navarro ya no era parte del grupo, y la era One Hot Minute llegaba a su fin. Lastimosamente, el grupo ha decido ignorar el álbum. Sus canciones nunca hacen parte de su repertorio en vivo, excepto cuando Flea interpreta la juguetona Pea. Durante una sesión de preguntas en Reddit, el baterista Chad Smith señaló que "no nos sentimos conectados con ese álbum. No hay una razón en especial. No digo que nunca tocaremos alguna de sus canciones, pero en este momento no nos sentimos emocionalmente conectados con esa música". 










 





            

lunes, 16 de diciembre de 2019

¡Bienvenido de Nuevo, John!


John Frusciante hizo como el buen hijo y volvió a casa. Otra vez...por segunda vez. Después de 10 años de su partida de Red Hot Chili Peppers y tras varios genialmente exóticos proyectos en solitario, el arma secreta de la banda vuelve a sus filas. Así lo anunció el grupo a través de sus redes sociales, al informar que cortaban relaciones con Josh Klinghoffer, quien reemplazó a Frusciante a finales de la década pasada y con quien la banda lanzó un par de álbumes (I'm with You y The Getaway).

Si bien las razones de la salida de Klinghoffer no se saben, al menos no en este instante, solo podemos jugar a especular con que Anthony Kiedis, Flea, y Chad Smith, se dieron cuenta de que la química, la magia, el fuego es con Frusciante. O tal vez su sucesor renunció y no quisieron ponerse en la tediosa tarea de buscar a alguien nuevo. Como dicen en la calle: "mejor malo conocido..." Claro está que en este caso el conocido no solo no es malo, es brillante.

Siempre he creído que Frusciante es el arma secreta del grupo y posiblemente el mejor músico del cuarteto. Sí, Flea y Kiedis se llevan todas las luces por su puesta en escena y desbordante energía. Chad Smith es un gigante que toca la batería con precisión quirúrgica, pero es el guitarrista -y esto es solo mi opinión- quien pone el chile en la receta musical de la banda. Si repasamos la historia de Red Hot Chili Peppers es claro como el día el hecho de que cuando Frusciante llegó tras la muerte de Hillel Slovak en 1988, la banda se catapultó a la fama. No es coincidencia. Como tampoco es coincidencia que cuando en las dos ocasiones en las que se ha marchado de la alineación de los Chili, sus discos no son tan aclamados o pasan muy por fuera del radar.

En 1991, con él a cargo de las seis cuerdas, la banda lanzó su obra maestra: Blood Sugar Sex Magik, con míticas canciones como Give it Away y Under the Bridge. Cuando se fue por primera vez en 1992 y fue reemplazado un par de años más tarde por Dave Navarro, al mercado llegó One Hot Minute, un disco interesantísimo (para mí intocable) pero que a la crítica y a buena parte de los fans no les gustó, pues el funk se hizo a un lado para dar paso a un sonido más oscuro y estridente. en 1999, después de su regreso un año antes, el grupo lanzó su segunda obra maestra: Californication. Los hits siguieron a la orden del día con By the Way (2002) y el ambicioso Stadium Arcadium (2006). En 2009 decidió abandonar el barco de nuevo, para ser reemplazado por Josh Klinghoffer, quien llevaba en la banda dos años como guitarrista adicional en vivo. Era, sin duda, el reemplazo natural. (continúa después de la foto) 


Con él lanzaron dos álbumes que tuvieron canciones dignas pero nunca de un nivel asombroso. El picante no estaba y el grupo parecía comenzar a caducar. Nunca llegué a saber quién era Klinghoffer como músico, pues me parece que en la década que estuvo en las filas del cuarteto no hizo sino emular a su antecesor. 

Cuando Frusciante salió por segunda vez del grupo, parecía que jamás iba a volver. Según él mismo afirmó, ya había hecho en la banda todo lo que tenía que hacer. La música que empezó a hacer como solista no tenía mucho (más bien nada) que ver con los Chili Peppers. Sus discos estaban cargados de psicodelia e intensa experimentación electrónica. Recomiendo particularmente Letur-Lefr y PBX Funicular Intaglio Zone, tan exóticos y raros como sus inpronunciables títulos. 

Afortunadamente para los fans de antaño del grupo (habrá quienes crecieron oyendo la era Klinghoffer), los sentimientos y deseos de las personas cambian, y Frusciante es una vez más Chili, esperemos que no haya una tercera partida, mi corazón estaría tan triste como hoy está emocionado con su regreso. en el año 2000 vi al grupo en el marco de la gira Californication. En 2011 hice lo propio, en esta ocasión promocionaban I'm with You. Tras verlos con ambos guitarristas no tengo duda, Frusciante es EL guitarrista del grupo, punto final. 







lunes, 29 de abril de 2019

Guitarristas Subvalorados


Por cada ídolo de las 6 cuerdas (7, en algunos casos) hay uno que injustamente no se le cuelga el rótulo de "gran guitarrista". Por cada Hendrix hay un N.N. Por cada Eddie Van Halen hay un Don Nadie. Por cada Slash hay un "¿y ese quién es?". A continuación encontrarán apenas un puñado de aquellos guitarristas cuyas facultades no han sido justamente valoradas.

David Gilmour (Pink Floyd)


Es muy fácil perderse en la grandeza de Pink Floyd y considerar a Roger Waters como el principal arquitecto del sonido e imagen de la banda, pero los invito a que oigan la música del grupo inglés antes y después de la llega de Gilmour. Sin él, el cuarteto se hubiera quedado en las épicas estructuras creadas por Waters, pero hubiera carecido de la profunda y onírica voz de Gilmour, la cual es un acompañamiento exquisito a su pureza al tocar la guitarra. Casi como un buen vino acompaña al caviar. Hasta la fecha no he oído un guitarrista más impecable en su interpretación. No le sobra ni le falta nunca nada. 

Neal Schon (Journey)


Si bien sus inicios fueron en el grupo de un tal Carlos Santana, donde Schon ha demostrado el grueso de sus talentos es en Journey. Tal vez la música de esta banda no, al menos a oídos de las masas, es necesariamente algo "cool", y posiblemente eso haya influido en que su talento sea subvalorado. Parece que no hay nada que Schon no pueda hacer. ¿Quien oírlo tocar acordes pesados? Oigan Separate Ways. ¿Baladas románticas? Open Arms. ¿Acercarse al instrumento con elegancia? I´ll be Alright Without You. El tipo es un maestro. Y hay que serlo para tocar al lado de Santana. 

Gustavo Cerati (Soda Stereo)


Su talento en la guitarra ha sido sin duda eclipsado por sus letras, buena pinta, y por las miles de melodías pegajosas que hizo en su carrera, sobre todo con Soda Stereo. Sin embargo debajo de esa torre de hits y letras memorables, yacen riffs contundentes y gran maestría y exquisitez. Quizás el botón de muestra más claro de su poder guitarrero es el Unplugged de Soda, principalmente En la Ciudad del la Furia, en la que su manejo de efectos de pedal resultan absolutamente espléndidos. 

The Edge (U2)


Cuando el cantante del grupo en el que uno toca guitarra es Bono, un tipo con una voz privilegiada que ama las cámaras y luces tanto como estas lo aman a él, es muy difícil no pasar a un segundo plano. A pesar de esto, The Edge es todo menos un simple segundón en las filas del grupo, pues su sonido ha sido trascendental y , según fuentes cercanas al grupo, lo que aporta tras bambalinas es igual de importante. Sí, Bono es la cara del grupo, pero hagan el ejercicio de tratar de oír canciones como Pride y Where the Streets Have no Name sin la guitarra y efectos de The Edge. 

Mark Tremonti (Creed/Alter Bridge)


Satanizado por su paso por Creed y haber sido compañero de banda del muy poco querido Scott Stapp, Tremonti no ha logrado establecer su reputación como el excelente guitarrista que es, al menos no en la las grandes ligas. Con su trabajo solista y Alter Bridge mucho respeto ha logrado ganar. No es para menos, pues ese voltaje con el que interpreta el instrumento y las murallas de riffs inclementes que crea no se oyen todos los días. 

Wes Borland (Limp Bizkit)


Otro que se ha visto perjudicado por el grupo en el que se hizo famoso y el cantante que lo acompaña en este. Ser guitarrista de Limp Bizkit y compañero de Fred Durst tal vez le haya hecho pocos favores a Borland. No es fácil ser respetado cuando se es parte de uno de los grupos más odiados junto a uno de los cantantes más detestados. Pero si se logra oírlo a través de esto, no es difícil encontrar a un guitarrista muy sólido y que crea riffs muy interesantes, y aún mejor y más admirable, toca guitarras de siete cuerdas.

Jerry Cantrell (Alice in Chains) 


Este es tal vez uno de los casos más aberrantes de subvaloración que he visto en la música. ¿Las razones? No las tengo muy claras, pero es posible que el grupo de Cantrell -Alice in Chains- haya vivido bajo la sombra de otros grupos de la época que fueron más grandes comercialmente, como Nirvana y Pearl Jam. Cantrell es una doble amenaza, canta bien y toca guitarra de forma maestral y logra unos tonos oscuros que no pueden ser de otro guitarrista sino de él. 

John Frusciante (Red Hot Chili Peppers)


Hoy por hoy, tras años de la partida de Frusciante de los Chili Peppers- el grupo estadounidense sigue vigente, pero da más la impresión de que es por nombre e historia que por la música que hacen actualmente. Sí, han sabido hacer buenas canciones, pero la época de grandes éxitos parece haber quedado atrás, y no creo que sea coincidencia. John Frusciante era su arma secreta y fuente importante de su éxito, antes y después de él. Su vibra en el escenario, buena onda, y tonos hendrixianos hacen de él un guitarrista como pocos. 





















jueves, 18 de diciembre de 2014

Mis Discos Favoritos de 2014



Después de oír miles de veces al menos 30 discos que tenía en lista de espera para ingresar a mi tradicional top anual de favoritos del año, estos son los 10 que -por una u otra razón- lograron conquistar más mis oídos. Este año, la lista está llena de artistas clásicos (me volví viejo, nada que hacer) y una que otra joya de rock y metal moderno. Sin ningún orden particular, estos son mis 10 álbumes favoritos de 2014:

BECK- MORNING PHASE



Lanzado en febrero de 2014, el álbum de estudio número 12 del músico estadounidense sigue recorriendo el camino iniciado en 2002 por Sea Change. La estructura musical, melodías nostálgicas, y letras altamente emocionales continúan presentes en canciones como Morning, Heart is a Drum y Blue Moon. Eso sí, que las tonadas melancólicas del disco no los coja sensibles. Su estado anímico podría verse seriamente afectado. No diga que no le avisé.


INTERPOL- EL PINTOR


No, no es un disco dedicado a Picasso ni mucho menos al arte de pintar. Pero sí, su belleza sonora se asemeja al más hermoso de los cuadros de cualquier pintor del siglo XX. Posiblemente el mejor disco del grupo neoyorquino, El Pintor –anagrama sacado del nombre de la banda- es una muestra contundente de la sensibilidad melódica de Interpol y de la evocadora y casi dolorosa voz de Paul Banks. Canciones como All The Rage Back Home, Everything is Wrong y My Blue Supreme, le hará poner los pelos de punta.

U2- SONGS OF INNOCENCE


A muy poca gente le gustó este disco. Algo me dice que ni siquiera fue por la música como tal, sino por la forma en la que Bono y compañía más o menos obligaron a tenerlo a los usuarios de dispositivos Apple, pues esté fue lanzado de forma gratuita como descarga exclusiva para propietarios de iPhone y demás aparatos de dicha empresa. Quienes pudimos ver más allá de su controversial e impositivo estilo de lanzamiento, nos encontramos con la grata sorpresa de que el cuarteto irlandés todavía puede componer éxitos, canciones pegajosas y escribir letras que hagan latir el corazón y “aguarnos” el ojo, cosa que no pasó con el fiasco que fue su anterior álbum No Line On The Horizon. Oiga canciones como Song for Someone, Volcano y Iris (Hold Me Close) y dígame que me equivoco.


ROCCO DELUCA


Para muchos, el nombre del cantante indie estadounidense Rocco Deluca no dice absolutamente nada. Pero si ha estado pendiente de lo que ha pasado en la escena rock de los últimos años, lo conocerá por su participación en el disco solista de Slash en 2010, para el cual prestó su majestuosa voz a la canción A Saint is a Sinner Too. Pues bien, ya que saben algo de él, les cuento que en agosto salió su cuarto y autotitulado disco. Una colección de 13 canciones llenas del timbre melancólico de la voz de Deluca, su tradicional guitarra dobro, letras introspectivas compuestas inicialmente como notas personales, y la impecable producción de Daniel Lanois (quien ha acompañado prácticamente toda la carrera de unos tales U2).  

SLASH- WORLD ON FIRE


El tercer disco solista del legendario guitarrista, famoso por su trabajo con Guns N´ Roses y Velvet Revolver, no deja de sorprender. A diferencia de ciertos excompañeros de banda (sí, hablo de Axl), Slash no solo no pierde su talento, sino que parece cada día dominar más su arte e interpretación de las seis cuerdas. Las 17 canciones de World On Fire son fiel prueba de que la práctica hace al maestro. Riffs y solos memorables, más la potente voz de Myles Kennedy –sin duda uno de los cantantes más destacados del rock moderno- hacen de este disco una pieza imperdible. Canciones como Beneath the Savage Sun y Battleground lo dejarán asombrado y rogando por más.


AC/DC- ROCK OR BUST


Pocos grupos pueden sonar siempre igual y sacar prácticamente el mismo disco una y otra vez sin ser aburridos o predecibles. AC/DC es uno de esos grupos. Lanzado el 28 de noviembre, el álbum número 15 de la legendaria banda australiana -sucesor de Black Ice (2008)- es una clara señal de que Angus Young y los suyos no tienen intención alguna de parar, a pesar de los problemas que han aquejado al grupo, los cuales han distanciado de este a dos de sus integrantes por problemas legales y de salud. Con apenas 35 minutos de duración, Rock or Bust está diseñado para patear traseros, todo gracias a 11 canciones infectadas de contagiosos riffs rocanroleros, a la inconfudible e inagotable voz de Brian Johnson, y a la bien cimentada base rítmica del quinteto.

JOHN FRUSCIANTE- ENCLOSURE


Interpretado en su totalidad por Frusciante, su doceavo álbum solista aclara –una vez más- con grandilocuencia las razones por las cuales el multiinstrumentista abandonó las filas de Red Hot Chili Peppers en 2009. En su horizonte musical ya no se vislumbraban las tonadas funky características del grupo angelino, y sí aquellas de un músico urgido de sumergirse en la densidad de la experimentación minimalista, electrónica y progresiva, lo cual hace a plenitud a lo largo de las 9 canciones de Enclosure. Tal vez el disco suene relativamente incoherente, sin un rumbo claro. Tal vez en ello radica la belleza del mismo.

SIXX: A.M.- MODERN VINTAGE


El tercer disco del trío liderado por Nikki Sixx –mejor conocido por su trabajo con Mötley Crüe- tal vez sea el mejor de su hasta ahora corta trayectoria. Su esencia melódica pero pesada, nostálgica pero positiva, sucia pero refinada, más la guitarra electrizante de DJ Ashba, quizás uno de los mejores guitarristas del rock moderno, y la sofisticada y “glamera” voz de James Michael –por no hablar de la precisión en el bajo de Sixx- hacen de este un álbum plagado de éxitos pegajosos e instantáneos como Gotta Get It Right y Stars. Por si esto fuera poco, el trío estadounidense la saca del estadio con su versión elegante, romántica y bañada en tintes electrónicos del clásico de The Cars, Drive.


MASTODON- ONCE MORE ´ROUND THE SUN


¿Se puede ser brutalmente pesado y melódico a la vez? Sí, se puede. El cuarteto estadounidense lo hace con una maestría que –al menos yo- no escuchaba desde tiempos de Pantera. Once More ´Round The Sun, sexto álbum del grupo, continúa la senda de su predecesor (The Hunter). Sus 11 canciones están llenas de riffs agresivos, letras oscuras y alusivas a la muerte, y la clásica batería desenfrenada de Brann Dailor, aspectos que giran en torno a una sensibilidad vocal rara en el mundo del metal y, aquí es donde los puristas del metal pueden crucificarme, con unos ganchos y coros muy pop. ¿No me cree? Oiga el coro de High Road, primer sencillo de la producción. Lo dije hace 3 años, lo repito hoy: Mastodon es el presente y futuro del metal.


FOO FIGHTERS- SONIC HIGHWAYS



Grabado en ocho ciudades diferentes de Estados Unidos, Sonic Highways –junto a la serie de HBO basada en este- es posiblemente el proyecto más ambicioso en el que se han embarcado los Foo Fighters. Sí, en el catalogo de la banda norteamericana ya hay discos dobles, acústicos y grabados en formato análogo. Sin embargo, ninguno suena tan ambicioso como este. Producido por el legendario Butch Vig y con la participación de un invitado especial en cada canción, el octavo disco de los liderados por Dave Grohl es su momento más sublime. Tracks como Something from Nothing, Subterranean y I Am a River, son claro testimonio de lo mucho que el grupo ha crecido musical y líricamente. Cargado de momentos épicos, este álbum pone un paso más cerca de la gloria eterna al quinteto de Seattle.