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viernes, 4 de junio de 2021

25 años atrás Metallica da un salto generacional con Load


Para 1996, el panorama musical era muy diferente al   que Metallica se había acostumbrado en los 80. El metal ya no era tan popular, tampoco lo era tocar multiples acordes a la velocidad de un rayo. La llegada de los 90 lo había cambiado todo, y bandas como Iron Maiden, Slayer, Megadeth ya no reinaban. Lo alternativo, liderado por el grunge de grupos como Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, y Soundgarden mandaba la parada.

El cuarteto de San Francisco notó eso y siguió alejándose del thrash metal que lo había catapultado al estrellato en la anterior década. Atrás quedaron las canciones épicas estilo Master of Puppets, o las estridentes como Whiplash. Era hora de intentar algo nuevo, de sonar diferente y verse diferente. En entrevista de 1997, James Hetfield señaló que para aquel entonces hacer música rápida "no nos emocionaba más". 

Dicho desencanto por la música veloz quedó plasmado en las 14 canciones de Load, las cuales suenan más al rock alternativo de la época que al heavy metal de los 80. Con tintes de blues, rock alternativo e incluso algo de country, Metallica dejó a todo el mundo con la boca abierta. Algunos valoraron su nueva dirección y los riesgos tomados. Otros, los puristas del metal, detestaron cada segundo del álbum, dándole el rótulo de "traidores vendidos" al grupo. Por si fuera poco, los cuatro integrantes de la banda decidieron cortarse el pelo, pintar sus uñas de negro, usar maquillaje, y cambiar su manera de vestir, tal como se evidencia en las fotos del disco, sobre todo en la contraportada, en la cual posan con una pinta que se acerca más a la de un grupo de salsa que de metal.

Load es sin duda uno de los discos más odiados de toda la discografía de Metallica, prácticamente con todos los que hicieron desde ese momento, especialmente St. Anger y Lulu, la colaboración con Lou Reed. Sin embargo, un cuarto de siglo después de su lanzamiento, es fácil entender lo que la banda quería hacer con el cambio de sonido: ganar la aprobación de una nueva generación de fans, a la cual no le interesaba el metal, pero sí el rock duro y alternativo.

¿Podemos culparlos por querer dar un salto generacional?




miércoles, 9 de septiembre de 2020

¿Flea tocó trompeta con Nirvana? Sí


Nirvana en vivo era un tiro al aire. Si bien sus presentaciones eran llenas de energía cruda y una furia inigualable, también solían ser desordenadas, impredecibles y no necesariamente agradables al oído. Kurt Cobain solía, a propósito, sonar excesivamente estridente y gritón. En esta apreciación no clasifica el MTV Unplugged, concierto que fue sencillamente una perfecta obra de arte. 

En enero de 1993, el trío de Seattle se encontraba en Río de Janeiro como parte de la alineación del festival Hollywood Rock, en el cual también participaron Alice in Chains, Simply Red, y los Red Hot Chili Peppers. La presentación de Nirvana es considerada hasta la fecha como la peor en toda la historia de la banda, pues -dicen las malas lenguas- Cobain estaba fuertemente intoxicado y muy nervioso por tocar antes una audiencia tan grande. Además, de un momento a otro decidieron dejar de hacer sus canciones e interpretar una serie de covers de artistas como Queen, Iron Maiden, The Clash, entre otros, que sonaron todo menos bien. El público, unas 110.000 personas, no tuvo más opción que chiflarlos. En entrevista con MTV en 1993, Dave Grohl recuerda dicho concierto como "un desastre". 

Para poner más leña al fuego, Cobain y su corte decidieron que sería una gran idea invitar a Flea, bajista de los Red Hot Chili Peppers, al escenario. Lo lógico habría sido invitarlo a que tocara el bajo en alguna de sus canciones, pero como las dos presentaciones que hizo Nirvana en ese festival tenían todo menos lógica, lo llamaron para que tocara trompeta en Smells Like Teen Spirit, un momento tan what the fuck?! como cuando Metallica grabó un álbum junto a Lou Reed (esperen más de esto en una futura publicación). 

¿Cómo sonó el clásico de Nirvana con trompeta a bordo? Un desastre, por supuesto, pero juntó a músicos en una presentación que, a pesar de su muy cuestionable calidad, hoy podemos recordar como un momento histórico y -tristemente- irrepetible entre dos fuerzas mayúsculas del rock. 



 

sábado, 20 de junio de 2020

Canciones rock para el Día del Padre


Hace 5 años grabé un episodio para mi podcast con motivo del Día del Padre. En él conté brevemente la historia de 4 canciones que, si bien no son las más "rosa" y necesariamente felices, en su propia manera representan e ilustran la importancia del padre en la vida de cualquier persona. Eric Clapton, Alice in Chains, Pearl Jam, y Jane's Addiction hacen parte de este especial para celebrar a todos los padres en su día. ¡Levanto mi cerveza por todos ustedes, padres! Salud. 


lunes, 29 de abril de 2019

Guitarristas Subvalorados


Por cada ídolo de las 6 cuerdas (7, en algunos casos) hay uno que injustamente no se le cuelga el rótulo de "gran guitarrista". Por cada Hendrix hay un N.N. Por cada Eddie Van Halen hay un Don Nadie. Por cada Slash hay un "¿y ese quién es?". A continuación encontrarán apenas un puñado de aquellos guitarristas cuyas facultades no han sido justamente valoradas.

David Gilmour (Pink Floyd)


Es muy fácil perderse en la grandeza de Pink Floyd y considerar a Roger Waters como el principal arquitecto del sonido e imagen de la banda, pero los invito a que oigan la música del grupo inglés antes y después de la llega de Gilmour. Sin él, el cuarteto se hubiera quedado en las épicas estructuras creadas por Waters, pero hubiera carecido de la profunda y onírica voz de Gilmour, la cual es un acompañamiento exquisito a su pureza al tocar la guitarra. Casi como un buen vino acompaña al caviar. Hasta la fecha no he oído un guitarrista más impecable en su interpretación. No le sobra ni le falta nunca nada. 

Neal Schon (Journey)


Si bien sus inicios fueron en el grupo de un tal Carlos Santana, donde Schon ha demostrado el grueso de sus talentos es en Journey. Tal vez la música de esta banda no, al menos a oídos de las masas, es necesariamente algo "cool", y posiblemente eso haya influido en que su talento sea subvalorado. Parece que no hay nada que Schon no pueda hacer. ¿Quien oírlo tocar acordes pesados? Oigan Separate Ways. ¿Baladas románticas? Open Arms. ¿Acercarse al instrumento con elegancia? I´ll be Alright Without You. El tipo es un maestro. Y hay que serlo para tocar al lado de Santana. 

Gustavo Cerati (Soda Stereo)


Su talento en la guitarra ha sido sin duda eclipsado por sus letras, buena pinta, y por las miles de melodías pegajosas que hizo en su carrera, sobre todo con Soda Stereo. Sin embargo debajo de esa torre de hits y letras memorables, yacen riffs contundentes y gran maestría y exquisitez. Quizás el botón de muestra más claro de su poder guitarrero es el Unplugged de Soda, principalmente En la Ciudad del la Furia, en la que su manejo de efectos de pedal resultan absolutamente espléndidos. 

The Edge (U2)


Cuando el cantante del grupo en el que uno toca guitarra es Bono, un tipo con una voz privilegiada que ama las cámaras y luces tanto como estas lo aman a él, es muy difícil no pasar a un segundo plano. A pesar de esto, The Edge es todo menos un simple segundón en las filas del grupo, pues su sonido ha sido trascendental y , según fuentes cercanas al grupo, lo que aporta tras bambalinas es igual de importante. Sí, Bono es la cara del grupo, pero hagan el ejercicio de tratar de oír canciones como Pride y Where the Streets Have no Name sin la guitarra y efectos de The Edge. 

Mark Tremonti (Creed/Alter Bridge)


Satanizado por su paso por Creed y haber sido compañero de banda del muy poco querido Scott Stapp, Tremonti no ha logrado establecer su reputación como el excelente guitarrista que es, al menos no en la las grandes ligas. Con su trabajo solista y Alter Bridge mucho respeto ha logrado ganar. No es para menos, pues ese voltaje con el que interpreta el instrumento y las murallas de riffs inclementes que crea no se oyen todos los días. 

Wes Borland (Limp Bizkit)


Otro que se ha visto perjudicado por el grupo en el que se hizo famoso y el cantante que lo acompaña en este. Ser guitarrista de Limp Bizkit y compañero de Fred Durst tal vez le haya hecho pocos favores a Borland. No es fácil ser respetado cuando se es parte de uno de los grupos más odiados junto a uno de los cantantes más detestados. Pero si se logra oírlo a través de esto, no es difícil encontrar a un guitarrista muy sólido y que crea riffs muy interesantes, y aún mejor y más admirable, toca guitarras de siete cuerdas.

Jerry Cantrell (Alice in Chains) 


Este es tal vez uno de los casos más aberrantes de subvaloración que he visto en la música. ¿Las razones? No las tengo muy claras, pero es posible que el grupo de Cantrell -Alice in Chains- haya vivido bajo la sombra de otros grupos de la época que fueron más grandes comercialmente, como Nirvana y Pearl Jam. Cantrell es una doble amenaza, canta bien y toca guitarra de forma maestral y logra unos tonos oscuros que no pueden ser de otro guitarrista sino de él. 

John Frusciante (Red Hot Chili Peppers)


Hoy por hoy, tras años de la partida de Frusciante de los Chili Peppers- el grupo estadounidense sigue vigente, pero da más la impresión de que es por nombre e historia que por la música que hacen actualmente. Sí, han sabido hacer buenas canciones, pero la época de grandes éxitos parece haber quedado atrás, y no creo que sea coincidencia. John Frusciante era su arma secreta y fuente importante de su éxito, antes y después de él. Su vibra en el escenario, buena onda, y tonos hendrixianos hacen de él un guitarrista como pocos. 





















jueves, 13 de diciembre de 2018

Mis Discos Favoritos de 2018


Un año más llega a su fin y con este mi tradicional y aclamada por miles lista de los 10 discos que invadieron mis oídos, sentidos, cerebro y que, por ende, supieron hallar un lugar en el conteo anual de mis álbumes favoritos. ¿Qué puedo decir? Soy un defensor del álbum. Creo que un sencillo o un par de canciones no son una muestra muy clara o justa de un grupo, es por esto que en una época en la cual el álbum es cada vez más obsoleto, yo sigo sumergiéndome en estos. Estos son mis 10 discos favoritos de 2018, sin ningún orden particular. ¡Larga vida al rock!

ALICE IN CHAINS- RAINIER FOG


Para el tercer álbum con su "nuevo" cantante ,William DuVall, el grupo de Seattle acude a sus ya tradicionales y exitosas fórmulas pero expandiendo su sonido con una mayor diversidad melódica que se entrelaza exquisitamente con la oscuridad de su música. Jerry Cantrell continúa dando muestras contundentes de su maestría en las seis cuerdas, mientras que permite que DuVall tenga presencia más allá del escaso acompañamiento vocal de lanzamientos previos. En una época en al que los artistas de la era grunge se han extinguido por causas antinaturales es un placer tener a Alice in Chains ondeando bandera del subgénero en lo más alto del Monte Rainier de Seattle, al cual le rinden tributo en el álbum.

BLACK LABEL SOCIETY- GRIMMEST HITS


No, el décimo disco de Zakk Wylde y compañía no es uno de grandes éxitos, pero -dada su calidad- bien podría serlo. A lo largo de las 12 canciones que hacen parte del álbum no hay un solo momento para ir a la cocina a buscar otra cerveza, pues desde su primera nota te agarra del pescuezo para no soltar hasta sus últimas notas. Después de pasar varios años girando por el mundo con su banda tributo a Black Sabbath -Zakk Sabbath- es evidente la influencia de los padres del metal en la guitarra e inclementes riffs de Wylde. Si bien Sabbath ya no existe, Black Label Society sigue entre nosotros llevando la antorcha del ardiente fuego del metal. 

A PERFECT CIRCLE- EAT THE ELEPHANT


La rapidez a la hora de componer y grabar, así como para lanzar música nueva nunca han sido precisamente virtudes de Maynard James Keenan. Casi una década y media tuvieron que pasar para tener el nuevo disco de A Perfect Circle, una colección de 12 canciones que tal vez carezcan del voltaje de canciones ya clásicas en su repertorio como Judith, pero que brilla a pesar de lo lúgubre de su sonido y algo de falta de cohesión sonora. Mientras llega el nuevo disco de Tool, con Eat the Elephant podemos disfrutar de la privilegiada voz de Keenan en una de sus mejores versiones históricamente. 

SMASHING PUMPKINS- SHINY AND H SO BRIGHT VOL 1. NO PAST. NO FUTURE. NO SUN


Si está esperando que el nuevo disco de la reunión de las tres cuartas partes originales de Smashing Pumpkins sea un viaje a la nostalgia estridente de su sonido en los 90 con canciones como Zero o Bullet with Butterfly Wings, se va a llevar una decepción mayúscula. Si, por el contrario, le gustan las baladas y canciones mid-tempo a las que nos tienen acostumbrados los liderados por Billy Corgan, este álbum le va a encantar. El décimo álbum de la banda de Chicago está lleno de canciones melódicas que evocan tristeza y nostalgia, a diferencia de Solara, el primer y roquero primer sencillo. Si le gustó Adore, Shiny and Oh So Bright...lo va a llenar, pues recorre caminos bastante similares. 

SUEDE- THE BLUE HOUR


¿Recuerdan los 90 cuando Suede tenía un sonido más roquero, urbano y rebelde? Olviden eso. El grupo británico, como lo indican sus álbumes más recientes, cambió eso por algo más suave y suburbano, si se quiere. Continuando con la tónica calmada y oscura de Night Thoughts, su octavo álbum es oscuro y lleno de fascinantes arreglos orquestales elegantemente ejecutados. Basado en la autobiografía de su cantante, Brett Anderson, el disco tal vez requiera de varias sesiones de escucha para entenderlo, pero una vez lo haga, su brillantez se apoderará de usted. 

INTERPOL- MARAUDER


Pocos grupos logran evocar sentimientos de nostalgia y angustia como Interpol, y su sexto álbum no es la excepción. Tal vez el disco no tenga el peso de los primeros discos del grupo indie rock de Nueva York, pero compararlo con sus predecesores es un error, pues Interpol no trabaja ni pensando en el pasado ni pensando en gustar, trabajan haciendo lo que les place. Si tras oír sus 13 canciones la voz de Paul Banks y la cohesión artística de la banda no le hace sentir nada, le tengo noticias: es posible que esté muerto por dentro. 

GRETA VAN FLEET- ANTHEM OF THE PEACEFUL ARMY


Muchísimo se ha hablado sobre este grupo estadounidense, para bien y para mal. Que son la nueva joya y el futuro del rock, dicen los visionarios. Que suenan demasiado a Led Zeppelin, argumentan los detractores. Por mi parte, caigo en un punto intermedio con respecto a dichas opiniones. Sí, las influencias Zeppelin son más que evidentes. No, no sé si sean el futuro del rock, pero por lo menos espero que -pase lo que pase- inspiren a muchos con su sonido vintage y cargado de guitarras, algo de lo que el rock ha carecido en los últimos años. Anthem of the Peaceful Army es un disco emocionante desde el primer momento, lleno de fuego guitarrero al mejor estilo de la escena roquera de los 70. Tal vez Greta Van Fleet no esté descubriendo nada nuevo, pero un mundo en el que los jóvenes solo quieren hacer rap y eso que llaman reggaeton (yo lo llamo basura), llena de esperanza ver a cuatro muchachos que apenas pasan de 20 años -creo que aún hay un adolescente entre ellos- roqueando al mejor estilo de la vieja guardia.

SLASH- LIVING THE DREAM


Cuando se anunció a comienzos de 2016 que el legendario guitarrista era de nuevo integrante de Guns N´Roses el futuro de sus trabajos solistas junto a Myles Kennedy and the Conspirators parecía estar en duda. Sin embargo Slash encontró tiempo entre giras para trabajar en el tercer disco del grupo. El resultado son una docena de canciones que representan lo que el guitarrista es musicalmente: rock estridente y sucio infectado con un toque de blues y punzantes baladas. Si en Guns N´Roses Slash se da el lujo de tener como cantante a Axl Rose, en esta banda está también muy bien rodeado y con un cantante en Myles Kennedy quien todo lo que canta lo convierte en oro. 

GHOST- PREQUELLE


A grupos como Mastodon y Gojira se les unió este grupo sueco en la no fácil tarea de sacar -algunos dirán "salvar"- al heavy metal y rock de los métodos cuadriculados y aburridos en los que ha caído recientemente. Afortunadamente para Ghost en esa ardua labor cuentan con un gran disco: Prequelle, el cuarto de su carrera. Si se juzga el libro por su portada, o el disco -en este caso- y la puesta en escena del grupo (cargada de elementos e imágenes religiosas), se podría pensar que se está ante una banda de death metal o rock gótico, pero las apariencias engañan. Prequelle es un álbum que mezcla el hard rock con heavy metal e incluso un poco de pop rock para tener a las ondas radiales contentas, todo mientras nos llevan en un viaje a tiempos medievales y nos cuenta historias sobre la Muerte Negra y cómo la población europea se vio afectada en el proceso. 

WALKING PAPERS- WP2


En 2012 el cantante y guitarrista Jeff Angell y el baterista Barrett Martin, conocido por su paso por Screaming Tres y Mad Season, formaron Walking Papers. Ante la carencia de un bajista y teclista  para grabar un disco decidieron invitar a Duff McKagan (Guns N´Roses) y a Benjamin Anderson, compañero de Angell en The Missionary Position. La química fue tanta que decidieron vincularlos como integrantes oficiales de la banda, aunque hoy ni McKagan ni Martin continúan en la banda. En 2015 grabaron WP2, su segunda producción, pero esta apenas llegó al mercado en enero de 2018 debido a los compromisos de McKagan con Guns N´Roses. Contrario a lo que se suele afirmar sobre el rock, el género no está muerto. Y si lo estaba, ahora está resucitando. Como botón de muestra tenemos WP2, una guía de todo lo que el rock debería ser: alto volumen, guitarras distorsionadas,  baladas de amor, feeling blusero, y el dedo del medio levantado hacia la acartonada industria musical actual. 

























martes, 16 de enero de 2018

In Memoriam: Dolores 0´Riordan


Pensé mucho antes de escribir este humilde tributo a Dolores O' Riordan. No sabía qué decir ni quería quedar como fan de último minuto de su trabajo. Nunca fui el mayor fan de los Cranberries, pero soy un fan devoto del rock de los 90, y al ser fan del rock de dicha década, es inevitable cruzarse (o haberse cruzado en esa época) con la música de esta banda irlandesa. 

Crecer en los 90 fue crecer oyendo todo el movimiento Grunge. Bandas como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains, Smashing Pumpkins, Stone Temple Pilots, principalmente. Pero aquellos renglones que estos grupos dejaban sin escribir, eran escritos por grupos de tal vez menor impacto como Soul Asylum, Meat Puppets, Blind Melon y, por supuesto, los Cranberries. Era imposible ver MTV o escuchar la radio sin que en algún momento se colaran canciones del grupo -ya clásicos hoy- como Zombie, Ode to my Family o Linger. También era imposible no gustar de estos. Para mí era muy extraño, y debo admitir que hoy lo sigue siendo, oír una mujer en el rock. No porque no lo hagan bien, sino porque no sucede mucho, pues el rock siempre ha sido un género machista. Pero ahí estuvo Dolores, ondeando la bandera femenina en medio de una escena plagada de machos, y haciéndolo sin temores ni complejos. 

Después del éxito masivo del álbum No Need to Argue, el grupo lanzó To the Faithful Departed, también un disco menos "estelar" pero no por ello malo. Canciones como Salvation y When you are Gone se tomaron las ondas radiales sin clemencia alguna. Es precisamente When you are Gone mi canción favorita del grupo. ¿Las razones? Muchas. Una de ellas su simplicidad y melodía nostálgica La principal, lo que a través de su letra me hizo sentir. Una canción de desamor me hizo sentir enamorado sin siquiera tener la menor idea de qué era el amor y estando aún a años de tener mi primera novia. 

Si hemos de ser sinceros, la importancia de los Cranberries se quedó en los 90. Ya para el nuevo milenio el grupo no era muy relevante, no en vano decidieron separarse en 2003, para reunirse unos años más tarde. A pesar de esto, su huella en los 90 es indeleble, y al hablar de titanes como Nirvana y Pearl Jam, se habla también de los Cranberries, y eso no es algo menor.






miércoles, 5 de abril de 2017

El Día en que Seattle Murió


El 5 de abril parece ser un día fatídico para el rock de los 90 y el movimiento grunge de aquella época. Ese día en 1994 fallecía Kurt Cobain. Exactamente ocho años más tarde, Layne Staley dejó esta tierra. Ambos iconos de la escena alternativa de la década. En otra curiosa coincidencia, los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados días después. El de Cobain fue hallado por un electricista que iba a hacer reparaciones en su casa. El de Staley fue descubierto dos semanas después de su muerte, tras la inquietud de su madre por él, ya que hacía varios días no sabía de su hijo. 

Con el paso del tiempo, y espero no sonar como un viejito aburrido y lleno de clichés, el legado de ambos solo se ha hecho más fuerte y - hasta el sol de hoy- nadie ha logrado pisar tan fuerte y con tanto ruido como estos dos grandes del rock. El carisma y liderazgo de Cobain ha sido imitado mas nunca igualado. La potencia vocal de Staley, su alma y emociones desgarradoras transmitidas en su música no las he vuelto a escuchar en ningún cantante. ¿No me creen? Oigan canciones como Love Hate Love, Nutshell, o Down in a Hole. Cobain fue el último gran líder del rock. El último que unió a una generación entera alrededor de su música. 

Personalmente me molesta un poco que Alice in Chains no sea más popular y que su catálogo, como la voz de Staley y la guitarra de Jerry Cantrell sea tan subvalorado. Y, así me quieran crucificar, en mi opinión, de los cuatro grandes del grunge (Nirvana, Alice in Chains, Pearl Jam, Soundgarden), Alice in Chains era el mejor, sin demerita en lo más mínimo a ninguno de los grupos mencionados.

¿Qué más se puede decir de estos dos que no se haya dicho ya? ¿Qué adjetivos utilizar para enaltecer más su obra y legado? Para quienes tuvimos la fortuna de tener su música como banda sonora de nuestros años de adolescencia: ¡somos unos malditos afortunados! Los roqueros de hoy leen sobre lo que ellos fueron, a nosotros nos tocó verlos en acción, ver cómo su talento se hacía grande. Hoy es un día para oír Nevermind y Unplugged in New York de Nirvana a todo volumen, sin olvidar Dirt y el autotitulado de Alice in Chains. Kurt, Layne: no sé si allá arriba tengan wi-fi, pero gracias por su música, ¡los recuerdo a través de ella todo el tiempo!










lunes, 14 de abril de 2014

Eat. Pray. Rock: Música Para Rezar


Semana Santa ha llegado. Muchos de ustedes saldrán de viaje. Otros tantos irán de fiesta. Algunos rezarán y verán las mismas películas de Jesús que se transmiten año tras año. Yo, por mi parte, me daré látigo mientras oigo la música de mi segunda religión: rock N´roll!!!

El siguiente es un listado de algunas canciones acordes a la época de la Semana Mayor. Feliz semana para todos.


Music is my religion” Jimi Hendrix.


Bon Jovi- Livin´on a Prayer (1986)
Álbum: Slippery When Wet

La historia de dos amantes, Tommy y Gina, quienes atraviesan por una crisis económica y luchan por mantener su relación a toda costa, incluso trabajando en lugares de muy bajo perfil.



Madonna- Like a Prayer (1989)
Álbum: Like a Prayer

Para algunos, una canción llena de referencias sexuales. Para otros, una súplica a Dios en forma de pop/rock y gospel, inspirada en los cimientos católicos de Madonna. Juzguen ustedes. 



R.E.M.- Losing My Religion (1991)
Álbum: Out of Time

A pesar de la gran cantidad de simbolismos religiosos presentes en su video, Losing My Religion hace referencia a todo menos a religión. Según Michael Stipe –cantante- el título de la canción hace referencia a una popular expresión del sur de Estados Unidos que significa “perder la cordura”.



Duran Duran- Save a Prayer (1982)
Álbum: Rio

Quizá una de las melodías más hermosas compuestas por el grupo inglés, aunque no de las más exitosas a nivel comercial. Su significado es todo un misterio, pues por debajo de su romántica melodía yacen letras que parecen hablarle a los romances de una noche e incluso a la prostitución.



Alice in Chains- God Am (1995)
Álbum: Alice In Chains

En algún momento de nuestras vidas todos nos hemos preguntado por qué Dios nos pone en ciertos lugares o situaciones. Pues bien, eso es exactamente lo que hace Layne Stayley en esta canción: preguntarle al Señor por qué le pasa lo que le pasa, y le lanza una dolorosa súplica por calmar su sufrimiento.



Depeche Mode- Personal Jesus (1989)
Álbum: Violator

Inspirada en la relación entre Elvis y Priscilla Presley, la temática de la canción gira en torno a la idea de que todos somos Jesús para alguien más, y cómo cuidamos y damos esperanza a ciertas personas.



Creed – My Own Prison (1998)
Álbum: My Own Prison

Incluida en el aclamado disco debut de la banda post-grunge estadounidense, My Own Prison está llena de alusiones religiosas. Fin del mundo, arrepentimiento, pecados, infierno, perdón divino, Dios, entre otros temas claves para nuestra religión, engalanan cada estrofa de este clásico de finales de los 90.



George Michael- Jesus to a Child (1995)
Álbum: Older

Para cuando esta canción fue presentada por primera vez en 1994, muchas fueron las interpretaciones que se le dieron. Algunos críticos alabaron el contenido espiritual de su música y letras. Sin embargo, cuando George Michael confirmó su homosexualidad, el cantante reveló que la canción es un homenaje a Anselmo Feleppa, quien fue su pareja hasta 1993, cuando falleció debido a una hemorragia cerebral.



Zwan- Jesus I/Mary Star of the Sea
Álbum: Mary Star of the Sea

Muchas de las letras de Billy Corgan- tanto para Smashing Pumpkins como para Zwan- tienen un fuerte (y a veces ignorado) contenido religioso. Esta pieza épica de 14 minutos es una demostración de ello. Dios, sacrificio, cargar la cruz y seguir a Jesús, son algunos de los temas que Corgan toca en esta joya subvalorada del siglo XXI.