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miércoles, 11 de enero de 2023

David Bowie: un viejito cool (columna)

 


La adolescencia es la época en la que la gran mayoría de personas encuentran un gran aliado en la música. Hay artistas que uno escoge, mientras que otros lo escogen a uno. En mi caso, muchos me escogieron debido a influencia familiar (mi tío me presentó a Guns N' Roses) o al enorme rol que las emisoras y MTV jugaban a mediado de los 90. Llegar del colegio era sinónimo de sentarse frente al televisor a ver videos musicales, tan importantes en aquel entonces. Que las bandas favoritas de uno salgan en la tele era algo casi celestial. Metallica, Red Hot Chili Peppers, Soundgarden, Pearl Jam, Stone Temple Pilots, Smashing Pumpkins, Nirvana, por nombrar solo algunos, eran los autores de los sonidos que nos enloquecían a los adolescentes de los 90. 

Sin embargo, en medio de la marea de videos y canciones de los artistas en cuestión, se colaban otros que, casi como extraterrestres, llegaban de otras épocas en su respectiva nave espacial. Eran músicos que no tenían que ver con lo que estaba de moda. Eran más bien ese bicho raro que llamamos "la música de nuestros padres". Rolling Stones, Beatles, Hendrix, y un tal David Bowie. 

"Ese man es como bueno", pensaba sobre Bowie. Había algo muy cautivante en su arte, que - a pesar de no ser de mi generación- llamaba mucho la atención. Para mí, y seguro para muchos otros, era un viejito cuarentón que estaba quemando sus últimos cartuchos musicales antes de retirarse a su ancianato. Al verme de cierta forma obligado por MTV  a consumir su música, empezó a interesarme algo más. No sabía por qué me gustaba lo que hacía, que sonaba tan diferente a "lo mío", hasta que un día di con la razón: el tipo era un genio visionario que se estaba adaptando perfectamente a los tiempos sonoros en los que vivíamos. 

A mediados de los 90, el rock duro y alternativo estaba comenzando a ceder su trono a otras tendencias como el nü metal y el rock/metal industrial, que no es otra cosa que la incorporación de elementos de música electrónica a la música. Bandas como Ministry, Marilyn Manson, White Zombie y Nine Inch Nails comenzaban a desfilar por la escena como los grandes abanderados de esta causa. Bowie lanzó dos discos que sonaban como estos grupos: Outside (1995) y Earthling (1997). Me encantaba como un "viejito" podía sonar tan actual y codearse con los jóvenes de la época con tanta gracia y sutileza. Es más, esos jóvenes morían por trabajar con él. Trent Reznor y su Nine Inch Nails llegaron a hacerlo en la canción I'm Afraid of Americans. 

Ayer, 10 de enero, cuando se cumplía el aniversario seis de su temprana partida, me puse en la tarea -como lo hago cada año- de rendirle homenaje musical oyendo su música. Tarea muy difícil, por cierto, pues el Camaleón del Rock, como el apodo lo indica, tiene mil encarnaciones sónicas diferentes y -por ende- muchísima música por consumir. Escuché alrededor de 40 canciones, y siento que no fue suficiente tributo. Perdón, señor Bowie, su talento era infinitamente más grande que el tiempo que se puede tener para disfrutarlo. El siguiente año trataré de hacerlo mejor. 


 

jueves, 15 de septiembre de 2022

¿Cuál es realmente el rock clásico? (columna)

 


Cuando comencé a escuchar música en los años 90, lo que se consideraba como rock clásico era el que hacían bandas como los Rolling Stones, Led Zeppelin, Beatles, The Doors, Black Sabbath, Pink Floyd, entre otros. Por su parte, el rock moderno existía en la forma de grupos como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Smashing Pumpkins, Stone Temple Pilots, por nombrar tan solo algunos. Mientras que otros artistas como Guns N' Roses, Metallica, y Red Hot Chili Peppers, a pesar de gozar de un gran respeto entre las masas, caían en una zona intermedia entre los "viejitos" y los "de moda". Escuchar a los Stones, por ejemplo, era escuchar lo que entre los jóvenes de siempre se conoce como "la música de los papás", música que yo comencé a consumir desde muy joven, a sabiendas de que era lo "clásico". Hace unos días caí en cuenta cómo varios de mis álbumes favoritos ya tienen casi tres décadas de haber sido lanzados, y -si bien suenan supremamente frescos- ya son discos de antaño, lo cuál me llevó a preguntarme si estos ahora también clasifican como "rock clásico".

Hace unos días, uno de mis discos favoritos (One Hot Minute, de Red Hot Chili Peppers) cumplió 27 años de haber llegado al mercado. ¡Casi tres décadas! ¿Qué etiqueta se le pone si no la de "clásico"? El dilema es cómo demonios se mide qué es clásico y qué no. Máxime cuando agrupaciones como los Chili Peppers, Aerosmith, Metallica, y otras tantas, siguen siendo tan vigentes y, además, lucen tan modernos. Basta con ver la pinta de "pelado" de Axl Rose sobre un escenario. ¿Es clásico el grupo cuyos integrantes pasen de 50 años? ¿Es clásico el grupo que toque música que ya no sea la que mande la parada en popularidad? ¿Es clásico quien haya sacado su primer disco hace tres décadas o más? o ¿es clásico quien tenga arrugas y canas? ¿Todas o ninguna de las anteriores?

En mi opinión, nada tiene que ver ni con la ropa ni con las arrugas ni mucho menos con las canas. El tema de qué es clásico o no, radica en un tema estrictamente de sonido y de tiempo transcurrido desde su época de gloria o lanzamiento de sus discos. En ese orden de ideas, una banda nueva como Dirty Honey es rock clásico,  a pesar de haber lanzado su álbum debut en 2021, pues su sonido se basa en el rock y blues de los 70. Un disco que haya sido lanzado hace 20 años o más es un disco clásico de una banda clásica, sin importar si se ponen los jeans rotos o tienen camisetas de colores fosforescentes o diseños modernos. Dicho eso, una producción lanzada en 2002 es clásica. Por ejemplo, Songs for the Deaf, el álbum más aclamado de Queens of the Stone Age, es un clásico total, sin importar que en su momento haya mandado la parada de los sonidos modernos de comienzos de siglo. Ni hablar de discos insignia como Superunknown, de Soundarden, o el ilustre Ten, de Pearl Jam,¡ clásicos en mayúscula sostenida! Ahora, otra forma de saber qué es "clásico"y que no es la del impacto que una canción/álbum haya tenido. Seven Nation Army, de los White Stripes, tiene menos de 20 años, al igual que el éxito de Kings of Leon Sex on Fire, sin embargo, su gran rotación y masiva aceptación las convirtieron en clásicos casi súbitos. 

Si usted querido lector, se está sintiendo viejo al leer estas líneas e identificarse con los artistas mencionados, entiendo la sensación, pero no lo haga. Más bien siéntase orgulloso de la música clásica con la que creció, pues la calidad de la misma es algo que se extinguió hace ratos, pues a los jóvenes se les olvidó hacer música buena, ahora solo hacen cosas pasajeras y sin poder de permanencia. Y sí, con eso soné como un viejito que cree que todo pasado fue mejor, pero ¿acaso no lo fue?



jueves, 31 de marzo de 2022

Batman, Nirvana, y la Importancia de la Banda Sonora

 


Hubo una época hacia mediados de los 90 en la que las bandas sonoras eran de gran importancia tanto para el artista como para la película. Eran un vehículo de promoción en ambas vías. Recuerdo haber comprado varios discos compactos de bandas sonoras solo por una o dos canciones, para terminar conociendo muchos otros grupos presentes en las mismas. Si una banda quería tener una gran cobertura, poner una de sus canciones en una banda sonora era vital. Tan importante eran las bandas sonoras, que artistas de gran talla escribían música exclusivamente para estas. Los filmes de Batman, junto con los de James Bond, siempre han sido apetecidos por músicos. Para la película de 1989 de Batman, Prince compuso un álbum exclusivamente para acompañar la producción cinematográfica protagonizada por Jack Nicholson y Michael Keaton. Los Smashing Pumpkins y U2 compusieron también temas para película del superhéroe. La de U2- Hold me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me- generó tal obsesión en mí, que la grabé varias veces en un casete de 60 minutos, así podía escucharla sin parar. 

Con el paso del tiempo, las bandas sonoras perdieron importancia. Los grupos, por alguna razón, dejaron de tener interés en ellas. Con la nueva película de Batman, protagonizada por Robert Pattinson, la importancia de una banda sonora vuelve a tomar vuelo. Mientras su director, Matt Reeves, escribía la historia, escuchaba Nirvana, inspirándose en Kurt Cobain para crear a Bruce Wayne, señalando que dicho personaje "tiene algo de Kurt Cobain, parece una estrella de rock, pero notas que también puede ser un ermitaño".

Una de las canciones que escuchaba Reeves mientras trabajaba en la película es "Something in the Way". Si bien esta no es una de las más populares del súper exitoso Nevermind, de hecho, es la última del disco, crea un ambiente perfecto para acompañar la frialdad y oscuridad de la película y sus personajes. La canción, escrita por Cobain, habla sobre vivir debajo de un puente y tuvo como inspiración una época en la que el líder de Nirvana no tenía dónde dormir. La leyenda señala que Cobain dormía debajo de un puente, pero eso nunca ha sido corroborado. Cuando se piensa en Nevermind, se piensa en canciones como Come as you Are y Smells Like Teen Spirit. Sin embargo, 31 años después de su lanzamiento, Batman logró hacer de Something in the Way todo un éxito, llevándola a pasar de 72.000 reproducciones antes del estreno de la película (que no es que sea poca cosa) a 3.1 millones. Lo mejor de todo, nuevas generaciones comienzan a descubrir lo hermoso que es un álbum como Nevermind. 





jueves, 2 de diciembre de 2021

La agonía de las ceremonias de premios

 



Cuando era adolescente, la noche en que se llevan a acabo los premios MTV era supremamente especial, pues podía ver a mis artistas favoritas ser reconocidos y sentirme parte de sus triunfos, además de, en algunas ocasiones, verlos tocar en vivo, algo que por aquel entonces parecía un sueño distante. Tan especial como la ceremonia de entrega de premios, era el día después. Recuerdo llegar al colegio a debatir intensamente con mis amigos sobre la presentación de Metallica en 1996, el desenfado absoluto de Marilyn Manson en 1997, el "mal genio" de Liam Gallagher sobre el escenario en el 96, y la apertura de la ceremonia de ese mismo año a cargo de los Smashing Pumpkins. Pero esa euforia anual de repente se acabó, y ahora los premios son tan importantes como un cero a la izquierda. 

Los Oscar, premios que solían ser vistos por alrededor de 40 millones de personas, en los últimos años ya no llegan ni a 30. Aún es una cantidad importante de televidentes, pero el declive en el interés en este tipo de eventos ha aumentado considerablemente, pero ¿por qué? Aquí analizo posibles causas.

1. Nos vamos volviendo viejos

Seamos realistas. El tiempo nos alcanza a todos y hace que nuestros intereses cambien. Algunos están muy ocupados trabajando o cambiando pañales como para aguantarse 4 horas de televisión. Otros prefieren leer un libro mientras toman un vaso caliente de té verde. Lo que nos atraía como adolescentes no necesariamente nos atrae en otras etapas de la vida. Los canales, al tanto de esto, diseñan las entregas de premios con un target joven en mente. Aquellos que gritan al ver a sus artistas predilectos caminar por la alfombra roja, los que aún invierten grandes sumas de dinero en discos, conciertos, camisetas, esos son los importantes. Nosotros, los canosos, no. 



2. ¡Hay demasiados premios!

Hace dos décadas (quizás algo más) los premios que "tocaba ver" eran los Oscar, los Grammy, los Billboard, los MTV, y los Emmy. De un momento a otro comenzaron a aparecer eventos de galardones al por mayor, más de los necesarios. Por más que amemos a algunos artistas, verlos cada dos semanas (o menos) pierde sorpresa y magia. Más cuando podemos verlos con mucha frecuencia en sus redes sociales, ya no necesitamos verlos por 5 minutos en una entrega de premios.


3. Los mismos besando el trasero de los mismos.

Las entregas de premios se convirtieron en eventos predecibles y monótonos. Cada temporada de premios llega con los mismos actores, grupos, músicos nominados. Así como las mismas películas, canciones y álbumes, lo cual lleva a que todas los premios sean básicamente una copia de los otros. Los mismos presentadores adulando a los mismos actores y músicos, diciéndose que son los mejores y que sin ellos nada sería igual. Los mismos artistas tomando el escenario para cantar las mismas canciones y luego recibir un premio que probablemente ni merecían. 


4. ¿Se premia realmente lo mejor?

La industria del entretenimiento quiero meternos los dedos en la boca y hacernos creer que no sabemos nada y que ella lo sabe todo. ¿Cómo puede uno creer que los cuatro gatos que nominan a determinada categoría son realmente lo mejor que hay? No hay forma de saber eso, a menos que quienes escogen a los nominados hayan hecho la perfectamente imposible tarea de oír toda la música del mundo y ver todas las películas. Usualmente se equivocan, por ejemplo: en 1989 Metallica perdió a manos de Jethro Tull el premio en la categoría de Mejor artista de hard rock/heavy metal. ¿Es Jethro Tull hard rock o heavy metal? NO. Duff McKagan, bajista de Guns N' Roses, alguna vez dijo no entender los premios en la música, pues el arte no es un deporte, por ende, no debería haber competencia.


5. Ya no nos importa aquello que no podemos controlar

Con la llegada de nuevas tecnologías cada vez estamos más en control del contenido que consumimos. En los 90 nos tocaba recibir lo que la industria del entretenimiento nos quería dar. Si teníamos tres canales de televisión y no daban sino 3 películas a la misma hora y ninguna nos gustaba, nos tocaba ver alguna o apagar el televisor. Simple. Hoy, podemos escoger qué ver, qué oír. Incluso, podemos esperar al día siguiente y buscar en Youtube algún momento específico de una ceremonia, y sin tener que aguantarnos hasta que dicho momento suceda, casi de la misma manera en la que ya no tenemos que llamar a una emisora a pedir una canción. Ya no queremos que un grupo de ejecutivos aburridos nos digan que la mejor película es esta o aquella, que la mejor canción del año es la de Pepito o Fulanito. Lo mejor es lo que a nosotros nos gusta. Punto. Es por esto que una vez llega diciembre, millones de personas en todo el mundo, me incluyo, esperamos con ansias el Spotify Wrapped, algo así como nuestra propia entrega de premios en la que la famosa aplicación de música y podcasts nos cuenta qué fue lo que más escuchamos. Lo amamos porque lo controlamos. 











miércoles, 22 de septiembre de 2021

Spencer Elden, el bebé de Nevermind, sacó las uñas. (opinión)

 



*El siguiente texto no es uno netamente informativo, pues combina datos y la opinión del autor.


Hace un par de semanas, Spencer Elden -mejor conocido como el bebé del disco de Nirvana Nevermind- demandó al trío liderado por Kurt Cobain por pornografía infantil y "explotación sexual". Según la demanda, Nirvana usó la imagen de Elden de una forma sexualmente provocativa con el objetivo de ganar notoriedad, impulsar ventas, y aparecer en más medios. Según el bebé, ahora un hombre de 30 años, nunca ha recibido un solo centavo por la foto. Además, señala que sus guardianes legales jamás firmaron documento alguno autorizando al grupo de Seattle para usar la imagen. 

Es cierto que cualquier persona cuya imagen sea utilizada en la portada de un disco debe ser compensada monetariamente, sin duda. También es cierto que quienes usan una imagen de alguien deben "curarse en salud" y obtener las autorizaciones pertinentes para evitar problemas legales como este. Muy posiblemente existió un acuerdo verbal, pero en el mundo de perspicacias y astucia mal encarrilada en el que vivimos, es mejor blindarse de un eventual lío con la ley. 

La abogada de Elden, Maggie Mabie, afirmó en entrevista con Chris Cuomo en CNN que la imagen está enfocada en los genitales del bebé y que la forma en que es explotación infantil y sexual en cuanto a la forma en que fue utilizada. Cuomo hizo quedar en ridículo a Mabie señalando que "no recuerda nunca haber escuchado a alguien decir algo sobre esta imagen en un tono sexual o pornográfico". 

En la misma entrevista, la abogada dijo que su defendido no quiere que sus genitales están más disponibles para que el mundo consuma, y que -de ser retirada su foto- "se enviaría un claro mensaje a las víctimas de pornografía y explotación sexual con respecto a que se les respeta y sus voces están siendo escuchadas". A lo que el presentador de CNN respondió que no cree que Elden sea una buena "cara del dolor de las víctimas de explotación sexual", pues en varios puntos de su vida ha celebrado haber estado en la portada del álbum y, además, tiene un tatuaje con el nombre del mismo en su pecho.

Los reclamos de Elden son al menos parcialmente comprensibles. Estoy seguro de que a lo largo de su vida habrá recibido más de un comentario en tono burlón con respecto a su pene. Muy seguramente alguien le habrá dicho algo tipo "estoy seguro de que su pene sigue igual de pequeño", entre otras cosas incómodas e indebidas. Ese tipo de bullying, aún sin haberlo sufrido directamente, puedo verlo como algo que puede arruinarle a uno la adolescencia, por ejemplo. Por otra parte, me parece bastante sospechoso que apenas ahora quiera demandar. Tal vez el cuestionamiento de la gente y los seguidores de Nirvana lo hacían pensarlo dos veces, pero uno pensaría que , de ser tan grande su sufrimiento, la manifestación legal del mismo habría llegado mucho antes. 

Ahora, ¿por qué el cambio tan drástico con respecto a lo que la portada del disco representa en su vida? en varias ocasiones incluso llegó a recrearla. Si eso no es una celebración de haber sido parte de tan legendaria carátula, entonces no sé nada. Si la portada de Nevermind fuera fuente de grandes traumas, ¿por qué tatuarse el nombre del disco en el pecho? Yo odio el reggaeton, por ende, nunca me haría un tatuaje en el pecho con el nombre de un disco de Maluma. ¿No será que nuestro amigo Spencer quiere hacer un poco de dinero fácil a costas de Nirvana? (continúa después de la foto)


Al igual que Chris Cuomo, nunca, jamás, he visto esta imagen como algo sexual ni pornográfico. Tampoco he conocido a nadie que lo haya hecho. Llevó unos 28 años mirando la portada de Nevermind, y creo que ni una sola vez me he puesto a analizar el miembro del bebé. Simplemente veo la portada como un todo, con un significado que no es sexual, sino más bien una representación de como perseguimos el dinero y cómo este nos persigue desde pequeños. 

No sé si algo vaya a suceder con esta demanda, pero no entiendo del todo los motivos de la misma y creo que la intención tras esta es más monetaria que otra cosa. Admiró la valentía de Elden, pues antes de hacer esto tenía que saber que iba a echarse encima al mundo, por no hablar de Courtney Love- viuda de Kurt Cobain-, a quien no quisiera tener de enemiga. Si esta acción legal prospera, que se preparen los grupos que han invitado a niños a participar de sus portadas, pues puede sentar un precedente. ¿Se imaginan a las niñas de Siamese Dream, de Smashing Pumpkins, y a la abejita de Blind Melon demandando a los grupos? 


viernes, 23 de octubre de 2020

Mellon Collie and the Infinite Sadness cumple 25 años


Octubre de 1995 era un momento más bien opaco para la escena del rock que había brillado de forma candente durante el primer lustro de la década. Nirvana -y buena parte del movimiento alternativo- murió con Kurt Cobain. La escena del grunge comenzaba a dar paso a sonidos más pop e industriales. El rock dejaba lentamente de ser el género dominante en el mainstream. Sin embargo, antes de que el barco se hundiera, los Smashing Pumpkins tenían seis últimas palabras que decir: Mellon Collie and the Infinite Sadness. 

Casi sin buscarlo, y viéndose más como un Zero que como un hero, Billy Corgan lideró un último momento de grandeza alternativa con el lanzamiento del álbum doble conceptual de 28 canciones, las cuales se paseaban por diversos sonidos musicales, dejando atrás el enfoque más estridente y cargado de guitarras de sus dos álbumes previos. Temas como Bullet with Buttefly Wings y Fuck You nos daban todo lo que nos hizo amar a los Pumpkins, pero el futuro sónico del cuarteto de Chicago comenzaba a asomarse. El rock pesado estaba presente, seguro, pero la banda comenzó a experimentar con sonidos de piano en canciones como la que da nombre a la producción, una orquesta en vivo en Tonight, Tonight, así como sintetizadores y loops en la exitosa 1979.  

La crítica aplaudió a Mellon Collie, sobre todo por sus esfuerzos en alejarse del sonido clásico del grupo y atreverse a experimentar. Incluso algunos se atrevieron a llamarlo el The Wall de la Generación X. Si el álbum está a la altura del lanzado por Pink Floyd, es discutible. Lo que si es cierto es el favorito indiscutible de la mayoría de los fans del grupo. Billy Corgan, canta y guitarrista de la agrupación, reveló recientemente que la idea era celebrar el cuarto de siglo del álbum con una gira conmemorativa, pero que por razones de bioseguridad ese plan se ha visto aplazado hasta nueva orden. Por otra parte, el líder de la banda también confirmó que actualmente están trabajando en un álbum doble que cierre la trilogía que comenzó con Mellon Collie y continuó con Machina/The Machines of God. 

Feliz cuarto de siglo, Mellon Collie! Álbum que fue una importante banda sonora de mi adolescencia... casi al punto de la obsesión. 










 

jueves, 13 de diciembre de 2018

Mis Discos Favoritos de 2018


Un año más llega a su fin y con este mi tradicional y aclamada por miles lista de los 10 discos que invadieron mis oídos, sentidos, cerebro y que, por ende, supieron hallar un lugar en el conteo anual de mis álbumes favoritos. ¿Qué puedo decir? Soy un defensor del álbum. Creo que un sencillo o un par de canciones no son una muestra muy clara o justa de un grupo, es por esto que en una época en la cual el álbum es cada vez más obsoleto, yo sigo sumergiéndome en estos. Estos son mis 10 discos favoritos de 2018, sin ningún orden particular. ¡Larga vida al rock!

ALICE IN CHAINS- RAINIER FOG


Para el tercer álbum con su "nuevo" cantante ,William DuVall, el grupo de Seattle acude a sus ya tradicionales y exitosas fórmulas pero expandiendo su sonido con una mayor diversidad melódica que se entrelaza exquisitamente con la oscuridad de su música. Jerry Cantrell continúa dando muestras contundentes de su maestría en las seis cuerdas, mientras que permite que DuVall tenga presencia más allá del escaso acompañamiento vocal de lanzamientos previos. En una época en al que los artistas de la era grunge se han extinguido por causas antinaturales es un placer tener a Alice in Chains ondeando bandera del subgénero en lo más alto del Monte Rainier de Seattle, al cual le rinden tributo en el álbum.

BLACK LABEL SOCIETY- GRIMMEST HITS


No, el décimo disco de Zakk Wylde y compañía no es uno de grandes éxitos, pero -dada su calidad- bien podría serlo. A lo largo de las 12 canciones que hacen parte del álbum no hay un solo momento para ir a la cocina a buscar otra cerveza, pues desde su primera nota te agarra del pescuezo para no soltar hasta sus últimas notas. Después de pasar varios años girando por el mundo con su banda tributo a Black Sabbath -Zakk Sabbath- es evidente la influencia de los padres del metal en la guitarra e inclementes riffs de Wylde. Si bien Sabbath ya no existe, Black Label Society sigue entre nosotros llevando la antorcha del ardiente fuego del metal. 

A PERFECT CIRCLE- EAT THE ELEPHANT


La rapidez a la hora de componer y grabar, así como para lanzar música nueva nunca han sido precisamente virtudes de Maynard James Keenan. Casi una década y media tuvieron que pasar para tener el nuevo disco de A Perfect Circle, una colección de 12 canciones que tal vez carezcan del voltaje de canciones ya clásicas en su repertorio como Judith, pero que brilla a pesar de lo lúgubre de su sonido y algo de falta de cohesión sonora. Mientras llega el nuevo disco de Tool, con Eat the Elephant podemos disfrutar de la privilegiada voz de Keenan en una de sus mejores versiones históricamente. 

SMASHING PUMPKINS- SHINY AND H SO BRIGHT VOL 1. NO PAST. NO FUTURE. NO SUN


Si está esperando que el nuevo disco de la reunión de las tres cuartas partes originales de Smashing Pumpkins sea un viaje a la nostalgia estridente de su sonido en los 90 con canciones como Zero o Bullet with Butterfly Wings, se va a llevar una decepción mayúscula. Si, por el contrario, le gustan las baladas y canciones mid-tempo a las que nos tienen acostumbrados los liderados por Billy Corgan, este álbum le va a encantar. El décimo álbum de la banda de Chicago está lleno de canciones melódicas que evocan tristeza y nostalgia, a diferencia de Solara, el primer y roquero primer sencillo. Si le gustó Adore, Shiny and Oh So Bright...lo va a llenar, pues recorre caminos bastante similares. 

SUEDE- THE BLUE HOUR


¿Recuerdan los 90 cuando Suede tenía un sonido más roquero, urbano y rebelde? Olviden eso. El grupo británico, como lo indican sus álbumes más recientes, cambió eso por algo más suave y suburbano, si se quiere. Continuando con la tónica calmada y oscura de Night Thoughts, su octavo álbum es oscuro y lleno de fascinantes arreglos orquestales elegantemente ejecutados. Basado en la autobiografía de su cantante, Brett Anderson, el disco tal vez requiera de varias sesiones de escucha para entenderlo, pero una vez lo haga, su brillantez se apoderará de usted. 

INTERPOL- MARAUDER


Pocos grupos logran evocar sentimientos de nostalgia y angustia como Interpol, y su sexto álbum no es la excepción. Tal vez el disco no tenga el peso de los primeros discos del grupo indie rock de Nueva York, pero compararlo con sus predecesores es un error, pues Interpol no trabaja ni pensando en el pasado ni pensando en gustar, trabajan haciendo lo que les place. Si tras oír sus 13 canciones la voz de Paul Banks y la cohesión artística de la banda no le hace sentir nada, le tengo noticias: es posible que esté muerto por dentro. 

GRETA VAN FLEET- ANTHEM OF THE PEACEFUL ARMY


Muchísimo se ha hablado sobre este grupo estadounidense, para bien y para mal. Que son la nueva joya y el futuro del rock, dicen los visionarios. Que suenan demasiado a Led Zeppelin, argumentan los detractores. Por mi parte, caigo en un punto intermedio con respecto a dichas opiniones. Sí, las influencias Zeppelin son más que evidentes. No, no sé si sean el futuro del rock, pero por lo menos espero que -pase lo que pase- inspiren a muchos con su sonido vintage y cargado de guitarras, algo de lo que el rock ha carecido en los últimos años. Anthem of the Peaceful Army es un disco emocionante desde el primer momento, lleno de fuego guitarrero al mejor estilo de la escena roquera de los 70. Tal vez Greta Van Fleet no esté descubriendo nada nuevo, pero un mundo en el que los jóvenes solo quieren hacer rap y eso que llaman reggaeton (yo lo llamo basura), llena de esperanza ver a cuatro muchachos que apenas pasan de 20 años -creo que aún hay un adolescente entre ellos- roqueando al mejor estilo de la vieja guardia.

SLASH- LIVING THE DREAM


Cuando se anunció a comienzos de 2016 que el legendario guitarrista era de nuevo integrante de Guns N´Roses el futuro de sus trabajos solistas junto a Myles Kennedy and the Conspirators parecía estar en duda. Sin embargo Slash encontró tiempo entre giras para trabajar en el tercer disco del grupo. El resultado son una docena de canciones que representan lo que el guitarrista es musicalmente: rock estridente y sucio infectado con un toque de blues y punzantes baladas. Si en Guns N´Roses Slash se da el lujo de tener como cantante a Axl Rose, en esta banda está también muy bien rodeado y con un cantante en Myles Kennedy quien todo lo que canta lo convierte en oro. 

GHOST- PREQUELLE


A grupos como Mastodon y Gojira se les unió este grupo sueco en la no fácil tarea de sacar -algunos dirán "salvar"- al heavy metal y rock de los métodos cuadriculados y aburridos en los que ha caído recientemente. Afortunadamente para Ghost en esa ardua labor cuentan con un gran disco: Prequelle, el cuarto de su carrera. Si se juzga el libro por su portada, o el disco -en este caso- y la puesta en escena del grupo (cargada de elementos e imágenes religiosas), se podría pensar que se está ante una banda de death metal o rock gótico, pero las apariencias engañan. Prequelle es un álbum que mezcla el hard rock con heavy metal e incluso un poco de pop rock para tener a las ondas radiales contentas, todo mientras nos llevan en un viaje a tiempos medievales y nos cuenta historias sobre la Muerte Negra y cómo la población europea se vio afectada en el proceso. 

WALKING PAPERS- WP2


En 2012 el cantante y guitarrista Jeff Angell y el baterista Barrett Martin, conocido por su paso por Screaming Tres y Mad Season, formaron Walking Papers. Ante la carencia de un bajista y teclista  para grabar un disco decidieron invitar a Duff McKagan (Guns N´Roses) y a Benjamin Anderson, compañero de Angell en The Missionary Position. La química fue tanta que decidieron vincularlos como integrantes oficiales de la banda, aunque hoy ni McKagan ni Martin continúan en la banda. En 2015 grabaron WP2, su segunda producción, pero esta apenas llegó al mercado en enero de 2018 debido a los compromisos de McKagan con Guns N´Roses. Contrario a lo que se suele afirmar sobre el rock, el género no está muerto. Y si lo estaba, ahora está resucitando. Como botón de muestra tenemos WP2, una guía de todo lo que el rock debería ser: alto volumen, guitarras distorsionadas,  baladas de amor, feeling blusero, y el dedo del medio levantado hacia la acartonada industria musical actual. 

























jueves, 15 de febrero de 2018

¡A Romper Calabazas de Nuevo!



Como he dicho siempre: TODOS, absolutamente TODOS los grupos eventualmente se reúnen, ya sea total o parcialmente (Oasis, ustedes siguen). Después de semanas de especulación, la formación original de los Smashing Pumpkins ha decidido reunirse, excepto por D´arcy quien -por motivos que aún no son del todo claros- no será parte de esta reunión. Junto a Billy Corgan, Jimmy Chamberlin, y James Iha, estará Jeff Schroeder, guitarrista que ha sido parte de previas encarnaciones del grupo. Aún falta por aclararse quién va a tocar el bajo en lugar de D´arcy. Lo que si se sabe es que a mediados de julio la banda de Chicago iniciará una gira que los llevará por diferentes ciudades de Estados Unidos hasta el mes de septiembre. En un anunció (el cual pueden ver al final del artículo) el grupo anunció oficialmente las fechas del tour por medio de un nostálgico video de las niñas de la portada de Siamese Dream ya grandes y algo "desgastadas" prendiendo fuego al clásico logo del corazón con las letras SP en su interior. Después de esto todo es incierto hasta el momento, pero si jugamos a especular, no resultaría extraño que Corgan y compañía hicieran la clásica jugada de escapar del invierno en Europa y Estados Unidos para pegarse la "rodadita" a Suramérica. Dedos cruzados.

Los Pumpkins estarán tocando música de sus 5 primeros álbumes, entre los cuales se destacan Siamese Dream y el épico Mellon Collie and the Infinite Sadness, toda una insignia de los discos del rock alternativo de los 90 que, si apuntan un arma a mi cabeza, confieso que en mi corazón noventero ocupa un lugar más especial que el mismo Nevermind, sin quitarle mérito o decir que no me gusta esta otra pieza definitiva de la era grunge. 

Amantes del rock de los 90, a desempolvar esa vieja camiseta de zero (la tuve hace más de dos décadas), ¡es hora de volver a roquear!











martes, 16 de enero de 2018

In Memoriam: Dolores 0´Riordan


Pensé mucho antes de escribir este humilde tributo a Dolores O' Riordan. No sabía qué decir ni quería quedar como fan de último minuto de su trabajo. Nunca fui el mayor fan de los Cranberries, pero soy un fan devoto del rock de los 90, y al ser fan del rock de dicha década, es inevitable cruzarse (o haberse cruzado en esa época) con la música de esta banda irlandesa. 

Crecer en los 90 fue crecer oyendo todo el movimiento Grunge. Bandas como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains, Smashing Pumpkins, Stone Temple Pilots, principalmente. Pero aquellos renglones que estos grupos dejaban sin escribir, eran escritos por grupos de tal vez menor impacto como Soul Asylum, Meat Puppets, Blind Melon y, por supuesto, los Cranberries. Era imposible ver MTV o escuchar la radio sin que en algún momento se colaran canciones del grupo -ya clásicos hoy- como Zombie, Ode to my Family o Linger. También era imposible no gustar de estos. Para mí era muy extraño, y debo admitir que hoy lo sigue siendo, oír una mujer en el rock. No porque no lo hagan bien, sino porque no sucede mucho, pues el rock siempre ha sido un género machista. Pero ahí estuvo Dolores, ondeando la bandera femenina en medio de una escena plagada de machos, y haciéndolo sin temores ni complejos. 

Después del éxito masivo del álbum No Need to Argue, el grupo lanzó To the Faithful Departed, también un disco menos "estelar" pero no por ello malo. Canciones como Salvation y When you are Gone se tomaron las ondas radiales sin clemencia alguna. Es precisamente When you are Gone mi canción favorita del grupo. ¿Las razones? Muchas. Una de ellas su simplicidad y melodía nostálgica La principal, lo que a través de su letra me hizo sentir. Una canción de desamor me hizo sentir enamorado sin siquiera tener la menor idea de qué era el amor y estando aún a años de tener mi primera novia. 

Si hemos de ser sinceros, la importancia de los Cranberries se quedó en los 90. Ya para el nuevo milenio el grupo no era muy relevante, no en vano decidieron separarse en 2003, para reunirse unos años más tarde. A pesar de esto, su huella en los 90 es indeleble, y al hablar de titanes como Nirvana y Pearl Jam, se habla también de los Cranberries, y eso no es algo menor.






viernes, 21 de octubre de 2016

Recordando a Shannon Hoon


Hace un año, con motivo del aniversario 20 del fallecimiento de Shannon Hoon, pensé en escribir sobre él y Blind Melon, pero -infortunadamente- esa entrada se quedó en el tintero. Hoy, mientras oigo algo de su música, saldo esa deuda y trato de hacer algo de justicia con su legado.

"Blind Melon, los del video de la abeja", así es como los recuerdan muchos. Fue un gran video para una pegajosa canción. Pero el grupo estadounidense es mucho más que eso. Lanzada en septiembre de 1992 como segundo sencillo de su álbum debut, No Rain llevó a Blind Melon a la fama. Sin embargo, la canción que los catapultó sería también la que -en mi opinión- los hundió. Esta es la razón: las masas que los conocieron por No Rain pensaron que esa era la canción que representaba la totalidad del sonido del grupo y que el disco entero sonaría así. Cuando dichas masas oyeron el álbum y se dieron cuenta de que no sonaba como pensaban, se alejaron decepcionados. Y es que la canción en cuestión es un punto aparte dentro de la producción. Ninguna otra suena remotamente parecido a esta. A pesar de esto, el álbum esta lleno de joyas subvaloradas del rock alternativo de los 90: Soak the Sin, Tones of Home y la nostálgica Change, por ejemplo.

3 años más tarde, Blind Melon lanzó su segundo álbum -Soup- el cual fue un absoluto fiasco comercial, pero es una contundente muestra del talento del grupo y, sí, otra joya subvalorada de los 90, tal vez eclipsada por el ruido y enorme éxito que bandas como Smashing Pumpkins y Oasis  como representantes del brit pop estaban teniendo en el mundo. Además, el disco no tenía ningún solo punto de conexión con el anterior. Sus canciones son mucho más oscuras, esto seguramente inspirado por el abuso de drogas de Hoon, el cual lo llevaría a la muerte apenas unos pocos meses después del lanzamiento de Soup. Nadie entendió el disco. Nadie entendió el riesgo sonoro que tomó el quinteto ni cómo lograron madurar tanto en tan poco tiempo. Shannon Hoon es uno de los mejores cantantes de los 90, su voz tenía características muy particulares e inconfundibles. Es de los poquísimos cantantes que he escuchado cantar una canción de Led Zeppelin sin desentonar una sola nota. Pero nadie entendió su estilo, su mensaje. Tampoco su genuino "hippismo", ese que con tanta astucia y desenfado dejó ver magistralmente durante la presentación del grupo en Woodstock 94. 

Hoy, el grupo toca en vivo ocasionalmente con Travis Warren en la voz y con apariciones especiales de Nico Hoon, hija de Shannon. Tal vez Blind Melon sea, como dijo en una entrevista uno de sus integrantes, "apenas un pie de página en la historia del rock", pero dejaron una huella indeleble con el video de No Rain, y al día de hoy en Halloween no falta quien se disfrace de la protagonista de dicho video. ¿Cuántos grupos en la historia del rock han logrado crear un personaje tan icónico y memorable?



















lunes, 14 de abril de 2014

Eat. Pray. Rock: Música Para Rezar


Semana Santa ha llegado. Muchos de ustedes saldrán de viaje. Otros tantos irán de fiesta. Algunos rezarán y verán las mismas películas de Jesús que se transmiten año tras año. Yo, por mi parte, me daré látigo mientras oigo la música de mi segunda religión: rock N´roll!!!

El siguiente es un listado de algunas canciones acordes a la época de la Semana Mayor. Feliz semana para todos.


Music is my religion” Jimi Hendrix.


Bon Jovi- Livin´on a Prayer (1986)
Álbum: Slippery When Wet

La historia de dos amantes, Tommy y Gina, quienes atraviesan por una crisis económica y luchan por mantener su relación a toda costa, incluso trabajando en lugares de muy bajo perfil.



Madonna- Like a Prayer (1989)
Álbum: Like a Prayer

Para algunos, una canción llena de referencias sexuales. Para otros, una súplica a Dios en forma de pop/rock y gospel, inspirada en los cimientos católicos de Madonna. Juzguen ustedes. 



R.E.M.- Losing My Religion (1991)
Álbum: Out of Time

A pesar de la gran cantidad de simbolismos religiosos presentes en su video, Losing My Religion hace referencia a todo menos a religión. Según Michael Stipe –cantante- el título de la canción hace referencia a una popular expresión del sur de Estados Unidos que significa “perder la cordura”.



Duran Duran- Save a Prayer (1982)
Álbum: Rio

Quizá una de las melodías más hermosas compuestas por el grupo inglés, aunque no de las más exitosas a nivel comercial. Su significado es todo un misterio, pues por debajo de su romántica melodía yacen letras que parecen hablarle a los romances de una noche e incluso a la prostitución.



Alice in Chains- God Am (1995)
Álbum: Alice In Chains

En algún momento de nuestras vidas todos nos hemos preguntado por qué Dios nos pone en ciertos lugares o situaciones. Pues bien, eso es exactamente lo que hace Layne Stayley en esta canción: preguntarle al Señor por qué le pasa lo que le pasa, y le lanza una dolorosa súplica por calmar su sufrimiento.



Depeche Mode- Personal Jesus (1989)
Álbum: Violator

Inspirada en la relación entre Elvis y Priscilla Presley, la temática de la canción gira en torno a la idea de que todos somos Jesús para alguien más, y cómo cuidamos y damos esperanza a ciertas personas.



Creed – My Own Prison (1998)
Álbum: My Own Prison

Incluida en el aclamado disco debut de la banda post-grunge estadounidense, My Own Prison está llena de alusiones religiosas. Fin del mundo, arrepentimiento, pecados, infierno, perdón divino, Dios, entre otros temas claves para nuestra religión, engalanan cada estrofa de este clásico de finales de los 90.



George Michael- Jesus to a Child (1995)
Álbum: Older

Para cuando esta canción fue presentada por primera vez en 1994, muchas fueron las interpretaciones que se le dieron. Algunos críticos alabaron el contenido espiritual de su música y letras. Sin embargo, cuando George Michael confirmó su homosexualidad, el cantante reveló que la canción es un homenaje a Anselmo Feleppa, quien fue su pareja hasta 1993, cuando falleció debido a una hemorragia cerebral.



Zwan- Jesus I/Mary Star of the Sea
Álbum: Mary Star of the Sea

Muchas de las letras de Billy Corgan- tanto para Smashing Pumpkins como para Zwan- tienen un fuerte (y a veces ignorado) contenido religioso. Esta pieza épica de 14 minutos es una demostración de ello. Dios, sacrificio, cargar la cruz y seguir a Jesús, son algunos de los temas que Corgan toca en esta joya subvalorada del siglo XXI.