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jueves, 1 de agosto de 2024

¿Cómo beneficia al rock y heavy metal la presentación de Gojira en los Olímpicos de París?


Cuando se anunció que el grupo francés de death metal se presentaría en la ceremonia inaugural de París 2024 todos quedamos más bien sorprendidos, ya que nunca antes un grupo de música extrema había hecho parte de tal evento. Grupos de rock como The Who y Muse habían hecho parte de la ceremonia de clausura de Londres 2012, pero nunca nada de este nivel de agresividad musical, algo inaudito en estos tiempos en los que nadie se le mide a apostar por el rock, al menos no en eventos de alto perfil. Pero, ¿qué significa esto para el género?

Hubo una época en la que el rock y sus diferentes variantes estaban al frente del acontecer musical mundial. Entregas de premios, canales de música, eventos deportivas, todos contaban con la presencia del género. Sin embargo, el paso del tiempo y el cambio en gustos musicales de las nuevas generaciones llevaron a los dueños del rating a apuntar a otro lado. Uno menos orgánico, más prefabricado, predecible, y seguro. En resumen, menos rock. Tomemos el show de medio tiempo del Super Bowl, por ejemplo. A comienzos del presente siglo, artistas como U2, Paul McCartney, los Rolling Stones, The Who, Prince, se supieron colgar sus guitarras para encender el escenario de tan magno evento. De repente, los encargados del espectáculo decidieron irse por otro lado, uno sin guitarras, sin músicos, y lleno de coreografías trilladas. 

Por años se han alzado distintas voces reclamando más oportunidades para el rock en este tipo de eventos, pero nadie hace caso. Los shows del Super Bowl cada vez son más pobres y carentes de emoción. Artistas del corte de Rihanna, The Weeknd, Usher, generan más bostezos que efusividad. Por otra parte, tampoco han sido una buena banda sonora para un deporte lleno de energía y adrenalina. Energía y adrenalina que sí tienen el rock y el metal. ¿Se imaginan lo hermoso que sería si Metallica tuviera la oportunidad de hacer el show de medio tiempo? Quizás Foo Fighters, o tal vez Guns N' Roses. Seguro la sacarían del estadio y sacarían al evento del estado letárgico en el que cayó.

La presencia de Gojira fue apoteósica. Para algunos, el mejor momento de la eterna ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. La energía, voltaje y, perdonen la palabra, cojones de Joe Duplantier y su combo casi tumban La Conciergerie con esa mezcla exquisita de metal con ópera. 

Es hora de que las guitarras estruendosas recuperen su lugar en el mainstream. Los "músicos" usando pistas rodeados de una docena de bailarinas sacudiendo el trasero ya pasaron de moda. El rock y el heavy metal merecen su medalla de oro. 






 

jueves, 27 de julio de 2023

La historia de la canción de Prince que popularizó Sinead O' Connor


Era el año 1985, cuando Prince formó un proyecto paralelo llamado The Family, con el cual lanzó un solo álbum. Entre las canciones escritas para dicha producción se encontraba Nothing Compares 2 U, la cual recibió muy poco, por no decir ningún, reconocimiento. Sin embargo, en 1990 Sinéad O' Connor la incluyó su propia versión en su álbum I Do Not Want What I Haven't Got, y la convirtió en un éxito masivo.

Cuando O' Connor invadió las ondas radiales y televisivas con su rendición de Nothing Compares 2 U, prácticamente nadie tenía la menor idea de que el compositor de esta era ni más ni menos que Prince. Y es que la cantante irlandesa se adueñó de la pieza y le dio un giro totalmente nuevo, tomando la canción original, quitándole la falta de alma de esta y agregándole, a través de su interpretación vocal, una dosis de dolor y amargura que , en últimas, la catapultó a la cima de los listados alrededor del mundo y la convirtió en una de los himnos de ruptura amorosa más grandes de la historia. 

Lo que para Prince era una canción olvidada en lo más profundo del baúl de sus composiciones, para O' Connor fue la que cambió su vida y carrera, y ahora -tras su fallecimiento- la inmortalizó. Tan poca cosa era Nothing Compares 2 U para Prince, que fue tan solo hasta que Sinéad la hizo famoso que él decidió tocarla en sus presentaciones, y fue apenas hasta 1993 que el Purple One, como se le conocía al cantante, lanzó una versión en vivo de esta para su álbum de éxitos y lados B The Hits/The B Sides, pero ya era muy tarde, Sinéad le había "robado" la canción. 

Por otra parte, O' Connor también le acertó al video de la canción, convirtiéndolo en uno de los más icónicos de los 90, esto por su sutileza y simplicidad. En él, se puede ver a la cantante interpretando la canción en un plano cerrado frente a un fondo negro, además de imágenes de ella caminando por París. El momento más poderoso del video es al final, cuando dos lágrimas bajan por su rostro. En entrevista, O' Connor declaró que las lágrimas fueron reales y que estas llegaron mientras pensaba en su madre, quien falleció en un accidente automovilístico en 1985. El clip ganó 3 estatuillas en los premios MTV de 1990. 

Si bien la versión de Sinéad O' Connor es la más conocida, en 2015, Chris Cornell -otro artista que como Prince y O'Connor- se nos fue muy pronto hizo su propia versión en vivo, esto durante una presentación para SiriusXM. Tal vez su versión no haya tenido la misma atención que la de O' Connor, pero la forma en que "desnudó" la canción y cómo su voz hace brillar letras tan contundentes, es digno de su genio musical. 

¿Quién la hizo mejor? Es irrelevante. Lo relevante es que nos regalaron tres versiones geniales que disfrutaremos por la eternidad. 










 

miércoles, 31 de mayo de 2023

¿Veremos Algún Día Nacer a una Nueva Leyenda Musical?

 


No quiero sonar a discurso de viejito, pero en los últimos tiempos me he preguntado constantemente si la industria musical algún día nos mostrará el nacimiento de una nueva leyenda de la música. Alguien quien en unas décadas podamos poner al menos en una mesa cercana , o la misma, de artistas como los Beatles, los Rolling Stones, Michael Jackson, Prince, Black Sabbath, entre muchos otros. 

Lo más cercano que hemos estado de tener una nueva leyenda es Amy Winehouse. no cabe duda de que la cantante tenía una voz de leyenda y una pinta y actitud dignas de alguien especial, pero me cuestiono si su estatus de casi leyenda tiene que ver más con su muerte que con su legado. No me malentiendan. Estoy seguro de que iba en camino a ser una cantante épica, única, inigualable, pero lamentablemente no tuvo mucho tiempo para demostrarlo, ni tampoco nos dejó mucha música. ¿Escuché que dijo Adele? No creo que el rótulo de leyenda se le ajuste. ¿Justin Timberlake? Quizás en un tiempo. 

La industria hoy por hoy no está hecha para crear leyendas ni para dejar que nazcan. Vehículos como MTV y la misma radio ya no son tan importantes como alguna vez lo fueron a la hora de masificar artistas, catapultarlos, y hacerlos grandes. Hoy por hoy tenemos a Spotify, pero no sé qué tan efectiva sea la popular aplicación de streaming a la hora de ayudar a un artista a convertirse en leyenda. La oferta de música es ENORME. Es como un río que nadie puede contener y se termina desbordando. Antes la radio y MTV ofrecían lo mejor de lo mejor, ahora es cada uno quien debe escoger qué es lo que más le gusta...y ahí muchísimo de dónde escoger, y no hay tanto tiempo para escuchar todas las canciones y álbumes que se ofrecen hoy en día. La competencia por la atención es simplemente brutal. 

Lastimosamente, y espero estar equivocado, creo que nunca jamás volveremos a ver el nacimiento de un artista legendario. De una estrella, seguro, pero no de alguien realmente intocable, sublime, heroico. Diga usted, un John Lennon, un Mick Jagger, o un Gustavo Cerati, para acercarlo más a nuestro patio. La industria ya no da para eso, es más ¿Hay una industria aún que todavía pueda darle la patadita de la buena suerte a alguien?

lunes, 13 de febrero de 2023

¿Y Si Vuelve el Rock al Super Bowl? (columna)

 


A comienzos de siglo, el rock dominaba el show de medio tiempo del Super Bowl. Quienes amamos el género esperábamos con ansias cada año que llegara el medio tiempo del partido, pues sabíamos que algún gran artista iba a montarse al escenario a darnos una buena dosis de rock. Infortunadamente, nuestra alegría terminó cuando en 2010 los encargados del espectáculo decidieron dar un giro radical a los artistas que se presentaban. 

De Paul McCartney en 2005, los Rolling Stones en 2006, Prince en 2007 con la mejor presentación de la historia del evento, Tom Petty en 2008, Bruce Springsteen en 2009, y The Who en 2010, pasaron a una fría y aburrida seguidilla de artistas que sencillamente no han tenido la talla ni el voltaje correctos para tan grande escenario. De Black Eyed Peas a Madonna, de Beyonce a Katy Perry, de Coldplay a Lady Gaga, pasando por palidísimas presentaciones de Justin Timberlake, The Weeknd, Maroon 5, hasta llegar al somnífero de Rihanna anoche. Ninguno ha realmente brillado en el escenario, al menos no de la misma forma en que lo hicieron quienes estuvieron en durante la primera década del siglo. Ni hablemos del desastre que fue Bruno Mars en 2014 cuando -para hacer las cosas aún peores- les dio por invitar a los Red Hot Chili Peppers para que estuvieran menos de 3 minutos y sin dejarlos tocar realmente en vivo, razón por la cual salieron a escena con los instrumentos desconectados y haciendo mímica. Una falta de respeto poner de acompañantes de Bruno Mars a unos tipos que para 2014 cumplían tres décadas haciendo música. 

No me entiendan mal. El pop o cualquier otro género merecen su lugar en el show de medio tiempo del Super Bowl, pues la buena música no es exclusiva de ningún estilo o corriente musical específica. Es solo que la fórmula no parece haber tenido los mejores resultados, y ya han pasado 14 años desde la última vez que un artista rock estuvo a cargo del medio tiempo. Se puede llegar a afirmar sin temor a errar que la razón tras el cambio de rock a pop está en el rating. Los organizadores seguro piensan que Rihanna les puede ayudar a subir los números de una forma que ningún artista rock puede. Eso puede o no ser cierto. Lo que sí es cierto es que el rock puede encender el escenario de una forma en que ningún otro género puede. Con músicos sudándola sobre el escenario, en vez de docenas de bailarines  y cero músicos. ¿Cuánto tiempo estuvieron los músicos de Rihanna anoche sobre el escenario? No pudieron haber sido más de 2 minutos. 

Cerremos los ojos un momento e imaginemos que en 2024 Metallica es el escogido para hacer el show de medio tiempo. Se apagan las luces. Suena The Ecstasy of Gold, pieza de Ennio Morricone que siempre suena por los altavoces justo antes de que la banda salga al escenario. El estadio se queda a oscuras. La gente grita. De repente, los inconfundibles acordes de Master of Puppets comienzan a estremecer el estadio. Metallica toca un fragmento de la canción. De este clásico pasan a la parte más pesada de One. Fuego y pólvora hacen su aparición. Se acaba la canción. James Hetfield hace "rechinar" su guitarra contra uno de los amplificadores. Comienza Enter Sandman. Más pólvora. Más fuego. Termina la canción. Los cuatro integrantes de Metallica hacen una venia y se retiran. El público y los jugadores quedan encendidos después de tanto voltaje. La energía de la banda en vivo contagia a los asistentes y jugadores. Se hace historia musical con tan solo cuatro tipos y sus instrumentos. Sin tanto bailarín ni gente flotando por los aires en plataformas. 

El día después del Super Bowl siempre sueño con un mejor mañana para el show de medio tiempo. Un mañana en el que Metallica, o Guns N' Roses, o Foo Fighters, la rompen sobre el escenario, pero hace un rato vi una foto de anoche del organizador del espectáculo junto a Billie Eilish en uno de los palcos del estadio y tuve que despertar. 

jueves, 31 de marzo de 2022

Batman, Nirvana, y la Importancia de la Banda Sonora

 


Hubo una época hacia mediados de los 90 en la que las bandas sonoras eran de gran importancia tanto para el artista como para la película. Eran un vehículo de promoción en ambas vías. Recuerdo haber comprado varios discos compactos de bandas sonoras solo por una o dos canciones, para terminar conociendo muchos otros grupos presentes en las mismas. Si una banda quería tener una gran cobertura, poner una de sus canciones en una banda sonora era vital. Tan importante eran las bandas sonoras, que artistas de gran talla escribían música exclusivamente para estas. Los filmes de Batman, junto con los de James Bond, siempre han sido apetecidos por músicos. Para la película de 1989 de Batman, Prince compuso un álbum exclusivamente para acompañar la producción cinematográfica protagonizada por Jack Nicholson y Michael Keaton. Los Smashing Pumpkins y U2 compusieron también temas para película del superhéroe. La de U2- Hold me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me- generó tal obsesión en mí, que la grabé varias veces en un casete de 60 minutos, así podía escucharla sin parar. 

Con el paso del tiempo, las bandas sonoras perdieron importancia. Los grupos, por alguna razón, dejaron de tener interés en ellas. Con la nueva película de Batman, protagonizada por Robert Pattinson, la importancia de una banda sonora vuelve a tomar vuelo. Mientras su director, Matt Reeves, escribía la historia, escuchaba Nirvana, inspirándose en Kurt Cobain para crear a Bruce Wayne, señalando que dicho personaje "tiene algo de Kurt Cobain, parece una estrella de rock, pero notas que también puede ser un ermitaño".

Una de las canciones que escuchaba Reeves mientras trabajaba en la película es "Something in the Way". Si bien esta no es una de las más populares del súper exitoso Nevermind, de hecho, es la última del disco, crea un ambiente perfecto para acompañar la frialdad y oscuridad de la película y sus personajes. La canción, escrita por Cobain, habla sobre vivir debajo de un puente y tuvo como inspiración una época en la que el líder de Nirvana no tenía dónde dormir. La leyenda señala que Cobain dormía debajo de un puente, pero eso nunca ha sido corroborado. Cuando se piensa en Nevermind, se piensa en canciones como Come as you Are y Smells Like Teen Spirit. Sin embargo, 31 años después de su lanzamiento, Batman logró hacer de Something in the Way todo un éxito, llevándola a pasar de 72.000 reproducciones antes del estreno de la película (que no es que sea poca cosa) a 3.1 millones. Lo mejor de todo, nuevas generaciones comienzan a descubrir lo hermoso que es un álbum como Nevermind. 





miércoles, 13 de octubre de 2021

Peticiones ridículas de los artistas

 

Cada vez que un artista tiene una presentación, pasan una lista con precisas peticiones a quienes están pagando por sus servicios. El no cumplimiento de esta lista puede incluso llevar a la cancelación de un concierto. Usualmente, los músicos suelen pedir una larga lista de comida y bebidas, pero en algunas ocasiones -y quizás con el ánimo de poner a sudar a los organizadores del concierto- exigen cosas absolutamente absurdas e incomprensibles. He aquí algunas de estas. 

Van Halen- prohibido los M&Ms de color café

Quizás la petición más famosa de la historia. El grupo de Eddie Van Halen quería un plato del famoso dulce, pero en dicho plato no debía haber ni uno solo café. Al respecto, los integrantes del grupo dijeron que la razón tras tan ocurrente exigencia era comprobar que estaban en buenas manos y que los organizadores estuvieran prestándoles atención. 

Marilyn Manson- gomas de osito y una prostituta sin dientes

El excéntrico cantante era muy claro con respecto a sus exigencias. Dos cosas quería siempre sin falta: ositos de goma marca Haribo y una prostituta, algo no necesariamente extraño de ver en un camerino de un artista. En este caso, la trabajadora sexual no podía tener dientes y debería ser calva. 

Iggy Pop y los Stooges- enanos y una marca de vino que no pudieran pronunciar

Si fuera promotor, probablemente estallaría de la risa al ver la lista de peticiones del padrino del punk: además de siete enanos, el cantante requería una marca de cigarrillos que no le gustaran, para poder botarlos a la caneca, un imitador de Bob Hope, y dos botellas de vino de "una marca que conozcamos pero que no podamos pronunciar". Las teorías de por qué estas exigencias hacen que la mente vuele. 

Guns N' Roses- inodoros de porcelana y papel higiénico sedoso

Cuando el grupo de Axl Rose, Slash, y Duff Mckagan fue contratado para hacer parte de la edición 2018 del festival Download en Inglaterra, los organizadores del magno festival afirmaron que su lista de peticiones era "la más larga que hayamos visto". Dos ítems de la misma se filtraron: inodoros de porcelana y papel higiénico que fuera "tan suave como la seda". Que no se diga que Guns N' Roses no se toman las mierdas en serio. 

Slayer- animales para sacrificar y sombrillas para evitar salpicaduras de sangre

Creo que el famoso grupo de thrash le estaba haciendo matoneo extremo a los promotores de sus conciertos, quizás aprovechándose de la fama de satánicos que tenían. Dentro de la lista de exigencias, se encontraban 100 cabras blancas para sacrificar, sombrillas para que la sangre no les salpicara, balones de yoga, 10 cajas de yogurt, y marcadores que "huelen a cosas chéveres". 

Mötley Crüe- el horario de Alcohólicos Anónimos y una boa

Cuando el grupo estadounidense decidió que ya había sido suficiente de fiesta y excesos, su lista de exigencias cambio un poco. En lugar de pedir litros y litros de alcohol, pasaron a pedir los horarios de atención de las reuniones de Alcohólicos Anónimos más cercanas del lugar en el que estaban, una boa, y una ametralladora. Si esto les resulta extraño, ¿se imaginan cómo sería su lista antes de dejar las drogas y el alcohol?

Led Zeppelin- una mesa para planchar y una plancha

El grupo británico tiene que ser uno de los más conocidos de la historia, además de por su excelente música, por sus fiestas e historias de groupies. Sin embargo, en sus listas de exigencias frecuentemente aparecían dos cosas que todavía hoy nos ponen a pensar: una mesa para planchar y una plancha. Es difícil imaginar a Robert Plant extendiendo una mesa para planchar su propia ropa, así que dicha objeto posiblemente tendría un uso algo más ocurrente y divertido. 

Prince- todo cubierto en plástico transparente

Para su gira Musicology de 2004, la lista de exigencias del intérprete de Purple Rain señalaba específicamente que absolutamente todo lo que hubiera en su camerino tenía que estar envuelto en plástico transparente, y no podía ser desenvuelto hasta que él mismo lo hiciera. ¿Medida de bioseguridad? o quizás gustaba el sonido del plástico al desenvolverse. 

Paul McCartney- plantas de tamaños específicos

La lista del Beatle es una que fácilmente se puede prestar para confusiones y errores: 19 plantas de 182 centímetros, y cuatro de 121. Pero no podía ser cualquier planta. Tenían que ser plantas con abundantes hojas. Por otra parte, McCartney exigía muchos vegetales y que no hubiera ningún producto derivado de animales. Dicen por ahí que el músico se negaba a salir al escenario si alguna de las plantas excedía el tamaño requerido. 










miércoles, 14 de octubre de 2020

¿Es The Joshua Tree de U2 el mejor álbum de los 80?


En una encuesta realizada por BBC Radio, los oyentes escogieron a The Joshua Tree como el mejor álbum de los 80, derrotando a pesos pesados de la década como Thriller, de Michael Jackson, al legendario Appetite for Destruction, de Guns N' Roses, a Prince y su Purple Rain, por nombrar algunos. El álbum, lanzado en marzo de 1987, ha vendido alrededor de 25 millones de copias a nivel mundial, pero ¿es el mejor álbum lanzado en la década de la laca y el copete Alf?

Sin duda, es uno de los mejores. Con canciones como Where the Streets Have No Name, I Still Haven't Found What I'm Looking For, y la conflictivamente romántica With or Without You, no hay forma de no hablar de un disco destacado, pero más allá de los éxitos y de su innegable impacto radial, además de los números en ventas y listados, debemos tener en cuenta su impacto cultural. ¿Es el mejor disco de U2? Tal vez. ¿Es el álbum que los terminó de consagrar? Sin duda. ¿Es el lanzamiento que más revolucionó los 80? No sé. Sí, su impacto en Estados Unidos fue enorme, llevándolos a hacerse gigantes en el país del Tío Sam e incluso a alcanzar la codiciada portada de la revista Time en su edición de abril de 1987, la cual los rotuló como "la boleta más apetecida del rock". continúa después de la foto...


Su impacto para el grupo, innegable. Para la cultura pop, también. Pero ¿fue realmente más contundente como muestra cultural que Thriller, Purple Rain, o Appetite for Destruction?. No lo sé, y con esto no pretendo robarle nada a The Joshua Tree, disco que tiene todo el derecho de estar en el pedestal en el que se encuentra. Tanto Michael Jackson, como Prince y Guns N' Roses tuvieron en los tres álbumes ya mencionados sus más emblemáticos logros. El Rey del Pop cambió para siempre la forma de ver videos gracias a cortometrajes como Thriller, y a la forma de contar historias de Beat It y Billie Jean, esto sin mencionar como invadió las frecuencias radiales. Por su parte, Prince creó una obra maestra con Purple Rain, además de una película. La canción que le da nombre a la producción tiene que ser una de las mejores de la historia, además de contar con uno de los solos de guitarra más majestuosos jamás interpretados. Guns N' Roses apareció en la escena como un trueno furioso para meterse en medio de tanto grupo glam prefabricado y recordar al mundo que el rock es frenético y estridente, dejándonos en dicho proceso el mejor álbum debut de la historia con Appetite for Destruction, el cual- dicho sea de paso- ha vendido más que el disco de U2, esto es relevante si el creemos a las cifras como señal de calidad, lo cual no siempre es así, pero ¿pueden 35 millones de copias estar equivocadas?

The Joshua Tree es y será siempre uno de los discos más importantes de los 80, ¿pero el mejor? Aún tengo mis dudas. Es muy difícil escoger el mejor en una década con tanta calidad y en la que todo estilo musical parecía funcionar.











 

miércoles, 22 de julio de 2020

Los covers de Chris Cornell


A riesgo de decir lo obvio o repetir algo que seguramente he afirmado en alguna otra publicación de este blog, Chris Cornell tiene que ser uno de los artistas más versátiles que ha pisado la Tierra. Tal vez su faceta más conocida era la del cantante con voz estridente que lideraba Soundgarden, una de las bandas más importantes de la escena del rock alternativo de los 90. Su huella en Temple of the Dog y Audioslave es también indeleble. Pero su arte era como una pintura de Picasso, tenía muchos matices e interpretaciones. Era un trabajador incansable, tanto así que tuvo tiempo hasta para hacer un disco con tintes electrónicos en compañía de Timbaland. Si bien escribió material original de alta calidad como Black Hole Sun, Fell on Black Days y Say Hello to Heaven, también nos dejó una larga lista de covers, la mayoría de ellos acústicos e íntimos, en lo cuales su voz brillaba tanto como lo hacía en su forma más crudo y pesado. 

La siguiente es una lista de algunos de sus mejores covers.

Nothing Compares to You- Prince

Hay que tener muchos pantalones (y talento) para tomar prestada una canción compuesta por uno de los artistas más talentosos de todos los tiempos y hacer una versión memorable que, si me preguntan a mí, está por lo menos al mismo nivel que la versión de Sinead O'Connor o la del mismo Prince. Cornell era gran admirador del hombre que vestía de morado, señalando sobre este cuando cantó esta canción que "él era un artista sin igual que dio mucha inspiración a nuestras vidas e hizo del mundo un lugar mucho más interesante".


Thank You- Led Zeppelin

Muchos cantantes han intentado y fallado fuertemente en cantar la música de Robert Plant. Por supuesto, Chris Cornell no es uno de ellos. En esta relativamente desconocida canción del grupo británico su voz brilla, no podía ser de otra forma. Al respecto de la canción, Cornell afirmó que "Es una canción poco característica de ese álbum (Led Zeppelin II). Con cualquier otra banda, hubiera sido su gran éxito, pero tratándose de Led Zeppelin y de un álbum increíble, casi pasa desapercibida". 


Billie Jean- Michael Jackson

Cuando de hacer covers de trataba, Cornell no le hacía el feo a nada ni mucho menos le temblaba la voz, ni siquiera a la hora de hacer un cover del Rey del Pop. Es muy fácil oír la versión original, perderse en la música y pasar por alto la historia de la canción. En esta versión la letra suena como poesía pura, gracias a la emoción que evoca la interpretación vocal de Chris. "La letra es brillante, y la forma en que está armada. La historia no te la dan fácil de digerir, es poesía". 


One- U2/Metallica

La idea de Cornell era hacer su propia versión del clásico de U2, pero al buscar la letra se encontró con la canción de Metallica del mismo nombre. ¿Qué hizo? un acto de genialidad pura: cantar la letra de Metallica con la melodía de la de U2. Para quienes no podemos masticar chicle y caminar al mismo tiempo, la mezcla de ambas canciones es casi un acto de brujería. "Cuando encontré la letra de Metallica pensé: 'qué demonios, oigamos qué tal suena esto'", dijo el cantante antes de tocar la canción en vivo. 


Patience- Guns N' Roses

En 2016, mientras le enseñaba a su hija a tocar esta canción, decidió grabar su propia versión, la cual fue lanzada el pasado 20 de julio para conmemorar el que sería su cumpleaños 56. En ella, Cornell agrega leves tintes electrónicos y finaliza la canción de una forma diferente a la original, pero ni por un instante sacrifica una gota de la emoción detrás de la misma. Para quienes somos fans de Guns N' Roses y Chris Cornell, este es un regalo del cielo, literalmente. 














martes, 2 de junio de 2020

Black lives matter: artistas afrodescendientes que cambiaron la música


La industria musical y del entretenimiento ha decidido entrar en un apagón por un día para protestar  la brutal y vil muerte de George Floyd a manos de Derek Chauvin y la policía de Minneapolis. Siempre he creído que la indiferencia es uno de los grandes males de la sociedad, por ende, me uno a esta causa de una forma acorde al contenido que desarrollo en este medio. Celebro apenas un pedazo del enorme e invaluable aporte que el afrodescendiente ha hecho a la música, después de todo, esta forma de arte -así como la humanidad misma- viene de África y su gente. 

Que la indiferencia no nos consuma más. Paz en la tumba de George Floyd. Pronta justicia. Divina y terrenal. 

Chuck Berry


No cualquiera se gana el apodo de "el padre del rock n' roll". A pesar de que algunos dicen que él no fue el inventor del género, es innegable que, por lo menos, fue uno de sus pioneros. Canciones como Maybellene, Johnny B. Goode, y Roll Over Beethoven, son pruebas contundentes de su paternidad del rock n' roll. Su peculiar estilo lírico, interpretación de la guitarra y su famoso "paso del pato" al tocar el instrumento lo hacen uno de los artistas más importantes e influyentes de todos los tiempos. 

Jimi Hendrix


Para casi nadie hay duda de que Hendrix es el más grande guitarrista de la historia. Su pinta, mística, puesta en escena y, por supuesto, innovadora interpretación de la guitarra han influido de una u otra forma a absolutamente todos los que alguna vez se han colgado una guitarra. ¡carajo! El tipo era tan bueno en lo suyo que hasta la guitarra le sonaba impecable cuando la tocaba con los dientes. Intenten eso y les aseguro que terminan en el dentista. 

Bob Marley


Muy pocas veces en la historia un artista ha logrado trascender la barrera de los géneros musicales y ser reconocido por artistas y seguidores de otras tendencias sonoras. Sus memorables melodías y enorme espiritualidad, hacen que Bob Marley sea -de lejos- el máximo exponente del reggae, por no hablar de los mensajes que transmitía en sus letras:  "¿Por cuánto tiempo deben matar a nuestros profetas mientras nos hacemos a un lado y miramos?"

Prince


Este sí es un digno representantes de Minneapolis. Si busca en el diccionario la definición de "genio", seguramente se va a encontrar con una foto de Prince, a mi juicio, el artista más completo de la historia. No había nada que no pudiera hacer. Le pedían que tocara guitarra y lo hacía como los mejores. Señor Prince, ¿puede bailar para mí? Le bailaba como un trompo (¡y con tacones!). Hacía rock, rap, pop, todo, y todo lo hacía más que bien. ¡Y vaya si cantaba! Su canción Kiss tiene una de las líneas vocales más increíbles y complejas que he escuchado en mi vida. Lo invito a que oiga esa canción y sabrá exactamente de qué hablo. 

Michael Jackson


Si bien el ya mencionado Prince era un artista más completo, el más grande y famoso de todos los tiempos tiene que ser Michael Jackson. Nadie entretenía ni entretiene como él. Nadie bailaba ni baila como él. Nadie hacía ni hace videos como él. No ha habido ni habrá nadie como él. Prince, dale unos rengloncitos a MJ en la definición de "genio", gracias. 




































viernes, 14 de febrero de 2020

Canciones Sobre el Odiado Lunes


Alguna vez, cuando trabajaba en el mundo de la radio, un oyente me dijo algo sobre los lunes que nunca había oído ni he vuelto a oír: "los lunes son una oportunidad para comenzar de nuevo y hacer todo mejor". Cada vez que me veo afectado por un lunes recuerdo esas sabías palabras. Sin embargo, al 99 % restante de las personas el lunes no les simpatiza en lo absoluto. Todos, de cierta forma, sufrimos tanto como Garfield una vez llega este día. Retomar las actividades rutinarias es un reto enorme, sobre todo después del fin de semana, cuando hay total licencia para no hacer nada, ni siquiera bañarse es obligatorio. Cuanto esté agobiado por la clásica depresión de los lunes, péguele un repaso a las siguientes canciones sobre el fatídico día, tal vez se sienta mejor. 

Si los lunes son tan malos, ¿por qué las canciones acerca de este día son tan buenas? 

The Boomtown Rats- I Don't Like Mondays

En enero de 1979 la adolescente Brenda Ann Spencer decidió abrir fuego en el parque de un colegio en San Diego, Estados Unidos, quitándole la vida a dos adultos e hiriendo a ocho niños y un policía. Tras cometer el crimen, Spencer -sin mostrar arrepentimiento alguno por lo que hizo- defendió sus acciones declarando que "odio los lunes. Esto alegra el día". Bob Geldof, líder de la banda y creador del legendario Live Aid, escribió la canción inspirado en el cruel e insensible acto, señalando años más tarde sentirse arrepentido por componer la canción, pues hizo famosa a Spencer. 




Fleetwood Mac- Monday Morning

En 1975 Lindsey Buckingham compuso la canción para que hiciera parte del segundo álbum del dúo Buckingham Nicks, del cual hacía parte la cantante Stevie Nicks, quien -junto con Buckingham- pasarían posteriormente a formar parte de Fleetwood Mac. Como su disquera los despidió, el tema nunca pudo ser lanzado por el dúo sino hasta que ambos entraron a hacer parte de la alineación del grupo. La canción, que abre con la línea "mañana de lunes, claramente te ves bien", trata acerca de dos personas que se aman, pero una de ellas parece pasar del amor al desamor y de nuevo al amor, causando confusión en la pareja.




The Bangles- Manic Monday

Probablemente esta canción escrita por Prince en 1984 y posteriormente donada al grupo de pop rock estadounidense es el himno por excelencia del odio a los lunes. Llenas de frases de odio al día como " es solo otro lunes maníaco" y "desearía que fuera domingo", es una oda a lo detestable que es pensar en qué ponerse para luego salir corriendo al trabajo y no llegar tarde. 




NOFX- Thank God It's Monday

La visión de los lunes de la banda de punk rock californiana se acerca muchísimo a la mía, pues sus integrantes parecen odiar los fines de semana y amar los lunes, punto que queda claro con argumentos tan sólidos en su letra como: "No me gustan los viernes. No puedo hacer lo que quiero. Teatros llenos. No puedo comer en el restaurante. Todos quieren ir de fiesta, pero el bar está lleno de humo de cigarrillos. Creo que me quedaré en casa. Creo que esperaré por el lunes". 



New Order- Blue Monday

El tercer lunes de enero es conocido popularmente como "Blue Monday" o "Lunes Azul", pues hay quienes afirman que en este día las personas ya han regresado a sus labores al 100 % tras la temporada de Navidad y caen en cuenta de que las vacaciones se acabaron, llegando a deprimirse por esto. Sin embargo, la exitosa canción del grupo inglés no tiene absolutamente nada que ver con esto. La inspiración de Blue Monday viene de un libro que Stephen Morris, batería, estaba leyendo a comienzos de los 80: Breakfast of Champions, escrito por Kurt Vonegurt y que es una sátira de la sociedad. En entrevista de 2013 para The Guardian, la tecladista Gillian Gilbert ahondó más en el significado de la canción afirmando que "es una referencia a la invención de la lavadora, la cual mejoró la vida de las amas de casa". Sea lo que sea que signifique la canción, es una de las mejores de los 80. 









miércoles, 6 de febrero de 2019

1999: Cuando el Pop y el Nü Metal Reinaban


Con el final de la década de los 90, como casi siempre que termina una, llegan muchos cambios culturales, políticos, sociales, entre otros. ¿Recuerdan el rumor infundado de que el mundo se iba a acabar en 1999? ¿O el temor por el famoso bug tecnológico Y2K que iba a hacer que las máquinas se enloquecieran y nos atacaran? Todo eso pasó hace 20 años, pero también fue un gran momento para la música. Había de todo para todos los gustos, aunque los dos sonidos que mandaban la parada eran el nü metal y el pop, este último gozó de un éxito que no tenía desde los 80. 

Para 1999 el boom del grunge y rock alternativo del primer lustro de la década había quedado atrás. Mucho tuvo que ver la muerte de Kurt Cobain en 1994. Ya nadie vestía con jeans rotos ni camisas de leñador. Por ese entonces la moda del roquero promedio consistía en gorras puestas al revés, pantalones y camisetas un par de tallas más grandes, y pelo en punta bañado en gel. Grupos como Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains, Guns N´ Roses -grandes animadores de los primeros años noventeros- o no existían o estaban en horas bajas. El pop, el nü metal y el post-grunge lideraban listados y contaban con la mayor difusión televisiva y radial. 

El pop no tenía tanta popularidad desde finales de los 80, cuando Madonna, Prince, Michael Jackson y George Michael hacían de las suyas. Britney Spears y Christina Aguilera competían por ser la sucesora de Madonna, guerra que después de cientos de batallas terminó ganando Britney. Por el lado de los hombres las boy bands estaban por doquier, otro fenómeno que no se veía tan fuerte desde los 80 cuando Menudo y New Kids on the Block estaban en la cima. La lista de boy bands era interminable, pero las dos que lograron mayor éxito fueron NSYNC y Backstreet Boys. Lo que hacían los Backstreet, NSYNC lo emulaba y viceversa. MTV era dominada por ambos grupos, no había forma de no sintonizar el canal y no ver a alguna de las bandas en una entrevista o lanzando su nuevo video. Personalmente no veía tanta euforia en un acto pop desde Michael Jackson o incluso más atrás. (continúa abajo de la foto)


Por el lado del rock todo había cambiado. Ya no había solos de guitarra ni grandes maestros de las seis cuerdas. El género había perdido su pureza y ahora era una mezcla que, a pesar de liderar la escena, no era aprobada por muchos. La razón de esto fue la extraña amalgama de rock y metal con rap y hip hop, lo cual parecía no tener mucho sentido. Sin embargo grupos como Rage Against the Machine, Korn, Limp Bizkit y muchísimos otros estaban al comando del mundo del rock. Si bien los días del grunge ya habían concluido, el post-grunge siguió -de cierta forma- ondeando la bandera de dicho subgénero. Grupos como 3 Doors Down, Foo Fighters y Creed eran algunos de sus máximos exponentes, pero se habían olvidado de algo: la energía y los pantalones del grunge. De las guitarras distorsionadas y letras introspectivas se pasó a melodías más pop y letras más sutiles y elaboradas. El rock había perdido, al menos parcialmente, su garra y coraje, algo que hasta el día de hoy no termina de recuperar. Tal vez el verdadero gran ganador del último año de los 90 fue Red Hot Chili Peppers, quienes -con John Frsuciante de regreso a la formación- encontraron en Californication un álbum consagratorio y que los sacó de las penumbras en las que habían caído a mediados del decenio. 

Tal vez el final de la década de los 90 fue algo cuestionable en materia de música, por lo menos en cuanto al rock se refiere -pues el pop estaba atravesando por una nueva era dorada- pero mirando atrás es innegable que eran tiempos interesantes, ya que la industria parecía algo más unificada y algunos artistas eran controversiales y daban de que hablar, arriba y abajo de los escenarios. Veinte años más tarde todo el mundo parece ir por su lado de manera excesivamente cautelosa, haciendo música predecible y cuadriculada. ¡Levantemos la copa por 1999! ¡Levantemos la copa por toda la década de los 90! 










lunes, 5 de febrero de 2018

¡Qué Vuelva el Rock al Super Bowl!


Ni el Super Bowl ni el football gringo son lo mío. Sin embargo siempre me había llamado mucho la atención el espectáculo de medio tiempo. Lastimosamente este se convirtió en una especie de burla de lo que alguna vez fue, más o menos como los premios MTV. 

En la década pasada desfilaron por el escenario del aclamado show de intermedio artistas como Aerosmith, U2, los Rolling Stones, Paul McCartney, Bruce Springsteen, The Who, Tom Petty, y Prince, cuya presentación es considerada por muchos -incluyendo a su servidor- como la mejor de todos los tiempos en el Super Tazón. Con la llegada de la nueva década la NFL decidió cambiar el tono de los artistas y respectivas presentaciones, pasando de leyendas del rock a actos pop de medio pelo. Todo comenzó a irse abajo con la presentación de los Blacked Eyed Peas en 2011, en la cual apareció Slash por alrededor de 1 minuto (no les miento, vean en YouTube y hagan la cuenta). El año siguiente nos dieron a una Madonna que daba pesar. En 2013 al sobrevalorado Bruno Mars con unos dos minutos sobre el escenario de los "invitados especiales" de unos tales Red Hot Chili Peppers, quienes ya hacían música cuando el señor Mars aún tomaba tetero. Cómo olvidar la actuación de Katy Perry con el medio minuto de Lenny Kravitz tocando junto a ella y a ese vergonzoso tiburón que de bailar no sabía nada. Ni me menciones la pálida presentación de Coldplay en 2016 con , otra vez, Bruno Mars.

Anoche, en el Super Bowl LII, se presentó Justin Timberlake. Siempre he sido y seré un roquero devoto, pero sé admirar y reconocer cuando hay calidad en otros géneros, y Timberlake me parece un buen artista. Algunas de sus canciones solistas como con NSYNC hacen parte de mi lista de placeres culposos en Spotify (no mientan, ustedes también han cantado Cry me a River con ojos cerrados). Lo de anoche fue una vergüenza absoluta. No sé si Justin se levantó con el pie izquierdo o tenía los zapatos al revés, pero el cantante tuvo un pésimo día en la oficina. A los 3 minutos de su presentación ya me encontré distraído y pensando en todo menos en lo que estaba viendo. un mosaico de sus mejores canciones hicieron parte de los aproximadamente 12 minutos que duro este castigo musical. Un pedazo de una canción por aquí, un pedazo de otra canción por allá, todo juntado de forma desordenada e incoherente. Lo más interesante de su actuación fue la proyección de Prince sobre lo que parecía ser una sábana, lo cual pudo haber también jugado en su contra, pues pareció oportunista (Prince y Timberlake no se llevaban bien) y solo sirvió para recordarnos de lo que fue esa mágica y sublime presentación de Prince en el Super Bowl de 2007. 






domingo, 25 de diciembre de 2016

¡Hasta Siempre, George!


2016 parece no querer parar de llevarse iconos: David Bowie, Glenn Frey, Prince, entre muchos otros. Ahora se nos lleva a George Michael, una voz increíble.

El año era 1996. Tenía apenas 15 años y estaba en mis años de formación musical. Era una época en la que, si bien la escena grunge del primer lustro de los 90 estaba de salida, rock era lo único que escuchaba. Un día de comienzos de enero de dicho año, vi en MTV el video de Jesus to a Child, el primer sencillo del nuevo disco de George Michael: Fastlove. Algo me gustó mucho de la canción, pero no sabía qué era, y aún hoy no lo sé. Tal vez era el video. Tal vez la letra (un homenaje a Anselmo Feleppa, pareja de Michael que falleció por complicaciones causadas por el sida). Quizá era su música y la melancolía de su voz. Quizá eran todas las anteriores. Pasaba largos ratos frente al televisor esperando a que votara el video. Hasta que un día lo logré grabar en una cinta de VHS y lo veía varias veces seguidas.

Semanas después, aún con la canción en mi cabeza, pasé por la vitrina de una tienda de discos cerca a mi casa y vi el sencillo de Jesus to a Child. Quise comprarlo, pero mi ego rockero no me lo permitía. Lo pensé y lo pensé y dije "¡qué demonios! Tengo que tenerlo", así que fui a la discotienda y dije que quería comprarlo, pero -para no herir ese ego grunge y ocultar mi gusto por la canción- pedí que lo empacaran en papel regalo, pues era para otra persona. Llegué a mi apartamento y lo escuché infinidades de veces. Es un canción supremamente extraña, muy lenta y hasta aburrida, pero su sentimiento es único. Eso fue lo que me atrajo de George Michael: su sentimiento y cómo convertía sus emociones en melodías inolvidables. Baladas como Kissing a Fool, One More Try, Father Figure, y Careless Whisper (en mi opinión, la canción más romántica de la historia) son prueba de ello. 

Nuestros íconos se están yendo. Lo más triste es que ninguno de ellos se está poniendo más joven y en los próximos años, lastimosamente, se nos seguirán yendo. Así que aprovechemos a los Gilmour, Waters, McCartney, Starr, Steven Tyler, Jagger, Richards, entre otros.