No hay mucho que uno pueda decir sobre el legado de Ozzy Osbourne que no se haya dicho una y mil veces, pero digámoslo todo una vez más: pionero como pocos. Icónico como tan solo unos cuantos. Maestro de la reinvención. Visionario. Leyenda. Dueño de una silla en la mesa en la que se sientan Lennon, McCartney, Hendrix, Eddie Van Halen, Freddie Mercury, Michael Jackson. Si pensamos en artistas que hayan reinventado su carrera con tanto éxito después de dejar su banda, Ozzy es uno de los pocos casos que vienen a la mente.
A finales de los 70 dejó de ser el cantante de Black Sabbath, y a comienzos de los 80 lanzó su carrera como solista. Y qué señora carrera. Tan grande fue, que cuesta saber si le fue mejor como líder de un grupo o en solitario. En ambas etapas no hizo sino llenarnos de clásicos y canciones memorables. Por si fuera poco, en su periodo solista catapultó la carrera a varios músicos que hoy por hoy son lo que son porque Ozzy les dio la patadita de la buena suerte. Zakk Wylde, Jake E. Lee, Motley Crue, y ni hablar de Randy Rhoads quien, de no ser porque se nos fue muy joven, habría estado sin duda como candidato al mejor guitarrista de la historia. Su aporte al crecimiento del heavy metal no fue solo por medio de su propia arte, pues también creó el Ozzfest, festival que sirvió como una vitrina dorada para los artistas.
Si alguien no lo seguía por su música, seguro lo hacía por su paso por el mundo de lo realities en The Osbournes, programa en el que mostraba su lado familiar mientras nos dejaba ver lo irreverente y ocurrente que era.
Esta mañana, por alguna razón cósmica incomprensible, me dio por escuchar Changes, de Black Sabbath. Horas después se anunció la muerte de Ozzy. Tal vez, sin saberlo pero intuyendo su partida, le estaba haciendo un homenaje mientras volaba de regreso a casa. Fue una gran fortuna ver a Black Sabbath en vivo en 2013 y poguear mientras tocaban Paranoid.
Descansa en paz, Ozzy, el meta, el arte, la cultura te deben todo y más.ç
En los últimos años una nueva "moda" ha llegado al mundo del entretenimiento: la cancelación de artistas. Cuando un artista hace algo malo, indebido, incorrecto, cuestionable, simplemente lo borramos de nuestra lista de amores y nunca más volvemos a consumir sus productos. Llámese música, películas o libros. Jamás volvemos a acceder a su trabajo. Tal vez por algo que estas personas hicieron que va en contra de nuestra normas morales. Quizás por que si seguimos escuchando su música o viendo sus películas la gente nos va a reprochar. Pero, ¿es correcto cancelar a un artista? ¿Es algo a lo que estamos obligados a hacer?, o ¿estaremos exagerando y más bien debemos aprender a separar el arte de la persona detrás de esta?
El mundo del entretenimiento siempre ha estado lleno de controversias por parte de muchos artistas. Músicos como Mozart, Paganini, y Stravinsky han sido señalados por ser "chicos malos" en su época. Según dicen la leyenda, estas leyendas de la música eran rebeldes, borrachos, mujeriegos, entre otras cosas no muy sanas. Aceptémoslo, muchos de nuestros ídolos no son exactamente las personas de mejor comportamiento, pero los amamos o idolatramos por su trabajo. Por ende, ¿por qué habríamos de dejar de escuchar a un músico que nos gusta porque hizo algo que no encaja con los valores que nos representan?
Que no se malentienda, seguir consumiendo lo que hace una celebridad que hizo algo malo no es una apología a determinada mala conducta, es solo que su trabajo nos marcó de formas muy especiales como para, de un momento a otro, hacerlo de lado. Yo, por ejemplo, nunca he dejado de escuchar a Michael Jackson por las múltiples acusaciones de abuso sexual en su contra. Esto por dos razones: 1. No hay pruebas contundentes más allá de la palabra de las supuestas víctimas. 2. Es el puto amo de la música y no pienso dejar de disfrutar lo que hizo como músico. Tampoco he dejado de escuchar a Marilyn Manson ni a ningún otro artista al que se le ha señalado de algo controversial. El único artista al que he cancelado es a Ian Watkins y su banda Lostprophets, ya que el comportamiento de este individuo fue absolutamente aberrante. Nomás investigue y verá por qué. El tipo está pagando una pena de casi 40 años de cárcel, y no es por ser buen tipo. Sin embargo, recientemente he pensado seriamente en hacer las paces con su música, pues hay al menos un puñado de canciones que me traen grandes recuerdos de mi época universitaria y hace alrededor de 10 años no escucho.
Tomemos el caso reciente de Dave Grohl, quien confesó que va a ser padre de una hija concebida por fuera del matrimonio, lo cual pone en tela de juicio el estatus que se había ganado de tipo amable y buena onda. Totalmente errado lo que hizo. Fue infiel y traicionó a su familia, pero ¿por qué debe un fan pagar los platos rotos? No pienso dejar de escuchar a Foo Fighters ni a Nirvana, pues si canceló a Dave Grohl me estaría cancelando a mí mismo y a los recuerdos hermosos de una parte dorada de mi vida.
No quiero sonar a discurso de viejito, pero en los últimos tiempos me he preguntado constantemente si la industria musical algún día nos mostrará el nacimiento de una nueva leyenda de la música. Alguien quien en unas décadas podamos poner al menos en una mesa cercana , o la misma, de artistas como los Beatles, los Rolling Stones, Michael Jackson, Prince, Black Sabbath, entre muchos otros.
Lo más cercano que hemos estado de tener una nueva leyenda es Amy Winehouse. no cabe duda de que la cantante tenía una voz de leyenda y una pinta y actitud dignas de alguien especial, pero me cuestiono si su estatus de casi leyenda tiene que ver más con su muerte que con su legado. No me malentiendan. Estoy seguro de que iba en camino a ser una cantante épica, única, inigualable, pero lamentablemente no tuvo mucho tiempo para demostrarlo, ni tampoco nos dejó mucha música. ¿Escuché que dijo Adele? No creo que el rótulo de leyenda se le ajuste. ¿Justin Timberlake? Quizás en un tiempo.
La industria hoy por hoy no está hecha para crear leyendas ni para dejar que nazcan. Vehículos como MTV y la misma radio ya no son tan importantes como alguna vez lo fueron a la hora de masificar artistas, catapultarlos, y hacerlos grandes. Hoy por hoy tenemos a Spotify, pero no sé qué tan efectiva sea la popular aplicación de streaming a la hora de ayudar a un artista a convertirse en leyenda. La oferta de música es ENORME. Es como un río que nadie puede contener y se termina desbordando. Antes la radio y MTV ofrecían lo mejor de lo mejor, ahora es cada uno quien debe escoger qué es lo que más le gusta...y ahí muchísimo de dónde escoger, y no hay tanto tiempo para escuchar todas las canciones y álbumes que se ofrecen hoy en día. La competencia por la atención es simplemente brutal.
Lastimosamente, y espero estar equivocado, creo que nunca jamás volveremos a ver el nacimiento de un artista legendario. De una estrella, seguro, pero no de alguien realmente intocable, sublime, heroico. Diga usted, un John Lennon, un Mick Jagger, o un Gustavo Cerati, para acercarlo más a nuestro patio. La industria ya no da para eso, es más ¿Hay una industria aún que todavía pueda darle la patadita de la buena suerte a alguien?
Aún recuerdo bien ese momento en el que me alistaba para salir al aire para hablar de la muerte de Michael Jackson en la emisora en la que trabajaba cuando ocurrió su deceso. El letrero de "al aire" se encendió. Mi compañero en la mesa de trabajo y yo nos miramos con ojos cristalinos y cara de terror, casi como diciéndonos "¿cómo demonios reportamos esto?". Después de unos tensionantes segundos de silencio, logramos reunir unas pocas palabras para hablar del tema. No era fácil hablar del asunto, pues ambos éramos muy fanáticos del Rey del Pop. Si no lo hubiéramos sido, seguro habríamos hablado como si nada. Fueron 3 horas dedicadas a la vida y obra de Michael, en las que nos tocó arrastrarnos hasta la meta y contener las lágrimas para no llorar al aire. Al día siguiente, unos amigos y yo homenajeamos a Michael con una noche dedicada a su música y acompañados de unas cervezas, como si de un amigo cercano se tratara.
¿por qué algunas muertes de celebridades golpean tan duro?
Con respecto al tema, consulté a Gilberto González Arango, psicólogo y profesor de mindfulness, quien señaló que "las muertes de celebridades pueden llegar a afectar a las personas que los conocían aunque no directamente o de manera presencial". A muchos les resulta extraño y absurdo que una persona pueda generar sentimientos de duelo por alguien con quien no tenía una conexión directa, sobre lo cual Gonzáles afirma que con esas celebridades sí establecemos relaciones, así nunca las conozcamos en persona. "Esas personas hacen parte de nuestras vidas con sus canciones, y de alguna manera han tenido un impacto en nosotros. Para mucha gente, escuchar las canciones de un grupo musical trae momentos de placer a su vida. Que esa persona muera genera un impacto emocional".
A lo largo de mi vida han sido, lastimosamente, muchos ídolos los que he tenido que ver partir. La mayoría de ellos de manera trágica, inesperada y temprana. Shannon Hoon, de Blind Melon, Eddie Van Halen, Scott Weiland, y Chris Cornell son apenas algunos de ellos. A esta dolorosa lista recientemente se unió Taylor Hawkins, baterista de Foo Fighters, fallecimiento que, sin duda, ha sido el que más he lamentado. Diversos elementos sobre su partida han generado malestar emocional en mí: admiración por su banda -la cual he seguido desde su debut en 1995 y por la cual viaje entre estados en Estados Unidos en el año 2000 para verlos en vivo-, el hecho de que fueron banda sonora de varios momentos de mi vida que van desde el colegio, pasando por la universidad, hasta la adultez. Ni hablemos de lo joven y vital que siempre se le veía a Taylor, por no mencionar que deja atrás a una familia.
Además, hay otro par de razones que creo han sido causantes del enorme dolor que he sentido desde el 25 de marzo, día de su fallecimiento: en primer lugar, el hecho de haber tenido boletas para verlos en el marco del festival Estéreo Picnic. Una semana antes del concierto, decidí venderlas. ¿Por qué? No estoy tan seguro, simplemente lo decidí. Quizás mi sexto sentido se activó y me alertó de lo que iba a suceder. Por otra parte, el hecho de que los trágicos acontecimientos hayan tenido a Bogotá como telón de fondo, a algo más de veinte cuadras de donde resido, poco ayudó. Así hubiera muerto en Miami, Mozambique, Canberra, o París, habría sentido tristeza, pero que haya pasado todo en mi ciudad, lo hace todo más real e impactante.
La siguiente vez que fallezca una celebridad, y alguien que usted conozca se muestre afectado, antes de criticar, juzgar, o tirar livianamente una frase insensible como "no tiene sentido sufrir por un desconocido", mejor no diga nada. Viva y deje vivir.
Hay gente que es tan grande y deja tanta huella, que hasta sus tumbas son interesantes. Tal es el caso de los artistas cuyas tumbas les mostraré a continuación. Algunas de ellas son motivo de peregrinación y están incluidas hasta en paquetes turísticos. Hay cementerios, como el Père Lachaise, de París, que tiene muchísimos inquilinos ilustres. Tal es el caso de Jim Morrison, tumba que visité en 2016, y que es una oda a la vida hippie. Estas son algunas de las tumbas más famosas de aquellos que se nos adelantaron en el viaje, pero que viven todos los días en nuestras almas gracias a su música.
Bob Marley (1945-1981)
Enterrado en una pequeña capilla en su natal jamaica, el cuerpo del músico fue enterrado, al menos esos dicen, con una guitarra roja, una Biblia abierta en el salmo 23, así como una hoja de marijuana.
Michael Jackson (1958-2009)
El Rey del Pop está enterrado en el Forest Law Memorial Park, en Glendale, California, en un mausoleo dentro de una capilla. si bien su ingreso no es abierto, en ocasiones su familia ha permitido el ingreso de fanáticos del cantante.
Elvis Presley (1935-1977)
El llamado Rey del Rock N' Roll se encuentra enterrado en su mansión Graceland. Junto a él yacen su madre Gladys, su padre Vernon, y su abuela Minnie May. Su tumba está abierta al público y recibe cientos de visitantes al año.
Jimi Hendrix (1942-1970)
Hasta el año 2002, los restos mortales de quien es considerando por muchos como el mejor guitarrista de la historia, yacían en una tumba más bien normal. Pero en dicho año fueron movidos a un hermoso mausoleo en el cementerio Greenwood Memorial, en Renton-Washington que, más que una tumba, parece un monumento.
Kurt Cobain (1967-1994)
Si bien el ícono del grunge no tiene una tumba, pues nunca fue enterrado sino cremado, y sus cenizas fueron esparcidas en un lugar no conocido de Seattle, el cantante y guitarrista de Nirvana tiene el Kurt Cobain Memorial Park, un pequeño e íntimo lugar ubicado en su natal Aberdeen, justo al lado del Young Street Bridge, puente donde el músico solía escapar del mundo y que inspiró la canción Something in the Way, del álbum Nevermind. En el lugar hay algunas fotos de Cobain, así como una guitarra hecha en piedra.
Jim Morrison (1943-1971)
El enigmático cantante de The Doors está enterrado en el que quizás es el cementerio más famoso del mundo, por su arquitectura y por la gran cantidad de celebridades de alto perfil. Junto al Rey Lagarto, se encuentran en el Père Lachaise personajes de la talla de Oscar Wilde y Edith Piaf. Su tumba está llena de grafitis y, en un árbol aledaño, hay cientos de gomas de mascar pegadas, en una especie de extraño tributo. En alguna época había un busto del cantante, pero este fue vandalizado y removido. Desde entonces el lugar de descanso de Jim se encuentra rodeado por cercas de seguridad.
foto de archivo personal.
Chris Cornell (1964-2017)
El cantante y guitarrista de Soundgarden, ícono del rock alternativo de los 90, fue enterrado en 2017 en el famoso Hollywood Forever, lugar donde descansan en paz numerosas celebridades Judy Garland, el actor Burt Reynolds, y colegas roqueros de Cornell como Dee Dee Ramone y Scott Weiland, de Stone Temple Pilots. Su lápida, que suele estar adornada por recuerdos que llevan los fanáticos de Cornell, dice algo que quienes crecimos en los 90 y gustamos del rock sabemos es cierta: "voz de nuestra generación y aun artista para todos los tiempos".
En los últimos años se ha hecho cada vez más común que los futbolistas ingresen a los estadios con audífonos de última gama, algunos lo hacen para distraerse, otros para entrar en mentalidad competitiva. Pero, ¿qué música oyen las estrellas del balompié?
Lionel Messi
A pesar de ser una megaestrella del deporte mundial, Messi ha sabido manejar magistralmente su vida privada. Sin embargo, algunos detalles de sus gustos musicales han sabido llegar al público. El ahora futbolista de Paris-Saint Germain tiene un gusto muy latino. Fuera de escuchar a Bruno Mars, el ídolo argentino gusta de Maluma, del grupo argentino de cumbia Los Palmeras, y del grupo uruguayo de cumbai Rombai, entre otros.
Neymar
A diferencia de su nuevo compañero en el PSG, el futbolista brasilero tiene un gusto mucho más global. El propio jugador tiene una lista en Spotify en la que deja claro que, además de la música de su país, oye a artistas como Justin Bieber, Ed Sheeran, Rihanna, y Michael Jackson.
Zlatan Ibrahimovic
Se podría pensar que un tipo con el voltaje y actitud del sueco escucharía heavy metal, pero el hoy futbolista del Milan tiene un gusto mucho más relajado, pues gusta del reggae, en especial de Bob Marley. Quizás escogió este estilo de músico para bajarle un poco a las revoluciones de su explosiva personalidad.
Gareth Bale
El jugador del Real Madrid ama a un grupo de su natal Gales: Manic Street Preachers. Dicho amor parece ser correspondido, ya que el grupo le dedico una línea de la canción que compusieron para acompañar a la selección de su país en la Euro 2016: "when Gareth plays, we can beat any side". Vaya que tenían razón, pues Gales avanzó primero en su zona y llegaron hasta la semifinal del torneo.
Gerard Piqué
La aplicación Deezer publicó una lista de las canciones favoritas del central del Barcelona, entre las cuales se encuentran algunas de Carlos Vives, Drake, Nirvana y, como no podía ser de otra forma, Shakira.
David De Gea
El portero del Manchester United es conocido por ser fan del heavy metal, especialmente de las bandas Slipknot y Avenged Sevenfold, la cual dicen es su favorito, a tal punto que trata de ponerla a todo volumen en el camerino.
Cristiano Ronaldo
Otro que uno pensaría que oye música más extrema, dada su personalidad y espíritu combativo, pero el astro portugués tiene un gusto mucho más relajado. Según el mismo CR7 "tengo un gusto musical muy amplio. Desde Phil Collins hasta George Michael". Aunque su grupo favorito es Oasis: "en mi opinión, son incluso mejores que los Beatles", añadiendo también sobre su canción Champagne Supernova que "la escucho mil veces y no me cansó. Es un clásico".
En una encuesta realizada por BBC Radio, los oyentes escogieron a The Joshua Tree como el mejor álbum de los 80, derrotando a pesos pesados de la década como Thriller, de Michael Jackson, al legendario Appetite for Destruction, de Guns N' Roses, a Prince y su Purple Rain, por nombrar algunos. El álbum, lanzado en marzo de 1987, ha vendido alrededor de 25 millones de copias a nivel mundial, pero ¿es el mejor álbum lanzado en la década de la laca y el copete Alf?
Sin duda, es uno de los mejores. Con canciones como Where the Streets Have No Name, I Still Haven't Found What I'm Looking For, y la conflictivamente romántica With or Without You, no hay forma de no hablar de un disco destacado, pero más allá de los éxitos y de su innegable impacto radial, además de los números en ventas y listados, debemos tener en cuenta su impacto cultural. ¿Es el mejor disco de U2? Tal vez. ¿Es el álbum que los terminó de consagrar? Sin duda. ¿Es el lanzamiento que más revolucionó los 80? No sé. Sí, su impacto en Estados Unidos fue enorme, llevándolos a hacerse gigantes en el país del Tío Sam e incluso a alcanzar la codiciada portada de la revista Time en su edición de abril de 1987, la cual los rotuló como "la boleta más apetecida del rock". continúa después de la foto...
Su impacto para el grupo, innegable. Para la cultura pop, también. Pero ¿fue realmente más contundente como muestra cultural que Thriller, Purple Rain, o Appetite for Destruction?. No lo sé, y con esto no pretendo robarle nada a The Joshua Tree, disco que tiene todo el derecho de estar en el pedestal en el que se encuentra. Tanto Michael Jackson, como Prince y Guns N' Roses tuvieron en los tres álbumes ya mencionados sus más emblemáticos logros. El Rey del Pop cambió para siempre la forma de ver videos gracias a cortometrajes como Thriller, y a la forma de contar historias de Beat It y Billie Jean, esto sin mencionar como invadió las frecuencias radiales. Por su parte, Prince creó una obra maestra con Purple Rain, además de una película. La canción que le da nombre a la producción tiene que ser una de las mejores de la historia, además de contar con uno de los solos de guitarra más majestuosos jamás interpretados. Guns N' Roses apareció en la escena como un trueno furioso para meterse en medio de tanto grupo glam prefabricado y recordar al mundo que el rock es frenético y estridente, dejándonos en dicho proceso el mejor álbum debut de la historia con Appetite for Destruction, el cual- dicho sea de paso- ha vendido más que el disco de U2, esto es relevante si el creemos a las cifras como señal de calidad, lo cual no siempre es así, pero ¿pueden 35 millones de copias estar equivocadas?
The Joshua Tree es y será siempre uno de los discos más importantes de los 80, ¿pero el mejor? Aún tengo mis dudas. Es muy difícil escoger el mejor en una década con tanta calidad y en la que todo estilo musical parecía funcionar.
A riesgo de decir lo obvio o repetir algo que seguramente he afirmado en alguna otra publicación de este blog, Chris Cornell tiene que ser uno de los artistas más versátiles que ha pisado la Tierra. Tal vez su faceta más conocida era la del cantante con voz estridente que lideraba Soundgarden, una de las bandas más importantes de la escena del rock alternativo de los 90. Su huella en Temple of the Dog y Audioslave es también indeleble. Pero su arte era como una pintura de Picasso, tenía muchos matices e interpretaciones. Era un trabajador incansable, tanto así que tuvo tiempo hasta para hacer un disco con tintes electrónicos en compañía de Timbaland. Si bien escribió material original de alta calidad como Black Hole Sun, Fell on Black Days y Say Hello to Heaven, también nos dejó una larga lista de covers, la mayoría de ellos acústicos e íntimos, en lo cuales su voz brillaba tanto como lo hacía en su forma más crudo y pesado.
La siguiente es una lista de algunos de sus mejores covers.
Nothing Compares to You- Prince
Hay que tener muchos pantalones (y talento) para tomar prestada una canción compuesta por uno de los artistas más talentosos de todos los tiempos y hacer una versión memorable que, si me preguntan a mí, está por lo menos al mismo nivel que la versión de Sinead O'Connor o la del mismo Prince. Cornell era gran admirador del hombre que vestía de morado, señalando sobre este cuando cantó esta canción que "él era un artista sin igual que dio mucha inspiración a nuestras vidas e hizo del mundo un lugar mucho más interesante".
Thank You- Led Zeppelin
Muchos cantantes han intentado y fallado fuertemente en cantar la música de Robert Plant. Por supuesto, Chris Cornell no es uno de ellos. En esta relativamente desconocida canción del grupo británico su voz brilla, no podía ser de otra forma. Al respecto de la canción, Cornell afirmó que "Es una canción poco característica de ese álbum (Led Zeppelin II). Con cualquier otra banda, hubiera sido su gran éxito, pero tratándose de Led Zeppelin y de un álbum increíble, casi pasa desapercibida".
Billie Jean- Michael Jackson
Cuando de hacer covers de trataba, Cornell no le hacía el feo a nada ni mucho menos le temblaba la voz, ni siquiera a la hora de hacer un cover del Rey del Pop. Es muy fácil oír la versión original, perderse en la música y pasar por alto la historia de la canción. En esta versión la letra suena como poesía pura, gracias a la emoción que evoca la interpretación vocal de Chris. "La letra es brillante, y la forma en que está armada. La historia no te la dan fácil de digerir, es poesía".
One- U2/Metallica
La idea de Cornell era hacer su propia versión del clásico de U2, pero al buscar la letra se encontró con la canción de Metallica del mismo nombre. ¿Qué hizo? un acto de genialidad pura: cantar la letra de Metallica con la melodía de la de U2. Para quienes no podemos masticar chicle y caminar al mismo tiempo, la mezcla de ambas canciones es casi un acto de brujería. "Cuando encontré la letra de Metallica pensé: 'qué demonios, oigamos qué tal suena esto'", dijo el cantante antes de tocar la canción en vivo.
Patience- Guns N' Roses
En 2016, mientras le enseñaba a su hija a tocar esta canción, decidió grabar su propia versión, la cual fue lanzada el pasado 20 de julio para conmemorar el que sería su cumpleaños 56. En ella, Cornell agrega leves tintes electrónicos y finaliza la canción de una forma diferente a la original, pero ni por un instante sacrifica una gota de la emoción detrás de la misma. Para quienes somos fans de Guns N' Roses y Chris Cornell, este es un regalo del cielo, literalmente.
La industria musical y del entretenimiento ha decidido entrar en un apagón por un día para protestar la brutal y vil muerte de George Floyd a manos de Derek Chauvin y la policía de Minneapolis. Siempre he creído que la indiferencia es uno de los grandes males de la sociedad, por ende, me uno a esta causa de una forma acorde al contenido que desarrollo en este medio. Celebro apenas un pedazo del enorme e invaluable aporte que el afrodescendiente ha hecho a la música, después de todo, esta forma de arte -así como la humanidad misma- viene de África y su gente.
Que la indiferencia no nos consuma más. Paz en la tumba de George Floyd. Pronta justicia. Divina y terrenal.
Chuck Berry
No cualquiera se gana el apodo de "el padre del rock n' roll". A pesar de que algunos dicen que él no fue el inventor del género, es innegable que, por lo menos, fue uno de sus pioneros. Canciones como Maybellene, Johnny B. Goode, y Roll Over Beethoven, son pruebas contundentes de su paternidad del rock n' roll. Su peculiar estilo lírico, interpretación de la guitarra y su famoso "paso del pato" al tocar el instrumento lo hacen uno de los artistas más importantes e influyentes de todos los tiempos.
Jimi Hendrix
Para casi nadie hay duda de que Hendrix es el más grande guitarrista de la historia. Su pinta, mística, puesta en escena y, por supuesto, innovadora interpretación de la guitarra han influido de una u otra forma a absolutamente todos los que alguna vez se han colgado una guitarra. ¡carajo! El tipo era tan bueno en lo suyo que hasta la guitarra le sonaba impecable cuando la tocaba con los dientes. Intenten eso y les aseguro que terminan en el dentista.
Bob Marley
Muy pocas veces en la historia un artista ha logrado trascender la barrera de los géneros musicales y ser reconocido por artistas y seguidores de otras tendencias sonoras. Sus memorables melodías y enorme espiritualidad, hacen que Bob Marley sea -de lejos- el máximo exponente del reggae, por no hablar de los mensajes que transmitía en sus letras: "¿Por cuánto tiempo deben matar a nuestros profetas mientras nos hacemos a un lado y miramos?"
Prince
Este sí es un digno representantes de Minneapolis. Si busca en el diccionario la definición de "genio", seguramente se va a encontrar con una foto de Prince, a mi juicio, el artista más completo de la historia. No había nada que no pudiera hacer. Le pedían que tocara guitarra y lo hacía como los mejores. Señor Prince, ¿puede bailar para mí? Le bailaba como un trompo (¡y con tacones!). Hacía rock, rap, pop, todo, y todo lo hacía más que bien. ¡Y vaya si cantaba! Su canción Kiss tiene una de las líneas vocales más increíbles y complejas que he escuchado en mi vida. Lo invito a que oiga esa canción y sabrá exactamente de qué hablo.
Michael Jackson
Si bien el ya mencionado Prince era un artista más completo, el más grande y famoso de todos los tiempos tiene que ser Michael Jackson. Nadie entretenía ni entretiene como él. Nadie bailaba ni baila como él. Nadie hacía ni hace videos como él. No ha habido ni habrá nadie como él. Prince, dale unos rengloncitos a MJ en la definición de "genio", gracias.
Con el final de la década de los 90, como casi siempre que termina una, llegan muchos cambios culturales, políticos, sociales, entre otros. ¿Recuerdan el rumor infundado de que el mundo se iba a acabar en 1999? ¿O el temor por el famoso bug tecnológico Y2K que iba a hacer que las máquinas se enloquecieran y nos atacaran? Todo eso pasó hace 20 años, pero también fue un gran momento para la música. Había de todo para todos los gustos, aunque los dos sonidos que mandaban la parada eran el nü metal y el pop, este último gozó de un éxito que no tenía desde los 80.
Para 1999 el boom del grunge y rock alternativo del primer lustro de la década había quedado atrás. Mucho tuvo que ver la muerte de Kurt Cobain en 1994. Ya nadie vestía con jeans rotos ni camisas de leñador. Por ese entonces la moda del roquero promedio consistía en gorras puestas al revés, pantalones y camisetas un par de tallas más grandes, y pelo en punta bañado en gel. Grupos como Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains, Guns N´ Roses -grandes animadores de los primeros años noventeros- o no existían o estaban en horas bajas. El pop, el nü metal y el post-grunge lideraban listados y contaban con la mayor difusión televisiva y radial.
El pop no tenía tanta popularidad desde finales de los 80, cuando Madonna, Prince, Michael Jackson y George Michael hacían de las suyas. Britney Spears y Christina Aguilera competían por ser la sucesora de Madonna, guerra que después de cientos de batallas terminó ganando Britney. Por el lado de los hombres las boy bands estaban por doquier, otro fenómeno que no se veía tan fuerte desde los 80 cuando Menudo y New Kids on the Block estaban en la cima. La lista de boy bands era interminable, pero las dos que lograron mayor éxito fueron NSYNC y Backstreet Boys. Lo que hacían los Backstreet, NSYNC lo emulaba y viceversa. MTV era dominada por ambos grupos, no había forma de no sintonizar el canal y no ver a alguna de las bandas en una entrevista o lanzando su nuevo video. Personalmente no veía tanta euforia en un acto pop desde Michael Jackson o incluso más atrás. (continúa abajo de la foto)
Por el lado del rock todo había cambiado. Ya no había solos de guitarra ni grandes maestros de las seis cuerdas. El género había perdido su pureza y ahora era una mezcla que, a pesar de liderar la escena, no era aprobada por muchos. La razón de esto fue la extraña amalgama de rock y metal con rap y hip hop, lo cual parecía no tener mucho sentido. Sin embargo grupos como Rage Against the Machine, Korn, Limp Bizkit y muchísimos otros estaban al comando del mundo del rock. Si bien los días del grunge ya habían concluido, el post-grunge siguió -de cierta forma- ondeando la bandera de dicho subgénero. Grupos como 3 Doors Down, Foo Fighters y Creed eran algunos de sus máximos exponentes, pero se habían olvidado de algo: la energía y los pantalones del grunge. De las guitarras distorsionadas y letras introspectivas se pasó a melodías más pop y letras más sutiles y elaboradas. El rock había perdido, al menos parcialmente, su garra y coraje, algo que hasta el día de hoy no termina de recuperar. Tal vez el verdadero gran ganador del último año de los 90 fue Red Hot Chili Peppers, quienes -con John Frsuciante de regreso a la formación- encontraron en Californication un álbum consagratorio y que los sacó de las penumbras en las que habían caído a mediados del decenio.
Tal vez el final de la década de los 90 fue algo cuestionable en materia de música, por lo menos en cuanto al rock se refiere -pues el pop estaba atravesando por una nueva era dorada- pero mirando atrás es innegable que eran tiempos interesantes, ya que la industria parecía algo más unificada y algunos artistas eran controversiales y daban de que hablar, arriba y abajo de los escenarios. Veinte años más tarde todo el mundo parece ir por su lado de manera excesivamente cautelosa, haciendo música predecible y cuadriculada. ¡Levantemos la copa por 1999! ¡Levantemos la copa por toda la década de los 90!
Cuando tenía 11 tiernos años mi tío puso en mis manos mi primer disco de rock anglo: Use Your Illusion I de Guns N´Roses, desde entonces soy un roquero consumado. Sin embargo cada cierto tiempo aparece una canción de otro género que llama mi atención y me pone a cantar con ojos cerrados e incluso hasta a bailar. Las siguientes son algunas de esas canciones que logran ese efecto en mi. Con ustedes: mis placeres pulposos musicales. Y ustedes, ¿qué placeres pulposos tienen?
Wham! Careless Whisper
La única razón por la cual considero esta canción un placer culposo es porque musicalmente se sale de mi zona de confort y por la forma en que la radio abusó de ella hasta el punto de convertirla en un cliché ochentero. De resto no me importa que lo sepa el mundo: ¡George Michael es el puto amo!
Backstreet Boys- Show me the Meaning of Being Lonely
Cuando este sencillo fue lanzado yo estaba en modo adolescente roquero rebelde. Tenía el pelo hasta los hombros y me vestía como si fuera integrante de los Deftones. Para mí esta boy band representaba casi todo lo que detestaba en la música: coreografías sin sentido, cursilería romántica, y el hecho de que ninguno de sus integrantes tocara un instrumento. Pero los años fueron pasando y me volví más tolerante en muchos sentidos, incluido el musical. Hoy por hoy oigo esta canción de forma frecuente y hasta la pongo en mis reuniones festivas.
Kanye West- Runaway
Después de Donald Trump creo que Kanye West es la persona más detestable del universo. Todo sobre él me da nauseas: su cara, actitud, ropa, y ni hablar de su sobrevalorada y famosa por nada esposa. Seguramente cuando me gustó Runaway, de su álbum My Beautiful Dark Twisted Fantasy, aún no sabía ni quién estaba detrás de la canción. Hay algo sumamente pegajoso en Runaway, tal vez sea ese simple pero hermoso piano, o el sentimiento nostálgico de la canción en contraste con su letra picante, tal vez eso sea lo bueno de la canción, que no puedo descifrarla.
Drake- Hotline Bling
Está canción tuvo un éxito importante a pesar de que su video -objeto de todo tipo de parodias- y su letra fueron bastante criticados. Siempre he creído que el rap y el hip hop son géneros muy pobres, pero esta canción tiene algo de otras canciones que aprecio mucho como la versión de Kingston Town de UB40 y Rock with You de Michael Jackson: se pueden bailar pero también sirven para relajarse y dormir.
Justin Timberlake- Cry me a River
Aquí hubiera podido poner varias canciones de NSYNC, pero me decidí por esta canción de la carrera solista de Timberlake. ¿Qué quieren que les diga? El tipo me parece un artista talentoso, y esta canción- una oda al dolor tras su ruptura con Britney Spears- me ha puesto la piel de gallina varias veces, ¿y qué?
¿Cómo hablar de Michael Jackson sin decir algo que no se haya dicho una y otra vez? ¿Cómo hablar de él sin decir que era el Rey del Pop...y del rock, y del r&b, del hip hop? Michael Jackson era el rey de la música, punto. No había nada que no pudiera hacer Hacía de todo, y todo le salía bien. Tiene el disco mejor vendido de todos los tiempos. Es el mejor bailarín que el mundo ha visto. sus videos son los más sobresalientes de la historia. Es, en conclusión, el mejor artista de todos los tiempos. En cada artista hay algo de MJ. En cada bailarín hay algo suyo. No hay ningún movimiento que alguien haga en un escenario que él no haya hecho antes y mejor. Le pedían que hiciera pop, hacía pop. Le pedían que hiciera rap, hacía rap. Le pedían que hiciera rock, y roqueaba. ¡demonios! El tipo comenzaba sus conciertos quedándose como una estatua por un rato y ya tenía a todo el mundo loco. Así de bueno era.
Michael Jackson rocks! Literalmente. Por ende, he aquí algunas de sus mejores canciones del Rey del Pop cuando incursionó en el género.
BEAT IT
¿Qué hace un artista en el primer lustro de la década de los 80 cuando quiere lanzar una canción pesada y guitarrera? Llamar al mejor guitarrista rock del momento y uno de los mejores de la historia: Eddie Van Halen, cuyo solo hace arder la canción y convirtió a Beat It en el máximo himno roquero de Jackson.
Dirty Diana
Siguiendo con la costumbre de llamar a grandes guitarristas, para esta canción del álbum Bad Jackson consiguió de los endiablados servicios en las seis cuerdas de otro de los grandes guitarristas de los 80: Steve Stevens, también conocido por ser el guitarrista en la banda de Billy Idol.
Come Together
Clase 1 de Introducción al Rock: tomar la que es quizás la canción más estridente y cargada de guitarras del grupo más grande de la historia, los Beatles, y darle vida propia.
Black or White
Si algo hacía bien Michael Jackson era adaptarse a los tiempos y rodearse con la mejor gente del momento. Para la introducción de esta canción de su álbum Dangerous llamó a Slash para que tocara guitarra antes de que la canción comenzara de lleno. Muchos creen que el guitarrista de Guns N´Roses toca en todo el track, pero solo lo hace en la introducción. Sin embargo, el músico tocó la canción con MJ en varias presentaciones en vivo.
Give in to Me
Otra canción para la que el Rey del Pop contó con Slash en la guitarra. Si me preguntan, esta es la canción más roquera de todo el catálogo de Jackson. Sus tintes oscuros la engalanan de un feeling típico de una power callad ochentera. En su video oficial grabado en Alemania aparecen Slash y Gilby Clarke, quienes se encontraban de gira con Guns N´Roses en Europa y coordinaron con Jackson para aparecer en el video.
*Esta entrada, inspirada por el tema del plebiscito de paz en Colombia, no pretende tomar posiciones ni favoritismos, así como tampoco pretende apoyar a los del "sí" o a los del "no".
La paz, tema tan de moda en los últimos meses en Colombia. Tema que también ha inspirado muchas y muy buenas canciones en el mundo de la música. A continuación, algunas de esas canciones que le cantan a la paz. Peace, love, rock n´roll!!!
1. George Harrison- Give Me Love (Give Me Peace on Earth)
Incluida en su disco Living in the Material World (1973), fue escrita en un periodo en el que el exBeatle estaba dedicado a múltiples labores humanitarias y muy en contacto son su espiritualidad, específicamente con el hinduismo.
2. Depeche Mode- Peace
De su álbum Sounds of the Universe, Peace narra la historia de un hombre que busca conseguir la paz, dejando de lado su amargura y limpiando su mente.
3. Michael Jackson- Heal the World
Posiblemente uno de los himnos más grandes de la paz y -según el mismo Jackson- una de las canciones que más orgullo le generó componer, Heal the World se convirtió en una especie de manual acerca de cómo ayudar a otros.
4. Lenny Kravitz- We Want Peace
En 2003, cuando comenzaba la invasión de Estado Unidos a Irak, Kravitz -quien vio desde su apartamento en Nueva York como las torres del World Trade Center se desplomaban- decidió grabar esta canción en la que se pregunta por qué no hemos aprendido de nuestro pasado y "pateamos nuestro propio trasero".
5. U2- Peace on Earth
Ningún conteo sobre canciones de paz estaría completo sin una canción de U2. Compuesta para el álbum All That You Can´t Leave Behind, en ella Bono hace un hermoso homenaje con nombre propio a las víctimas de un ataque terrorista perpetuado por IRA en Irlanda del Norte en 1998, mientras afirma estar cansado del dolor y sufrimiento y de la eterna promesa de que la paz llegará a la Tierra.
Ahhhh! Suspiro por los hermosos años 90. Si bien nací muy a comienzos de los 80, mis primeros años de rebeldía juvenil, primeras fiestas, primeros besos, primeras novias, todo eso y más lo viví en los 90. Como banda sonora de tan preciados recuerdos tengo al rock de los 90. A finales de los 80 comenzó mi viaje por el mundo de la melomanía, oyendo rock en español en mi habitación durante mis ratos libres. Un día, en casa de mi tío, llegó a mis manos el disco que lo cambió todo: Use Your Ilusion I, de Guns N´Roses. Mi tío muy amablemente me lo regaló. Era 1992. Aún recuerdo sus palabras exactas, casi como si fueran religión: "Este es el mejor grupo del mundo". Le creí. En mi entonces minúscula colección musical solo habitaba un álbum: Dangerous, de Michael Jackson, pero el de los Gunners fue el que moldeó mi gusto musical por siempre e inicio mi inagotable amor por la música y el rock duro.
No pretendo atacarlo por oír rock de otras décadas. Cada época ha tenido lo suyo, aunque sí creo que el sub-género se ha venido a menos con la llegada del nuevo siglo. Tal vez esté sonando como un viejito, pero le pido que lea mis argumentos para enaltecer el rock y la industria musical de la década en cuestión.
1. Los Grandes Festivales. A inicios de los 90, comenzaron a hacerse festivales masivos de música. Lollapalloza, por ejemplo. Tal vez usted diga: "pero si en los sesenta ya estaba Woodstock, Monterrey Pop, y el trágico Altamont". Tiene razón, pero eran festivales que solo se llevaron a cabo en una oportunidad. Lollapalloza, por su parte, comenzó en 1991 y se realizó anualmente hasta 1997. Luego, regreso en 2003 y -salvo por 2004- se ha hecho todos los años, e incluso ya se hace en otros países como Brasil, Argentina, y Chile. Ese es un enorme legado de los 90, el inicio de los festivales anuales masivos. Revisen el historial de conciertos de países industrializados. Les garantizo que en cada uno de ellos se hace por lo menos un festival anual. Diga usted, Estéreo Picnic en Colombia. Sin Lollapalooza no habría Estéreo Picnic.
2. El Disco Compacto. Esa reliquia plateada y redonda que tal vez muchos jóvenes de hoy ya no conocen comenzó a fabricarse y usarse en los 80, pero -al menos en mi concepto- tuvieron su apogeo en los 90. ¿O usted recuerda haber visto un CD en los 80? En esa época, la música se movía en vinilo. ¿Que el vinilo sonaba mejor que el CD? Por supuesto. Pero el disco compacto nos comenzó a dar la posibilidad de ver más de nuestros artistas favoritos: fotos, letras de canciones, agradecimientos. Además, con ellos comenzó la revolución de la música portátil. Ya podíamos transportar nuestra colección en una maleta a cualquier lugar, sacar un CD, ponerlo en un discman y voilá! No tengo nada en contra del streaming o el mp3. Aunque su calidad de sonido no es tan buena como la de otros formatos, se ha hecho muy fácil transportar la música y oírla en cualquier lugar. Lo que sí critico es que los formatos digitales de audio nos robaron el placer que era ir a una discotienda, buscar un CD, encontrarlo y -cómo no- ese sagrado momento de romper el celofán para abrirlo.
3. MTV. Lo sé. Otro invento ochentero, pero los 90 fueron la última década en la que el otrora canal de música fue relevante y educó al público en cuanto a lo que era importante en la industria. La mitad, por no decir que más, de lo que sé de música se lo debo al canal. Ver un video atractivo de una buena canción, significada salir casi corriendo a comprar el CD y averiguar más sobre el artista o banda. No había mejor plan de viernes en la noche que ver el Top 20, así como lo último en noticias musicales en Semana Rock, y cerrar la noche con los nuevos lanzamientos de Expo. Además, MTV ofrecía toda una serie de programas musicales como Clásico, Headbangers Ball, Conexión, Nación Alternativa, entre muchos otros. Ver MTV era como ir a clases de historia y actualidad musical. MTV anunció recientemente la llegada de un canal dedicado exclusivamente a los 90.
4. Rock en Español. ¡El último gran periodo de rock en español y punto! No me digan que la generación de Zoé y quién sea que suene hoy en día es tan buena como la de los 90. Soda Stereo amplio sus horizontes y los de todo el sub-género con lanzamientos como Canción Ánimal, Dynamo, y Sueño Stereo. Los Fabulosos Cadillacs nos contaban la historia de Manuel Santillán, El Léon, y el Matador. Por su lado, Caifanes nos enseñaba que afuera no existíamos, solo adentro, mientras que Café Tacuba sacaba el que, probablemente, es el mejor disco de rock latino de la historia: Re. ¡Superen eso, Zoé!
5. Rock Anglo. ¿Por dónde y cómo comenzar? Los 90 nos dieron los últimos grupos grandes, contundentes, revolucionarios del rock, así como la última gran escena de este: el grunge de comienzo de década. ¿Ha habido una escena más completa y atractiva desde la de Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains, y Soundgarden? Lo dudo. Esta escena lo tenía todo: grandes compositores, enormes y contagiosas melodías, excelentes cantantes y guitarristas, furia, rabia, energía. Kurt Cobain fue el último gran ícono del rock, el último que encontró la forma de llegar directamente a básicamente toda una generación. Nos unió a todos, nos hizo sentir identificados. Siendo un rechazado, logró que los rechazados de todo el mundo se sintieran importantes. Llevó a que la música underground pasara a ser la música del momento. Tumbo a Michael Jackson del número 1, ¿Se le puede pedir algo más? Guns N´Roses, Metallica, Red Hot Chili Peppers, Smashing Pumpkins (de quienes se rumora se reunirá la formación original), Soundgarden, U2, por nombrar solo algunos, sacaron sus mejores discos y canciones. Pearl Jam lazó Ten, junto con Appetite for Destruction, es de los mejores álbumes debut de la historia. Dave Grohl fundó Foo Fighters, Queen grabó su último disco, Pink Floyd nos dejó The División Bell, etc, etc, etc. A finales de década apreció el criticadísimo nü metal, con bandas como Limp Bizkit, KoRn, y Rage Against the Machine a la cabeza. Los puristas odiaron su mezcla de rap, rock y metal, pero lo cierto es que -al menos a nivel comercial- fue la última tendencia sonora con cojones y con un sello distintivo, basta con oír las guitarras chillonas de KoRn y la peculiar forma de interpretar la guitarra de Tom Morello.
6. El Unplugged de Nirvana. Para finales de 1993, todo el mundo sabía lo que Kurt Cobain podía hacer. La revolución grunge había dado sus frutos, pero aún quedaba algo por demostrar: el grunge y Nirvana podían ser tan ruidosos como quisieran, pero tenían un lado melódico. En noviembre de 1993, Nirvana tocó en los estudios de MTV el que sería el mejor Unplugged la historia y uno de los momentos más memorables de la música. Cobain podía cantar melódicamente y dejar de lado su guitarra estridente para adaptarse magistralmente al formato acústico. Con versiones desconectadas de Come as You Are, About a Girl, All Apologies, y una rendición épica de The Man Who Sold the World, de David Bowie, Nirvana cambió la historia de MTV y sus presentaciones Unplugged, además de lanzar el disco de dicho concierto. Una de las presentaciones en vivo mas hermosas y memorables de todos los tiempos.
Si pudiera viajar así sea un día a una época en el tiempo, no tengo la más mínima duda de que viajaría a los 90. Me pondría el uniforme de colegio, vería MTV, iría a la tienda de discos y conquistaría a mi primera novia una vez más. ¡Gracias, década de los 90!