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miércoles, 1 de marzo de 2023

¿Y si U2 se retira? (opinión)

 


En 2011 publiqué en este blog un artículo titulado "U2: Al Borde de la Irrelevancia" https://supersonicriot.blogspot.com/2011/11/u2-al-borde-de-la-irrelevancia.html, en el que cuestionaba si Bono y compañía aún eran importantes en la escena de la música. Tres años más tarde, con el lanzamiento de Songs of Innocence, me callaron la boca, pues hicieron tremendo disco, a pesar de haber más o menos obligado a todo el mundo a escucharlo (probablemente recuerden cómo la banda distribuyó de forma gratuita el álbum a través de los dispositivos Apple). Hoy, una vez más debo -con enorme dolor- preguntarme si el cuarteto sigue siendo relevante y si no es un buen momento para retirarse. 

Recientemente, por medio de un comercial emitido durante el Super Bowl, U2 anunció una residencia en Las Vegas cuyos conciertos girarán principalmente alrededor del álbum Achtung Baby. Suena hermoso, sin duda, pero hubo un anuncio dentro del anuncio que no me gustó ni un poquito y que, como fan de décadas del grupo, puedo decir que hasta dolió. Semanas antes del anuncio, giraba un fuerte rumor de que el baterista Larry Mullen estaría ausente de las futuras presentaciones de U2, pues había tenido que ser sometido a una cirugía, probablemente de columna, y necesitaba tiempo para recuperarse. El rumor, lamentablemente, resultó ser cierto, y la agrupación tocará sin él. Esto de reemplazar músicos y salir de gira mientras ellos están ausentes, se convirtió en una triste moda que tiene que acabar. Se entiende que los artistas quieren recuperar el tiempo perdido tras la pandemia y, como el mismo comunicado oficial de U2 decía, desean volver a ver los rostros de sus seguidores. Lo que no pensaron es que los seguidores quieren ver sus rostros también, incluyendo el de Larry, no el de Bram van den Berg, su reemplazo. 

¿Quién es Bram van den Berg? Es un músico neerlandés que nadie conoce. Tan simple como eso. Si era absolutamente obligatorio reemplazar a Larry, ¿por qué no buscaron a alguien con más peso? Puede que su reemplazo me tape la boca con sus baquetas, pero de momento parece una horrorosa idea. Tomemos el caso de Mötley Crüe, quienes reemplazaron a Mick Mars con John 5, un tipo de gran recorrido y reconocimiento, y de quien se tenía muy poca duda y, efectivamente, la está sacando del estadio. Cómo demonios se les ocurre reemplazar al tipo que les dio su primer y único trabajo. De no ser por Larry, no habría U2, y Bono, The Edge, y Adam Clayton tendrían trabajos de 9 a 5. Dicen que la decisión de este reemplazo, temporal, espero, fue tomada en común acuerdo, pero no habría sido más sensato y respetuoso haber dicho algo así como "Larry, no vamos a salir de gira sin ti. Nunca lo hemos hecho, y no lo haremos ahora". Un poco de respeto con el dueño del letrero habría sido genial. Le están pasando por encima. lo están "ninguneando". ¡Es puto Larry Mullen! Le deben todo. 

Hace poco escuchada al productor Rick Beato hablar sobre este asunto, y dijo algo que me sacó más de casillas: "Achtung Baby es un álbum en el que la batería de Larry es fundamental, y ¿van a salir de gira sin él?" Es cierto, analicen la batería de las canciones del disco, la batería es otra cosa. ¡Vamos! ¡Tan importante es, que hasta en una canción se oye como a Larry se le cae una baqueta y sigue tocando! 

CONTINÚA DESPUÉS DE LA FOTO


El cuestionamiento que hago sobre si U2 debe seguir adelante o colgar la toalla no se debe solo a la lamentable omisión de Larry Mullen de su última gira. Sus tres últimos discos, excepto por el ya mencionado Songs of Innocence, han sido más un desastre que cualquier otra cosa. Los inexpresivos y pálidos No Line on the Horizon y Songs of Experience no lograron cautivar a muchos, creo que ni a ellos mismos. Usualmente, a todas las bandas les llega la hora en la que su música nueva no convoca y pueden lanzar uno que otro disco flojo, pero también llega la época en la que rebotan con algo de calidad y el río retoma su cauce. Lastimosamente, a U2 no lo veo en ese plan. El plan de refrescarse, renovarse, volver a tomar uno que otro riesgo creativo. Los veo en el plan de mirar para atrás, de vivir del pasado, tal vez porque fue mejor. ¿Pruebas? La gira conmemorativa de The Joshua Tree, la recientemente anunciada serie de conciertos enfocados en Achtung Baby, y el lanzamiento de Songs of Surrender, una colección de versiones nuevas de canciones viejas que, por lo que han dejado escuchar hasta ahora, tiene pinta de somnífero. Tres proyectos interesantes, sí, pero ¿dónde está lo nuevo? 

U2, te amo, pero lo que están haciendo no es necesariamente emocionante, y una buena sacudida no vendría nada mal, pues la banda se está convirtiendo en un acto de nostalgia, cuando siempre habían sido referentes de avance y riesgo. 












lunes, 13 de febrero de 2023

¿Y Si Vuelve el Rock al Super Bowl? (columna)

 


A comienzos de siglo, el rock dominaba el show de medio tiempo del Super Bowl. Quienes amamos el género esperábamos con ansias cada año que llegara el medio tiempo del partido, pues sabíamos que algún gran artista iba a montarse al escenario a darnos una buena dosis de rock. Infortunadamente, nuestra alegría terminó cuando en 2010 los encargados del espectáculo decidieron dar un giro radical a los artistas que se presentaban. 

De Paul McCartney en 2005, los Rolling Stones en 2006, Prince en 2007 con la mejor presentación de la historia del evento, Tom Petty en 2008, Bruce Springsteen en 2009, y The Who en 2010, pasaron a una fría y aburrida seguidilla de artistas que sencillamente no han tenido la talla ni el voltaje correctos para tan grande escenario. De Black Eyed Peas a Madonna, de Beyonce a Katy Perry, de Coldplay a Lady Gaga, pasando por palidísimas presentaciones de Justin Timberlake, The Weeknd, Maroon 5, hasta llegar al somnífero de Rihanna anoche. Ninguno ha realmente brillado en el escenario, al menos no de la misma forma en que lo hicieron quienes estuvieron en durante la primera década del siglo. Ni hablemos del desastre que fue Bruno Mars en 2014 cuando -para hacer las cosas aún peores- les dio por invitar a los Red Hot Chili Peppers para que estuvieran menos de 3 minutos y sin dejarlos tocar realmente en vivo, razón por la cual salieron a escena con los instrumentos desconectados y haciendo mímica. Una falta de respeto poner de acompañantes de Bruno Mars a unos tipos que para 2014 cumplían tres décadas haciendo música. 

No me entiendan mal. El pop o cualquier otro género merecen su lugar en el show de medio tiempo del Super Bowl, pues la buena música no es exclusiva de ningún estilo o corriente musical específica. Es solo que la fórmula no parece haber tenido los mejores resultados, y ya han pasado 14 años desde la última vez que un artista rock estuvo a cargo del medio tiempo. Se puede llegar a afirmar sin temor a errar que la razón tras el cambio de rock a pop está en el rating. Los organizadores seguro piensan que Rihanna les puede ayudar a subir los números de una forma que ningún artista rock puede. Eso puede o no ser cierto. Lo que sí es cierto es que el rock puede encender el escenario de una forma en que ningún otro género puede. Con músicos sudándola sobre el escenario, en vez de docenas de bailarines  y cero músicos. ¿Cuánto tiempo estuvieron los músicos de Rihanna anoche sobre el escenario? No pudieron haber sido más de 2 minutos. 

Cerremos los ojos un momento e imaginemos que en 2024 Metallica es el escogido para hacer el show de medio tiempo. Se apagan las luces. Suena The Ecstasy of Gold, pieza de Ennio Morricone que siempre suena por los altavoces justo antes de que la banda salga al escenario. El estadio se queda a oscuras. La gente grita. De repente, los inconfundibles acordes de Master of Puppets comienzan a estremecer el estadio. Metallica toca un fragmento de la canción. De este clásico pasan a la parte más pesada de One. Fuego y pólvora hacen su aparición. Se acaba la canción. James Hetfield hace "rechinar" su guitarra contra uno de los amplificadores. Comienza Enter Sandman. Más pólvora. Más fuego. Termina la canción. Los cuatro integrantes de Metallica hacen una venia y se retiran. El público y los jugadores quedan encendidos después de tanto voltaje. La energía de la banda en vivo contagia a los asistentes y jugadores. Se hace historia musical con tan solo cuatro tipos y sus instrumentos. Sin tanto bailarín ni gente flotando por los aires en plataformas. 

El día después del Super Bowl siempre sueño con un mejor mañana para el show de medio tiempo. Un mañana en el que Metallica, o Guns N' Roses, o Foo Fighters, la rompen sobre el escenario, pero hace un rato vi una foto de anoche del organizador del espectáculo junto a Billie Eilish en uno de los palcos del estadio y tuve que despertar. 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Presentaciones controversiales en la música

 


¿Qué hace de una presentación en vivo un evento memorable? La música, el escenario, el público, sí. Pero, en ocasiones, la controversia. 

Janet Jackson y Justin Timberlake en el Super Bowl de 2004

El show de medio tiempo del Super Bowl, además de ser una gran fuente de audiencia, es un momento seguro para todas las edades. Pues bien, en la presentación de los dos iconos pop eso no fue tan así, ya que hacía el final de la misma, Timberlake despoja a Janet Jackson de un pedazo de su corsé, dejando al descubierto el pezón de la cantante, el cual estaba decorado con un accesorio en forma de sol. El escándalo fue mayúsculo, a tal nivel que el incidente fue portada de varios diarios al día siguiente. Como consecuencia del suceso, gracia a ese momento la televisión comenzó a trasmitir el espectáculo de medio tiempo con algunos segundos de retraso, para poder censurar lo inapropiado. Por muchos años se especuló que todo fue planeado, a pesar de que ambos cantantes afirmaron que todo había sido un accidente. Recientemente, la estilista de Jackson reveló que la idea de dejar a la cantante al descubierto fue del mismo Timberlake. 

Los Rolling Stones en Altamont 

Unos meses después de Woodstock, los Stones decidieron organizar un festival que resaltará el poder de la música estadounidense, pero todo se fue al demonio cuando Mick Jagger y su corte tomaron el escenario. Durante la presentación del grupo británico una asistente fue apuñalada por un miembro de la pandilla de motociclistas Hells Angels, encargada de la seguridad del evento. Lo que se suponía iba a ser una celebración de la generación del peace and love terminó siendo el caos que acabó con el sueño hippie. 

The Doors en el show de Ed Sullivan

Cuando el grupo estadounidense liderado por Jim Morrison fue invitado al famoso show, la idea era interpretar su éxito Light My Fire, pero había un problema: Sullivan le pidió a Morrison que no cantara la frase "we couldn't get much higher", por su supuesta alusión a estar bajo el efecto de las drogas. ¿Qué hizo el cantante? Ser fiel a su naturaleza rebelde y desobedecer. A consecuencia de esto, a los Doors se les prohibió volver a aparecer en el programa.

Elvis Presley en el show de Ed Sullivan

En la década de los 60, aparecer en el show de Ed Sullivan era un paso obligatorio para llegar a la cima del éxito (pregúntenle a los Beatles). Presley, el Rey del Rock N' Roll, no podía faltar. Cuando el cantante comenzó su presentación y sus caderas comenzaron a moverse de maneras nunca antes vistas hasta entonces, el mundo se escandalizó, ya que dichos movimientos eran considerados sucios y obscenos por aquel entonces. 

Woodstock '99

El aniversario 30 del legendario festival fue promocionado bajo el lema de "tres días más de paz y amor". Lastimosamente no todo fue paz y amor, ya que a lo largo de los tres días del evento hubo incendios, vandalismo, y agresiones sexuales. Dos momentos específicos fueron señalados como catalizadores de los sucesos: la presentación de Limp Bizkit, en la que el grupo emanó tanta energía que los espectadores comenzaron a romper cosas, y el cierre a cargo de los Red Hot Chili Peppers, quienes hicieron su versión de Fire, clásico de Hendrix, lo cual fue tomado como el público como banda sonora perfecta para quemar todo. 

Metallica en los premios MTV Europa de 1996

El 16 de noviembre de 1996, en el marco de la entrega europea de los premios MTV, Metallica le hizo matoneo extremo a la cadena de televisión. El cuarteto de San Francisco iba a presentar su canción King Nothing en vivo, pero el plan cambió cuando ejecutivos del otrora canal de música pidieron a la banda que no dijera palabras obscenas durante su actuación. Esto disgustó tanto al grupo, que decidieron -sin decir a nadie- tocar algo diferente. En vez de King Nothing, las leyendas del metal interpretaron dos covers: Last Caress, original de los Misfits, y So What, de Anti-Nowhere League. La primera, habla sobre matar a un bebé y asesinar a una madre. Por su parte, la segunda cuenta la explicita historia de un hombre que ha tenido sexo con la reina, con una cabra, una oveja, además de tener sexo oral con un anciano, usando malas palabras en más de una docena de ocasiones. 








miércoles, 12 de agosto de 2020

Las veces en las que Shakira ha mostrado su lado rock

 


Es fácil caer en el error de pensar que la cantante de Barranquilla es una artista exclusivamente pop que coquetea con ritmos urbanos y folclóricos, pero su espectro musical es mucho más amplio de lo que sus mayores éxitos e inexplicable contorneo de caderas demuestran. Como todos quienes vivimos nuestra adolescencia en la década de los 90, Shakira estuvo expuesta al rock de la época, y su gusto por el género se asoma constantemente en su música y, sobre todo, en sus presentaciones en vivo. Su afinidad por el rock también se deja ver con claridad en su ropa. En ocasiones, como en la rueda de prensa previa a su presentación en el Super Bowl de este año, viste camisetas de bandas como Guns N' Roses. Además, su perfume se llama Rock. La conexión es clara. Shakira es de los nuestros. 

Para probar este punto de forma más contundente, estas son algunas de las veces en las que Shakira mostró su lado rock:

Cantando "Zombie" de los Cranberries

Hace unos años la cantante grabó junto a Trevor Noah la famosa sección Carpool Karaoke, en la que los artistas se dan una vuelta en carro junto al presentador mientras charlan y cantan. Shakira cantó un fragmento de Zombie, track de los Cranberries. La influencia de Dolores O'Riordan en la voz de la barranquillera es más que evidente. 


Haciendo un cover de Aerosmith

En 2002, la otrora cadena de música MTV decidió hacer un tributo a Aerosmith en su programa MTV Icon, en el que varios músicos tocaron canciones del grupo de Boston. Shakira dijo "presente" haciendo una muy fiel versión de Dude Looks Like a Lady, en la cual participó brevemente Steven Tyler, cantante del grupo. 




Sacándola del estadio con su versión de I'll Stand by You, de The Pretenders

Cuando Crissie Hynde, cantante de The Pretenders, oyó está versión de su canción lanzada para recaudar fondos para las víctimas del terremoto en Haití en 2010 probablemente vio en peligro su permanencia con el grupo, pues Shakira hizo un trabajo vocal sencillamente conmovedor e impecable. 


Versionando a Metallica

En entrevista realizada en 2011 para Google Music, la cantante confesó ser fan de Led Zeppelin, The Cure, Nirvana y Metallica. "Solía ser gran fan de Metallica cuando tenía entre 15 y 16 años. Recuerdo cuando me iba a graduar de bachiller y solía cantar Nothing Else Matters todo el día". Para su gira Sale el sol, de 2011, Shakira decidió incluir una muy especial versión del clásico de Metallica. 


Dúo con Cerati

No hay forma de ser latino y no haber cruzado caminos con Soda Stereo. Los caminos de Shakira y el trío argentino se cruzaron en varias oportunidades, especialmente con Gustavo Cerati. El cantante ayudó en la producción del álbum Fijación oral vol.1, además de haber tocado en la canción No, la cual en alguna ocasión hicieron en vivo. Tal vez el momento más emblemático entre ambos artistas se dio en mayo de 2008, cuando Shakira organizó el Concierto Alas, una especie de Live Aid latinoamericano orientado a conseguir fondos para la niñez desamparada de la región. Ambos compartieron escenario para colaborar en el himno de Soda En la ciudad de la furia. 




















lunes, 5 de febrero de 2018

¡Qué Vuelva el Rock al Super Bowl!


Ni el Super Bowl ni el football gringo son lo mío. Sin embargo siempre me había llamado mucho la atención el espectáculo de medio tiempo. Lastimosamente este se convirtió en una especie de burla de lo que alguna vez fue, más o menos como los premios MTV. 

En la década pasada desfilaron por el escenario del aclamado show de intermedio artistas como Aerosmith, U2, los Rolling Stones, Paul McCartney, Bruce Springsteen, The Who, Tom Petty, y Prince, cuya presentación es considerada por muchos -incluyendo a su servidor- como la mejor de todos los tiempos en el Super Tazón. Con la llegada de la nueva década la NFL decidió cambiar el tono de los artistas y respectivas presentaciones, pasando de leyendas del rock a actos pop de medio pelo. Todo comenzó a irse abajo con la presentación de los Blacked Eyed Peas en 2011, en la cual apareció Slash por alrededor de 1 minuto (no les miento, vean en YouTube y hagan la cuenta). El año siguiente nos dieron a una Madonna que daba pesar. En 2013 al sobrevalorado Bruno Mars con unos dos minutos sobre el escenario de los "invitados especiales" de unos tales Red Hot Chili Peppers, quienes ya hacían música cuando el señor Mars aún tomaba tetero. Cómo olvidar la actuación de Katy Perry con el medio minuto de Lenny Kravitz tocando junto a ella y a ese vergonzoso tiburón que de bailar no sabía nada. Ni me menciones la pálida presentación de Coldplay en 2016 con , otra vez, Bruno Mars.

Anoche, en el Super Bowl LII, se presentó Justin Timberlake. Siempre he sido y seré un roquero devoto, pero sé admirar y reconocer cuando hay calidad en otros géneros, y Timberlake me parece un buen artista. Algunas de sus canciones solistas como con NSYNC hacen parte de mi lista de placeres culposos en Spotify (no mientan, ustedes también han cantado Cry me a River con ojos cerrados). Lo de anoche fue una vergüenza absoluta. No sé si Justin se levantó con el pie izquierdo o tenía los zapatos al revés, pero el cantante tuvo un pésimo día en la oficina. A los 3 minutos de su presentación ya me encontré distraído y pensando en todo menos en lo que estaba viendo. un mosaico de sus mejores canciones hicieron parte de los aproximadamente 12 minutos que duro este castigo musical. Un pedazo de una canción por aquí, un pedazo de otra canción por allá, todo juntado de forma desordenada e incoherente. Lo más interesante de su actuación fue la proyección de Prince sobre lo que parecía ser una sábana, lo cual pudo haber también jugado en su contra, pues pareció oportunista (Prince y Timberlake no se llevaban bien) y solo sirvió para recordarnos de lo que fue esa mágica y sublime presentación de Prince en el Super Bowl de 2007.