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viernes, 30 de diciembre de 2022

Mis Álbumes Favoritos de 2022


Cada año que pasa se hace más y más difícil hacer esta lista, pues la oferta de sonidos crece y las propuestas se hacen cada vez más variadas y versátiles. Prueba de ello es esta lista de mis discos favoritos de 2022, en la cual predomina el rock duro y sonidos pesados, pero hay espacio para otras cosas más suaves y rítmicas. Esa es la música, un lienzo de miles de colores para todos los gustos. Con ustedes (sin ningún orden especial) mi tradicional lista anual de los mejores discos, al menos para mí, del año que está llegando a su fin.

ALTER BRIGDE- PAWNS & KINGS


Si hay una banda sólida y duradera en el mundo del rock, esa es Alter Bridge. A pesar de los múltiples proyectos paralelos de sus integrantes, siempre se puede contar con que eventualmente regresarán para patearnos el trasero una vez más. Eso es precisamente lo que hacen con su séptimo lanzamiento, Pawns & Kings, 10 canciones que van directo al grano por medio de los contundentes riffs de Mark Tremonti y la versátil voz de Myles Kennedy, probablemente el mejor cantante del rock de la actualidad. Si bien el álbum no propone nada que la banda no haya hecho antes, siempre es una gran alegría saber que con cada disco nos van a regalar una electrizante y estridente descarga musical. 

INTERPOL- THE OTHER SIDE OF MAKE-BELIEVE


Para un álbum que fue concebido parcialmente a distancia debido a la pandemia de COVID-19, Interpol suena como una máquina perfectamente aceitada y engranada. Tal vez no sea el disco con las canciones más "pegajosas" de la banda neoyorquina ni tenga los coros más memorables, pero ofrece algo que ha hecho que los liderados por Paul Banks se hayan convertido en un culto del rock independiente: melodías y letras que le cantan a un alma existencialista y trascendental. En su séptimo álbum, Interpol nos regala la posibilidad de creer en que aún hay magia en la música moderna.

OZZY OSBOURNE- PATIENT NUMBER 9


Hace unos años la carrera del Príncipe de las Tinieblas tenía más cara de estar llegando a su fin que de seguir el camino de prosperidad gracias al cual se convirtió en uno de los más grandes íconos de la historia de la música. Sin embargo, y afortunadamente para todos, Ozzy para ser un mutante de mil vidas, y con Patient Number 9, el segundo álbum de su nueva etapa nos regala una colección de canciones en las que suena absolutamente vital y sin intención alguna de parar. Además de sonar a lo Ozzy, hay fuertes influencias de blues, y -por si fuera poco- tiene a su lado a ilustres invitados como Zakk Wylde, Mike McCready (Pearl Jam), Jeff Beck, Eric Clapton, Josh Homme (Queens of the Stone Age), Robert Trujillo (Metallica), Duff Mckagan (Guns N' Roses), Chad Smith (Red Hot Chili Peppers), Taylor Hawkins (Foo Fighters) y su máximo compinche musical: Toni Iommi. Imposible hacer música mala así. 

EDDIE VEDDER- EARTHLING


No soy muy fan de los discos solistas de cantantes de grandes bandas, pero con Earthling -su tercer álbum en solitario- el cantante de Pearl Jam me volvió a callar la boca. Tras hacer dos álbumes que se desviaron muchísimo de su trabajo con su grupo, se podría caer en la trampa que Vedder lanzaría algo exótico e impredecible, pero en su lugar puso en el mercado una producción que suena bastante a lo que haría con Pearl Jam, lo cual representa una clara señal de que aún puede ser estridente, colgarse su guitarra y darnos una buena despelucada roquera.  

RED HOT CHILI PEPPERS- UNLIMITED LOVE


Para su álbum número 12, los Chili Peppers fueron bendecidos con el regreso de dos piezas claves de su éxito: el productor Rick Rubin y el guitarrista John Frusciante, quien vuelve a las filas del grupo estadounidense después de 10 años y dos discos de ausencia. La presencia de ambos se siente fuerte a lo largo de la producción, con el fuego que caracterizó al cuarteto a lo largo de los 90 y la primera década del presente siglo. La madurez y tonos rock funk de Californication y By the Way vibran en Unlimited Love. 

MEGADETH- THE SICK, THE DYING...AND THE DEAD


Al igual que Ozzy, Dave Mustaine es otro personaje del metal que desafío la adversidad y la venció. Ni la pandemia, ni el cáncer, ni los líos internos de la banda pudieron detener el álbum 16 de Megadeth. Por el contrario, las dificultades parecen haber sido la fuente de inspiración que suena como el Megadeth que siempre hemos amado: letal y sombrío. 

SLASH- 4


El cuarto álbum de Slash junto a Myles Kennedy (quien repite en este conteo) & The Conspirators es el primero en ser lanzado a través del nuevo sello discográfico Gibson Records, y es difícil pensar en un mejor artista que Slash para darle la patadita de la buena suerte al sello de las guitarras que él ha representado tan bien por más de tres décadas. Es posible que no sea un disco que rompa esquemas, pero es uno guitarrero a morir en un mundo en el que, tristemente, las guitarras parecen andar de vacaciones. Músico que se junta con Myles Kennedy no puede fracasar.

JACK WHITE- ENTERING HEAVEN ALIVE


El exlíder de los White Stripes ha tenido un año bastante productivo, lanzando dos álbumes en un periodo de apenas 3 meses: Fear of the Dawn y Entering Heaven Alive. Ambos muestran facetas muy distintas de su talento, el primero es su lado más estridente y guitarrero, mientras que el segundo es más calmado y orientado al folk. Es más fácil conectar una guitarra y sorprender, que desconectarla y asombrar, y esto último es precisamente lo que hace White con este álbum: sorprender con su versatilidad y la sensibilidad lírica y musical de sus composiciones. 

SLIPKNOT- THE END, SO FAR


Cuando se reveló el nombre del séptimo álbum de la banda estadounidense, muchos temieron que era el final del grupo, pero no era nada más que el anuncio del fin de su relación con su sello discográfico. El último disco con Roadrunner Records es uno que sorprende con un al menos un par de canciones que se salen del molde de Slipknot, pues están cargadas de sintetizadores, en lo que es quizás un guiño al futuro. Sin embargo, los seguidores fieles del grupo de Iowa no estarán decepcionados, ya que la producción tiene todo lo que nos gusta de Slipknot: brutalidad y potencia. 

GHOST-IMPERA


Hay quienes dicen que el el rock de guitarras está muerto. Claramente, no han escuchado Ghost. Con su quinto álbum, la banda sueca presenta una colección de canciones que dejan muy claro que las guitarras están más vivas que nunca. La mezcla de sonidos es exquisita. Un poco de heavy metal, mucho de glam, bastante teatralidad y pomposidad, y con influencia de artistas como Boston, Alice Cooper, Bon Jovi y -aquí me pueden tildar de loco, pero los invito a analizar las melodías vocales- ABBA, Ghost llegó para espantar la música ultraprocesada y ficticia que domina el mainstream hoy.




























 

jueves, 10 de enero de 2019

Cinco Bandas Polacas de Rock


Cada vez que visito un país me pregunto acerca de su historia, comida, costumbres y -como adicto al rock que soy- por sus bandas de rock, por ende, en mi reciente visita al país me puse a indagar un poco sobre el tema. Además de una escena gastronómica exquisita liderada por los famosos pierogi, Polonia tiene una muy digna escena de rock. He aquí cinco bandas que ondean la bandera musical del país. 

BEHEMOTH


Hablar de la escena musical polaca sin hablar de Behemoth sería un sacrilegio. Si bien su estilo no es necesariamente de mi total agrado, cada vez que se habla de death o black metal es obligatorio hablar del grupo de Gdańsk liderado por Adam Darski, mejor conocido como Nergal. A pesar de su enorme éxito a nivel mundial, las controversias en su país natal los han rondado a lo largo de su carrera. En 2007, por ejemplo, un comité anti-sectas incluyó al grupo en una lista de artistas que promueven el asesinato y el satanismo, lo cual ha llevado a que el cuarteto tenga prohibido tocar en algunas zonas del territorio polaco.

COOL KIDS OF DEATH


Formada en 2001 esta banda ha sabido hacer oír su voz de protesta en Polonia criticando fuertemente  la falta de oportunidades laborales que tienen los ciudadanos, incluso aquellos que cuentan con educación y preparación adecuada para aspirar a trabajos de alto perfil. Dichas voces y posturas radicales las expresan a través de lo que ellos llaman Generacja Nic (Generación Nada). 

ACID DRINKERS


Posiblemente la mejor banda de thrash metal de Polonia según la crítica, Acid Drinkers fue formada en 1986 por Tomasz Pukacki y Robert Friedrich y desde entonces han lanzado la no escasa suma de 15 álbumes de estudio, eso sin contar los discos de covers y en vivo. El sonido del cuarteto es tan bien logrado que no tiene nada que envidiarle a bandas que los han influenciado como Megadeth, Metallica ni la misma Slayer, y además cantan en inglés. 

WEEDPECKER


Conocí a este grupo gracias a una recomendación de Spotify el año pasado con motivo del lanzamiento de su tercer álbum Weedpecker III. Como su nombre lo indica los integrantes del cuarteto les gusta fumar hierba y no les molesta admitirlo, y tal vez es el cannabis uno de los responsables del sonido denso, rico en texturas y riffs progresivos de su música. 

RIVERSIDE


Originarios de Varsovia y formados en 2001 Riverside era inicialmente un acto que fusionaba la electrónica y el ambient con otros sonidos experimentales. Se puede decir que sonaban más a Radiohead que a lo que suenan hoy en día: una mezcla de metal y rock progresivo que, sin ser copia o carecer de identidad, recuerda a bandas como Tool, Porcupine Tree, y The Mars Volta. 



















lunes, 13 de febrero de 2017

El Despiste de los Grammy


No me gustan mucho las ceremonias de premios. ¿Por qué? porque siempre premian a la misma gente y siempre se presentan los mismos artistas. Por otra parte, los Grammy -como toda entrega de premios- solo toca la superficie de la música, dejando por fuera o subestimando otros géneros musicales, entre ellos el rock. No, no es que hago estas críticas porque lo mío es el rock y lo demás es una basura. No es así. Adele, Beyoncé, Bruno Mars, etc, han hecho méritos para estar ahí y, hasta donde tengo entendido, nadie les ha regalado nada. 

Es cierto que el rock hace dos décadas dejó de ser el género más popular y que ya no es donde está ni el rating ni el dinero, pero sí los Grammy se mueven bajo el lema "La noche más grande de la música", ¿por qué no incluir a todos de forma más equitativa? ¿Quieren pruebas de cómo se discrimina el rock en los premios en cuestión? 

-Cada año hay no más de una presentación en vivo de un grupo de rock. Sin embargo, para hacer de dicha presentación algo más seguro y agradable, al grupo de rock de turno lo emparejan con un artista  "amigable" a la audiencia. Hace unos años Metallica se presentó junto al pianista Lang Lang. Anoche, en su regreso al escenario de los Grammy, el cuarteto de San Francisco hizo lo propio junto a Lady Gaga. La presentación, lejos de ser un desastre pero tampoco cerca a pasar a la historia como algo inolvidable, salió mejor de lo esperado, a pesar de las fallas técnicas que sacaron de casillas a James Hetfield (ver cómo patea el micrófono y lanza su guitarra violentamente al final de la presentación) y lo hicieron ver como un idiota mientras compartía micrófono con la estrella pop.


-Los premios más importante de rock y metal los entregan en una ceremonia previa que no cuenta con transmisión televisiva. Ayer, por ejemplo, Megadeth recibió un premio en dicha ceremonia previa, lejos de toda cámara o aplauso, y más encima, cuando subían a aceptar el premio, la banda de los Grammy tocó una canción de Metallica. Quien conoce la historia vertiginosa en la relación de estas dos bandas entenderá la ironía. Por si fuera poco, Nick Menza -exbaterista de Megadeth- fue ignorado en la sección de In Memoriam. 

-La única presentación de rock/metal, la de Metallica, la ubicaron en una hora un poco menos familiar, ya cuando buena parte de la audiencia se ha cansado y ha cambiado de canal. El año pasado, Hollywood Vampires tocó al final de la ceremonia, y cuando Metallica se presentó junto a Lang Lang, lo hicieron aproximadamente 45 minutos antes del fin de la entrega de premios.

-La encarga de presentar a Metallica y Lady Gaga (no recuerdo su nombre), solo dijo algo así como "con ustedes: ¡Lady Gaga!".

-Por último, ¿Qué carajos hacía Beyoncé nominada en una categoría de rock? El argumento de los organización Grammy fue que, si bien no se trata de una artista rock, la canción es una canción rock. Es decir que si en los próximos 12 meses Megadeth lanza un disco pop junto a The Weekend, en los Grammy 2018 ¿si los dejan hacer parte de la ceremonia central y los nominan a Mejor Álbum Pop?

Aclaro, no tengo problema con ninguno de los artistas de otros géneros que se presentaron este año. Todos merecen estar ahí por una u otra razón, pero ¿no les parece que están abusando de Lady Gaga, Adele, y Bruno Mars? ¿Seré el único que está agotado de verlos cada 15 minutos? Ayer, por ejemplo, Adele cantó dos veces. Convirtiendo, en su segunda presentación de la noche, una de las canciones más divertidas de George Michael en una pieza aburrida y lenta, deteniendo abruptamente su interpretación para volver a comenzar. Bruno Mars, por su parte, en su segunda presentación de la noche, hizo un digno tributo a Prince. No voy a negarlo, le salió muy bien y -lejos de ser Jimi Hendrix o el mismo Prince- demostró que puede defenderse tocando las seis cuerdas. Pero, ¿no había ningún otro artista que pudiera hacerse cargo de los tributos en cuestión? No tenía que ser un artista rock, simplemente tenía que ser otra persona. Elton John habría sonado genial haciendo una versión en piano de One More Try de George Michael. ¿Y qué tal una colaboración entre Lenny Kravitz y Red Hot Chili Peppers para homenajear a Prince? Mucho rock, ¿cierto?









miércoles, 5 de junio de 2013

Metallica: Una Década de St. Anger



Hace exactamente 10 años salió al mercado el octavo álbum de Metallica: St. Anger. Un disco que casi no sale. Un disco que, a decir verdad, no debió salir. Las sesiones de grabación de St. Anger fueron realmente tormentosas, una novela. No, en serio. Posterior al lanzamiento del disco, el grupo lanzó la novela disfrazada de documental Some Kind of Monster, la cual muestra abiertamente lo disfuncional que era el grupo por aquellos días. Ver esa novela -perdón, documental- da pena ajena. Los cuatro integrantes de Metallica con un psicólogo/niñera pegado a ellos las 24 horas del día tratando de evitar que peleen y que entienda las razones de sus rabietas. Ni hablar de la escena en la que Dave Mustaine –exintegrante de la banda y líder de Megadeth- llora junto a Lars Ulrich (baterista del grupo) al recordar lo que fue su salida del grupo a comienzos de los 80. Pena ajena. Pero bueno, Some Kind of Monster no es el tema que nos concierne, realmente. Si quieren, véanlo. Aunque recomiendo que no lo hagan.

El 5 de junio de 2003, Metallica terminaba la espera de millones de fans sedientos de música nueva. El ultimo disco de material original, ReLoad, había salido en 1997. Ya era hora de algo nuevo. La expectativa era enorme. Sobre todo porque con sus dos álbumes anteriores, el cuarteto de San Francisco había bajado el volúmen y velocidad de sus canciones. Los días de thrash habían quedado atrás, muy atrás. Sin embargo, según Ulrich, las canciones del disco eran pesadas y llenas de mucho metal. Seguidores alrededor del mundo se ilusionaron enormemente, esperando algo que sonara similar a Master of Puppets. Pero no fue así, y la desilusión no fue cualquier cosa.

Primer sencillo del disco: St. Anger. Más de 7 minutos de Hetfield cantando (terriblemente desafinado, a propósito) y exorcisando sus demonios, acompañado de una producción terrible, un bajista improvisado (Bob Rock –también productor del álbum- quien tuvo que llenar el vacío dejado por Jason Newsted unos años atrás), una batería que sonaba como tarros de galletas, y –tal vez lo que más ofendió a los fans- cero solos de guitarras. Esa, mis queridos lectores, es la base sobre la cual gira el disco. Once canciones en las que queda clarísimo que la química escaseaba en el grupo. Si quieren saber cómo suena una banda cuyos cimientos están apunto de colapsar, oigan este disco. Para muchos, el peor de Metallica. Lo que se nos vendió como un álbum del más puro y clásico metal, fue más bien uno de nü metal, sonido que estaba de moda por esos días. No en vano, Metallica salió de gira con Limp Bizkit, KoRn y Deftones, algunos de los representantes de dicho subgénero.

Hay discos que no son comprendidos en el momento en que salen, pero el tiempo los convierte en joyas ocultas de la música. Una década ha pasado del lanzamiento de St. Anger, y ese no es su caso. Quién sabe, tal vez en 2023 su status sea diferente.


lunes, 1 de febrero de 2010

MIS ÁLBUMES FAVORITOS 2000-2009 PT.2

Este jueves espere la tercera y última parte de este conteo.
18. DAVID GILMOUR. On An Island. 2006.
22 años tuvieron que pasar para que el ex Pink Floyd lanzara el sucesor de “About Face”. Sin embargo, la espera valió la pena. Producido por el mismo Gilmour junto a Chris Thomas y Phil Manzanera, las 10 canciones que componen el álbum son un paseo estelar por el sonido delicado e impecable de la voz y guitarra de este maestro de la música. Para no perderse: “Castellorizon”, ganadora del Grammy por mejor canción Rock instrumental, y “On An Island”, canción en la que participan David Crosby, Graham Nash y Richard Wright (ex Pink Floyd).


17. BECK. Sea Change. 2002.
Dicen por ahí que en el dolor se crea la mejor arte. El dicho queda claro al oír este álbum, cuya inspiración proviene de la ruptura de una larga relación amorosa. Aspectos característicos en la música de Beck como efectos de sonido, samples y las letras cargadas de ironía desaparecen para dar paso a guitarras acústicas y letras más simples, todo en un ambiente lleno de nostalgia y melancolía.


16. JERRY CANTRELL. Degradation Trip Volumes 1&2. 2002.
Para la composición del álbum, este ícono de la generación grunge se encerró en su casa por 4 meses para cavar en lo más profundo de su alma. En el proceso se encontró con diferentes demonios internos que lo guiaron a componer canciones en las que trata temas como vidas desperdiciadas, su papel en el mundo de la música y su relación con Layne Stayley, ex cantante de Alice in Chains. Álbum doble imperdible que explora la psique de este gran músico y, en mi opinión, uno de los guitarristas más brillantes de los últimos tiempos pero también uno de los más subvalorados.

15. MEGADETH. The World Needs a Hero. 2001.
Después de experimentar con sonidos más comerciales en sus 2 lanzamientos anteriores (Cryptic Writings y Risk), Dave Mustaine y compañía, sin olvidar del todo lo que aprendieron en los álbumes ya mencionados, se acercan más al sonido lleno de Riffs veloces y letras más oscuras que los hiciera uno de los grupos de Thrash más importantes en la primera mitad de los 80. Lastimosamente The World Needs a Hero fue el último álbum con David Ellefson, miembro fundador de la banda, en el bajo, pero fue también el álbum mediante el cual el grupo comenzó su camino a ser el Megadeth que los hizo grandes, camino que continuó a lo largo de la década.

14. PEARL JAM. Backspacer. 2009.

A pesar de haber salido al mercado en el semestre final de la década, resultó ser lo suficientemente bueno para conquistar mis sentidos melómanos casi de forma instantánea. Pearl Jam nunca se ha caracterizado por ser un grupo que experimente mucho con su sonido, sin embargo aquí coquetean fuertemente con el Punk, el New Wave y baladas acústicas muy al estilo de lo que ha hecho como solista el señor Eddie Vedder, quien, dicho sea de paso, compuso todas las letras del álbum. Con Backspacer el grupo comienza a ganarse el status de leyenda.


13. THE MARS VOLTA. De-Loused in the Commatorium. 2003.
Basado en una historia escrita por Cedric-Bixler Zavala, cantante del grupo, en la que un hombre falla en su intento de suicidarse, cae en estado de coma y tiene visiones sobre la humanidad y su propia mente, este pedazo de grupo nos lleva en un viaje alucinante de Rock Progresivo con letras oscuras, influencias de música latina, Jazz y la guitarra impetuosa de Omar Rodríguez-López. Por si la asombrosa interpretación de ambos músicos no fuera suficiente, el bajo está a cargo de Flea (Red Hot Chili Peppers), John Frusciante aparece como invitado en una de las canciones y la producción es de un gigante llamado Rick Rubin.

12. THE KILLERS. Sam´s Town. 2006.

En su segundo álbum, el grupo de Las Vegas decide dejar de lado los sonidos New Wave que lo catapultaran al mundo de la música unos años atrás y sumergirse en un sonido con más Rock N´ Roll al estilo Bruce Springsteen. Brandon Flowers, cantante de la banda, no ha ahorrado palabras para describir su amor hacia el álbum, diciendo que será “Uno de los mejores álbumes en los últimos 20 años”. Sin embargo, por alguna razón, no toda la crítica ha sido favorable, tanto así que no figuró en listados de lo mejor de la década, pero sí fue elegido por lectores de Rolling Stone como uno de los más subvalorados.

11. SYSTEM OF A DOWN. Toxicity. 2001.
12 millones de copias vendidas a nivel mundial demuestran el abrumador éxito de este increíble álbum, el segundo del grupo armenio-estadounidense. Sus 14 canciones son una mezcla perfecta entre lo pesado, intenso, melódico y letras con fuerte carga política y social. Una clara demostración de que se puede hacer música pesada y de gran calidad y estar en la cima de los charts sin tener que venderle el alma al diablo.