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jueves, 10 de enero de 2019

Cinco Bandas Polacas de Rock


Cada vez que visito un país me pregunto acerca de su historia, comida, costumbres y -como adicto al rock que soy- por sus bandas de rock, por ende, en mi reciente visita al país me puse a indagar un poco sobre el tema. Además de una escena gastronómica exquisita liderada por los famosos pierogi, Polonia tiene una muy digna escena de rock. He aquí cinco bandas que ondean la bandera musical del país. 

BEHEMOTH


Hablar de la escena musical polaca sin hablar de Behemoth sería un sacrilegio. Si bien su estilo no es necesariamente de mi total agrado, cada vez que se habla de death o black metal es obligatorio hablar del grupo de Gdańsk liderado por Adam Darski, mejor conocido como Nergal. A pesar de su enorme éxito a nivel mundial, las controversias en su país natal los han rondado a lo largo de su carrera. En 2007, por ejemplo, un comité anti-sectas incluyó al grupo en una lista de artistas que promueven el asesinato y el satanismo, lo cual ha llevado a que el cuarteto tenga prohibido tocar en algunas zonas del territorio polaco.

COOL KIDS OF DEATH


Formada en 2001 esta banda ha sabido hacer oír su voz de protesta en Polonia criticando fuertemente  la falta de oportunidades laborales que tienen los ciudadanos, incluso aquellos que cuentan con educación y preparación adecuada para aspirar a trabajos de alto perfil. Dichas voces y posturas radicales las expresan a través de lo que ellos llaman Generacja Nic (Generación Nada). 

ACID DRINKERS


Posiblemente la mejor banda de thrash metal de Polonia según la crítica, Acid Drinkers fue formada en 1986 por Tomasz Pukacki y Robert Friedrich y desde entonces han lanzado la no escasa suma de 15 álbumes de estudio, eso sin contar los discos de covers y en vivo. El sonido del cuarteto es tan bien logrado que no tiene nada que envidiarle a bandas que los han influenciado como Megadeth, Metallica ni la misma Slayer, y además cantan en inglés. 

WEEDPECKER


Conocí a este grupo gracias a una recomendación de Spotify el año pasado con motivo del lanzamiento de su tercer álbum Weedpecker III. Como su nombre lo indica los integrantes del cuarteto les gusta fumar hierba y no les molesta admitirlo, y tal vez es el cannabis uno de los responsables del sonido denso, rico en texturas y riffs progresivos de su música. 

RIVERSIDE


Originarios de Varsovia y formados en 2001 Riverside era inicialmente un acto que fusionaba la electrónica y el ambient con otros sonidos experimentales. Se puede decir que sonaban más a Radiohead que a lo que suenan hoy en día: una mezcla de metal y rock progresivo que, sin ser copia o carecer de identidad, recuerda a bandas como Tool, Porcupine Tree, y The Mars Volta. 



















lunes, 19 de septiembre de 2011

EL RENACER DE LOS RED HOT CHILI PEPPERS


Cuando el cuarteto estadounidense lanzó en 2006 el álbum doble Stadium Arcadium, me pregunté: “¿Qué pueden hacer los Chili Peppers para superar este disco?”. Pues bien, eso mismo se preguntó John Frusciante, quien entonces estaba encargado de tocar las 6 cuerdas. Su respuesta llegaría unos años más tarde, más exactamente a finales de 2009 cuando confirmó públicamente que un año atrás había dejado el grupo, argumentando que ya había hecho todo lo que tenía que hacer con la banda. Supuse que el final de los Chili había llegado. No supuse mal, pues Flea, bajista, consideró poner punto final a casi 3 décadas de grooves Funk/Rock.

Afortunadamente para los fans, me incluyo, la salvación estaba ya en las filas de la agrupación. Tenía nombre y apellido: Josh Klinghoffer. En 2007, para la gira promocional de Stadium Arcadium, la banda decidió enriquecer su sonido en vivo y vincular teclados, percusión y una segunda guitarra. Es aquí donde entra Klinghoffer. Ya conocido por el resto de los integrantes (Anthony Kiedis, Flea y Chad Smith), vieron en él la solución a sus problemas. Para qué desgastarse haciendo audiciones si ya tenían a alguien acostumbrado a estar de gira con ellos, alguien que ya conocía la química de la banda y que, mejor aún, sabía tocar las canciones. El reemplazo era obvio.


Con Klinghoffer abordo, el grupo estaba completo y listo para seguir rockeando. En septiembre de 2010 comenzaron las sesiones de grabación de un nuevo álbum, el primero desde la partida de Frusciante en “términos amigables”. Bajo la batuta de Rick Rubin, eterno productor del grupo, la nueva alineación de los Red Hot Chili Peppers grabó su décimo álbum en los estudios EastWest en Los Angeles. El resultado: I´m With You, lanzado el 29 de agosto, 5 años y 3 meses después de Stadium Arcadium. En cuanto la fecha de publicación del álbum fue anunciada, sentí ansiedad, ya que soy fan del grupo desde mediados de los 90, pero tenía mis dudas. No estaba seguro de que la banda pudiera seguir adelante sin el  menospreciado virtuosismo de John Frusciante. Muy poco se supo del disco mientras estaba siendo grabado. Más allá de revelar que tendría algo de experimentación con sonidos africanos, Kiedis y compañía mantuvieron en secreto lo que ocurría en las sesiones de grabación.

Desde que I´m With You llegó a mis manos, debo haberlo oído unas 20 veces. Con audífonos, sin ellos, en computador, en equipo de sonido. Contagiado por su "pegajoso" primer sencillo (The Adventures of Rain Dance Maggie), he analizado todas las canciones una y otra vez. ¿Mi veredicto? Estamos ante un gran disco, uno que, cuando partió Frusciante, pensé que jamás iba a llegar y que el último capítulo en la historia de los Chili Peppers había sido escrito. Pero no, la banda aún tiene mucho fuego, mucho picante que ofrecer. La prueba de ello son las 14 canciones que componen el álbum, las cuales, a pesar de no tener impregnadas el clásico feeling Funk del cuarteto, son lo suficientemente RHCP como para no alienar a los fans de antaño. 


Tan sólo tengo una única queja del disco: faltó experimentación. Sí, hay tintes leves de ritmos africanos en canciones como Ethiopia, Did I Let You Know y Dance, Dance, Dance, así como piano en Happiness Loves Company, Even You Brutus? y Police Station, instrumento que -a menos que me haya perdido de algo- nunca había oído en alguno de sus álbumes. Sin embargo, la presencia de dichos elementos no es lo suficientemente fuerte como para rotular I´m With You como un “disco experimental”. Faltó más riesgo, romper el molde, quizá uno que otro toque electrónico hubiera sido interesante. Muchas de las canciones del disco encajarían perfectamente en Californication o By The Way. Si juzgamos por niveles de experimentación, la calificación sería muy baja, lo cual no quiere decir que este sea un disco aburrido. Si no experimentar fuera aburrido,  entonces las carreras de AC/DC, Iron Maiden y Tool serían verdaderas calamidades.

Una de las cosas en las que más enfoqué mis sentidos a la hora de “diseminar” el disco, fue la guitarra de Josh Klinghoffer, a quien hace unos párrafos describí como el “reemplazo obvio”. Tal vez ser el reemplazo de Frusciante era algo que tenía muy presente en su conciencia musical, tanto así que por momentos parece que su antecesor fuera quien tocara en el álbum y no él. Klinghoffer debió ser más él mismo, tanto en el disco como en vivo, donde incluso improvisa los solos como hacía Frusciante.


En general I´m With You es un muy buen álbum, tal vez no sea el mejor de su carrera, pero sí uno del cual pocos estarán decepcionados. La pregunta que queda es: ¿Cuánto durará está alineación junta? Desde que Frusciante se vinculó al grupo a finales de los 80, sin él sólo han lanzado dos discos (One Hot Minute y I´m With You). Por alguna razón siempre, como el buen hijo, ha regresado a casa. Amanecerá y veremos.