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jueves, 10 de agosto de 2023

El (ab)uso de las Pistas en los Conciertos

 


En los últimos años, la controversia por el uso de pistas en las presentaciones de los artistas ha aumentado considerablemente. Aparentemente, muchos las usan pero pocos (más bien nadie) lo acepta. Lo peor de todo es que hay múltiples videos por ahí que demuestran el uso de pistas. Cantantes como Paul Stanley, de Kiss, y Vince Neil, de Mötley Crüe, han sido pillados alejándose del micrófono mientras su voz sigue sonando. 

Hace unos meses, el cantante de Falling in Reverse, Danny Radke, se enfrentó vía Twitter a Sebastian Bach, cuando el excantante de Skid Row condenó el uso de computadores portátiles de la banda de su colega en sus conciertos. A lo que Radke respondió diciendo que Bach es un "maldito idiota", añadiendo que artistas como Kiss y Aerosmith usan pistas todo el tiempo. Pero, ¿es el uso de pistas correcto o no?

Hay artistas que están a favor de su uso. Gene Simmons, cantante y bajista de Kiss, señala que el problema del uso de pistas no es necesariamente el uso de las mismas sino el no decir que se usan: "Tengo un problema con artistas que cobran 100 dólares por una presentación en vivo en el que el artista usa pistas. Es como los ingredientes en la comida. El primer ingrediente en la etiqueta es azúcar. Al menos eso es honesto. El uso de pistas debería estar en cada boleta". Por su parte, Nita Strauss -solista y guitarrista de Alice Cooper- admitió el uso de pistas cuando toca Dead Inside, canción que grabó junto a David Drainman, de Disturbed: "no podíamos pagar un cantante para que saliera de gira conmigo. En mi humilde opinión, hay ocasiones en las que es válido usar pistas". 

Recientemente, la cantante Cardi B generó una gran controversia en una de sus presentaciones cuando arrojo violentamente su micrófono a alguien en la audiencia quien lanzó algo hacia ella. Independientemente de si estuvo bien lo que hizo (eso es tema para otro día), algo que también generó una fuerte controversia fue que su voz siguió sonando y, a menos que tenga poderes sobrehumanos y pueda cantar telepáticamente, el uso de pistas en sus conciertos quedó totalmente al descubierto. 

Hay quienes condenan el uso de pistas, como Adrian Smith, guitarrista de Iron Maiden, quien catalogó como "una vergüenza" el uso de pistas. El líder de los Foo Fighters Dave Grohl, también dejó saber su opinión al respecto: "prefiero sonar como una mierda, que sonar como Linkin Park o Mötley Crüe. Ellos se sienten desnudos cuando tocan en vivo". Sebastian Bach, excantante de Skid Row, fue uno de los más abiertos en cuanto a su odio de las pistas diciendo estar "orgulloso de estar en una banda de seres humanos que no usan pistas ni hacen mímica. No somos Mariah Carey en la víspera de Año Nuevo. Estos es rock n' roll puro".

El tema de las pistas está manchando los conciertos en vivo, y lo peor es que no creo que vaya a parar. Es más, no tengo duda de que en un futuro no lejano tendremos más videos controversiales de artistas haciéndose los que cantan o tocan en vivo, mientras nosotros, sus fieles seguidores, metemos la mano a nuestras billeteras para pagarles por nada. 






















lunes, 27 de febrero de 2023

Def Leppard y Mötley Crüe en Bogotá (opinión)

 


El pasado sábado 25 de febrero hubo dos eventos en Bogotá. Uno de reggaeton, y otro de rock. Ambos relativamente cerca. En uno, los artistas que se presentaron no tenían músicos sobre el escenario, solo bailarines. Mientras que en el otro, el de Def Leppard y Mötley Crüe, los músicos la sudaban sobre el escenario, entregándose a su instrumento en un show lleno de energía y ejecutado de forma orgánica, con Rick Allen, baterista de Def Leppard, haciendo un emotivo e inspirador solo de batería...con un solo brazo. Rock 1-Reggaeton 0. Suficiente de hablar de reggaeton, ya me están dando náuseas. 

La última vez que Def Leppard estuvo en Colombia fue en 1997, y -de no ser por la pandemia- habrían regresado mucho antes. Por su parte, Mötley Crüe debutaba en el país. Como telonero de ambas bandas estaba Kraken, sí, sin Elkin Ramírez. Con el respeto que se merecen, no tuve ninguna intención de verlos, pues ese Kraken ya no es Kraken. Por ende, llegué a las instalaciones del parque Simón Bolívar 30 minutos antes del inicio de Def Leppard. Después de una fila larga pero rápida, en la que un personaje vendía "¡pepas, hierba, perico!", ingresé en sano juicio a la plaza de eventos del parque, que ya estaba a 10 minutos de recibir a la banda británica, como lo indicaba una cuenta regresiva en las pantallas del escenario. Cuando faltaban 10 segundos, varios de los presentes gritaban "10! 9! 8! 7! 6! 5!" casi como cuando uno espera la llegada de un nuevo año. En cuanto el conteo llegó a cero, las pantallas decían "take off!", señalando que era hora de que la presentación de Def Leppard despegará. 

La curiosidad era enorme por ver en qué estado se encontraba el cantante Joe Elliott, pues en horas de la mañana se confirmó la noticia de que estaba hospitalizado en la clínica Marly de Bogotá. Se temió lo peor. La cancelación de la presentación de su banda parecía inminente. Peor aún, se temía por su vida, ya que la clínica había dado las tenebrosas palabras "pronóstico reservado" para referirse a la salud del cantante. Después de lo sucedido con Taylor Hawkins el año pasado en la capital, el trauma nos llevó a creer en que eso podría volver a pasar exactamente 11 meses después. Pero ahí estaba Joe Elliott, parado en el centro del escenario como si no hubiera pasado la noche en el hospital siendo tratado por mal de alturas. Si bien el set de la banda fue un par de canciones más corto (con las dolorosas omisiones de Foolin' y Promises), Elliott estuvo impecable. Creo que yo estaba en peor estado. No desafinó una sola vez ni se le vio ahogado. El resto de la banda lo acompañó de forma impecable. demostrando con cada canción del repertorio, que son una máquina de hacer éxitos. Uno de los momentos más especiales de su show fue la pieza instrumental Switch 625, en la que el baterista Rick Allen, quien perdió un brazo en los 80, lo dio absolutamente todo. Pegándole a la batería como si nada. Potente y enérgico. Para completar, al final de esta canción, como si no hubiera ya demostrado que es un genio y una inspiración, nos regaló un breve solo de batería. ¡Un tipo con un solo brazo haciendo un solo de batería! Es de los más conmovedor que he visto no solo en un concierto sino en la vida. continúa después del video. 

9:55 p.m. se acercaba el otro plato fuerte de la noche: Mötley Crüe. el grupo de Nikki Sixx, Tommy Lee, y Vince Neil tenía la difícil tarea de mantener el fuego que sus colegas habían encendido sobre el escenario antes de ellos, además de no dejar caer el ánimo de un público que ya había dejado un porcentaje no menor de su energía. Con todos los himnos fiesteros que tienen los Crüe, era absolutamente imposible que el concierto se viniera abajo. Tal vez les costó un poco entrar en calor y compenetrarse con el público, pero en cuanto lo hicieron, su concierto fue candela pura. Al igual que Def Leppard, también demostraron que son una especie de rocola de éxitos. Wild Side, Shout at the Devil, Girls, Girls, Girls, Kickstart my Heart, entre muchas otras, pusieron a saltar, bailar, y gritar al Simón Bolívar, siendo Home Sweet Home uno de los puntos más altos de la noche, canción que puso a cantar a grito herido a todo el lugar y que le sacó una que otra lágrima a Nikki Sixx, quien -tras finalizar la presentación- subió un video en Instragram casi llorando y hablando de la enorme emoción que sintió tras tocar en Bogotá. 

Tommy Lee siendo Tommy Lee, ese personaje desparpajado y genuinamente rebelde, en un momento se dirigió al público para pedirle a las asistentes que mostraran sus pechos, a los que un puñado accedió para el deleite de los allí presentes. Vince Neil, quien ha luchado muchísimo con su voz y con las letras en los últimos años, dio una presentación más que digna. Se nota que se puso en la tarea de prepararse lo mejor posible. A priori, el factor que generaba más intriga de la presentación de Mötley Crüe era John 5, guitarrista que llegó a la banda para reemplazar en vivo a Mick Mars, quien decidió dejar los escenarios por problemas de salud. Cuando Mars anunció su retiro de las giras, tuve una leve decepción, pues su estilo de tocar y su pinta oscura y lúgubre son increíblemente cool, pero no tenía la menor duda de que su reemplazo la iba a romper. Así fue. En solo una ocasión recordé que Mick Mars no estaba en el escenario. Lo que perdieron con la partida de Mars, lo ganaron con la presencia vampirezca y voltaje de John 5, por no hablar de que el tipo toca todas las canciones con una precisión que da miedo. A pesar de haber tenido problemas técnicos en las primeras canciones (durante Live Wire su guitarra dejó de sonar) demostró que es el hombre correcto para llenar tan grandes zapatos. 

A pesar de los clásicos problemas de logística (filas que no son fila y que parecen no terminar, por ejemplo) y de sonido (tal vez el Simón Bolívar no es el mejor lugar para conciertos), y ni mencionar el tremendo susto que nos dio Joe Elliott, Def Leppard y Mötley Crüe -a pesar del paso del tiempo- tienen una energía envidiable (los tipos parecen de 20) y nos regalaron un 3 horas de las más hermosas que ha visto el país en materia de rock en los últimos años. 











jueves, 14 de mayo de 2020

Axl Rose contra el Mundo parte 1


A lo largo de su carrera Axl Rose ha tenido una que otra salida de casillas. Ya sea sobre el escenario, en la calle, o en sus letras, el líder de Guns N' Roses no se ha caracterizado por ocultar sus emociones, lo cual -para bien o para mal- nos ha dejado momentos memorables. Músicos, fans y hasta políticos como Donald Trump y Steve Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos, han sido víctimas de su ferocidad. El siguiente es un breve historial de sus cómicas y en algunos casos acertadas rabietas.

Axl Rose contra Donald Trump

En más de una ocasión el cantante ha manifestado su inconformidad frente al presidente de Estados Unidos. Una de las más publicitadas sucedió en noviembre de 2018, cuando Rose criticó el uso de canciones de Guns N' Roses por parte del Partido Republicano durante campaña electoral. "Infortunadamente, la campaña Trump está valiéndose de tecnicalidades en las licencias de reproducción de varios lugares, las cuales no estaban destinadas a fines políticos tan cobardes, sin el consentimiento de los compositores", señaló Axl a través de Twitter.


Axl Rose contra Steve Mnuchin

Siguiendo su arremetida contra el gobierno de Trump, el cantante puso en la guillotina a Steve Mnuchin, secretario de Tesoro. En un incendiario tweet, Rose dijo "¡Es oficial! A pesar de lo que alguien haya pensado anteriormente de Steve Mnuchin, es oficialmente un idiota. El funcionario no se quedó callado y respondió el insulto: ¿qué ha hecho usted por el país recientemente?". Si bien Axl no responde nunca a nadie en redes sociales, en esta oportunidad se tomó un instante para volver a poner al político en su lugar, dejándole saber, entre otras cosas, que la bandera que uso en su trino no es la de Estados Unidos sino la de Liberia: "El error es mío por no entender que estamos tratando de copiar el modelo económico de Liberia, pero en serio, a diferencia de esta administración, yo no tengo una posición en el Gobierno y no ando en televisión nacional diciendo a los estadounidenses que viajen por el país en medio de una pandemia". 


Axl Rose contra asistente a Rock in Rio 2001

En enero de 2001, sin Slash ni ningún otro integrante de la formación original de Guns N´Roses, la nueva encarnación de la banda aceptó salir de su cueva para tocar en el legendario festival en Brasil. Durante una de sus primeras canciones, Axl vio en el público a un asistente vistiendo una camiseta de Slash, con quien hasta hace unos años estuvo peleando intensamente. Sin dudarlo por un segundo, Rose dejó de cantar y le pidió al guardia de seguridad que sacara del lugar al hombre de la camiseta.



Axl Rose contra Tommy Hilfiger

Era el año 2006 y Guns N' Roses se disponía a hacer un concierto sorpresa en el cumpleaños 27 de la actriz Rosario Dawson, pero algo salió mal, muy mal. Según Rose, él solo trató de mover la bebida de la novia del famoso diseñador, de repente Hilfiger lo agredió. Según él, "Axl me empujó y dijo que estaba siendo grosero. Él tenía muchas joyas puestas y un anillo grande. Yo pensé que si me pegaba con ese anillo, quedaría sin ojos y dientes, entonces decidí pegarle antes de que él lo hiciera".


Axl Rose contra Mötley Crüe

A finales de los 80 se juntaron el fuego y la gasolina, el hambre con las ganas de comer. Dos integrantes de Guns N' Roses y Mötley Crüe- dos pesos pesados del rock y chicos malos por excelencia- tuvieron un caliente intercambio verbal y de puños. Izzy Stradlin, segundo guitarrista de Guns, supuestamente estaba coqueteando con la esposa de Vince Neil, cantante de los Crüe, e incluso dicen que tocó su trasero. ¿La reacción de Neil? darle un puño a Stradlin. El incidente llevó a que Axl retara a Neil a una pelea, la cual este acepto pero nunca sucedió. 



















miércoles, 3 de abril de 2019

¿Podría Mötley Crüe Triunfar Hoy?


Tras el estreno de The Dirt, película autobiográfica basada en el libro del mismo nombre y que cuenta las travesuras de Mötley Crüe a lo largo de su carrera, me he preguntado si el grupo de Los Angeles triunfaría si comenzara hoy y, mejor aún, si su comportamiento sería aprobado en la actualidad. Si no ha visto la película y no quiere spoilers mejor deténgase aquí y regrese en cuanto la haya visto.

Para el año en que el libro de The Dirt salió , 2001, las pilatunas de Nikki Sixx, Mick Mars, Tommy Lee y Vince Neil ya eran ampliamente conocidas, pero el detalle y sinvergüencería con la que relataban las historias era, al menos por momentos, demasiado. Tras leerlas daban ganas de lavarse las manos y los ojos. Un examen de enfermedades de transmisión sexual tampoco estaba de más. Si bien la película estaba entre el tintero hace varios años, muy seguramente sus productores pusieron el pie en el acelerado para lanzarla tras ver el rotundo éxito del filme de Queen, Bohemian Rhapsody. Tal vez menos masiva pero más fiel a la realidad de la banda, The Dirt es una celebración al caos que era Mötley Crüe, casi que una apología a ser un perfecto idiota, un jackass dos décadas antes de Jackass. 

El sexo, las drogas, las fiestas, todo está ahí, y -cómo no- Ozzy Osbourne inhalando una fila de hormigas y lamiendo orines del piso. Cuando comencé a escuchar al grupo, más o menos a mediados de los 90, sus locuras me parecían divertidas por alguna razón. Culpo a mi mente adolescente. Ver el Behind the Music de VH1 sobre el cuarteto era comedia pura, aunque también algo aterrador. ¿Podrían estos cuarto dementes salirse con la suya en 2019? Musicalmente hablando, lo dudo. La escena musical de hoy está dada para todo menos para el rock estridente de guitarras y letras fiesteras. Si no haces rap pop o reggaeton estás perdido. Por otra parte, ya casi nadie vende discos, y Mötley supo vender unos cuantos en sus días de gloria. 

Si Nikki Sixx y compañía hubieran comenzado su carrera hace un puñado de años y adoptaran ese mismo comportamiento que los caracterizó en los 80 lo más seguro es que hoy estuvieran presos o fuertemente señalados dentro del movimiento Me Too. No me malentiendan, su música es excelente. De hecho, sueño con el día en que un grupo vuelva a sonar así. Pero su comportamiento era aberrante y hoy en día pocas personas se tomarían el tiempo de celebrarlo. Estas anécdotas de largas fiestas, sobredosis de drogas y mujeres por doquier básicamente nadie las aplaudiría en estos tiempos. The Dirt es una película que se deja ver, cumple el efecto de entretener un rato, pero fue lanzada en el peor momento posible, cuando ser un chico malo está más pasado de moda que hablar por una línea fija de teléfono. Mötley Crüe tuvo suerte de llegar a escena cuando llegó, pues en esta época probablemente no serían más que un grupo de bar.