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miércoles, 3 de abril de 2019

¿Podría Mötley Crüe Triunfar Hoy?


Tras el estreno de The Dirt, película autobiográfica basada en el libro del mismo nombre y que cuenta las travesuras de Mötley Crüe a lo largo de su carrera, me he preguntado si el grupo de Los Angeles triunfaría si comenzara hoy y, mejor aún, si su comportamiento sería aprobado en la actualidad. Si no ha visto la película y no quiere spoilers mejor deténgase aquí y regrese en cuanto la haya visto.

Para el año en que el libro de The Dirt salió , 2001, las pilatunas de Nikki Sixx, Mick Mars, Tommy Lee y Vince Neil ya eran ampliamente conocidas, pero el detalle y sinvergüencería con la que relataban las historias era, al menos por momentos, demasiado. Tras leerlas daban ganas de lavarse las manos y los ojos. Un examen de enfermedades de transmisión sexual tampoco estaba de más. Si bien la película estaba entre el tintero hace varios años, muy seguramente sus productores pusieron el pie en el acelerado para lanzarla tras ver el rotundo éxito del filme de Queen, Bohemian Rhapsody. Tal vez menos masiva pero más fiel a la realidad de la banda, The Dirt es una celebración al caos que era Mötley Crüe, casi que una apología a ser un perfecto idiota, un jackass dos décadas antes de Jackass. 

El sexo, las drogas, las fiestas, todo está ahí, y -cómo no- Ozzy Osbourne inhalando una fila de hormigas y lamiendo orines del piso. Cuando comencé a escuchar al grupo, más o menos a mediados de los 90, sus locuras me parecían divertidas por alguna razón. Culpo a mi mente adolescente. Ver el Behind the Music de VH1 sobre el cuarteto era comedia pura, aunque también algo aterrador. ¿Podrían estos cuarto dementes salirse con la suya en 2019? Musicalmente hablando, lo dudo. La escena musical de hoy está dada para todo menos para el rock estridente de guitarras y letras fiesteras. Si no haces rap pop o reggaeton estás perdido. Por otra parte, ya casi nadie vende discos, y Mötley supo vender unos cuantos en sus días de gloria. 

Si Nikki Sixx y compañía hubieran comenzado su carrera hace un puñado de años y adoptaran ese mismo comportamiento que los caracterizó en los 80 lo más seguro es que hoy estuvieran presos o fuertemente señalados dentro del movimiento Me Too. No me malentiendan, su música es excelente. De hecho, sueño con el día en que un grupo vuelva a sonar así. Pero su comportamiento era aberrante y hoy en día pocas personas se tomarían el tiempo de celebrarlo. Estas anécdotas de largas fiestas, sobredosis de drogas y mujeres por doquier básicamente nadie las aplaudiría en estos tiempos. The Dirt es una película que se deja ver, cumple el efecto de entretener un rato, pero fue lanzada en el peor momento posible, cuando ser un chico malo está más pasado de moda que hablar por una línea fija de teléfono. Mötley Crüe tuvo suerte de llegar a escena cuando llegó, pues en esta época probablemente no serían más que un grupo de bar. 













viernes, 15 de marzo de 2013

Éranse Una Vez....Los Canales de Música



Si hay algo en la industria de la música que está muriendo más o igual de rápido que el CD, son los canales de videos. A estas alturas, sobra hablar de MTV, cuya orientación musical se desvió hace años para dar paso a una parrilla de programación llena de realities sobre italianos borrachos y promiscuos, adolescentes obesos en busca de adelgazar, y quinceañeras chicanas botando la plata de sus padres en ridículas y ostentosas fiestas de 15. El dolor por la pérdida de MTV lo asimilé y superé hace mucho. Sin embargo, aún le sigo hacienda duelo a VH1, canal musical que –por alguna razón que solo comprenden los operadores de cable- salió de programación a comienzos de año.

De forma casi religiosa, justo antes de ir a dormir sintonizaba dicho canal para despertar al día siguiente con sus franjas matutinas de videos que, aunque no variaban mucho día tras día, al menos daban un panorama decente de lo que estaba pasando en la escena comercial de la música. Es cierto, VH1 también  tenía uno que otro reality colado y algunos programas que si bien no eran estrictamente de videos, giraban en torno a la vida y obra de los artistas. Contenidos especializados en la música de una década o artista específico, conteos temáticos de videos y franjas de música nueva, entre otros, engalanaban la oferta diaria del canal. VH1 era una especie de consuelo ante la pérdida de MTV. Algo así como el clavo que saca ese otro clavo. 

Por estos días, para ver un video hay que acudir a internet, sobre todo a Youtube. Lo cual, la verdad, no me satisfice del todo, ya que la calidad de imagen y sonido no es siempre la mejor. Si usted es adolescente, seguramente no le incomodará ver videos online. Al contrario, le debe parecer ideal y normal. Lo siento por usted, no conoció lo que es un buen canal de entretenimiento y le tocó ser adolescente en la época de la “reducción de los sentidos”. Hoy en día, debido a los avances tecnológicos, el audio y la imagen son reproducidos por pantallas y parlantes cada vez más pequeños. Posiblemente, mientras lee esto, está oyendo música por los diminutos parlantes de su computador, o viendo videos online, privándose de una mejor calidad de sonido e imagen. 


No solo los televidentes y melómanos nos hemos visto afectados por la falta de canales de música, también los artistas, quienes ahora lanzan sus videos en la red casi que de forma exclusiva, pues no hay canales para rotarlos. El problema, no logran el mismo impacto masivo y simultáneo que se puede lograr cuando un video es emitido por televisión. Una banda puede tener millones de seguidores en sus diferentes perfiles en redes sociales, pero ¿quién les garantiza que esos millones de seguidores van a ver el video? A finales de los 80, cuando Guns N´ Roses lanzó por MTV el video de Welcome to the Jungle justo antes del amanecer, miles de personas lo vieron de forma simultánea. Las líneas telefónicas del otrora canal de música estallaron. El resto es historia. Ese impacto contundente es cosa del pasado. Las redes sociales dan la impresión de que se está logrando llegar a un publico amplio. No necesariamente es así. A veces me pregunto si es importante grabar videos. Creo que los grupos deberían invertir su dinero en otras cosas. A menos que usted sea un artista ya establecido, no desperdicie su dinero en hacer videos. Ya nadie los ve. Preferiblemente use esos recursos económicos en grabación y producción de música nueva.

Desde la triste salida de VH1 de la programación de mi operador de cable (gracias, Direct TV), me quedé sin opciones para llenar el vacío. En ocasiones, cual tiburón que ya no encuentra alimento en altamar y se ve obligado a buscar otras fuentes de comida, en una especie de trance hipnótico, me he hallado viendo videos en canales poco satisfactorios como el reguetonero HTV o QMMI, el cual solo emite música de artistas latinos. ¿Cuál fue la solución de Direct TV en este asunto? Poner bloques de videos en horas de la madrugada. Cuando la mayoría de la gente duerme.

El día en que VH1 salió del aire, cientos de personas -tan asombradas como yo-inundaron los perfiles de Direct TV para tratar de entender el porqué de la salida del canal. Esto fue lo que dijo el operador de cable en cuestión: “el canal ya no hace parte de nuestra franja de programación. Lo entra a reemplazar Comedy Central”. Señores de Direct TV, para reír ya hay suficientes canales. ¡De música hay cada vez menos!

Aún guardo fe en que VH1, así como Much Music (otro canal sacrificado), vuelva a hacer parte de la parrilla de programación. Sin embargo, no lo veo possible. Al menos no ahora. Mientras se da el milagro, les dejo este nostálgico recuerdo de una época en la que la parte visual de la música sí era apreciada:

Los primeros minutos de la señal MTV Latinoamérica 




viernes, 22 de julio de 2011

I WANT MY MTV!!!

Así como en el comienzo del hit de 1985 de la banda inglesa Dire Straits, exclamo, grito “I want my MTV”! Claro que, además de una exclamación y un grito herido, esa célebre frase cantada por el mismísimo Sting me lleva a una pregunta: ¿Qué pasó con MTV?

Recuerdo cuando tenía 14 años, llegaba del colegio, prendía el televisor y sintonizaba MTV para ver videos musicales y nada más que eso. El canal era el vehículo por el cual llegaban a mí los videos de los grupos del momento: Stone Temple Pilots, Guns N´ Roses, Soundgarden, Metallica, entre otros. Era un niño siendo educado en la música por un medio de comunicación, como debe ser pero, tristemente, ya no es. Programas como Conexión, Expo, Clásico, Nación Alternativa y Headbangers se hicieron a un lado para dar paso a realities, realities y sí, un poco más de realities. La parilla del canal está invadida por personas mostrando sus historias de superación, quinceañeras caprichosas que quieren cielo y tierra para sus fiestas de cumpleaños e ítalo-americanos metidos en un jacuzzi peleando, emborrachándose y teniendo sexo con todo lo que se mueva.

Mientras mi generación aprendía de música y estaba al tanto de todo lo que pasaba en el mundo del entretenimiento, la actual toma nota de comportamientos aberrantes transmitidos 24 horas al día sin remordimiento alguno.  Ahora todo adolescente y pre-adolescente quieren ser tan musculoso y borracho como cualquiera en el elenco de Jersey Shore y las niñas añoran ser tan lobas y “brinconas” como Snookie. Odio sonar como un anciano y plasmar pensamientos que, como dirían nuestros padres, son “Chapados a la antigua”, pero me da rabia, mucha rabia que el canal que nos sumergía en el arte, ahora enseña que es cool portarse como un jackass.


Muchas veces he pensado que los ejecutivos del canal deberían cambiarle el nombre y listo, problema resuelto. Poner una R en vez de una M, hacer una campaña de relanzamiento, cambio de imagen y voila! Nace RTV, el Canal de los Realities. ¿Utópico? Sí. Nunca va a pasar. ¿Volverá entonces MTV a tener una programación similar a la de otrora? Tampoco, el reality es un fenómeno que se niega a desaparecer y, sobre todo, que el target del canal ha aprobado con niveles elevadísimos de rating. Hace poco otro fan del MTV de antaño redactó una carta quejándose por la programación actual y la envió al canal, ¿Adónde creen que fue a parar esa misiva? Difícilmente a manos de los altos mandos, quienes, seguramente, ni siquiera llegaron a leerla. A ellos no les interesa promover cultura, sólo les llama la atención el negocio, el billete engordando sus cuentas bancarias.

Afortunadamente para nosotros, amantes de los videos y gomosos del entretenimiento, VH1, a pesar de uno que otro reality, aún rota videos en sus diferentes franjas, y si no es VH1 es Much o incluso HTV si sus gustos son más “folclóricos” que los míos. Si todo esto falla, tendremos que acudir al glorioso Youtube, bendito seas por tener todos los videos que en televisión ya no nos quieren poner, y lo mejor: sin VJs contando chistes malos!


Creo que Dire Straits debería grabar una versión 2011 de Money for Nothing y, en lugar de que Sting pida su MTV, que pida su Youtube o al menos, dado el contenido vacío del canal, su Empty Tv. Ya lo puedo oír: “I Want My Empty TV!!!”.

P.D: si algún día pueden hacerlo, cuenten cuantos videos dan en MTV desde las 10am hasta las 10pm. Les aseguro que no son 20. ¿Apostamos?