jueves, 26 de enero de 2023

La moda de los reemplazos temporales en las bandas (columna)

 


Recuerdo cuando la encarnación 2001 de Guns N' Roses tenía una gira planeada por Estados Unidos y esta no pudo llevarse a cabo porque Buckethead, uno de sus guitarristas por aquel entonces, tuvo un problema personal. El comunicado de la banda, seguramente ideado por Axl Rose, señalaba que las fechas del tour quedaban canceladas por asuntos privados del guitarrista, y que el grupo era una familia y no harían conciertos sin él. Si eso hubiera pasado 20 años después, no tengo la menor duda de que Buckethead habría sido reemplazado y el show hubiera continuado.

Cada vez es más común que músicos sean reemplazados en caso de enfermedad o cualquier otro problema de índole personal, ¿pero es esto una buena idea? y ¿por qué está sucediendo?

Quizás tres de los reemplazos o fill-ins, como se les llama en inglés, han sido Ron Wood, quien en 1975 tomó el lugar de Mick Taylor en los Rolling Stones, esto con el fin de poder terminar una gira, después de la cual, Wood fue nombrado como miembro oficial. En 2016, la banda australiana AC/DC esta desmoronándose, principalmente por la salida de Brian Johnson, quien -según dicen- fue despedido debido a sus problemas auditivos. Axl Rose llamó a Angus Young, guitarrista de AC/DC, y se postuló como reemplazo de Johnson. Por su lado, en 2014 Steven Van Zant, mano derecha de Bruce Springsteen, fue reemplazado por Tom Morello, de Rage Against the Machine, mientras grababa un programa de televisión. Es claro que nadie es realmente irremplazable, y que los artistas están dispuestos a seguir adelante con sus compromisos, incluso eso signifique hacerlo sin integrantes vitales para las bandas. Tal es el caso de los Stones, quienes decidieron seguir adelante tras la muerte de Charlie Watts, o de Mötley Crüe, quienes nombraron a John 5 como reemplazo de Mick Mars, quien tomó la decisión de retirarse por problemas de salud. 

Muchas de las bandas más importantes que siguen activas tienen integrantes que pasan de los 60 años y, como dicen por ahí, los años no llegan solos, con ellos llegan diversos quebrantos de salud que, sin duda alguna, son un gran impedimento para salir de gira. Si metemos al covid en la ecuación, resulta claro que este virus tiene como uno de sus síntomas la fiebre por reemplazos temporales. Como recientemente sucedió en la gira latinoamericana de Pantera, en la cual el bajista Rex Brown debió ceder su lugar tras contagiarse, dejando a la banda con tan solo un integrante de la formación clásica en medio del inicio de la gira de "reunión". Tras la pandemia, o por lo menos tras su parte más aguda, y después de que se le diera luz verde al regreso de espectáculos masivos, nadie quiere dejar de tocar, pues la sed de espectáculos en vivo es altísima. Nadie puede darse el lujo de ponerle freno a una gira. 

Entiendo la necesidad de los artistas por seguir adelante y generar ingresos en un mercado tan competitivo, por no hablar de que, así como nosotros queremos verlos en vivo, ellos también deben calmar la sed de ver a su audiencia, después de tocar por cerca de dos años en la sala de su casa y por streaming. Sin embargo, creo que en algunos casos las giras o algunas fechas deberían aplazarse. Sí, seguramente esto no debe ser fácil y ha de representar todo tipo de líos, pero también estoy seguro de que muchos fans preferirían esperar y no ver a una banda a la que le falte algún integrante fundamental. Por ejemplo, ¿se puede hacer un concierto de Guns N' Roses sin Slash o Duff McKagan? De poderse, se puede, pero sería como ir a un partido del PSG y que no juegue Mbappe. O, ¿se imaginan a los Rolling Stones tocando un puñado de fechas sin Keith Richards? ¡Devuélvanme el dinero ya! 








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