Hace unos meses Jay Gordon, de Orgy, soltó una bomba: Linkin Park estaba planeando su regreso con una cantante. Acto a seguir, él mismo se encargó de darle reversa a su declaración con la típica excusa de que sus palabras habían sido sacadas de contexto. Hoy, 5 de septiembre, nos enteramos de que sus palabras eran absolutamente ciertas. Linkin Park volvió con Emily Armstrong en el lugar de Chester Bennington.
En un evento ultrasecreto, el grupo estadounidense estreno canción nueva, Emptiness Machine, y nueva alineación, la cual -además de Armstrong- incluye al baterista Colin Brittain. Durante el concierto la banda tocó varios de sus clásicos como In The End, Crawling, Somewhere I Belong, entre otros. Pero ,¿qué tal les fue?
Nadie nunca reemplazará a Chester, eso es claro, y estoy seguro de que ninguno de los integrantes de Linkin lo está intentando. La cuestión es que hay alguien en su lugar yla presión del mundo debe estar sobre sus hombros...además de las críticas. Es lindo volverlos a ver. Es lindo que se den una merecida oportunidad, pero necesito/necesitamos más tiempo para digerir esto. Nada tiene que ver con un tema sexista, simplemente que es muy extraño ver a una mujer en el grupo. Armstrong suena bien, y le hace justicia a las partes más melódicas de las canciones. El problema que tengo es con las partes más agresivas, en las cuales se excede en potencia y se acercan más al death metal que a otra cosa. Repito, esto apenas comienza y hay que darle el beneficio de la duda, pero ver a esta alineación de la agrupación me hace extrañar a Chester y preferir un holograma de él en vez de lo que vi hoy. Afortunadamente los vi con Chester.
Hace unas semanas Jay Gordon, cantante de Orgy, se le escapó información que tal vez no se le debió escapar: Linkin Park regresaría en 2025 con una cantante. Leyó bien, con una mujer en el lugar del fallecido Chester Bennington. Las declaraciones causaron tanto revuelo, que al mismo cantante le tocó rectificarse, quedando peor de la que ya había quedado, pues su rectificación no la entendió ni él. Se llegó a rumorar que la posible nueva cantante de Linkin Park sería Amy Lee, líder de Evanescence, algo que ella misma ya se encargó de negar. Tendremos que esperar hasta que alguien haga un anuncio oficial.
De llegar una mujer a hacer parte de Linkin Park, esta no sería la primera ocasión en la que una toma el lugar de alguien del sexo opuesto. Hay dos ejemplos recientes de esto sucediendo: uno en Estados Unidos, y otro en Colombia.
En enero de 2017, Elkin Ramirez partía del plano terrenal. Kraken, banda que liderada, se tomó algo así como año y medio para descifrar su futuro...además de hacer su propio duelo. En abril de 2018 la agrupación colombiana volvió a los escenarios junto a Restrepo como su nueva cantante. Movida que hizo levantar más de una ceja, incluyendo las mías. Había todo tipo de escepticismo, pero cuando comenzó a cantar, dichas dudas comenzaron a disiparse. Sí, Kraken no es lo mismo, pero tener una cantante en sus filas tiene todo el sentido del mundo. ¿Por qué? Simple. La voz femenina suena muy bien en el heavy metal, además de contar con la capacidad para alcanzar las notas altas y complejas que su predecesor alcanzaba. Si me preguntan a mí: buscar una cantante para llenar las enormes botas de Elkin Ramírez fue una muy buena decisión. Si funciona bien, mal o regular, ese es tema para otro día. (continúa después de la imagen)
Hace unos meses la banda estadounidense Skid Row hizo una jugada tipo Kraken: reemplazó -en lo que parece ser algo temporal- a Erik Grönwall, quien decidió abandonar la banda por motivos de salud, con Lzzy Hale, cantante de Halestorm. Esto generó todo tipo de rumores que apuntan a que Sebastian Bach, vocalista original del grupo, regresaría a tomar su lugar. De momento, y basándome en lo que he podido escuchar, Lzzy Hale la rompe y la vuelve a romper como cantante de Skid Row. Esto por razones muy similares a las de Roxana Restrepo en Kraken: las voz femenina le sienta muy bien al heavy metal.
¿Me olvidé de algún caso de mujeres reemplazando a cantantes masculinos en algún grupo? Hágamelo saber en la sección de comentarios.
Hace unos años solo escuchábamos sobre la inteligencia artificial o AI (artificial intelligence) en películas de ciencia ficción o en un capítulo visionario de los Expedientes X. Su llegada parecía algo que no estaba ni cerca y que tal vez nuestra generación no alcanzaría a ver. Qué equivocados estábamos. La inteligencia artificial ya está entre nosotros, y -aún cuando apenas está en pañales- ya ha demostrado hacer cosas increíbles en varias áreas de la vida, incluso en la música. Suena interesante, y lo es, pero una pregunta comienza a rondar mi cabeza: ¿es una amenaza o una oportunidad?
La respuesta a este interrogante, al menos en mi opinión, es que es ambas: amenaza y oportunidad. En cuanto a la primera, es una amenaza para quienes trabajan en el ámbito del periodismo musical. Hace unos años, la tecnología parecía ser más bien un complemento de trabajos como el de un crítico musical o un locutor/DJ. Hoy, parece más como si la AI hubiera llegado a reemplazar al ser humano en estas labores. Recientemente, la página de noticias musicales Loudwire hizo el ejercicio de hacerle preguntas de índole musical a ChatGPT, un robot que se especializa en el diálogo.
Con respecto a la no inclusión de Iron Maiden y Soundgarden al Hall of Fame del Rock N' Roll, el robot tuvo esto que decir: "si bien Iron Maiden es una banda altamente influyente y exitosa en el género del heavy metal, aún no ha sido inducida el Rock N' Roll Hall of Fame. Vale la pena anotar, sin embargo, que la inducción al Hall of Fame no es necesariamente un reflejo del talento del artista, influencia o popularidad, sino una compleja combinación de varios factores, incluyendo las decisiones y opiniones de los miembros votantes del Hall". Con respecto a Soundgarden, la tecnología señaló que "a pesar de haber sido una banda influyente y exitosa del movimiento grunge, aún no está incluida en el Hall por la opinión y votos de sus integrantes". Como pueden ver, el robot la tiene totalmente clara. Incluso sabe que los liderados por Chris Cornell ya no están activos. Tiemblan los periodistas especializados en música.
Pero no solo ellos tiemblan, también los DJ y locutores radiales. Hace unas semanas, Spotify reveló planes para incluir un DJ artificial en su aplicación, e incluso dio una pequeña prueba de cómo sonaría. El resultado previo es absolutamente increíble y MUY humano. La verdad, no tiene nada que envidiarle al trabajo de una persona. No quiero ser alarmista, pero creo que los DJ van a tener que encontrar un nuevo enfoque profesional. Lo digo con gran dolor, pues yo era DJ de radio, pero salté del barco a tiempo. Juzguen al DJ robot por ustedes mismos:
La amenaza es real, no solo para el mundo de la música, pues hay incluso quienes afirman que al menos 80 % de los trabajos se verán eventualmente amenazados por la inteligencia artificial. Tal vez en unos meses esté blog lo escriba un robot.
Otra cosa que ha hecho al inteligencia artificial en el mundo de la música es crear canciones, muy competitivas, a propósito. No solo canciones nuevas sino de artistas que ya murieron. No sé a ustedes, pero a mí esto me parece que está en un terreno que se ubica entre lo triste y terrorífico. Escuchar a un artista cantando desde el más allá es más bien aterrador, y oír música de grupos "roboticos" me parece algo aburrido y artificial (duh!), lo cual es precisamente lo que más me molesta de la música moderna, lo poco orgánica que es. ¿Qué nos espera? Un concierto frío, opaco, y carente de humanidad en el que solo robots estén sobre el escenario. Hablando de músicos que cantan desde el más allá, hace poco alguien logró el milagro de resucitar a Chester Bennington para que hiciera un cover de Snuff, una melancólica canción de Slipknot. Lo peor, o mejor, de todo es que quedó hermosa. Realmente parece interpretada por el fallecido cantante de Linkin Park, pero me preocupa la cantidad de canciones falsas que van a rondar por ahí. No me sorprendería que algún fan de Guns N' Roses, ante la sequía de material nuevo, le dé por hacer un disco falso y todos quedemos tristes al ver que no es de verdad.
*Sabiendo que el futuro del grupo no es exactamente lo más importante en este momento y respetando el dolor de sus integrantes, me permito, como seguidor de la banda desde 1995, preguntarme qué pasará con esta.
El pasado viernes 25 de marzo, los Foo Fighters perdieron a Taylor Hawkins, una pieza fundamental en su andamiaje. Creo que no es errado o exagerado afirmar que, después de Dave Grohl, él era el segundo en jerarquía. No solo llevaba un cuarto de siglo en el grupo, sino que buena parte de la electricidad de la música de la banda giraba en torno a él. Ni hablar de sus conciertos, en los que el baterista tenía su propio segmento, en el que tomaba el micrófono para cantar una canción de Queen, su grupo favorito. Al ver conciertos de la agrupación, la química entre todos es innegable, pero Grohl y Hawkins parecían los más conectados. Uno siempre miraba y seguía al otro. Hawkins era algo así como el ancla de Grohl, su referente sobre el escenario.
Lo que comenzó siendo un proyecto para desahogarse de la muerte de Kurt Cobain en 1994, terminó convirtiéndose en una banda titánica, sin duda la más grande del rock en las últimas dos décadas. Donde quiera que uno mirara estaba Foo Fighters. Entregas de premios, festivales, televisión, emisoras, en todos lados. Son la punta de la corona de la realeza del rock moderno. En el año 2000 los vi como teloneros de Red Hot Chili Peppers. No era lo que son hoy, pero ya se veía que no tenían techo. Desde entonces, su química creció y creció, y sus conciertos se hicieron cada vez más masivos. Pasaron de ser teloneros y "el grupo del tipo de Nirvana" a ser un grande del rock por derecho propio. ¿Cómo lograron esto? Con una química brutal, impulsada en muy buena parte por el fuego de la suma de sus partes, sobre todo por el voltaje de la dupla Grohl/Hawkins, almas gemelas arriba y abajo del escenario.
Hoy, es imposible no preguntarse qué pasará con el grupo. Dave Grohl es un adicto al trabajo. Está en todos lados. Cuando no está con los Foo, está haciendo proyectos en solitario, llámense música, videos, libros, películas, documentales, etc. Por ende, no lo veo dejando el grupo atrás ni retirándose de la música, pero tampoco lo veo reemplazando a su gran amigo y compañero de vida. No veo a Foo Fighters continuando, al menos no en un futuro cercano. ¿Cómo se podría volver a parar uno en un escenario o estudio, mirar atrás y ver a una persona distinta en la batería? Antes de que haya la más pequeña posibilidad de que eso suceda, los integrantes del grupo tendrían que sanar, y -dada la conexión que tenían con Hawkins- eso podría tomar muchos años. Tomemos como ejemplo el caso de Linkin Park, cuyo cantante, Chester Bennington, se quitó la vida en 2017. Van a ser 5 años desde aquel trágico suceso, y las señales de que el grupo esté pensando en seguir adelante son practicamente inexistentes. Otro gran ejemplo es el de Led Zeppelin, banda que perdió al baterista John Bonham en 1980 y, sabiendo que era irremplazable, decidieron no continuar. Quizás un caso que pueda dar esperanza es el de Metallica, quienes perdieron a Cliff Burton en un accidente a mediados de los 80. Él, al igual que Hawkins, era pieza fundamental de la banda. Lograron reponerse y construir una muy ilustre carrera llena de éxito.
Quiero pensar en positivo y creer que algún día volveremos a ver a Foo Fighters sobre un escenario, pero, lastimosamente, la posibilidad de que eso no suceda es muy real.
La muerte y el rock n´roll van, lastimosamente, de la mano. Drogas, alcohol, y accidentes son las principales causas. Sin embargo en los últimos años una nueva causa se sumó a estas: el suicidio. Kurt Cobain, Avicii, Elliot Smith, Ian Curtis, Brad Delp, Chris Cornell, Chester Bennington, engrosan esta triste y oscura lista...y no nombré a todos.
¿Qué está pasando? ¿Por qué los artistas están tomando esta salida y qué está haciendo la industria para ayudar?
Para responder a la última pregunta, no mucho. De hecho, parecen estar haciendo más por llevarlos a estos trágicos desenlaces que para evitarlos. Para ilustrar mejor este punto tomemos el caso de Michael Jackson. Él no se suicidó, no, pero su estado de salud no era el adecuado para comprometerse a hacer la gira masiva a la cual los promotores lo comprometieron. Su salud mental posiblemente tampoco era la mejor, por ende, no podía dormir y el doctor Conrad Murray terminó suministrándole más Propofol del que el cuerpo de Jackson pudo tolerar. ¿Ven el punto que quiero hacer? Se los pongo más claro: la industria está, tal vez sin halar el gatillo y apretar la soga literalmente, tratando a sus "protegidos" como pedazos de carne, importándoles muy poco su bienestar, ni físico ni emocional. Si a Jackson no lo hubieran prácticamente obligado a hacer esa gira de despedida en Londres, o al menos le hubieran permitido hacerla en un espacio más largo de tiempo y con menor intensidad, tal vez el Rey del Pop aún estaría deleitándonos con su genialidad.
Sí, los músicos tienen cicatrices de vida (llámese abuso sexual cuando eran niños, abandono por parte de sus padres, bullying etc) que los llevaron a buscar refugio en sustancias alucinógenas y ,por supuesto, al arte. La industria sabiendo esto, porque vaya que lo saben muy bien, ¿por qué no les dan una mano y los ayudan a lidiar con sus males? Fácil, porque no les conviene que estén sanos. Pensemos, las mejores manifestaciones de arte tienen sus inspiración en las drogas. Las drogas amplían la creatividad de los compositores, si no pregúntele a los Beatles, los Rolling Stones, o a Jim Morrison. Luego entonces, un artista sin drogas no va a componer cosas tan buenas y no va a vender, y si no vende no hay ingresos. Llevar a un músico a terapia psicológica es sanar su mente, y si sana su mente no hay dolor, si no hay dolor no hay buenas canciones, y si no hay buenas canciones las cuentas bancarias no crecen. Lo que es aún peor: para la industria vale más un artista muerto que uno vivo. ¿Recuerdan qué pasó con la música de Michael Jackson (o de cualquier otro artista) al momento de fallecer? Volvió a consumirse como pan caliente. El muerto el hoyo y el vivo al dinero, dirían por ahí.
Lo que más me preocupa, además de seguir perdiendo músicos ilustres y seres humanos (aunque para la industria no lo son), es el ejemplo que estos artistas y sus decisiones -respetando el dolor que los llevó a esto- es el ejemplo que dan. Cuando Kurt Cobain se quitó la vida en 1994 hubo más de uno que siguió el ejemplo de su ídolo.
Si usted o alguien que conoce está sufriendo, busque ayuda, por favor. Profesional o no, preferiblemente profesional, pero busque ayuda. Le garantizo que siempre hay alguien dispuesto a oírlo. Ahora, quienes no padecen de trastornos de tipo mental tienen un rol sumamente importante en esto: no aportar al estigma. Mucha gente no habla de sus problemas por temor a ser objeto de burla o tildados de "locos". Hay que frenar esta epidemia.
Tras la salida de Scott Weiland en 2013 el grupo estadounidense decidió seguir adelante con Chester Bennington en su lugar. Con ambos cantantes fallecidos recientemente, los hermanos DeLeo y Eric Kretz (baterista) tomaron la decisión de emprender la búsqueda por un nuevo vocalista. Mucho se habló sobre quién podrá guiar a la banda por una nueva etapa. Hace algo más de un año se abrió una convocatoria para audiciones, por las cuales pasó un sinnúmero de cantantes, incluido Gutt, quien hizo su audición en septiembre de 2016, cuando fue recomendado a Robert DeLeo.
La especulación concluyó hace pocos días cuando se confirmó que Jeff Gutt, exparticipante de The X Factor en 2012 y 2013, sería el nuevo cantante de Stone Temple Pilots. Con Gutt al frente del cuarteto, el grupo se presentó el 14 de noviembre en el mítico Troubador, así como también debutó Meadow, una nueva y pegajosa canción que haría parte de un nuevo álbum. Esta, al menos en mis oídos, suena a las épocas pop/glam de Tiny Music...con un Gutt que, al menos por momentos, recuerda -sin ser un clon o un wannabe- a Weiland.
Escoger un cantante que -como el mismo Dean DeLeo lo describe- no es necesariamente alguien famoso, es un gran acierto, ya que los vocalistas con recorrido casi siempre regresan a sus grupos originales. Para no ir muy lejos, basta con recordar como el mismo Scott Weiland puso pausa a Velvet Revolver para regresar a Stone Temple Pilots.
Sea lo que sea que guarde el futuro para esta nueva encarnación de la banda, todo parece haber comenzado con pie derecho. Juzguen ustedes mismos:
El pasado lunes en la mañana, mientras hacía mi
habitual ronda por la sección de noticias de diferentes medios de comunicación
musicales, un titular en especial llamó mi atención: “Chester Bennington es el
nuevo cantante de Stone Temple Pilots”. Lo primero que hice fue revisar la
fecha, pues pensé que era April Fool´s (la version gringa de nuestro Día de los
Inocentes). Pero no, no era ni primero de abril ni 28 de diciembre. Además,
estaba en todos los medios. Tenía que ser cierto. Sin embargo, el titular se
leía extraño. Tan extraño como aquel que confirmaba que Lou Reed y Metallica
estaban trabajando juntos en un disco. Una vez más, dos mundos musicalmente
opuestos juntaban fuerzas. Para quienes no saben, Chester Bennington es el
cantante del grupo estadounidense Linkin Park. Si conocen el trabajo de la
banda, sabrán que su sonido es una mezcla de nü metal, rock electrónico y algo
de pop (a veces me suenan como una boyband con instrumentos, pero eso es otra
historia).
Stone Temple Pilots y Linkin Park, al menos en mis oídos, no tienen
similitud alguna en su música. Mientras STP es uno de los máximos
representantes del grunge/post-grunge del primer lustro de los 90, Linkin Park
fue uno de los abanderados -junto a bandas como KoRn y Limp Bizkit- del nü
metal de finales de la misma década.
Después de corroborar la información en
diferentes medios (como me fue enseñado en la universidad), supe que no había
vuelta de hoja. Chester Bennington es el nuevo cantante de Stone Temple Pilots,
reemplazando al problemático pero talentoso Scott Weiland. En cuanto confirmé la
noticia, una pregunta surgió: ¿Cómo sonará la música del grupo con la voz de
Bennington? Sencillamente no me cuadraba. La respuesta a mi pregunta llegó en
la forma de una serie de videos publicados en internet. En ellos, el grupo toca
en vivo algunos de los clásicos de la banda. Al pensar en reemplazos para
Weiland, mil y un nombres me parecían una buena opción. Nunca se me ocurrió el
del cantante de Linkin Park, quien, dicho sea de paso, no le quedan para nada
grandes los zapatos de su predecesor.
Con respecto a la nueva alineación de Stone
Temple Pilots, según Bennington, la idea es grabar música juntos. Sin embargo,
no es claro cuándo o cómo será lanzada. A pesar de esto, el grupo ha adelantado
una muestra de lo que viene, una nueva canción: Out of Time. ¿Mi veredicto? Muy
buena. Aunque siento que Bennington está tratando de sonar mucho como Weiland.
¿Cuál es su veredicto?
Unas cuantas horas más tarde de recibir la
noticia del nuevo cantante de Stone Temple Pilots, me crucé con otro titular.
En este caso, no se trataba del nacimiento de un nuevo proyecto musical, sino
del fin de uno. Ray Manzarek, teclista de The Doors, había muerto tras una
larga batalla con el cáncer. Para muchos, pensar en The Doors es pensar en Jim
Morrison. Entendible. Su actitud de rock star (tal vez el primero de la
historia), sus letras, pinta, puesta en escena, dejaron una de las marcas más
duraderas en la historia del rock.
Así como es imposible no pensar en el
Poeta Eléctrico cuando se piensa en The Doors, creo que es imposible no pensar
en Manzarek. Lo que era Richard Wright para Pink Floyd, era Ray Manzarek para
The Doors: la columna vertebral del grupo, el arquitecto de las atmósferas que
crearon el inconfundible sonido del cuarteto, su arma secreta. Traten de
imaginar una canción de The Doors sin el teclado de Manzarek. La que quieran. Alabama Song, L.A Woman, Break on Through,
Light My Fire, Love Street, The Unknown Soldier. Lo más seguro es que no van a
poder, pero si lo logran, probablemente oirán en sus mentes una canción cuya
alma pareciera haber sido robada. Traten de hacer una lista de músicos cuya
interpretación de un instrumento se haya vuelto icónica e indentificable con
tan solo oírla. Manzarek y su interpretación del teclado deben estar en esa
lista.
El trabajo de Manzarek era tan único y vital
para The Doors, que al oírlo, así fuera en una canción no muy conocida, mucha
gente decía cosas como: “Eso es The Doors, ¿cierto?”. Ese tipo de músico era
él. No puedo pensar en muchos músicos que lograran tal efecto con sus
instrumentos.
La historia de The Doors es una de las historias
del rock que más me ha intrigado. Siempre he pensado cómo habría sido verlos en
vivo a finales de los 60, cómo era Jim Morrison realmente (la película de
Oliver Stone lo hace ver únicamente como un borracho incontrolable, algo que
sus compañeros de banda han criticado constantemente). En mis reuniones, fiestas
o iPod nunca ha dejado de sonar sus canciones. Me alegra, me divierte, me hace
ese sentir ese toque de rebeldía y eterna juventud con el cual está impregnado
el caos sistemático que es su música. Me inspira. Por eso, hoy digo: “Thank you,
Ray. Don´t forget to turn out the light”.