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miércoles, 1 de febrero de 2023

La Rabieta Anual Contra el Rock and Roll Halll of Fame (columna)


La publicación de los nominados para ingresar al Rock and Roll Hall of Fame siempre está cargada de controversia y da mucho material para analizar, por ende, con ustedes mi tradicional rabieta anual en contra de la institución, tan despistada y cuestionable como siempre. 

Hace apenas unos días, el Rock and Roll Hall of Fame actualizó su definición de lo que, según ellos, es el rock, diciendo sobre el género que este es "nacido de la colisión del rhythm and blues, el country y el gospel, el rock n' roll es un espíritu integrador y siempre cambiante". En cuanto leí su forma de definir al rock, me resultó claro que se están justificando por las inducciones del pasado y que -peor aún- se están justificando anticipadamente por las del futuro, y vi venir una lista de nominados curiosa. Dicha lista de nominados para la ceremonia de inducción 2023 fue revelada hoy, y vaya que no me equivoqué, pues hay uno que otro artista que está en consideración, mientras que otros deben seguir y seguir y seguir esperando su inclusión, mereciéndola desde hace años, décadas.

Los nominados para este año son: Kate Bush, Sheryl Crow, Missy Elliott, Iron Maiden, Joy Division/New Order, Cyndi Lauper, George Michael, Willie Nelson, Rage Against the Machine, Soundgarden, The Spinners, A Tribe Called Quest, The White Stripes, y Warren Zevon. Es imposible no notar la gran variedad de artistas, los cuales, supongo, clasifican dentro de la definición de rock and roll del Hall of Fame. De la lista, cinco van a ser inducidos en 2023. Los encargados de votar son personajes de la industria musical, sin embargo, los seguidores podemos emitir un voto a través de la página web del Hall (www.vote.rockhall.com/es/), el cual probablemente no sea tenido en cuenta para nada. No soy de los que revelo mi voto, pero como este tipo de elección es menos "caliente" que las políticas, confieso que voté por Iron Maiden, Joy Division/New Order, Soundgarden, George Michael, y Willie Nelson. A mi juicio, estos son los cinco artistas de la lista que más han cambiado el curso de la música. Ellos rompieron los esquemas y cambiaron la música por siempre. Por otra parte, llevan siendo elegibles por al menos una década, mientras que otros han ingresado mucho antes. 

Ahora, que Iron Maiden, influencia de practicamente todos los grupos de heavy metal que han salido después de ellos y que lleva más de una década esperando, no haya ingresado antes es una absoluta locura. Lo peor de todo, es que en esta, su segunda chance de ser inducidos, seguramente también serán rechazados. Siguiendo con otras omisiones casi criminales, cómo demonios Soundgarden aún sigue por fuera. Parece que tener a uno de los mejores cantantes de rock de la historia no es suficiente. Perdónalos, Chris, no saben lo que hacen. Willie Nelson puede no ser rock en su estado más puro ni estar entre mis artistas favoritos, pero si hay un artista vivo que le ha dedicado todo a la música, es él. George Michael tampoco es rock, pero no me importa, un cantante del sublime nivel de él, merece estar hasta en el salón de la fama del merengue. 

Hay dos cosas que me molestan enormemente de la lista. La primera, la nominación de Kate Bush. No porque no lo merezca, sino porque sospecho que el Hall la va a incluir este año principalmente para montarse en el bus de la victoria de ella y de Stranger Things, serie en la que su canción Running up that Hill jugó un rol protagónico. La segunda cosa que más me saca de casillas es la nominación en conjunto de Joy Division y New Order, como si fueran la misma cosa y no fueran ambas bandas lo suficientemente meritorias como para ingresar al salón de la fama por separado, máxime cuando otros artistas en el pasado han ingresado varias veces con diferentes bandas. Es verdad que New Order nació de las cenizas que dejó Joy Division tras la muerte del cantante Ian Curtis, pero son dos entidades totalmente distintas musicalmente hablando. Mientras Joy Division ondeaba alto la bandera del post-punk, New Order básicamente se inventaba el new wave. De manera que empaquetar ambas bandas sería como empaquetar whiskey con vino, ambos tragos exquisitos, pero que no necesariamente tiene sentido vender en combo. 

Probablemente, Missy Elliott y otros artistas que no merecen ser inducidos al Hall of Fame logren su lugar en el mismo, mientras que otros como Motorhead, Scorpions, Thin Lizzy, Motley Crue, ni siquiera son tenidos en cuenta. Como escribió elegantemente John Lydon, vocalista de los Sex Pistols, en una carta a mano dirigida al Hall of Fame cuando el legendario grupo punk iba a ser inducido: "el rock and roll hall of fame es una mancha de orina. Orina en vino". 

 

lunes, 16 de enero de 2023

La Historia de Blue Monday, el clásico de New Order

 


Según el mito, el tercer lunes de enero es el día más triste del año, pues es cuando pega la realidad de que las festividades de fin de año ya terminaron y es hora de volver a la normalidad. Pero, ¿fue el clásico de New Order inspirado en esto? Veamos. 

Lanzada originalmente en 1983 como parte del álbum Power, Corruption & Lies, el segundo de la banda que surgió de las cenizas de Joy Division, Blue Monday ha tenido más versiones, siendo tal vez la más popular la lanzada en 1988. La inspiración para el nombre de la canción viene del libro de Breakfast of Champions or Goodbye Blue Monday, del autor Kurt Vonnegut, el cual estaba leyendo por aquel entonces el baterista Stephen Morris. El título del tema se ha interpretado de una y mil maneras, pero nadie parece haber llegado a la verdad, y -probablemente- no exista una explicación definitiva del significado de su letra.

Cuenta Peter Hook, bajista de la agrupación, que quizás no haya mucho detrás de las letras, añadiendo que "fue simplemente una de esas cosas que Barney (Bernard Sumner, guitarrista y cantante) comenzó a escribir, y el resto es historia". Con respecto al asunto, Gillian Gilbert (sintetizadores), Blue Monday es "una referencia a la invención de la lavadora, al cual mejoró la vida de las amas de casa". ¿Qué tanto sentido tiene esta explicación? ¿Será posible que letras como "How does it feel to treat me like you do?" podrá tener alguna relación con el útil electrodoméstico? 

Al parecer, dicha frase viene del total fastidio que sentía Sumner por esos días de que los periodistas le preguntaran cómo se sentía. En cuanto a las diferentes referencias náuticas como "I see a ship in the harbor (veo un barco en el puerto)" y la mención de la playa, estas provenían del gusto que el cantante y guitarrista tenía por navegar. Lo más probable es que la temática de la canción gire en torno a una relación que no iba muy bien, sobre todo si analizamos fragmentos de su letra como "Dime, ¿cómo se siente cuando tu corazón de enfría?" o "Y pensé que estaba equivocado, pensé que te oí hablar...dime, ¿cómo debo sentirme? 

Si bien Blue Monday está abierta a la interpretación, dos cosas resultan muy claras: no se trata de la depresión ni de sentirse triste por el fin de las fiestas de fin de año, y es una de las mejores canciones de los años 80. 




 

miércoles, 22 de agosto de 2018

¿Por qué la epidemia de suicidios en el rock?


La muerte y el rock n´roll van, lastimosamente, de la mano. Drogas, alcohol, y accidentes son las principales causas. Sin embargo en los últimos años una nueva causa se sumó a estas: el suicidio. Kurt Cobain, Avicii, Elliot Smith, Ian Curtis, Brad Delp, Chris Cornell, Chester Bennington, engrosan esta triste y oscura lista...y no nombré a todos. 

¿Qué está pasando? ¿Por qué los artistas están tomando esta salida y qué está haciendo la industria para ayudar?

Para responder a la última pregunta, no mucho. De hecho, parecen estar haciendo más por llevarlos a estos trágicos desenlaces que para evitarlos. Para ilustrar mejor este punto tomemos el caso de Michael Jackson. Él no se suicidó, no, pero su estado de salud no era el adecuado para comprometerse a hacer la gira masiva a la cual los promotores lo comprometieron. Su salud mental posiblemente tampoco era la mejor, por ende, no podía dormir y el doctor Conrad Murray terminó suministrándole más Propofol del que el cuerpo de Jackson pudo tolerar. ¿Ven el punto que quiero hacer? Se los pongo más claro: la industria está, tal vez sin halar el gatillo y apretar la soga literalmente, tratando a sus "protegidos" como pedazos de carne, importándoles muy poco su bienestar, ni físico ni emocional. Si a Jackson no lo hubieran prácticamente obligado a hacer esa gira de despedida en Londres, o al menos le hubieran permitido hacerla en un espacio más largo de tiempo  y con menor intensidad, tal vez el Rey del Pop aún estaría deleitándonos con su genialidad. 

Sí, los músicos tienen cicatrices de vida (llámese abuso sexual cuando eran niños, abandono por parte de sus padres, bullying etc) que los llevaron a buscar refugio en sustancias alucinógenas y ,por supuesto, al arte. La industria sabiendo esto, porque vaya que lo saben muy bien, ¿por qué no les dan una mano y los ayudan a lidiar con sus males? Fácil, porque no les conviene que estén sanos. Pensemos, las mejores manifestaciones de arte tienen sus inspiración en las drogas. Las drogas amplían la creatividad de los compositores, si no pregúntele a los Beatles, los Rolling Stones, o a Jim Morrison. Luego entonces, un artista sin drogas no va a componer cosas tan buenas y no va a vender, y si no vende no hay ingresos. Llevar a un músico a terapia psicológica es sanar su mente, y si sana su mente no hay dolor, si no hay dolor no hay buenas canciones, y si no hay buenas canciones las cuentas bancarias no crecen. Lo que es aún peor: para la industria vale más un artista muerto que uno vivo. ¿Recuerdan qué pasó con la música de Michael Jackson (o de cualquier otro artista) al momento de fallecer? Volvió a consumirse como pan caliente. El muerto el hoyo y el vivo al dinero, dirían por ahí.

Lo que más me preocupa, además de seguir perdiendo músicos ilustres y seres humanos (aunque para la industria no lo son), es el ejemplo que estos artistas y sus decisiones -respetando el dolor que los llevó a esto- es el ejemplo que dan. Cuando Kurt Cobain se quitó la vida en 1994 hubo más de uno que siguió el ejemplo de su ídolo. 

Si usted o alguien que conoce está sufriendo, busque ayuda, por favor. Profesional o no, preferiblemente profesional, pero busque ayuda. Le garantizo que siempre hay alguien dispuesto a oírlo. Ahora, quienes no padecen de trastornos de tipo mental tienen un rol sumamente importante en esto: no aportar al estigma. Mucha gente no habla de sus problemas por temor a ser objeto de burla o tildados de "locos". Hay que frenar esta epidemia.