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martes, 29 de diciembre de 2020

Mis álbumes favoritos de 2020

 


Para haber sido un año tan horrible y desastroso, tuvo muy buena música. Al menos con eso nos podemos quedar de este pesado e intratable 2020 que está, gracia a Dios, llegando a su fin. Para ser sincero, este año no tenía muchas ganas de hacer este top de mis álbumes favoritos, pero tomé impulso y decidí no dejar que 2020 acabara con una tradición que llevo haciendo por 10 años. Con ustedes mis discos favoritos de este año, sin ningún orden en particular. A todos les deseo lo mejor para 2021, paz, amor, salud, todo lo que este año nos quitó o se negó a darnos. ¡A la mierda 2020!

*las opiniones expresadas a continuación son, bueno, opiniones de la apreciación de quien escribe, pero se aceptan reclamos y observaciones dentro del marco del respeto y sano debate. 

The Strokes- The New Abnormal


Si hay un grupo que trabaja lento y se toma muuuucho tiempo entre álbumes, ese es The Strokes. Siete largos años tuvieron que pasar para que el grupo estadounidense lanzara su sexto larga duración. Por momentos, parecía que la banda estaba más cerca de disolverse que de hacer nuevo material. Afortunadamente para todos, ese no fue el caso y, por el contrario, nos complacieron con una colección de canciones muy maduras y enfocadas. 

AC/DC- Power Up


Otro grupo que parecía estar más cerca del colapso que de otra cosa. Gracias a los dioses del rock el grupo australiano liderado por Angus Young supo sortear las muchas dificultades que tuvieron en los últimos años, entre ellas los problemas auditivos de Brian Johnson, y nos regalaron su álbum número 17, una colección de 12 canciones en las que suenan frescos y con su clásica, inagotable y adictiva fórmula. 

Chris Cornell- No One Sings Like You Anymore, Vol. 1


La frase que da nombre al álbum, tomada de el clásico de Soundgarden Black Hole Sun, cobra todo el sentido del mundo al oír el disco, una colección de covers de artistas como John Lennon, Prince, Janis Joplin, entre otros. Quizás el momento en que la voz de Cornell brilla más es en su versión de Patience, canción que Guns N' Roses hiciera famosa a finales de los 80. Chris Cornell es el regalo que sigue dando, incluso desde el más allá. 

Muzz- Muzz


De Nueva York llega este trío integrado por Josh Kauffman, Matt Barrick, y Paul Banks, este último conocido por su trabajo como cantante y guitarrista de Interpol. Este combo de amigos comenzó a hacer cosas junto desde 2015, pero fue apenas en 2019 que se pusieron serios y comenzaron a grabar. El resultado es este autotitulado álbum, una nueva joya del rock independiente que nos da un hermoso paseo por territorios de post-punk y folk.

Armored Saint- Punching the Sky


Siempre he tenido mucho aprecio por la capacidad vocal de John Bush desde sus días en Anthrax. Tan bueno es, que en algún momento en los 80 Metallica consideró reclutarlo como cantante para que James Hetfield se concentrara solo en la guitarra (de los miles de "yeah!" que nos hubiéramos perdido). En el nuevo álbum del veterano grupo de metal estadounidense, su voz sobresale como siempre. Potente y melódica a la vez. En cuanto a la música, las canciones del LP nos muestran a un grupo que, a pesar de ser un clásico del género, se niega a evolucionar y explorar cosas nuevas. 

Ozzy Osbourne- Ordinary Man


¿Quién mejor que el mismísimo Príncipe de las Tinieblas para ponerle algo de luz a un año tan oscuro? Ozzy, quien no se veía grabando un nuevo álbum, no solo lo hizo sino que también resultó ser uno tremendamente bueno. Si bien no cuenta con Zakk Wylde, quizás el guitarrista con quien mejor le ha ido desde los 90, tiene a su lado una banda con la que no se puede fallar: Chad Smith en la batería, Duff McKagan en el bajo. Por si fuera poco, invitados ilustres como Slash y Elton John engalanan algunas de las canciones. 

Deftones- Ohms


Si la ley de Ohms habla sobre la transmisión de corriente, este álbum, el noveno del grupo estadounidense no podría tener un mejor nombre, pues sus canciones son de alto voltaje. Ohms es todo lo que Deftones nos enseñó a amar de ellos: los riffs pesados y distorsionados, melodías crudas y oscuras, y la voz de Chino Moreno que puede lograr cosas que van desde poner los pelos de punta a quien la oye, hasta exorcizar nuestros demonios internos con la potencia de sus gritos.

Pearl Jam- Gigaton


Es cierto que Eddie Vedder y su corte ya perdieron el voltaje noventero y que parecen más oficinistas que las estrellas de rock que son, pero continúan haciendo buena música y negándose a permanecer estancado en la nostalgia grunge. Dicho esto, su álbum 11 suena muy bien condensado y maduro, con pizcas de rock estridente, baladas, y una alta dosis de experimentación, sobre todo en canciones como Dance of the Clairvoyants, en la cual la banda de Seattle coquetea con sonidos electrónicos mezclados disco, tal vez la canción más experimental del catálogo del grupo, lo cual demuestra que Pearl Jam, a diferencia del perro viejo, sí aprende nuevos trucos. 

Marilyn Manson- WE ARE CHAOS


Más de una década y varios álbumes han pasado desde que Marilyn Manson sonó así de maduro y melódico. Con este disco, el undécimo en su carrera, logra un matrimonio perfecto entre lo oscuro e íntimo -sobre todo en las letras- con lo pesado, estridente y melódico. Producido por el mismo Manson en conjunto con Shooter Jennings, más conocido por su influencia en el mundo de la música country, dan como resultado una muy interesante amalgama de lo mejor de los mundos a los que ambos músicos pertenecen: la sensibilidad melódica de Jennings con el factor shock  de Manson. 

The Killers- Imploding the Mirage


En el primer álbum de estudio desde Wonderful Wonderful de 2017, el primero sin el guitarrista Dave Keuning- quien decidió tomarse un descanso indefinido de la banda-, el grupo de Las Vegas recupera mucho del brillo de sus dos primeros álbumes. Guiados por la melódica voz de Brandon Flowers y a través de sus clásicas letras introspectivas, los Killers nos dan 10 canciones que, sin sonar como una fórmula usada o gastada, recuerdan a aquellas canciones de coros grandes de álbumes como Hot Fuss y Sam's Town. 









































martes, 30 de junio de 2020

Cuando Pantera era un grupo glam


Cualquiera que eche un vistazo a sus propias fotos de años o décadas atrás seguro se llevará más de una sorpresa y dirá cosas como "¿qué carajos estaba pensando?" o "¿por qué me peinaba así?". Más todavía si dichas fotos son de los 80, quizás la década más cuestionable en términos de moda e imagen. Ni siquiera Pantera se puede salvar de mirar atrás y sentir el horror de elecciones fashionistas que hoy se ven un tanto erradas y vergonzosas. Si bien el grupo estadounidense es uno de los grupos de metal más aclamados de la historia, también tuvo un pasado que nada tiene que ver con lo que conocemos de ellos hoy. Olvídense por un momento de la ferocidad vocal de Philip Anselmo y de los brutales riffs de Dimebag Darrell, pues antes de todo eso el grupo se veía y sonaba más como Poison que cualquier otra cosa.  

En la primera mitad de los 80 Pantera lanzó tres álbumes con el vocalista Terry Glaze, los cuales se acercaban más a un rock fiestero tipo Van Halen y Kiss que al groove metal agresivo y letal que nos dieron en la década de los 90. Su pinta (pantalones de cuero apretados, camisas de leopardo, altas dosis de maquillaje y un pelo literalmente bañado en laca) era el uniforme típico de grupos de la época. Mirar una foto de aquellos días y confundirlos con Poison sería un error admisible. Por otro lado, sus letras eran también muy típicas de la década y estaban cargadas de doble sentido, además de ser una oda a la fiesta y al estilo de vida del rock n´roll. 

¿Por qué el cambio radical de imagen y sonido? Para 1986 y tras tres álbumes lanzados, los gustos de varios de los integrantes de la banda comenzaron a cambiar. Por aquel entonces el thrash metal comenzaba a hacer de las suyas, y discos como Master of Puppets, de Metallica, y Among the Living, de Anthrax, se convirtieron en una gran influencia para ellos. Pero había un problema: Terry Glaze. Su estilo vocal no encajaba en la dirección sonora que el grupo quería tomar. Tras audicionar a varios cantantes, Pantera encontró en Philip Anselmo la pieza que encajaba perfectamente en el rompecabezas. Esta nueva alineación lanzó Power Metal en 1988, un álbum que dejaba atrás el glam y se acercaba más al rock duro y thrash. El resto es historia. 

Recordemos entonces a Pantera antes de que comenzaran a rugir ferozmente:





martes, 11 de junio de 2019

Cuando Keanu Reeves Apareció en un Video de Anthrax


Era el año 2003, el grupo de thrash estadounidense Anthrax acababa de lanzar We've Come for You All, su noveno álbum de estudio. El disco, que recibió críticas favorables por la prensa mas no tanto por sus fans, tuvo invitados muy especiales como Dimebag Darrell (Pantera) y Roger Daltrey, de The Who. Pero la lista no paró ahí, ya que para el video promocional de la canción Safe Home el grupo contó con la participación de Keanu Reeves. El actor, amigo y gran fanático de la banda, aceptó aparecer en el video sin cobrar un solo centavo. (continúa después de la imagen)


En el clip musical se ve a Keanu caminado por el costado de una autopista sin rumbo fijo, tal vez buscando su hogar, mientras canta algunos fragmentos de la canción. Se trata básicamente de unos fugaces cameos. El video nunca tuvo mayor rotación e incluso hoy no es tan fácil de encontrar, pero tal vez salga a la luz una vez más tras el renovado interés que parece haber por el actor. Esto por su nueva película, John Wick 3: Parabellum, y su participación en el juego de video Cyberpunk 2077, en cuyo anuncio público un hombre de la audiencia lo llamo en tono coqueto "breathtaking" (alucinante/asombroso). 












sábado, 10 de septiembre de 2016

El 11 de Septiembre y El Rock


Hace 15 años el mundo entero cambió. Diferentes áreas de la vida se vieron afectadas por los actos terroristas del 11 de septiembre. Viajar e ir a eventos masivos fueron apenas un par de actividades que nunca volvieron a ser iguales.Me tocó vivir este día en Boston (de donde salió uno de los aviones usados por los terroristas) y el ámbito de auténtico pánico era dantesco. El mundo del entretenimiento sufrió mucho. A la gente le daba miedo ir a conciertos. Lo artistas no querían arriesgar su integridad ni la de sus fans. La radio comenzó un exhaustivo proceso de censura a una larga lista de canciones cuyas letras pudieran asociarse de alguna forma a lo sucedido en Nueva York. 


Highway to Hell de AC/DC, War Pigs de Black Sabbath, Speed Kills de Bush, Break Stuff de Limp Bizkit, Fly Away de Lenny Kravitz, fueron apenas algunas de las canciones que hacían parte de la extensa lista de canciones censuradas. Tal vez dos de los grupos que más sufrieron con el 11 de septiembre fueron Rage Against The Machine y Anthrax. Al primero, le fueron censuradas absolutamente todas sus canciones, mientras que a Anthrax se le exigía que -por aquello de la amenaza de los ataques con ántrax- cambiaran su nombre, a lo cual ellos se negaron vehementemente durante un concierto tributo a las víctimas en el cual vistieron overoles con las palabras "We´re not changing our name" (No cambiaremos nuestro nombre).


Varios conciertos benéficos se organizaron. Tal vez el más importante se llevó a cabo el 21 de septiembre en un lugar que, por razones de seguridad, nunca fue revelado. En este participaron artistas como Bruce Springsteen, Billy Joel, Sting, Fred Durst y Wes Borland (Limp Bizkit), U2 -quienes tocaron vía satélite desde Inglaterra- y Neil Young, entre otros. Precisamente, Young lanzó un par de meses después una canción llamada Let's Roll, inspirada en las últimas palabras de Todd Beamer, pasajero del vuelo 93 de United Airlines, quien -junto con otro grupo de pasajeros- intentó retomar control del avión.

El 11 de septiembre dejó una cicatriz indeleble en el mundo y la forma en que vivimos, pero también se convirtió en un símbolo de unidad, fortaleza y de salir adelante, así como una fuente -aunque oscura- de música hermosa. Como esta canción de U2, en la que Bono hace alusión a aquella tristemente inolvidable mañana con la frase "It's early fall, there's a cloud in the New York skyline. Innocence dragged across a yellow line". (Es principios de otoño. Hay una nube en el horizonte de Nueva York. La inocencia arrastrada a través de una línea amarilla).


martes, 12 de julio de 2016

¿Se Acuerdan de Limp Bizkit?



Érase una vez una banda que mezclaba rock y metal con rap. Mucha gente los odiaba, sobre todo a su intenso aunque carismático cantante, Fred Durst. ¡Eso no es rock!, ¡Eso no es metal!, ¡Eso no es rap!, exclamaban a gritos los puristas. Nadie aceptaba gustar de su música. Sin embargo, las alrededor de 40 millones de copias vendidas de sus álbumes y sus giras sold out indicaban lo contrario. 

Todo comenzó a mediados de los 90 en Jacksonville-Florida. La muerte de Kurt Cobain y la disolución de la formación clásica de Guns N´Roses casi que obligaban a un cambio radical en la escena musical. Es en ese punto cuando entra Limp Bizkit, ondeando la bandera de fusión rock/rap que bandas como Red Hot Chili Peppers, Anthrax  Aerosmith, Rage Against The Machine y KoRn habían ondeado años antes. Ya no era cool vestir de cuero ni oír Appetite For Destruction o Metallica. Si uno no estaba en la onda del naciente nü-metal, no estaba en nada. Por esos días, lo mío seguía siendo (y sigue siendo) Guns N´Roses. Era el pasado de moda, el anticuado. Hasta que un buen día, sin dejar mis gustos tradicionales, comencé a oír los grupos del momento. No por presión social o por buscar ser incluido, sino porque encontré la belleza en el subgénero.

Sí, me gustaba Limp Bizkit, todavía oigo su música ocasionalmente. Tenía unos 17 años cuando comencé a escucharlos, estaba en plena rebeldía adolescente y canciones como Break Stuff, Rearranged y Nookie encajaron perfectamente como parte de mi banda sonora durante la época en cuestión. Sus giras eran increíblemente exitosas, al igual que sus discos. Fred Durst llegó a ser uno de los músicos más poderosos de la industria -hasta le alcanzó para dirigir películas y pasar por la cama de Britney Spears- a pesar de las críticas, las cuales -en lugar de hundirlo- parecían potenciarlo. Era algo así como el Cristiano Ronaldo del fútbol: crecido y petulante, pero con unos cojones de hierro. Sus presentaciones en vivo eran contundentes, Durst era un gran animador. Ponía a saltar al público sí o sí. Nomás vean su presentación en Woodstock 99. Sacando su invitación casi anárquica para que el público se volviera loco y destruyera el lugar, es un ejemplo casi académico de como manejar una audiencia y mantenerla interesada e involucrada.

¿Qué pasó entonces?, ¿Dónde está el grupo ahora? 


El tiempo alcanza a todos, incluso a las superestrellas. Los integrantes del grupo ya están en los cuarenta o acercándose peligrosamente y resulta muy difícil conservar la misma actitud loca e importaculista de la juventud. Rapear sobre mujeres y fiestas ya no resulta tan creíble y genuino cuando ya no se tiene pelo y sí una barba lleva de canas. Por otra parte, los fans de la banda han crecido. Muchos dejaron de ser los chicos malos en busca de romper cosas y ahora trabajan de 9 a 5 para sostener un hogar. Además, la industria ha dado mil giros desde entonces. Del nü metal, pasamos al regreso del garage rock y el new wave, ahora vamos en indie y la electrónica. los 15 minutos del rap n´ roll terminaron hace mucho. Bandas como Limp Bizkit y KoRn se han visto obligadas a estar en cuanto festival se les cruce para poder tocar antes multitudes, mientras que otros representantes de esta tendencia sonora han cambiado radicalmente su sonido, Linkin Park, por ejemplo. 

Si bien el momento de Limp Bizkit pasó hace unos 15 años, no se puede negar que -como el mismo Durst dice en una de sus canciones- esa fue su generación y todo le importaba un carajo. Desde 2012, el cuarteto lleva amenazando con un nuevo disco, Stampede of the Disco Elephants, el cual -por alguna razón- no ha visto la luz del día. Lo triste es que a nadie parece importarle, tal vez ni siquiera a ellos.