miércoles, 22 de marzo de 2023

Artistas que han Tenido Problemas con la Altura de Bogotá

 


Bogotá es famosa por muchas cosas. El ajiaco, tamales, el clima impredecible son apenas algunas de las cosas que hacen de la capital colombiana una ciudad más que curiosa. Pero quizás una de las características más particulares de la ciudad es su altura, pues a 2.625 metros sobre el nivel del mar, es una de las capitales con más altura del mundo, lo cual causa el llamado "soroche" o mal de alturas a muchos de sus visitantes, incluyendo a los artistas que vienen a presentarse en concierto.

Esta es la lista de aquellos artistas que han sufrido por la altura bogotana.

Bruce Dickinson (Iron Maiden).

En febrero de 2007, cuando el grupo británico visitó Colombia por primera vez, Bruce Dickinson tuvo uno que otro inconveniente con los 2.625 metros de Bogotá. Su puesta en escena suele ser más bien atlética. Durante los conciertos, el cantante suele correr de un lado al otro del escenario, lo cual puede ser todo un reto cuando se está acostumbrado a alturas más benévolas. En dicho concierto, quienes estábamos cerca al escenario pudimos ser testigos de cómo Dickinson se dirigía a los costados del escenario durante los solos de guitarra para ponerse una máscara de oxígeno, cargar sus pulmones y seguir cantando y corriendo. Como el maestro que es, sacó adelante lo que terminó siendo una presentación de 10 puntos.

Miley Cyrus

En marzo de 2022, la cantante estadounidense aterrizó en Colombia para realizar un concierto en el Movistar Arena, esto después de venir de presentaciones en Chile y Argentina, países mucho más fáciles en cuanto al tema de la altura. Sus presentaciones suelen ser cargadas de energía y vigor, pero en la capital colombiana tuvo que quitar un poco el pie del acelerador, pues el soroche la estaba afectando. En un fragmento del concierto, confesó a los asistentes no sentirse muy bien: "me siento jodida en este momento, pero me quedaré todo lo que pueda, pues sé todo lo que ustedes han esperado por este show".  El concierto continuó, pero tuvo que hacer algunas canciones sentada e incluso afirmó sentir ganas de vomitar.

Sam Smith, Lady Gaga, y Katy Perry

Durante su visita para el festival Estéreo Picnic en 2019, a Sam Smith se le vio paseándose por el backstage luciendo una máscara y arrastrando una bala de oxígeno por el lugar. El mismo cantante publicó una foto en redes sociales con el comentario "vestimenta para la altura".


Por su parte, Lady Gaga también se dejó ver tras bambalinas pegada a una máscara de oxigeno durante su presentación en Bogotá en el año 2012.


Otra estrella pop que sufrió de mal de alturas fue Katy Perry cuando se presentó en Colombia en 2015. La cantante estadounidense publicó una foto en Twitter con la leyenda "cantando y bailando a más de 8.000 pies de altura. No problemo Bogotá, Colombia". 


Joe Elliott (Def Leppard)

El pasado 25 de febrero, Def Leppard y Mötley Crüe se presentaron en Bogotá en el marco de su World Tour. La mañana del concierto, todos los que teníamos entrada nos dimos un buen susto con la noticia de que Joe Elliot estaba hospitalizado en la clínica Marly por mal de alturas, como el mismo músico confirmó esa noche en el escenario, contra todo pronóstico, pues la cancelación de su presentación parecía inminente. Durante el show, Elliott agradeció a los doctores que lo atendieron. Creo que habló por todos los que disfrutamos de su impecable presentación, con todo y soroche. Días después, el grupo publicó en YouTube un video sobre su paso por Bogotá en el que contaron la experiencia de tocar en la altura capitalina, señalando lo difícil que fue y cómo pudieron sortear la altura bogotana con la ayuda del té de coca. Elliott incluso llegó a preguntarse si la altura de Bogotá no habría jugado un rol en la muerte de Taylor Hawkins un año atrás. 


Slash (Guns N' Roses)

El 11 y 12 de octubre de 2022, Guns N' Roses llenó dos veces el estadio El Campín, haciendo dos presentaciones de tres horas cada una. La novia de Slash, Meegan Hodges, publicó en Instagram una imagen de la bala de oxigeno, con el mensaje "bienvenidos a Colombia. El oxigeno listo en la habitación. El mal de alturas APESTA." Cuando Axl Rose saludó al público asistente en la primera presentación, dijo algo así como "buenas noches, malditas criaturas de altura", haciendo clara alusión a lo difícil que es tocar por estas latitudes, cosa que no se notó, pues la banda se dio mañas de hacer dos conciertos de tres horas en dos noches consecutivas. 


Sam Fogarino (Interpol)

En noviembre de 2019, Interpol visitaba Colombia por cuarta vez. En esta ocasión, se presentarían junto a Franz Ferdinand en el Movistar Arena. Lastimosamente, Sam Fogarino, baterista, no pudo lidiar con los síntomas del mal de alturas y tuvo que ser reemplazado por el técnico de batería quien, afortunadamente, se sabía las canciones. Sin embargo, y a pesar del esfuerzo de los otros integrantes de la banda, la presentación del grupo de Nueva York careció de la química habitual. 























lunes, 6 de marzo de 2023

Miguel Mateos en Bogotá: el Tiempo Pasa, pero el Talento y Carisma Siguen Intactos (opinión)

 


Para quienes teníamos uso de razón a finales de los 80, Miguel Mateos representa una de esas paradas obligatorias en las estaciones del mundo de la música. Tener una radio encendida en 1988 era sinónimo de escuchar a artistas como Soda Stereo, Los Toreros Muertos, Los Prisioneros, Charly García y -por supuesto- a Mateos. 

El pasado sábado 4 de marzo, Bogotá tuvo el placer de recordar todos los éxitos del Jefe del Rock en un concierto de dos horas, que bien pudieron ser 3, pues el cantante argentino es algo así como una rocola de éxitos. Rocola a la que Bogotá le metió unas buenas monedas para escuchar hit tras hit tras hit. De Mi sombra en la pared se pasaba a Llámame, si me necesitas a Si tuviéramos alas, a Solos en América, a Tirar los muros abajo, hasta llegar a Es tan fácil romper un corazón, Atado a un sentimiento, Obsesión, Tira para arriba, y Cuando seas grande. ¡Y eso que faltaron unas cuantas! Beso francés y Malos pensamientos, fueron dos que nos quedo debiendo. 

Nunca había tenido la oportunidad de verlo en vivo, alguna vez estuve MUY cerca, pero se me escapó el chance, así que tenía una espina clavada. No sabía qué esperar, pero como decimos en Colombia: en el desayuno se sabe cómo será el almuerzo, y Compañía Ilimitada y Vilma Palma e Vampiros como soporte anunciaban que lo que venía a costas de Miguel Mateos iba a ser bueno. Y bueno, muy bueno fue. No podía ser de otra forma. "Entrenando" para el concierto escuchando las canciones de Mateos, fue fácil darse cuenta de que iba a ser tremendo concierto. Con esa nube de éxitos era imposible no atinar. Si lo ponemos en términos futbolísticos, sería como si Mbappe, Cristiano, Ronaldo (el de Brasil), Pelé, y Zidane armaran un equipo con todos jugando en su mejor momento pero les fuera mal. (no meto a Messi, pues ese me cae gordo).

Si bien la alineación de canciones daba para garantizar un buen espectáculo, tenía algo de reservas con el estado musical actual de Mateos. "El hombre ya tiene 69" pensaba. Y no sin justa razón. Es que los cantantes sufren una inevitable pérdida de voz cuando el tiempo los alcanza. Basta con escuchar a Paul Stanley, de Kiss, o Axl Rose. Ambos lo dan todo en el escenario y es un absoluto placer que sigan haciendo música, pero negar que su voz ha bajado de nivel sería como tapar el sol con un dedo. Pero el Jefe es el Jefe y sigue mandando. Me atrevo a decir que su voz está intacta. No lo escuché desafinar una sola vez. Era como escuchar el Miguel de 30 años. Impecable. y ni hablemos de su nivel de adrenalina y estado físico. A pesar de una leve queja por la altura, ya común en todos los artistas que escalan son 2.600 metros de Bogotá, el hombre saltó, corrió, y hasta lanzó unos muy buenos pasos que el mismo confesó "haber robado de Maluma". La carisma y "bacanería" también dijeron "presente". 

El público también se lució. No es extraño ver públicos medio dormidos, pero este estaba encendido con lo que pasaba en el escenario. La mayoría de los asistentes tenían más de 50 años, pero parece ser que la música de Mateos ha logrado llegar a gente más joven, a juzgar por las caras frescas que pude ver, incluida la de un niño en las primera filas quien sostenía un cartel que decía algo así como "Miguel, tengo 13 años. Firma aquí". Las cámaras lo poncharon durante Solos en América, y el Movistar Arena gritó en asombró al ver que el niño se las sabía toda. A este te lo robamos de tus asquerosas garras, asqueroso, repugnante y monótono reggaeton. 

Mientras artistas como Miguel Mateos sigan haciendo de las suyas, hay esperanza de que la música vuelva a ser música, orgánica e interpretada por músicos sobre el escenario, no por un "cantante" rodeado por docenas de bailarinas culonas. Como dijo él mismo durante el concierto: "esto es rock n' roll. El que vino por reggaeton, perdió". ¡Gracias, Miguel!  Felices 40 + años de carrera. ¡Sos un capo, boludo!












miércoles, 1 de marzo de 2023

¿Y si U2 se retira? (opinión)

 


En 2011 publiqué en este blog un artículo titulado "U2: Al Borde de la Irrelevancia" https://supersonicriot.blogspot.com/2011/11/u2-al-borde-de-la-irrelevancia.html, en el que cuestionaba si Bono y compañía aún eran importantes en la escena de la música. Tres años más tarde, con el lanzamiento de Songs of Innocence, me callaron la boca, pues hicieron tremendo disco, a pesar de haber más o menos obligado a todo el mundo a escucharlo (probablemente recuerden cómo la banda distribuyó de forma gratuita el álbum a través de los dispositivos Apple). Hoy, una vez más debo -con enorme dolor- preguntarme si el cuarteto sigue siendo relevante y si no es un buen momento para retirarse. 

Recientemente, por medio de un comercial emitido durante el Super Bowl, U2 anunció una residencia en Las Vegas cuyos conciertos girarán principalmente alrededor del álbum Achtung Baby. Suena hermoso, sin duda, pero hubo un anuncio dentro del anuncio que no me gustó ni un poquito y que, como fan de décadas del grupo, puedo decir que hasta dolió. Semanas antes del anuncio, giraba un fuerte rumor de que el baterista Larry Mullen estaría ausente de las futuras presentaciones de U2, pues había tenido que ser sometido a una cirugía, probablemente de columna, y necesitaba tiempo para recuperarse. El rumor, lamentablemente, resultó ser cierto, y la agrupación tocará sin él. Esto de reemplazar músicos y salir de gira mientras ellos están ausentes, se convirtió en una triste moda que tiene que acabar. Se entiende que los artistas quieren recuperar el tiempo perdido tras la pandemia y, como el mismo comunicado oficial de U2 decía, desean volver a ver los rostros de sus seguidores. Lo que no pensaron es que los seguidores quieren ver sus rostros también, incluyendo el de Larry, no el de Bram van den Berg, su reemplazo. 

¿Quién es Bram van den Berg? Es un músico neerlandés que nadie conoce. Tan simple como eso. Si era absolutamente obligatorio reemplazar a Larry, ¿por qué no buscaron a alguien con más peso? Puede que su reemplazo me tape la boca con sus baquetas, pero de momento parece una horrorosa idea. Tomemos el caso de Mötley Crüe, quienes reemplazaron a Mick Mars con John 5, un tipo de gran recorrido y reconocimiento, y de quien se tenía muy poca duda y, efectivamente, la está sacando del estadio. Cómo demonios se les ocurre reemplazar al tipo que les dio su primer y único trabajo. De no ser por Larry, no habría U2, y Bono, The Edge, y Adam Clayton tendrían trabajos de 9 a 5. Dicen que la decisión de este reemplazo, temporal, espero, fue tomada en común acuerdo, pero no habría sido más sensato y respetuoso haber dicho algo así como "Larry, no vamos a salir de gira sin ti. Nunca lo hemos hecho, y no lo haremos ahora". Un poco de respeto con el dueño del letrero habría sido genial. Le están pasando por encima. lo están "ninguneando". ¡Es puto Larry Mullen! Le deben todo. 

Hace poco escuchada al productor Rick Beato hablar sobre este asunto, y dijo algo que me sacó más de casillas: "Achtung Baby es un álbum en el que la batería de Larry es fundamental, y ¿van a salir de gira sin él?" Es cierto, analicen la batería de las canciones del disco, la batería es otra cosa. ¡Vamos! ¡Tan importante es, que hasta en una canción se oye como a Larry se le cae una baqueta y sigue tocando! 

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El cuestionamiento que hago sobre si U2 debe seguir adelante o colgar la toalla no se debe solo a la lamentable omisión de Larry Mullen de su última gira. Sus tres últimos discos, excepto por el ya mencionado Songs of Innocence, han sido más un desastre que cualquier otra cosa. Los inexpresivos y pálidos No Line on the Horizon y Songs of Experience no lograron cautivar a muchos, creo que ni a ellos mismos. Usualmente, a todas las bandas les llega la hora en la que su música nueva no convoca y pueden lanzar uno que otro disco flojo, pero también llega la época en la que rebotan con algo de calidad y el río retoma su cauce. Lastimosamente, a U2 no lo veo en ese plan. El plan de refrescarse, renovarse, volver a tomar uno que otro riesgo creativo. Los veo en el plan de mirar para atrás, de vivir del pasado, tal vez porque fue mejor. ¿Pruebas? La gira conmemorativa de The Joshua Tree, la recientemente anunciada serie de conciertos enfocados en Achtung Baby, y el lanzamiento de Songs of Surrender, una colección de versiones nuevas de canciones viejas que, por lo que han dejado escuchar hasta ahora, tiene pinta de somnífero. Tres proyectos interesantes, sí, pero ¿dónde está lo nuevo? 

U2, te amo, pero lo que están haciendo no es necesariamente emocionante, y una buena sacudida no vendría nada mal, pues la banda se está convirtiendo en un acto de nostalgia, cuando siempre habían sido referentes de avance y riesgo.