miércoles, 5 de abril de 2017

El Día en que Seattle Murió


El 5 de abril parece ser un día fatídico para el rock de los 90 y el movimiento grunge de aquella época. Ese día en 1994 fallecía Kurt Cobain. Exactamente ocho años más tarde, Layne Staley dejó esta tierra. Ambos iconos de la escena alternativa de la década. En otra curiosa coincidencia, los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados días después. El de Cobain fue hallado por un electricista que iba a hacer reparaciones en su casa. El de Staley fue descubierto dos semanas después de su muerte, tras la inquietud de su madre por él, ya que hacía varios días no sabía de su hijo. 

Con el paso del tiempo, y espero no sonar como un viejito aburrido y lleno de clichés, el legado de ambos solo se ha hecho más fuerte y - hasta el sol de hoy- nadie ha logrado pisar tan fuerte y con tanto ruido como estos dos grandes del rock. El carisma y liderazgo de Cobain ha sido imitado mas nunca igualado. La potencia vocal de Staley, su alma y emociones desgarradoras transmitidas en su música no las he vuelto a escuchar en ningún cantante. ¿No me creen? Oigan canciones como Love Hate Love, Nutshell, o Down in a Hole. Cobain fue el último gran líder del rock. El último que unió a una generación entera alrededor de su música. 

Personalmente me molesta un poco que Alice in Chains no sea más popular y que su catálogo, como la voz de Staley y la guitarra de Jerry Cantrell sea tan subvalorado. Y, así me quieran crucificar, en mi opinión, de los cuatro grandes del grunge (Nirvana, Alice in Chains, Pearl Jam, Soundgarden), Alice in Chains era el mejor, sin demerita en lo más mínimo a ninguno de los grupos mencionados.

¿Qué más se puede decir de estos dos que no se haya dicho ya? ¿Qué adjetivos utilizar para enaltecer más su obra y legado? Para quienes tuvimos la fortuna de tener su música como banda sonora de nuestros años de adolescencia: ¡somos unos malditos afortunados! Los roqueros de hoy leen sobre lo que ellos fueron, a nosotros nos tocó verlos en acción, ver cómo su talento se hacía grande. Hoy es un día para oír Nevermind y Unplugged in New York de Nirvana a todo volumen, sin olvidar Dirt y el autotitulado de Alice in Chains. Kurt, Layne: no sé si allá arriba tengan wi-fi, pero gracias por su música, ¡los recuerdo a través de ella todo el tiempo!










lunes, 13 de febrero de 2017

El Despiste de los Grammy


No me gustan mucho las ceremonias de premios. ¿Por qué? porque siempre premian a la misma gente y siempre se presentan los mismos artistas. Por otra parte, los Grammy -como toda entrega de premios- solo toca la superficie de la música, dejando por fuera o subestimando otros géneros musicales, entre ellos el rock. No, no es que hago estas críticas porque lo mío es el rock y lo demás es una basura. No es así. Adele, Beyoncé, Bruno Mars, etc, han hecho méritos para estar ahí y, hasta donde tengo entendido, nadie les ha regalado nada. 

Es cierto que el rock hace dos décadas dejó de ser el género más popular y que ya no es donde está ni el rating ni el dinero, pero sí los Grammy se mueven bajo el lema "La noche más grande de la música", ¿por qué no incluir a todos de forma más equitativa? ¿Quieren pruebas de cómo se discrimina el rock en los premios en cuestión? 

-Cada año hay no más de una presentación en vivo de un grupo de rock. Sin embargo, para hacer de dicha presentación algo más seguro y agradable, al grupo de rock de turno lo emparejan con un artista  "amigable" a la audiencia. Hace unos años Metallica se presentó junto al pianista Lang Lang. Anoche, en su regreso al escenario de los Grammy, el cuarteto de San Francisco hizo lo propio junto a Lady Gaga. La presentación, lejos de ser un desastre pero tampoco cerca a pasar a la historia como algo inolvidable, salió mejor de lo esperado, a pesar de las fallas técnicas que sacaron de casillas a James Hetfield (ver cómo patea el micrófono y lanza su guitarra violentamente al final de la presentación) y lo hicieron ver como un idiota mientras compartía micrófono con la estrella pop.


-Los premios más importante de rock y metal los entregan en una ceremonia previa que no cuenta con transmisión televisiva. Ayer, por ejemplo, Megadeth recibió un premio en dicha ceremonia previa, lejos de toda cámara o aplauso, y más encima, cuando subían a aceptar el premio, la banda de los Grammy tocó una canción de Metallica. Quien conoce la historia vertiginosa en la relación de estas dos bandas entenderá la ironía. Por si fuera poco, Nick Menza -exbaterista de Megadeth- fue ignorado en la sección de In Memoriam. 

-La única presentación de rock/metal, la de Metallica, la ubicaron en una hora un poco menos familiar, ya cuando buena parte de la audiencia se ha cansado y ha cambiado de canal. El año pasado, Hollywood Vampires tocó al final de la ceremonia, y cuando Metallica se presentó junto a Lang Lang, lo hicieron aproximadamente 45 minutos antes del fin de la entrega de premios.

-La encarga de presentar a Metallica y Lady Gaga (no recuerdo su nombre), solo dijo algo así como "con ustedes: ¡Lady Gaga!".

-Por último, ¿Qué carajos hacía Beyoncé nominada en una categoría de rock? El argumento de los organización Grammy fue que, si bien no se trata de una artista rock, la canción es una canción rock. Es decir que si en los próximos 12 meses Megadeth lanza un disco pop junto a The Weekend, en los Grammy 2018 ¿si los dejan hacer parte de la ceremonia central y los nominan a Mejor Álbum Pop?

Aclaro, no tengo problema con ninguno de los artistas de otros géneros que se presentaron este año. Todos merecen estar ahí por una u otra razón, pero ¿no les parece que están abusando de Lady Gaga, Adele, y Bruno Mars? ¿Seré el único que está agotado de verlos cada 15 minutos? Ayer, por ejemplo, Adele cantó dos veces. Convirtiendo, en su segunda presentación de la noche, una de las canciones más divertidas de George Michael en una pieza aburrida y lenta, deteniendo abruptamente su interpretación para volver a comenzar. Bruno Mars, por su parte, en su segunda presentación de la noche, hizo un digno tributo a Prince. No voy a negarlo, le salió muy bien y -lejos de ser Jimi Hendrix o el mismo Prince- demostró que puede defenderse tocando las seis cuerdas. Pero, ¿no había ningún otro artista que pudiera hacerse cargo de los tributos en cuestión? No tenía que ser un artista rock, simplemente tenía que ser otra persona. Elton John habría sonado genial haciendo una versión en piano de One More Try de George Michael. ¿Y qué tal una colaboración entre Lenny Kravitz y Red Hot Chili Peppers para homenajear a Prince? Mucho rock, ¿cierto?









domingo, 29 de enero de 2017

Elkin Ramírez: Una Leyenda del Rock


Era la segunda edición de Rock al Parque (si la memoria no me falla). Me dio por ir a la Media Torta -uno de los escenarios donde por aquella época se llevaba a cabo el mencionado festival- a ver a Kraken y  A.N.I.M.A.L. Ese concierto fue de mis primeras experiencias que tuve con la música en vivo, pues en esos momentos eran muy pocos los artistas que se animaban a pasar por Colombia. También fue uno de mis primeros acercamientos con el rock nacional. Para ese entonces ya conocía a Kraken. Todo gracias al disco Piel de Cobre, lanzado en 1993, y principalmente a su éxito Lenguaje de mi Piel. Confieso que la primera vez que escuché esa canción pensé que era una mujer quien cantaba. Cuando me enteré de que era un hombre no lo podía creer. ¿Cómo podía un hombre tener esa voz y llegar a esas notas tan altas? Para mí era tan inexplicable como asombroso. 

Además de su increíble voz, una de las cosas que más me impactaba del Titán -como se le conoce popularmente- era su calidad humana. No puedo decir que era su mejor amigo o que lo conocí de forma muy cercana, pero las veces que tuve el honor de tratarlo en persona fue enormemente amable, así como en sus conciertos, en los que por un par de horas agitaba su melena mientras demostraba su exquisito talento metalero para luego -una vez finalizado el concierto- despedirse de la audiencia con palabras muy paternales. Solía decir cosas como: "Tengan un buen y seguro regreso a casa. Recuerden que siempre alguien los espera".

En 2007, cuando aún estaba en la universidad, tenía un programa de radio en la emisora de la institución. Un día se me ocurrió armar un especial de rock nacional. lo primero que pensé fue en conseguir hablar con Elkin para entrevistarlo durante el programa. Como pude conseguí su número. A pesar de los nervios, decidí marcar. No contestó. Lo llamé unas horas más tarde, esta vez si respondió. 

Más o menos tartamudeando del susto le dije:

"E-E-Elkin, buenas tardes. Soy Gustavo Mendieta de la emisora de la universidad Sergio Arboleda. Estoy montando un especial sobre el rock nacional y me encantaría tenerlo en este".

Él, en un tono muy cordial, contestó:

"En este momento no puedo comprometerme contigo, pues estamos ensayando muy duro para unos conciertos".



3 años más tarde, mientras dirigía el programa estelar de la Superestación.fm, tuve mi desquite, pues Elkín fue a la emisora a promocionar Humana Deshumanización, el disco que Kraken lanzó en 2009. Además de estar emocionado por la entrevista, el fan interno estaba en júbilo. La noche anterior alisté un CD de Kraken para que lo firmara, lo cual hizo muy amablemente entre segmento y segmento de la entrevista. Dije algo así como:

"Elkin. Me pongo el camIseta de fan para pedirle que, por favor, me firme este CD".

Esto fue lo que escribió:

"Cordial saludo, Tavo Mendieta. Gracias x el apoyo".

Ese niño que escuchó Kraken por primera vez en 1993 estaba lleno de dicha. Pleno.

Tres días después de dicha entrevista fui a verlos tocar en un bar en Bogotá. Como era habitual, el grupo la sacó del estadio. El dominio del escenario que tenía Elkin era algo especial, así como también era el fervor que generaba en sus fans. Muy pocos grupos en Colombia han logrado generar el nivel de pasión que generó Kraken. Esa noche fui testigo de la leyenda del Titán.

Unas semanas más tarde, me encontré con Elkin en un bar. La persona con quien estaba quería un autógrafo para una prima. Lo pensé varias veces, ya que no quería incomodarlo en su tiempo privado, pero decidí acercármele y pedirle el autógrafo en una servilleta. Además de firmar dicha servilleta y preguntarme para quien iba dirigido el autógrafo, me saludó cordialmente y me preguntó cómo iba todo en la emisora. Ese era el Elkin que conocí. Un hombre humilde pero con enorme pasión por sus fans y su música. Muy humano. Bondadoso. Tanto así, que en uno de nuestros encuentros me dijo que quería hacer reuniones entre medios y artistas para que hubiera más unión, pues sentía que los medios odiaban a su competencia y lo mismo pasaba con las bandas de rock.

Hace aproximadamente siete años estaba conversando de música con alguien y el tema de Kraken surgió. Uno de los comentarios que hice fue: "Va a ser muy duro cuando muera Elkin Ramírez". Infortunadamente, ese día llegó. Se nos fue una leyenda del rock. Un músico que con las uñas construyó gran parte de lo que es el rock colombiano. Con un gran dolor pero sabiendo la suerte que tuve de poder conocerlo y entrevistarlo, solo puedo decir "!gracias, Titán!". Gracias por Frágil al Viento, por Lenguaje de mi Piel, por Vestido de Cristal, por No me Hables de Amor , por Amnesia. Gracias por la música.