lunes, 18 de julio de 2011

¿Podrán los Chili Peppers sin Frusciante?


La respuesta más lógica sería "Sí" o "¿Por qué no?", ambas fulminantes al interés de generar una charla larga y tendida sobre el tema. Para los nuevos fans de la banda, aquellos que apenas la conocen gracias al primer sencillo de su décimo álbum I´m With You, la idea de ver a los liderados por Anthony Kiedis sin John Frusciante en las seis cuerdas será normal. Para aquellos que seguimos a los Chili desde la época del Blood Suga rSex Magik o antes, la historia tal vez sea otra. 

Si bien Frusciante no es integrante de la formación original del grupo (reemplazó a Hillel Slovak cuando este falleció a causa de una sobredosis en 1988), es como si lo fuera, ya que cuando entró a formar parte del cuarteto, este comenzó a ganar éxito comercial. Irónicamente, fueron los mismos problemas que terminaron con la vida de Slovak los que, en parte, llevaron a Frusciante a abandonar la banda en 1992, no sin antes grabar dos álbumes (Mother´s Milk y Blood Sugar Sex Magik) cuyas ventas combinadas superaron las 15 millones de copias a nivel mundial. 

Con Frusciante fuera de panorama, los Chili lanzaron One Hot Minute, primer y único álbum con Dave Navarron (Jane´s Addiction) en guitarra. A pesar de contar con sencillos de gran éxito como My Friends, el cambio de sonido no gustó y el álbum se convirtió en una decepción comercial. De la guitarra funky de Frusciante se pasó a los riffs oscuros y pesados de Navarro, alienando a la sólida base de fans conseguida con los dos discos previos.


El "Romance" con Dave Navarro duró poco, ya que en 1998 fue despedido de la banda por diferencias creativas. Para entonces su antiguo guitarrista, John Frusciante, estaba en bancarrota, recién dado de alta de un centro de rehabilitación, visiblemente afectado por las drogas y listo para morir, razones suficientes para que el bajista del grupo, Flea, acudiera a su rescate ofreciéndole volver a tocar con la banda, suceso del cual saldrían 3 álbumes vitales para Red Hot Chili Peppers: By The Way, Stadium Arcadium y Californication, disco que, con más de 15 millones de copias vendidas, es el máyor éxito comercial de la banda hasta hoy.


¿Podrán los Chili alcanzar un nivel de ventas y musical similar al de sus épocas con Frusciante a bordo? O, por  el contrario, la crítica y sus fans condenarán al grupo como en el periodo junto a Dave Navarro? Los ingredientes del éxito parecen estar ya sobre la mesa: nuevo disco próximo a salir, un pegajoso nuevo sencillo rotando en emisoras, fechas confirmadas en Suramérica y Europa y un nuevo guitarrista, Josh Klinghoffer, quien, por sus vínculos con la banda desde 2007, parece ser el reemplazo idóneo.

A juzgar por The Adventures of Rain Dance Maggie, primer sencillo de I´m With You, la guitarra de Klinghoffer no es tan colorida y técnicamente dotada como la de Frusciante, pero parece haber una química interesante con los demás integrantes del grupo, marcada por grooves de bajo contagiosos y las rimas funk rock de Anthony Kiedis, fórmula que ha probado ser sumamente exitosa en el pasado. ¿Será así de nuevo? Lo sabremos hasta digerir cada una de las 14 canciones del nuevo disco, el cual sale a la venta el 30 de agosto.

viernes, 15 de julio de 2011

¿Adónde se nos fue Rock al Parque?


Cada año Rock al Parque es el evento más esperado por la comunidad rockera de todo Colombia e incluso de la parte sur del continente americano. Casi dos décadas han pasado desde aquella primera edición del festival, cuyas tarimas han albergado lo mejor del género a nivel nacional e internacional (qué pena por sonar como Jorge Barón). Bandas como Kraken, La Pestilencia, A.N.I.M.A.L, Pornomotora, entre muchas otras, han hecho que los asistentes sacudan la melena. Este año....fue la excepción.

Todo comenzó muy bien, un cuarto día de festival nos dio fe de que este año íbamos a hacer headbanging más duro que nunca, nos dio la ilusión de que, en lugar de tres días, tendríamos cuatro para desahogarnos con unos buenos pogos. Así fue, al menos los tres primeros días, pero la dicha duró hasta el lunes.

En cada versión de Rock al Parque el lunes es el día con más afluencia de gente y el día de los grupos más esperados, el día de ver a una leyenda tipo Calamaro, Manu Chao o Draco. Este año....bueno, ya saben. Los sonidos de guitarras distorsionadas, baterías y bajos galopantes fueron reemplazados por loops, baterías electrónicas y beats, demasiados beats. El público ya no pogueaba sino bailaba, la gente ya no saltaba sino perreaba. He de aclarar que no tengo nada en contra la diversidad sonora, no tengo nada en contra de ver a una niña perreando con el "pagüer" de Bomba Estéreo y moviendo la cadera al son del kuduro de Buraka Som Sistema, pero no en Rock al Parque.

Entiendo la intención de los organizadores de esta extravaganza "rockera", comprendo y aplaudo su ambición de buscar estar a la altura de un Coachella o SXSW, festivales en los que mientras en un escenario toca Lady Gaga, en otro lo hace Soundgarden, pero hay un problema: ¿la esencia de este festival cuál es? Sí, señores, el ROCK, siempre lo ha sido. Llámenme "anticuado" o "aguafiestas" y excusen mi "purismo rockandrollero".

Si la idea es preservar dicha esencia y llegar al nivel de los festivales ya citados, ¿no sería conveniente ahorrar la plata invertida en algunos grupos internacionales de medio pelo, desconocidos o pasados de moda (pobres Toreros Muertos) y traer algo vanguardista y en boga como The Strokes, Kings of Leon o Arcade Fire?

Rock al Parque es una de las cosas que más quiero y aprecio de nuestra sufrida capital colombiana, pero en su versión 2011 parecía más el Festival de Verano y tal vez con tanta banda nacional e internacional tan guapachosa, lo que faltó fue la conducción de Jorge Barón.

pd: ¿hay algo menos rockero que poner un caracol como mascota del festival?

miércoles, 31 de marzo de 2010

GUNS N´ ROSES: DERRUMBANDO LAS BARRERAS DEL TIEMPO

Anoche Bogotá fue testigo de la segunda visita del grupo liderado por el enigmático, complicado, pero ultra-talentoso Axl Rose. 18 años tuvieron que pasar para que GN´R regresara al país y, aunque de la vieja guardia del grupo sólo siguen Axl y Dizzy, los "nuevos" integrantes demostraron ser dignos del título de "Gunners". Digo "nuevos" integrantes porque algunos de ellos ya llevan un rato largo militando en las filas GN´R. Tal es el caso del general Tommy Stinson, como Axl lo llamó en Rock en Río 2001, quien ha estado junto a Axl desde 1998.

Y ya que salió a colación el tema de la "nueva" alineación del grupo, hay que decir que en ella hay músicos de altísima calidad. Ron "Bumblefoot" Thal, Richad Fortus y DJ Ashba, forman una muralla de guitarras de sonido exquisito y llena de virtuosismo. Cada uno de ellos demostró su talento al público colombiano tocando su respectivo solo de guitarra.

"Axl está gordo", "Ya no tiene la misma voz" y "El grupo ya no es lo mismo" eran apenas algunos de los comentarios anti-Axl que se oían antes del concierto. Tal vez todos tengan algo de cierto, pero, eso sí, hay que decir que incluso Axl en su versión menos brillante es más brillante que otros cantantes que, con menos años y menos kilos, andan jáctandose de ser los grandes de la escena musical actual. Recordemos que estamos hablando de un tipo que tiene 48 años y que pasó un buen tiempo distanciado de los escenarios. Aún así le da clases de energía y voltaje a muchos músicos que tienen una puesta en escena rígida y aburrida.

Como telonero de Guns N´Roses estuvo otro de los grandes cantantes de la historia del Rock: Sebastian Bach. Amigo, compañero musical y hasta escolta de Axl Rose (lo salvó recientemente de ser apuñalado en un concierto sorpresa en la ciudad de Nueva York). Tocando canciones de su más "nuevo" trabajo solista (Angel Down de 2007), una inédita y clásicos de Skid Row como Youth Gone Wild y I Remember You, Bach hechizó a los asistentes con una demostración contundente de Rock y una voz con un talento que, en ocasiones, parece sobrehumano. Increíble. No puedo imaginar a un mejor telonero. Thanks, Baz.

Ya para cerrar y evitar que se aburran, quiero señalar algo que como fan de toda la vida de Guns N´Roses me tiene supremamente contento y es la fuerte presencia de gente joven en el concierto. Cuando digo joven no sólo me refiero a adolescentes sino a niños menores de edad. Niños que les falta al menos un lustro para poder ejercer su derecho al voto y entrar a un bar a tomarse algo. Acompañados por sus padres, estos tiernos rockeritos se gozaron todo el concierto y hablaban con total propiedad de Sebastian Bach y la música, nueva y vieja, de Guns N´ Roses, lo cual sólo puede advertir una cosa: la música del grupo está trascendiendo las barreras del tiempo y, en vez de quedarse perdido en él, está llegando de forma inquietante a nuevas generaciones.

Así como los Stones, Zeppelin y Sabbath han hecho en el pasado con otras generaciones, incluyendo la mía, ahora GN´R hace lo mismo. Señoras y señores, Guns N´Roses, formación antigua y/o nueva, ha ratificado su muy merecido lugar en el selecto club de los grandes del Rock y, digan lo que digan, Axl Rose es uno de los más grandes y punto.

Les dejo un video con fragmentos del concierto de anoche. Long live the king!