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jueves, 17 de agosto de 2023

Frisson: cuando la música nos eriza la piel.


Toda persona que tenga una canción que le guste mucho habrá sentido en alguna ocasión ese corrientazo que recorre todo el cuerpo al escucharla. Los pelos se erizan, sobre todo en los brazos, al oír una melodía que llega al alma. Es casi como si la piel tuviera un orgasmo. Este fenómeno conocido como "frisson" puede ocurrir al contemplar un hermoso paisaje, al probar un plato suculento, o al apreciar una obra de arte, pero la música es el principal culpable de ese curioso escalofrío, pero ¿por qué se produce?

Según diferentes estudios, para tener un "frisson" es necesario tener ciertas características de personalidad. Una de ellas es contar con la capacidad de entregarse a una canción. Por otra parte, quien la escucha debe ser una persona de gran imaginación, abierta a experiencias nuevas, y que no tiene temor a expresar sus sentimientos. Si usted es de los que oye, por ejemplo, Stairway to Heaven, de Led Zeppelin, o el solo de guitarra de Slash en November Rain, y puede aislarse del mundo o meterse tan profundo en la canción que llega a soñar despierto con la misma, tal vez imaginándose que está en el concierto o que la canción suena de fondo mientras usted realiza algún tipo de gesta heroica, entonces muy seguramente usted hará parte del selecto grupo que siente estos orgasmos en las piel. 

Según el musicólogo David Huron en su libro Sweet Anticipation, una de las razones por las cuales sentimos esa respuesta fisiológica al escuchar una canción es por el contraste que nos genera la misma y un proceso llamado "evaluación cognitiva", en el que nuestras mentes se reformulan el significado de algo. Si una canción nos produce cierta incomodidad al comienzo, pero después nos comienza a gustar, ese cambio de opinión con respecto a la misma es, al menos en parte, lo que nos produce el "frisson".

Un grupo de científicos se puso en la tarea de crear una lista de 715 canciones que pueden causar escalofríos a las personas. Una de ellas es Master of Puppets, de Metallica, la cual -como explica la teoría de evaluación cognitiva ya analizada- genera un cambio drástico de opinión a medida que avanza. De una introducción que suena amenazante, se pasa a una melódica y reconfortante sección intermedia, en la que el escucha posiblemente alcanzará una gran sensación de confort con la pieza. Asimismo, si una canción grandes cambios de ritmo, pasa de notas bajas a altas, y el cantante hace algún tipo de grito, el "frisson" es casi una certeza. 

Escuche su canción favorita y sumérjase profundamente en su melodía y letra, incluso piense en algo que la canción le haga sentir, algún recuerdo o emoción, y estoy seguro de que su piel lo sentirá. 




 

miércoles, 12 de octubre de 2022

Guns N' Roses la Rompió, pero tocó para un MUY frío público en Bogotá

 


*si usted es de los que tiene los brazos alzados en un concierto, no para aplaudir o hacer la señal de los cuernos sino para sostener el celular mientras graba TODO el concierto, esta columna lo va a herir. 


Tal vez la historia de Guns N' Roses con Bogotá sea de amores y odios, específicamente por aquel caótico concierto de 1992, el cual terminó antes de tiempo y tuvo todo tipo de imprevistos. Sin embargo, ayer, casi 30 años después y tras visitar al ciudad en 2010 con una alineación distinta, Axl, Slash, y Duff nos dieron un hermoso momento de reivindicación por los pecados cometidos tres décadas atrás.

La noche comenzó con la música de Aterciopelados, un grupo emblemático del rock nacional y bogotano pero que fue fuertemente criticado cuando se reveló que serían los teloneros de los Gunners. Andrea Echeverri, su carismática líder no ocultó su enfado y posiblemente se estaba desquitando con el público y con el mismo grupo al cual le abrían. Palabras como "los gringos están chéveres, pero aja, no nos dejaron ni probar sonido los hijueputas" y "canten a ver, no sean mamones", dificilmente demuestran la actitud correcta ante la oportunidad de presentarse ante 40.000 personas en un evento de tal magnitud. Eres una crack, Andrea, pero esa no era la jugada. 

No sé si Aterciopelados dejó al público caliente o, me sabrán disculpar, emputado. El caso es que a las 8 pm, con una puntualidad que no tenían en sus años mozos, Guns N' Roses saltó al escenario para encender -o por lo menos tratar de hacerlo- al estadio El Campín. El bajo de It's So Easy dio inicio a tres horas de música épica en la que el grupo estadounidense dio un repaso exquisito por toda su discografía. Uno podría discutir hasta el cansancio la lista de canciones, que faltó esta y que no hubieran toca esto y mejor hubieran metido tal otra, pero lo cierto es que no faltó un solo clásico, y sacaron una joyas hermosas como Coma y Double Talkin' Jive, por nombrar solo dos. Canciones como Welcome to the Jungle, November Rain, Patience, Don't Cry (en la que lloré, irónicamente) y Paradise City fueron las más coreadas por los asistentes al concierto. Asistentes que, hay que decirlo, estaban más fríos que el iceberg que hundió al Titanic. 

Mientras los integrantes de la banda estaban sobre el escenario partiéndose el lomo y sudándola, la gente estaba más preocupada por lograr el ángulo perfecto en un video de mala calidad y con un sonido perverso. Cada vez que Guns tocaba un clásico, todo el estadio sacaba su celular y veía el concierto a través de una pantallita. No soy nadie para decirle a la gente qué hacer o qué no, pero ¿no creen que pagar casi un millón de pesos para vivir tan apoteósico concierto por un celular es una absoluta tristeza? Antes de iniciar el concierto, tomé un par de fotos al logo de Guns N' Roses que estaba en las pantallas, pero en cuanto el grupo tomó el escenario lo guardé y me dije "voy a vivir este concierto como si estuviéramos en 1992". Muy seguramente era el más "sollado" de todo la sección VIP (excepto por personas que estaban tan alicoradas que los tuvieron que sacar en brazos). Estaba tan metido en el concierto y dando todo de mí para responder adecuadamente al derroche de energía que venía del escenario, que la gente me miraba como si estuviera haciendo algo raro. Claro, como no tenía el celular en la mano, no estaba actuando normal según su visión 2.0 de cómo vivir un concierto. 

Guns N' Roses es un grupo del que estoy literalmente enamorado desde los 11 años -y ya estoy en mis 40- y no pensaba desperdiciar la oportunidad de tenerlos tocando para mí mientras le drenaba la batería al celular grabando todo el concierto. Quería vivirlo, pero vivirlo de verdad, ahí, en el estadio, gritando, cantando, saltando, como debe ser, no con mis ojos pegados a una pantalla. 

En todo caso, Guns N' Roses se lució. !Qué pedazo de banda! Slash es un dios de las seis cuerdas, Axl -quien es considerado como un punto débil- lo hizo muy bien y le pone unas ganas y un esfuerzo que resultan conmovedores. Y ni hablemos de la personalidad y actitud punk de Duff. A diferencia de 2016, cuando la gira de reunión de ellos tres apenas arrancaba, la banda está mucho más "aceitada" y la química ha aumentado considerablemente. Solo una bandota puede llenar El Campín dos días seguidos. independientemente de la actitud del público, ellos hicieron su trabajo. Vinieron con la intención de patearnos el trasero, y cumplieron. ¡Larga vida a Guns N' Roses!









miércoles, 30 de noviembre de 2016

Mis Cinco Canciones Favoritas de Guns N´ Roses


Hace poco, con motivo del paso de Guns N´ Roses por Latinoamérica y a mi épico fanatismo por el grupo, me preguntaron cuáles son mis cinco canciones favoritas. Después de pensarlo intensamente y con la intención de salir fácil de semejante reto contestando "todas", están es mi top 5 de canciones de la banda (sin ningún orden en particular):

- ROCKET QUEEN:

Lanzada en el mejor álbum debut de la historia (no lo digo solo yo), Appetite for Destruction, esta canción le da un cierre contundente y emocional a un disco perfecto. Las letras picantes y sonidos sexuales de sus estrofas repentinamente se convierten hacia su final en una declaración de apoyo incondicional que es inevitable cantar a grito herido.



- DON´T CRY (Versión original y alterna):

¿Estaría haciendo trampa si incluyo las dos versiones de esta canción? La primera -la original- incluida en Use Your Illusion I- es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. Su sensibilidad lírica, video, y melodía sentimental hacen que se me ponga la piel de gallina, por no hablar de la participación en esta de Shannon Hoon (Blind Melon), cuya voz se camufla sutilmente detrás de la de Axl en los casi cinco minutos de la canción. Por su parte, la versión alterna, lanzada en Use Your Ilusión II es prácticamente igual a nivel instrumental y melódico, pero con una letra diferente, algo más oscura y densa. Hasta el día de hoy trato de imitar el interminable "yeahhhhhhhh" de Rose al final de la canción. 



- NOVEMBER RAIN:

A comienzos de los 80, Axl Rose se sentó a componer esta canción, pero la guardó hasta que estuviera perfecta. Fue hasta 1991 que llegó a los oídos del mundo, cuando se incluyó en Use Your Illusion I. En casi 9 minutos, Rose -sentado en su piano- hace una oda a un amor que no puede ser, mientras detrás de él la guitarra de Slash y diversos arreglos orquestales lo acompañan majestuosamente en su dolor. No sé si se haya escrito una canción de amor más hermosa.


- ESTRANGED:

Con esta canción se cierra la trilogía de dolor y desamor de la cual hacen parte Don´t Cry y November Rain. En un poco más de nueve minutos, esta canción llena de cambios rítmicos y emocionales es un reflejo del dolor y frustración de Axl Rose al ver que nada puede hacer por salvar una relación, hasta que al final de la canción acepta la realidad y decide bajar los brazos.

 

CIVIL WAR:

La canción con la que abre Use Your Illusion II y la última que grabó el baterista original de la banda, Steven Adler. Una crítica voraz a la guerra y un cuestionamiento acerca de esta, el abuso de poder, y el sentirse atado de manos sin poder hacer nada para evitarla. What´s so civil about war anyway? (¿Qué es tan civil en la guerra? de todos modos"), pregunta un Rose confundido al final de la canción.