Creo que todos hemos tenido en nuestro armario una pieza de vestir que nunca usamos, pues nunca nos sirvió. Ya sea que no nos gusta su color, su talla, como nos vemos en ella, o simplemente no logramos una conexión con la misma. Para Counting Crows, conocidos por su súper éxito noventero Mr.Jones, esa prenda es/era la canción August and Everything After.
A comienzos de 1993, cuando la banda estadounidense entró a estudio a grabar el que sería su álbum debut, una de las letras principales que Adam Duritz, cantante, tenía en su cuaderno de ideas era "August and everything after", pero nunca sucedió nada ni con la letra ni con la canción, la cual tenía una duración de cerca de 10 minutos. "Eran 10 minutos míos frente al piano, lo cual probablemente era un mal arreglo. La letra tenía muchos vacíos. Tuvimos que hacerla a un lado", señala el músico.
Sin embargo, el título del tema les gustaba mucho, así que decidieron usarlo como nombre del álbum. Sobre esto, Duritz comenta que Yo nací en agosto. El disco habla sobre todo lo que pasa después. Honestamente, me gustaba más el título que la canción, y como no quisimos incluir la canción, sí incluimos fragmentos de la letra en la portada del álbum".
Por años, la canción se convirtió en una especie de mito entre la fanaticada del grupo. Hasta que un día en 2003 decidieron tocarla en un concierto en San Francisco, pero su sonido les siguió sin convencer. A pesar de ello, la grabación ilegal de la canción se volvió muy popular entre los fanes, tanto así que en 2005, cuando quisieron volver a interpretarla en concierto, Duritz tuvo que pedir a los seguidores que le enviaran la canción, para poder recordarla y descifrar la letra, pues había perdido el demo de esta. Esa fue lo último que se supo de la canción, al menos hasta 2018, cuando Amazon les propuso grabar junto a una sinfónica. A Duritz le pareció que era la oportunidad perfecta para por fin darle vida a la canción. "Todo salió a la perfección. Grabamos la canción en aproximadamente cinco tomas", agrega el vocalista.
Después de casi tres décadas en el ropero, los Counting Crows reconstruyeron esa prenda que no les quedaba e hicieron con ella algo fresco y hermoso.
Feliz cumpleaños a Adam Duritz, nacido un 1 de agosto.
Cada generación piensa que la música de su época es la mejor, y que todo lo demás pertenece en una caneca. Yo, querido lector, no soy la excepción, salvo por el hecho de que apreció mucho el rock de generaciones previas a la mía, y algo de lo actual. Cuando alguien dice cosas como "la música de hoy en día es horrible" o "en mi época la música era mejor", se le cataloga de "viejito", y dichas palabras son tildadas de "aburridas" y "trilladas". Es por esto que hoy vengo armado con diversas pruebas para decirles que la música de hoy apesta, es horrible, es un desastre, es una mentira. Discutamos.
Cuando uno echa un vistazo a las listas de popularidad, de Spotify, por ejemplo, es claro ver que lo que el grueso de la gente prefiere el rap, pop, regaetton (como sea que eso se escriba), entre otros sonidos. Sin embargo, todo esto ha sufrido un cambio en lo que va de 2022. Según Music Business Worldwide, el consumo de música actual (aquella no más vieja de 18 meses) bajó en 1.4 % en lo que va del año, comparado con el mismo periodo de 2021. Por otra parte, la venta de álbumes en el primer semestre de 2022 fue de 131.3 millones, mientras que en los primeros 6 meses de 2021 fue de 133.1. ¿A qué puede deberse este comportamiento del consumo musical? ¿Será posible que la gente se esté dando cuenta de que la calidad de la música actual no es la mejor?, o ¿podrá ser posible que las generaciones actuales, a través de diferentes aplicaciones, pueden tener fácil acceso a música de otras épocas? Analicemos.
Todos los estilos musicales tienen sonidos característicos, es cierto, pero da la impresión de que la música moderna (el reggaeton, principalmente) tiene una base extremadamente igual, la cual se usa en todas las canciones. La temática de sus letras tampoco es muy cambiante ni profunda que digamos. Es cierto que bandas de rock de los 80 le cantan al sexo y las drogas, pero también iban más hondo para abarcar temas más densos. Basta con leer las letras de Welcome to the Jungle y Civil War, ambas de Guns N' Roses. La primera, un retrato de la vida oscura en Los Ángeles. La segunda, un repaso por la barbarie de la guerra y el cuestionamiento acerca de que tan civil es esta. Los "músicos" modernos se salen con la suya con muchas cosas: letras abusivas y misóginas, videos tontos con mil mujeres en vestido de baño bailando al lado de una piscina. Todo esto se ve como aceptable. Si un grupo de rock hace algo similar, casi de inmediato alguien lo condena y trata de inmoral.
Lo que más me molesta y entristece de la música actual es lo poco orgánica que es. Todos son beats procesados x 1.0000, y las canciones carecen, por lo general, de instrumentos, lo cual suele trasladarse al escenario, donde rara vez se ven músicos tocando en vivo, solo gente bailando. Cuando hay músicos en vivo, los esconden al fondo o debajo del escenario, como si fueran ciudadanos de segunda mano. En cuanto a sus habilidades de composición, estas no son muchas, ya que -usualmente- las canciones las componen otros.
Afortunadamente, y esto quizás explique por qué la música actual está siendo consumida menos que antes, hoy hay muchas aplicaciones de streaming: Spotify, Deezer, Apple Music, Tidal, entre otras, donde el consumidor de estas tiene muy fácil acceso a música de todo tipo y de otras épocas. Spotify, por ejemplo, tiene listas de diferentes décadas y años. En tiempos de antaño teníamos que ver MTV para estar relativamente enterados, y después correr a la discotienda a buscar la música. En los tiempos actuales todos tenemos millones de canciones en el bolsillo.
El acercamiento actual a sonidos clásicos es enorme y muy claro. Miremos estos datos:
-El disco de Greatest Hits de Queen acaba de convertirse en el más vendido de la historia en el Reino Unido tras permanecer 1.000 (!) semanas en listados. Pensar que ya nadie se acuerda de Despacito.
-God Save the Queen, el legendario álbum de los Sex Pistols, es el vinilo más vendido de 2022.
-Rumours, de Fleetwood Mac, es uno de los discos más vendidos del año, a pesar de haber sido lanzado en 1977.
-Gracias a Stranger Things, el clásico de Kate Bush Running up that Hill ha ingresado a los listados de varios países en el mundo, dándole un éxito que no tuvo antes.
-También gracia a la serie Stranger Things, Master of Puppets, una canción que Metallica lanzó a mediados de los 80, está de nuevo en los listados compitiéndole a Justin Bieber, Beyonce, y Cardi B.
-Something in the Way, una de las canciones del Nevermind de Nirvana, también ha ganado gran reconocimiento debido a su uso en la nueva película de Batman.
¿Ven el patrón que veo yo? El rock clásico está llegando a los oídos de las nuevas generaciones. ¿Será que encontraron en el género algo que a otras generaciones ya nos dio? Esa banda sonora perfecta para nuestra rabia, ira, dolor, represión y agudo sentido social? Solo el tiempo lo dirá.
Hace unos meses alguien me dijo que "los perros son mejores que los humanos", y no podría estar más de acuerdo. Nuestros amigos de 4 patas nos superan en muchas cosas, por no decir que en todo. Dan amor sin condiciones ni reproches y viven en el presente más presente, sin preocupaciones mundanas ni razonamientos innecesarios. Hoy, en el marco del Día Mundial del Perro, quiero hacer un especial y musical homenaje a los canes. Pensé en varias canciones que hablan sobre ellos, pero me decidí por una sola: I Love my Dog, de Cat Stevens, en la cual el cantautor describe con total claridad y acierto por qué ama a su perro, y por qué ellos son mejores que nosotros.
El tema, primer sencillo de la longeva carrera de Stevens, fue lanzado en 1966 como parte de su álbum debut Matthew and Son, y a través de su letra hace un hermoso homenaje al mejor amigo del hombre: "amo a mi perro tanto como te amo a ti, pero tú puedes desaparecer, mi perro siempre estará presente. Todo lo que pide de mí es la comida que le da fuerza, todo lo que necesita es amor".