Hace unos meses alguien me dijo que "los perros son mejores que los humanos", y no podría estar más de acuerdo. Nuestros amigos de 4 patas nos superan en muchas cosas, por no decir que en todo. Dan amor sin condiciones ni reproches y viven en el presente más presente, sin preocupaciones mundanas ni razonamientos innecesarios. Hoy, en el marco del Día Mundial del Perro, quiero hacer un especial y musical homenaje a los canes. Pensé en varias canciones que hablan sobre ellos, pero me decidí por una sola: I Love my Dog, de Cat Stevens, en la cual el cantautor describe con total claridad y acierto por qué ama a su perro, y por qué ellos son mejores que nosotros.
El tema, primer sencillo de la longeva carrera de Stevens, fue lanzado en 1966 como parte de su álbum debut Matthew and Son, y a través de su letra hace un hermoso homenaje al mejor amigo del hombre: "amo a mi perro tanto como te amo a ti, pero tú puedes desaparecer, mi perro siempre estará presente. Todo lo que pide de mí es la comida que le da fuerza, todo lo que necesita es amor".
