Hacia finales de los 60, la contracultura comenzaba a pegar fuerte en Estados Unidos. Gran parte de dicho cambio cultural y social se dio en Laurel Canyon, un barrio en las montañas de Hollywood en el que coincidieron varias de las luminarias musicales que le darían forma a la escena del rock estadounidense. Jim Morrison, de The Doors, integrantes de The Mamas and the Papas,Carol King,Frank Zappa, miembros de los Eagles, Joni Mitchell, y -por supuesto- David Crosby eran apenas algunos de los músicos que comenzaron a crear y fortalecer el acontecer del rock en el país del tío Sam.
Su talento musical eran tan grande, que fue integrante de 3 agrupaciones legendarias: The Byrds, Crosby Stills & Nash, y Crosby Still Nash & Young. Su vida personal fue tan curiosa e interesante como su andar musical, el cual lo llevó a ingresar al Rock and Roll Hall of Fame en un par de ocasiones.
Si bien su trabajo con los ya mencionados grupos fue lo que hizo de Crosby un músico destacado, con canciones como Our House y Teach Your Children, es su colaboración con David Gilmour en la canción On an Island una de sus aventuras musicales más hermosas. Es cierto que su participación en dicha canción, junto a su compañero de banda Graham Nash, es como segunda voz, pocas veces se pueden tener el placer de oír una voz tan afinada y disfrutando tanta el arte de presentarse en un escenario. Paz en su tumba.
Es común que haya odio o envidias entre países vecinos. En la mayoría de ocasiones dichos odios son absurdos e infundados. Los ciudadanos de Estados Unidos, por ejemplo, tienen ciertos roces con sus vecinos canadienses, y la frase "culpen a Canadá" se dice cada vez que algo malo pasa en el país del Tío Sam. Pero la verdad es que lo único por lo cual hay que culpar a Canadá es por su buena música (sí, también hablo de Nickelback)
Leonard Cohen- Cantante, compositor, escritor, activista.
Si bien es más conocido por su faceta de músico, Cohen era una máquina de hacer arte. Ya fuera por su poesía o sus novelas, siempre brillaba. Las temáticas que tocaba en lo que hacía eran diversas y no tenía miedo de escribir o cantar sobre nada. Política, sexo, religión, salud mental, etc. De todo tema tabú tenía algo constructivo que decir. Quizás su momento más "comercial" fue su canción Hallelujah, la cual hizo parte de Various Positions, su séptimo álbum.
Nickelback (se los advertí)
La verdad nunca he entendido por qué esta banda es tan odiada. Soy muy tolerante y compasivo o quizás la música de Chad Kroeger y compañía no es tan perversa como la gente la percibe. La primera vez que escuché a esta banda fue a comienzos de los 2000, un poco antes de reventar el mainstream con su éxito How you Remind Me. La radio estadounidense hablaba del grupo como uno prometedor, pero luego llegó el odio (infundado y tonto, si me preguntan). Tan errada es la percepción que se tiene de ellos, que muchos quedaron con la boca abierta cuando los canadienses se dieron mañas de tocar un fragmento de Sad But True, de Metallica, durante una de sus presentaciones, haciéndolo de manera MUY convincente.
The Tragically Hip
Probablemente el grupo más venerado (no necesariamente el más importante) en la historia de la música canadiense. Sus canciones, las cuales le hablaban sin tapujos a temas tan densos como la violencia y el terrorismo, eran parada obligada para las emisoras de rock canadiense. Su exitosa carrera de algo más de 30 años se vio truncada por la muerte de su cantante Gord Downie, como consecuencia de cáncer cerebral.
Arcade Fire
En 2011 la banda estaba nominada al Grammy por Disco del Año con The Suburbs. Nadie esperaba que fuera a conseguir la estatuilla, pero lo hicieron. Ganar un Grammy no es necesariamente un logro enorme hoy por hoy, pero para un grupo que al lado de compañeros de categoría como Eminem, Lady Gaga, y Katy Perry, era un "aparecido", la victoria fue casi un golpe de Estado musical. Desde entonces, los liderados por Win Butler se han transformado en uno de los grupos más interesantes de la escena, esto gracias a su peculiar puesta en escena y su sonido ecléctico.
Bryan Adams
Si bien la visibilidad del cantante se ha disminuido con la llegada del nuevo milenio, Adams sigue dando vueltas por el mundo mientras toca en grandes escenarios. Esto gracias a la cadena de hits que lanzó en los 80 y 90. Levante la mano quien no conozca canciones como Cuts like a Knife, Summer of 69, Run to You, o Heaven...por no mencionar los masivos éxitos radiales (Everything I do) I do it for You, y Please Forgive Me.
The Guess Who
La carrera de esta banda oriunda de Winnipeg fue relativamente corta. Inició en 1960, y para 1975 ya habían decidido separarse. Sin embargo, un par de años después el bajista Jim Kale, en un acto de astucia, se dio cuenta de que nadie había registrado legalmente el nombre del grupo, lo cual hizo él. Hoy en día, Kale sigue adelante con la banda, pero con nuevos integrantes. Entre sus canciones más importantes estám These Eyes, No Sugar Tonight, y ,por supuesto, American Woman.
Joni Mitchell
Cuando alguien como Prince dice que Mitchell es una de las mejores compositoras de la historia, es claro que debe ser MUY talentosa. 15 años han pasado desde el lanzamiento de su más reciente disco, algo que a cualquier artista mandaría al olvido. Pero la cantante no es cualquier artista, y éxitos como Big Yellow Taxi y Woodstock, lanzados hace varias décadas, la mantienen fresca en la memoria de las masas.
Rush
Con el trío canadiense pasa algo particular: lo odias o lo amas. La verdad es que no sé cómo alguien puede odiarlo, pues su catálogo está lleno de genuinas y brillantes joyas de la música como Limelight, Time Stand Still, Tom Sawyer, Subdivisions y....mejor paro ya, pues podría hacer una lista con todas sus canciones.
Neil Young
No incluir al cantautor en una lista con los mejores músicos canadienses sería digno de una acción legal. Young creció en Omemee, una pequeña ciudad de Ontario, pero a mediados de los 60 se mudó a Los Ángeles, donde reside desde entonces. Sin duda una de los compositores más prolíficos, ha lanzando más de 40 álbumes de estudio, y ha pertenecido a bandas como Crazy Horse, Crosby, Stills, Nash & Young, Buffalo Springfield. Recientemente, fue objeto de una gran controversia tras retiras su música de Spotify, pero la verdad es que puede hacer lo que quiera y lo seguiremos queriendo.
En los últimos años varios artistas han tenido ciertos roces con la popular aplicación de música. Ahora, parece que dichos artistas han encontrado en Neil Young al abanderado de su causa.
Unas semanas atrás el legendario músico canadiense desató una controversia épica al retirar su música de Spotify, privándonos del enorme placer que es escuchar canciones como Rockin' in the Free World, Old Man, Harvest Moon, entre otras tantas. ¿La razón? El podcast de Joe Rogan, en el que su conductor, según Young, incentiva los sentimientos antivacunas para el COVID-19 y propaga información falsa. Un asunto que nada tiene que ver con la música. Sus antiguos compañeros de banda en Crosby, Still, Nash & Young, así como su gran amiga Joni Mitchell, han amenazado con quitar su música de la popular aplicación como gesto de apoyo a su colega. Pero, ¿que hay realmente detrás de todo esto?, ¿Es la propagación de falsa información sobre la pandemia la verdadera razón del escándalo?
Daniel Ek, CEO de Spotify, ha sido bastante tibio en sus declaraciones y acciones. Lo único que ha hecho es quitar alrededor de 100 episodios del podcast de Joe Rogan en los cuales el podcaster hace comentarios racistas y fuera de tono, pero no ha removido la causa del problema con Young: la desinformación sobre el coronavirus. En otras palabras, le importó un pepino la música y continúa apoyando a la pseudociencia. Seguramente le trae mucha audiencia e ingresos monetarios a la plataforma, y eso no lo quiere sacrificar. Sacrificó la ética y la responsabilidad social en favor del negocio. Ahora, ¿en qué mente cabe que un don nadie como Rogan sea más valioso culturalmente que un ícono de la música como Neil Young?
En cuanto a la respetable postura de Young, tal vez resulte un poco excesiva. Aprecio que quiera hacer algo positivo frente a la crisis social y sanitaria al hacer que su voz sea escuchada, pero a veces tenemos que dejar que los idiotas sean idiotas sin que ellos modifiquen nuestras conductas o hábitos, máxime cuando el resultado de nuestras acciones causa un daño colateral en otros, en este caso en sus seguidores, quienes nos hemos visto forzados a buscar su música en otros lugares o a dejar de oírla, lo cual, si me preguntan a mí, es una tragedia. A propósito, Apple Music, en un acto de malicia indígena, ahora se hace llamar "la casa de Neil Young". Pobrecitos, siguen sin entender que llegaron a la competencia del streaming musical unos cuantos años tarde.
Si bien creo que Young tiene nobles y buenas intenciones con sus reclamos, me parece también que estos son una cortina de humo para no aceptar el verdadero problema: el resentimiento que tienen a Spotify por no pagarles lo suficiente. Y tiene razón, los artistas reciben una cifra irrisoria cada vez que su canción es escuchada por alguien. Por no hablar de la cuestionable regla de no pagarles a menos que sus canciones sean escuchadas por mínimo 30 segundos.
Espero que Ek y sus encorbatados colegas en Spotify recapaciten y escojan el arte por encima de un pelotudo racista y difamador. Mientras tanto, ¡sigamos roqueando en un mundo libre!