jueves, 26 de junio de 2025

Jane's Addiction merece un mejor final (opinión)

 


Hace algunos años Tom Morello, guitarrista de Rage Against the Machine, le echó una que otra flor a Jane's Addiction, señalando que el cuarteto estadounidense es tan importante para el rock como Nirvana, y que su disco Nothing's Shocking "salvó el rock duro en los 80". Más que flores, les echó un jardín entero. para muchos, sus opiniones son exageradas, pero no necesariamente tan irreales, ya que, efectivamente, el grupo llegó en un momento en el que el rock era dominado por el cuestionable glam de bandas como Poison, Cinderella, Ratt, entre otras. Lo que Jane's hizo, junto a Guns N' Roses, fue darle de nuevo al rock un toque más genuino y guerrero, quitándole el maquillaje, el spandex y los litros de laca que lucía. 

No sé si el grupo está exactamente en la misma mesa que Nirvana, claramente no en términos de popularidad, pues los liderados por Perry Farrell son criminalmente subvalorados. En cuanto a la proeza musical y destreza instrumental, creo que (alerta de opinión impopular) le pasan por encima a Kurt Cobain y su corte. Lastimosamente nunca fueron ni han sido ni serán una agrupación masiva ni comercial, como merecerían serlo. Hablando de merecimientos, la banda merecía un mejor final. Por si no se ha enterado, en septiembre del año pasado Jane's dejó de existir, esto tras un altercado que se presentó mientras estaban sobre el escenario. En medio de la canción Ocean Size, Farrell, de la nada, decidió atacar a Dave Navarro, amedrentándolo y empujándolo. ¿Qué hizo Navarro? Portarse como todo un caballero, no solo no entró en la pelea sino que también se quedó en el escenario firmando autógrafos a los atónitos asistentes al concierto. Acto a seguir, el grupo anunció que la gira quedaba cancelada. Meses después Navarro dijo que no había posibilidad de que la banda volviera algún día.

Si nunca volvemos a verlos ni una sola vez en el escenario, su final sería uno de los más tristes en la historia de la música: peleándose sobre el escenario frente a sus seguidores, en lugar de en gira, llenando recintos y recibiendo unos buenos aplausos. Ahora, las heridas están muy frescas y es común que en este tipo de situaciones se digan cosas comunes como "nunca más" y "jamás tocaremos juntos, pero como dicen por ahí: el tiempo cura las heridas, y quizás, solo quizás, cuando la marea baje, los integrantes del grupo piensen distinto y resuelvan sus problemas, como ya lo han hecho tantos otros músicos, incluidos ellos mismos. Lo que sí es seguro es que si esto llega a suceder algún día, no va a suceder sin una gran cantidad de trabajo grupal, sobre todo de Perry Farrell, quien parece ser el catalizados de este lío. 

Antes de su abrupto final, Jane's estaba trabajando en música nueva, incluso lanzaron un par de canciones: Imminent Redemption y True Love, está última una oda al amor verdadero que, según Eric Avery (bajista) fue lanzada sin ningún tipo de doble intención o para coincidir con el oscuro momento del grupo, pues su lanzamiento ya estaba planeado meses atrás. Si esta es su última canción, al menos es una señora canción, pero nos dejaron con ganas de más...¿habrá más? Solo el tiempo lo sabe.






lunes, 26 de mayo de 2025

La mala hora de los Foo Fighters (opinión)

 


Los últimos años han sido bastante turbulentos en la historia de los Foo Fighters. Hasta 2022, todo era orden y armonía, al menos así parecía, pero todo dio un giro hacia territorio oscuro cuando en aquel fatídico 25 de marzo de 2022 el baterista Taylor Hawkins falleció de forma inesperada en un hotel en Bogotá, Colombia. Los liderados por Dave Grohl, como era de esperarse, se tomaron un descanso del ojo público, seguramente para lidiar con sus emociones y tomar decisiones sobre el futuro. En mayo de 2023, Josh Freese fue anunciado como su nuevo baterista, pero la alegría duro poco, ya que en hace un par de semanas Freese anunció que ya no era parte de la banda y que lo había "dejado ir" por vía telefónica. Anexo a esto, las su primera producción tras la muerte de Hawkins (But Here We Are) fue medio "meh!", tanto así como sus giras. Los Foo no tocan desde agosto de 2024. 

En el plano personal, la cosa tampoco está muy bien. Hace unos meses, Dave Grohl confesó que le fue infiel a su esposa y que dejó embarazada a una mujer, de cuyo bebé se haría cargo. El apodo de "el tipo más amable del rock" parece buscar un nuevo dueño. Pero, ¿qué pasa en las líneas de la agrupación? ¿Por qué todo este caos?

Probablemente todo tenga su raíz en la muerte de Taylor Hawkins, algo que no han podido superar. La salida de Josh Freese me parece me recuerda a cuando Cliff Burton murió y en su reemplazo llegó Jason Newsted, a quien, al menos al inicio, no pudieron tratar peor. Las miles de bromas pesadas que le hacían están bien documentadas y confesadas por los propios integrantes del grupo. No sabemos cómo trataban a Freese, pero no me extrañaría que descargaran en él parte del dolor por la partido de Hawkins. Lo que sí sabemos es que, según el mis baterista, su despido se dio por via telefónica y con la más bien escueta razón de "hemos decidido tomar una dirección diferente en cuanto a la batería". ¿Qué dirección es esa, Dave? La de encontrar un baterista que no sea tan capaz y versátil como Freese y que no tenga su experiencia. No se entiende cómo uno no puede querer a un baterista tan pasado de bueno. Tendrán sus razones. Y ahora tienen que volver a hacer audiciones y pasar por todo el proceso de encontrar a un baterista una vez más, con todo lo que eso supone, incluyendo revivir el dolor de que Taylor no está. 

Para mí que Grohl se va a encargar de la batería en los discos, y en vivo llevarán a un músico que sea parte del grupo en vivo, mas no del grupo como tal. O tal vez estén esperando a Shane Hawkins, hijo de Taylor, a quien tal vez tratarían con mucho cariño y respeto. Pero es un niño, y tal vez no esté listo ahora. 






lunes, 7 de abril de 2025

In memoriam: Cuando Val Kilmer se Transformó en Jim Morrison

 


Meterse en la piel de Jim Morrison, una de las estrellas de rock más talentosas, raras, excéntricas, caóticas, únicas, pintorescas, no era tarea para cualquiera. Se necesitaba de un actor de peso, alguien a quien no le quedara grande la carisma del mítico líder de The Doors. Alguien que se viera y sonara convincente, alguien que pudiera quitarse la camiseta, mostrar pecho, y que cupiera en los apretados pantalones de cuero tan característica de Morrison y no quedara como un bufón que intentó hacer un papel memorable pero que se quedó corto. No solo no se quedó corto sino que también se mandó un señor papel. Memorable. Convincente. 

Tal vez ni Jim Morrison se tomó tan en serio su rol como Jim Morrison. Val Kilmer lo hizo, y lo hizo con tal valentía que hasta se atrevió a cantar para la película, logrando confundir a los integrantes vivos de The Doors, quienes -hablando sobre la película- confesaron que en ocasiones no sabía si era Kilmer o Morrison a quien escuchaban. Más que encarnar a Jim Morrison, fue Jim Morrison, nos lo presentó a aquellos quienes solo lo pudimos verlo a través de su música, de sus videos, de sus historias. Fue algo así como poder ver a Nessie, aquel legendario monstruo que dicen habita en las profundidades del lago Ness en Escocia. Mucho se dice sobre él, pero nadie lo ha visto realmente. Es más, ni siquiera se sabe si es o no real. Algo parecido sucedía con Morrison, hasta que Oliver Stone decidió dirigir la película sobre el icónico frontman de la banda estadounidense. 

El rol de Kilmer como Morrison es tan impecable, que nadie ni siquiera se atreve a intentar interpretarlo. No hace falta. Ya Kilmer lo hizo, y ahora es intocable. 

Paz en su tumba.