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jueves, 25 de agosto de 2022

Losing My Religion, la canción sin coro y con mandolín que impulsó a R.E.M.


Para cuando R.E.M. lanzó Losing My Religion como primer sencillo de su álbum Out of Time (1991) la banda de Georgia ya gozaba de gran importancia dentro del mundo del rock alternativo. Incluso, para algunos eran héroes de la escena. Sin embargo, la canción los llevó a alturas antes insospechadas. ¿Lo más curioso de todo? Lograron esto con una canción más bien atípica para el rock comercial, pues no tenía un coro oficial, y su melodía era guiada no por una guitarra, sino por un mandolín. Pero, ¿Qué hay detrás del éxito de la canción y su verdadero significado?

Dicen que la inspiración puede llegar en cualquier instante, ese fue el caso del guitarrista Peter Buck, quien compuso el riff principal mientras veía televisión y tocaba mandolín, instrumento que había comprado hace unos pocos día y que apenas estaba aprendiendo a tocar. Si su poco conocimiento sobre el mandolín le alcanzó para escribir tan memorable riff, imagínense donde hubiera tenido un rato más.

En cuanto a su letra, es fácil caer en la trampa de que su contenido es de carácter religioso, pero eso no es verdad en absoluto. La frase losing my religion es un modismo muy popular en el sur de los Estados Unidos, y se usa cuando se siente desesperado y eso lo lleva a perder la compostura. En entrevista con la revista Q, Michael Stipe, cantante de la banda, señaló la canción trata sobre "un amor no correspondido". Además, afirmó también que esta guarda una similitud con el clásico de The Police Every Breath you Take en cuanto a que es "una clásica canción pop sobre la obsesión". 

Recientemente, Stipe volvió a tocar el tema del significado de la canción en una conversación el productor Rick Rubin llevada a cabo para el podcast Broken Record, dando nuevas luces al sentido de su contenido lírico: "Recuerdo haber cambiado una parte de la letra. En vez de ´that's me in the corner, that's me in the spotlight´ (era) ´that's me in the corner, that's me in the kitchen'", agregando que "lo que estaba concluyendo acerca de ser la persona que estaba al fondo en las fiestas y no le dice a la persona que le gusta cómo se siente, y hay una relación que solo ocurre en la mente de un individuo, y no sabe si ha dicho mucho o no ha dicho suficiente, entonces está en la esquina viendo al amor de su vida en la pista con todo el mundo". Por otra parte, el líder de R.E.M. afirmó también que la letra del track hizo que la gente pensará que se trataba de un relato autobiográfico, cuando no era así. 

Independientemente de si este masivo éxito de los 90 era sobre él o no, se convirtió en la canción más exitosa de la agrupación en Estados Unidos, muy a pesar de Warner Bros., pues la disquera no quería lanzar como sencillo una canción tan poco convencional. 








 

viernes, 23 de septiembre de 2011

ADIÓS, R.E.M.


Cuando la noticia de la separación de R.E.M. llegó el pasado miércoles en la tarde, me sorprendí. Siempre pensé que un grupo como ellos jamás iba a retirarse, que seguiría lanzando disco tras disco, haciendo gira tras gira, pero todo tiene su final y, como bien lo dijo Michael Stipe en comunicado oficial, “La habilidad en ir a una fiesta, está en saber cuándo es tiempo de irse”. Algunos querrán entrar en controversia y decir que ese “tiempo de irse” era 1997, cuando Bill Berry, baterista original, se retiró. Otros afirmarán que R.E.M. debió separarse después de lanzar Document en 1987, último álbum lanzado de forma independiente y antes del éxito masivo y mundial que alcanzarían con Green y el aclamado Out of Time de 1991. La verdad es que nunca hay un momento correcto o incorrecto para terminar una banda, mucho menos en el caso de una como la que integraron Michael Stipe, Mike Mills, Peter Buck y Bill Berry. ¿Se imaginan si en 1987 el entonces cuarteto hubiera decidido no seguir adelante? Hoy no disfrutaríamos de canciones legendarias como Losing My Religion, Man on the Moon, Everybody Hurts, entre muchas otras, o nos hubiéramos perdido de la densidad y amargura de canciones como Leave, del oscuro, experimental y exquisito New Adventures in Hi Fi de 1996.


La discografía de R.E.M. es increíblemente interesante, de principio a fin. Incluso en la década de los 2000 cuando, en vez de jubilarse, continuaron grabando. Sí, es cierto que los discos de dicha década carecen de aquellos grandes éxitos comerciales que los hicieron famosos. Oír un álbum como Reveal (2001) o Accelerate (2008) podía ser casi tortuoso si se intentaba buscar el lado comercial, pero enormemente gratificante al conectar con la sensibilidad de melodías y letras de canciones como Imitation of Life y I´ll Take The Rain. Incluso su más reciente lanzamiento, ahora el último, es bastante divertido, variado, en él se puede apreciar a un grupo temerario y dispuesto a explorar a pesar de tener ya 14 discos a cuestas. De no ser por la precaria y, en mi opinión inexistente, televisión musical de la actualidad, un video y una canción como Überlin habría sido gigante, un clásico instantáneo.


Ahora el mundo se quedó sin una de sus bandas top, una FUNDAMENTAL (sí, con mayúsculas) para la historia del Rock, tanto así que Kurt Cobain afirmó a comienzos de los 90 que R.E.M. era el grupo “perfecto”, el grupo que él quería que Nirvana fuera. Michael Stipe era su ídolo, incluso ambos tenían planeado trabajar juntos cuando, infortunadamente, Cobain fue encontrado muerto, curiosamente con un disco de R.E.M. -Automatic For The People- en su equipo de sonido. La influencia de la banda de Stipe es de proporciones dantescas, el Indie Rock actual y el Rock Alternativo de los 90 no habrían sido lo que hoy son sin el “empujón” de R.E.M. en los 80 cuando, con las uñas y apoyados de la radio universitaria, demostraron que se podía ser cool, interesante y, lo más importante, que se podía tener éxito sin verse obligado a venderse al sistema, sin tener el pelo lleno de laca, spandex, guitarras rosadas o pantalones de leopardo. No, no tengo nada contra el Glam.


R.E.M. no sólo cambió las reglas del juego, inventó unas propias. Sus primeros pasos se dieron cuando la escena de la música no era otra cosa que Thrash y New Wave. El éxito comenzó a llegar cuando todo era Glam. Su masificación sucedió cuando el Grunge estaba por doquier. Su status de grupo grande y legendario les fue otorgado cuando el Rock era gobernado por el nü metal, el renacer del garage y el pop punk. R.E.M. siempre encontró la forma de ser relevante, a pesar de que su sonido no estuviera encasillado dentro de ninguno de los movimientos de moda.

No son muchas las bandas que cambian la historia, dejan huella y permanecen siempre vigentes, R.E.M. era, es y siempre será una de ellas. Hasta siempre y adiós, R.E.M.  

"Where is the road I follow? To leave, leave......"